CERDANYOLA Y RIPOLLET A PRINCIPIOS DE SIGLO
Por Andrés y José Manuel Salillas ©
(Publicado en la Revista Sardanyola a
partir de junio de 1965)
AÑO 1916
CONSTRUCCIÓN DE CARRETERAS
El 16 de febrero visitó al Presidente de la Diputación una comisión muy numerosa, formada por los representantes del Ayuntamiento de
Sardanyola, la Junta directiva de la Cooperativa Flor de Mayo y varios propietarios del término de Horta para interesarle la construcción de una carretera al
Vallès pasando por Horta. Acompañaban a esta comisión el diputado provincial
señor Rius y el ex-diputado a Cortes señor Anglés.
En marzo quedaron aprobadas las contratas para la conservación de varias carreteras de la provincia figurando entre ellas la de Sardanyola a Sant Cugat kilómetros 1 al 3.
SERVICIO DE AUTOMÓVILES
Comenzó a anunciarse por el mes de febrero la próxima inauguración de un servicio de automóviles entre Sant Cugat del Vallés y Sardanyola a nombre de José Casanovas de reconocido cumplimiento en otras líneas, tal como la de Sabadell a Rabasada.
FIESTAS E INAUGURACIONES
Con motivo de la Fiesta Mayor de Ripollet en la mañana. del día 27 de agosto se inauguró el
edificio destinado a Casas Consistoriales, debido a la iniciativa y plausible constancia del por
aquel entonces actual Ayuntamiento. Constaba ya de planta baja, en la que había habitación del portero
cárcel y oficina del repeso. En el primer piso quedaba un espacioso salón de sesiones, el despacho del alcalde, la secretaría, el archivo el juzgado, el cuarto del teléfono y antesala para el público. Todo ello espléndidamente iluminado por electricidad.
¡VAYA INVENTO!
Repasando las publicaciones que por aquel año aparecieron observo un artículo en el que se comenta un
inverosímil invento que por su intención, aunque con cierta ironía bien creo merezca
enseñarla.
En el frente de Flandes se había construido -recordemos que era el año de la Guerra Europea- un colosal
electroimán que en caso de ataque por parte de los aliados había de atraer hacia sí los fusiles y ametralladoras del enemigo, quedando éste por tanto desarmado.
Desgraciadamente el alto mando alemán no contó con que desviadas también los obuses y proyectiles de su trayectoria
normal por el citado electroimán habían de ir a dar todos sobre él, reduciéndose a la nada la infernal
máquina.