CERDANYOLA Y RIPOLLET A PRINCIPIOS DE SIGLO
Por Andrés y José Manuel Salillas ©
(Publicado en la Revista Sardanyola a
partir de junio de 1965)
Festividad del Corpus
Año 1910.
La primera noticia que tenemos de este año a través de las crónicas impresas en diarios de la época nos hablan
de una plaza vacante de secretario de juzgado municipal en la villa de Ripollet; vacante que se anuncia para conocimiento de los aspirantes a dicho cargo.
FIESTA DEL CORPUS
Resultó en extremo concurrida la procesión del Corpus celebrada en la parroquia de Sardanyola. Contribuyó eficazmente a este resultado el numero crecido de vecinos de todas las clases sociales, que acompañaron al pendonista, nuestro distinguido amigo que fué don Salvador Saus.
LA AVIACIÓN
Atraídos por la curiosidad del espectáculo gran numero de sardanyolenses se trasladaron a Barcelona para presenciar la anunciada locomoción aérea.
Parece ser que la decepción fue grande, pues se había suspendido el espectáculo. Las causas
según luego se comunicaron fue debido al fuerte viento reinante que impedía las pruebas de los aeroplanos. Por fortuna los billetes
sirvieron para el siguiente día.
FIESTAS MAYORES
Muy amenas resultaron las celebradas en ambas villas. Para la referente a Ripollet se contrato este año a
una afamada orquesta tarrasense. La de Sardanyola a pesar de la inclemencia del tiempo que no favoreció del todo,
la concurrencia de forasteros, tanto de los pueblos circunvecinos como de Barcelona, fue mucho mas numerosa y selecta que en años anteriores.
Lo variado del programa y la sucesión de festejos contribuyó a que la alegría no cesase en
ningún momento durante los días de fiesta. Este año le levantaron dos preciosos entoldados, uno en el barrio alto de la Sociedad La Cooperativa y otro como en años anteriores en la explanada próxima a la estación, (Can Altimira) de artístico decorado y esplendida
iluminación acreditativa de sus dos autores: los señores Viñals, de Barcelona y Gumbau, de Sabadell. Dos verdaderos artistas.
BALL DE GITANES
Buen contingente de familias de Barcelona y alrededores acudieron el día 8 de febrero a Ripollet para ver los
bailes de "gitanes" que según costumbre tradicional se celebraron en la Plaza de la Constitución,
invadiéndola numeroso publico.
DESPIDO DE LA CAZA
Con motivo de ponerse fin el día 15 de febrero al período de la caza, dándose comienzo a la veda, la
víspera fue
una cantidad masiva la de cazadores que se desplazaron a los bosques de las vecinas montañas a
fin de procurarse
las siempre codiciadas piezas.
FERROCARRILES
Cuatro noticias ocurrieron en poco tiempo en las que intervenían referencias a los ferrocarriles. La primera
se refiere al tren procedente de Barcelona. Según parece por aquellas fechas también era ya corriente. El tren de la
Compañía del Norte a su paso por Sardanyola rompió la hélice de la máquina y los pasajeros llegaron con hora y
media de retraso.
En la estación fue descerrajado un vagón y extraído un baúl y ropas, propiedad de un mozo de la
Compañía
don Hipólito Lafarga.
Los mozos de escuadra de Sardanyola fueron testigos. Por causa de haberse aflojado los frenos de 33 vagones que
habían en una vía esperando ser trasladados a otra, a causa de la fuerte pendiente del terreno, se deslizaron todos y
fueron a chocar contra una máquina que estaba maniobrando. No hubo que lamentar desgracias personales.
Y por fin, la última tuvo mejor consecuencia. El vecindario y colonia forastera de Sardanyola quedaron muy
agradecidos al jefe de la estación por su comportamiento durante unos ruidosos disturbios, pues a su energía y habilidad se debió
que no fuese incendiado por los amotinados el tren expreso procedente de San
Sebastián.
Asimismo secundado por el personal a sus órdenes, consiguió evitar que descarrilara el correo de Bilbao y otros
accidentes que seguramente hubieran sobrevenido sin su presencia de ánimo.
Elogiable acto.
