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Situado extramuros de la medina de Saraqusta, nombre que
ios musulmanes dieron a Caesaraugusta, el castillo de ía
Aljafería tiene un controvertido origen. El más aceptado
es el campamento militar llamado a!-Jazira, levantado
por orden de Abderramán II! hacia el 935, con el fin de
someter a los rebeldes zaragozanos al poder del califato
cordobés. En el siglo XI, e! segundo rey de la dinastía
de los Banu-Hud, al-Muqtádir, mandó construir un palacio
en ei interior del recinto militar, decorado tan
espléndidamente que fue llamado por los poetas Castillo
de la Alegría y Sala de Oro. Tras la conquista cristiana
pasó a ser alcázar real, con su iglesia dedicada a San
Martín. Fue residencia de los monarcas aragoneses,
sufriendo diversas reformas. La más importante la
propiciaron ios Reyes Católicos, a finales del siglo XV,
que incluyó el salón del trono con su artesanado
mudéjar. En época moderna instaló su sede, con sus
cárceles, el tribunal de la Inquisición, hasta 1706,
momento en el que se convirtió en cuartel y arsenal,
función que mantuvo durante los siglos XVII!, XIX y
mitad del XX.
Dentro del recinto amurallado se sitúa el Palacio Real,
con partes musulmanas y cristianas, mudéjares y
tardogóticas, más las modernas.
Iniciada su recuperación por Francisco Íñiguez en 1947,
el palacio de la Aljafería es sede de las Cortes de
Aragón desde 1985. |