NOBILIARIO GENERAL DE ARAGÓN

LA BARONIA DE SALILLAS

 


 
 
Una editora heráldica me envía la siguiente conclusión:

El origen de este apellido es de Aragón, de la localidad de Salillas, en la provincia de Huesca.
El Cronista y rey de Armas D. Vicente de Cadenas y Vicent en su obra  Repertorio de Blasones de la  Comunidad Hispánica describe las armas de este linaje asi: el campo de sinople (verde) un cabrio de plata acompañado de tres estrellas de oro en lo alto.

Sus armas: Los de Aragón traen, en campo de oro, cinco flores de lis y otras tres flores mayores separadas, y a ambos lados los palos de gules de Aragón. Los de Navarra traen, en campo de sinople, un chebrón, de plata, acompañado de tres estrellas, de oro, en lo alto


   

Lugar de la provincia de Huesca, situado en la margen izquierda del río Guatizalema. Habitantes: alrededor de 130. Altitud: 429 metros sobre el nivel del mar. Dista de Huesca 24 kilómetros. Gentilicio: salillero.

A Salillas se llega por la carretera A-1216. El terreno se ondula suavemente en el curso bajo del río Guatizalema, próximo a rendir sus aguas en el Alcanadre. Salillas será el último núcleo urbano que se reflejará en ellas, asentado en la falda de una mínima elevación del terreno, cuando se intuyen a lo lejos las llanuras monegrinas. Huesca queda a 24 kilómetros tan sólo, por Sesa, Novales, Albero Alto y Monflorite.

El lugar perdió más de la mitad de sus habitantes a lo largo del siglo XX. El censo de 2004 daba cifras de apenas 115 habitantes. En los siglos XV y XVI tan sólo había un fuego, pero en el XVII se llegaron a juntar ya 24. Madoz reseñó, en 1850, un total de 54 casas, 35 vecinos y 216 almas.

Salillas fue sobrecullida, vereda y corregimiento de Huesca, respectivamente, y formó Ayuntamiento en 1834 con el coto redondo de Armalé y Burjamán. Su primera mención, según Ubieto, data de 1104, con motivo de la concordia realizada por el obispo de Huesca y el abad de Montearagón. A este monasterio perteneció su iglesia. En el siglo XVI señoreaba en Salillas la familia Pomar. En el siglo XIX era del conde de Bureta.

La iglesia parroquial está dedicada a Santa Ana y ocupa un edificio de relativo interés, de estilo gótico, situado en un pequeño ensanche de un rincón de la plaza del pueblo. También hay una ermita consagrada a San Felipe Neri en el año 1717. En realidad, todos los edificios del lugar responden a las características de la arquitectura popular de la comarca, sin grandes pretensiones, pese a la utilización, en muchos casos, de la piedra sillar.

El acceso al pueblo se adivina desde la carretera, ya que hasta el momento, no existe panel indicador alguno, por lo que el viajero debe de andar atento, tomando como referencia -si viene desde Sesa-, una robusta construcción, de aspecto defensivo que se aprecia en la margen izquierda de la carretera. Tomado ese desvío, hacia la izquierda, por una pendiente más o menos pronunciada, se llega a la plaza del pueblo. Es un espacio amplio, ajardinado, muy bien cuidado, que regala una agradable sombra en el Verano. Las casas que coforman la plaza, son nuevas o muy rehabilitadas, pero de un excelente aspecto. En esta plaza linda Casa Mairal, muy buena "casa rural". En la parte contigua al acceso de esta misma plaza, hay una gran mansión, palacio y fortaleza.

 Esta última edificación parece atribuirse al marqués de Montemuzo (palacio de la baronía de Salillas); su portada es renacentista en la que campea el escudo de los Pomar (siglo XVI). Está asentada sobre un castillo, del que conserva todavía un torreón, visible desde la carretera. A la entrada de la población, existe un restaurado Pozo de Nieve, de origen morisco.

El fondo de la plaza, visto desde el palacio, lo atraviesa una ancha y larga calle de trayecto rectilíneo, que pone de manifiesto el esmero conque son cuidadas sus casas. Pocas son las calles transversales que nacen de esta principal, apenas algún modesto ensanche con pretensiones de plazuela rompe la norma de la calle.

Las fiestas patronales son en honor de Santa Ana, titular de la iglesia, el 26 de Julio. Hay otras fiestas para el 26 de Mayo en honor de San Felipe Neri.

También otras expresiones festivas en Salillas. Una de ellas es costumbrista, y consiste en la colocación del "mayo", - que es un alto árbol -generalmente un chopo, carente de ramas salvo en la punta- y que se lleva a cabo la noche del Sábado al Domingo de Pascua. Otra es de caracter religioso, y es la procesión a la ermita de la Jarea -en Sesa-, que se efectúa el primer Lunes y Martes de Pascua.

Algo de restos de cultura románica si que puede que hayan en Salillas. En algún sitio se ha mencionado la existencia de tres calzadas romanas que discurrian por el pueblo, y que al parecer quedaron ocultas bajo el casco urbano.
Salillas es un pueblo más de la Comarca de la Hoya de Huesca que reclama una atención al visitante, que con tan apenas un breve paseo se verá reconfortado de paz y sosiego. 

VISITANDO LA POBLACIÓN DE SALILLAS (Huesca)
 
A la entrada de la población  Palacio de Pomar  Plaza de Santa Ana 
Iglesia Parroquial  Calle Alta  Calle Baja
     
La plaza de Salillas está presidida por el palacio del señorío, gran edificio rectangular de ladrillo, con noble portada barroca, que parece del siglo XVII; pero por detrás, hacia una suave pendiente, subsiste la antigua barrera del primitivo castillo-palacio, quizá del siglo XV, consistiendo en un largo muro de piedra con un desmochado torreón rectangular y otro semicilíndrico en buen estado, trazado paralelamente a la fachada posterior y en función actual del espacio trasero del edificio, que continúa habitado en la actualidad.

Todavía se conservan datos en la documentación sobre los señores de Salillas, propietarios del castillo, que la primera vez que son nombrados son con Ramiro II el monje (1134-37) cuando se menciona a Blasco de Pomar, de quien probablemente descienden los ulteriores Pomar, señores de la baronía de Salillas, como Carlos de Pomar, que fue virrey de Mallorca y gobernador general de Aragón en tiempos de Fernando II el Católico. Además fue propietaria de este palacio Doña María Consolación Domitila Azlor y Villavicencio, baronesa de salillas y heroína de los Sitios de Zaragoza. Se le conoce como la condesa de Bureta, título que obtuvo al casarse con este conde en 1794.

Residía en Zaragoza y cuando fue sitiada se negó a abandonar la ciudad, decidiendo participar activamente en la guerra contra los franceses. Formó y dirigió un cuerpo especial femenino, al que denominó Cuerpo de Amazonas, que prestaría un servicio fundamental al encargarse del socorro de los heridos y del aprovisionamiento de víveres y municiones a los combatientes. No contenta con esta labor, convirtió su palacio en hospital y asilo, y empuñó personalmente las armas en ocasiones de excepcional peligro. Cuando acabó la guerra la condesa regresó a Zaragoza y fue condecorada por Fernando VII con todas las distinciones concedidas a los defensores de la Patria. (http://www.redaragon.com)

Es un pequeño pueblo de la provincia de Huesca, a orillas del río Guatizalema, enclavado en la comarca de la Hoya de Huesca. Cuenta con 118 habitantes, agrícola y ganadero y sobretodo muy tranquilo.

Destacamos el templo parroquial de Santa Ana y el palacio de los marqueses de Montemuzo (propiedad privada). La calzada romana también es visible a la entrada del pueblo. En sus inmediaciones encontramos vestigios de los despoblados Armalé y Burjamán, y en la entrada un representativo pozo de nieve de los pocos y mejor conservados que quedan en Aragón. La construcción aprovecha el desnivel del terreno y una veta de piedra arenisca, el resto consta de mampostería y está rematado con una bóveda de arcos bastante peculiar.
 
Recientemente fue desescombrado su interior, pues como en muchos lugares tras su abandono fue usado como escombrera, y mejorado su acceso.
Actualmente la Asociación Cultural de la población (A.C. Chobenalla zamandunga de Salillas) está trabajando para crear un centro de interpretación sobre los usos del hielo en el mismo.
           Pozo de nieve

A tan sólo 24 Km de la capital, veinte minutos de la Sierra de Guara, cuarenta del centro de actividades de Murillo de Gállego o a una hora del Pirineo. En sus proximidades quedan restos de los despoblados de Armalé y Burjamán.
Las fiestas mayores son en honor a Santa Ana el 26 de Julio y las menores a San Felipe el 26 de Mayo.
En ambos casos hay juegos populares, cenas y verbenas principalmente.
Aunque corresponde al partido de Sariñena, Salillas se asienta ya en las proximidades del río Guatizalema, en terreno montuoso. Llevan fama el vino y las legumbres de su término.
Otra información :

                                          http://www.armoria.info/

Infanzones aragoneses: http://www.enciclopedia-aragonesa.com/voz.asp?voz_id=7099



 
Sin embargo, mis antepasados  más antiguos proceden de la provincia de Zaragoza, tal como lo confirman las fechas y localidades obtenidos de transcripciones de certificados literales de nacimiento, matrimonio o defunción del Registro Civil así como transcripciones de partidas sacramentales de la Iglésia Católica.

Transcribo parte de mi arbol genealógico mostrando solamente el miembro de la familia que aporta el apellido Salillas.

Primera generación : Andrés Salillas (en éste caso yo mismo). Nacido en Zaragoza en 1944
Segunda generación : R. Salillas (mi padre) nacido en Barillas (Navarra) en 1904
Tercera generación : A. Teodoro Salillas (abuelo) nacido en Tulebras (Navarra) en 1863
Cuarta generación : D. Salillas nacido en Cascante (Navarra) en 1830
Quinta generación : B. Salillas nacido en Barillas o Tulebras (Navarra) en 1800
Sexta generación : P. Salillas nacido en Tulebras (Navarra) en 1770
Séptima generación : B. Salillas nacido en Borja (Zaragoza) en 1741
Octava generación : P. Salillas nacido en Borja (Zaragoza) en 1717
Novena generación : J. Salillas nacido en Tarazona (Zaragoza) en 1677
Décima generación : G. Salillas nacido en Tarazona (Zaragoza) en 1645





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Andreu Salillas i Garcia