LA MALALTIA DE L'ASBESTOSI
 


 Fibra d'amiant (al microscopi)
 



Amiant


RETALLS DE PREMSA

 

Así me destrozó la vida el amianto. (20/10/2017)

Seis afectados por las partículas cancerígenas cuentan cómo han enfermado o visto morir a familiares en la fábrica, en el barrio o por lavar ropa

Un grupo de afectados por las microscópicas partículas del amianto, todavía relativamente sanos, de la Asociación De Víctimas del Amianto-Andalucía (Avida) –los más graves, con cáncer, declinan hablar ya con los medios de comunicación– citan a este periódico y a El Correo TV en el Hogar del Pensionista de Bellavista, no lejos de donde se levantaba la fábrica de Uralita que envenenó a no pocos de ellos.

«Cada año mueren entre cinco o seis afectados», explica el presidente de Avida, Antonio Delgado. Muchos de estos afectados han pasado décadas en contacto con las microscópicas partículas, pero ya han fallecido de cáncer fulminante otros que apenas prestaron servicio durante seis meses. Y en la conversación flota la sombra de quienes van quedando por el camino y ya no pueden prestar su testimonio. El último, «Rueda», apellido de un afectado por cáncer de laringe, que algunos de los asistentes a la cita todavía daban por vivo.

Una cuenta de trabajadores muertos que comenzó hace muchos años, cuando todos los reunidos trabajaban, pero notaban que algo pasaba. Que personas reclutadas sanas tras un riguroso examen que descartaba a enfermos pulmonares enfermaban a los pocos años y acababan muriendo.

Las partículas de Uralita afectaron tanto a quienes las cogían con las manos desnudas y sin mascarillas como a quienes trabajaban en la oficina. Mataron –de cáncer, en este caso concreto– hasta al médico de empresa que echaba la culpa al tabaco que fumaban los operarios y enmascaraba como bronquitis sus asfixias por asbestosis

Delgado teme que con el cierre de Uralita el problema no haya quedado resuelto y quede tela que cortar en el futuro: «Los trabajos de desamiantado los hacen pequeñas empresas. Faltan medidas de protección, revisiones médicas o la supervisión del Estado». También critica que Uralita, filial de un grupo europeo que antes de los 70 conocía los efectos nocivos del amianto, tardó muchos años en tomar medidas en España «a sabiendas». Y que, una vez cerrada la fábrica en Bellavista, el negocio del amianto siga en Suramérica y África.


MANUEL CASTILLEJA
«Me sacaba el polvo venenoso de la boca»

«Entré en Uralita en 1965. Tengo 77 años. He trabajado allí durante 29 años, desde el primer día al último allí donde más polvo de amianto había. Lo he llegado a coger con las manos durante 14 años, y durante otros seis estuve descargando camiones de amianto en las horas extras. Me he llegado a quitar ese polvo de la boca, y en los últimos años comencé a ver cómo iban muriendo compañeros, sobre todo los que estaban empleados en los molinos, que iban falleciendo de asbestosis con 40 o con 50 años. Yo estoy entre los que peor estado de salud tiene ahora entre los que quedamos vivos: me ahogo y no puedo hablar. Vivo en un segundo piso y no puedo subir las escaleras. Los vecinos me ven arrastrarme. Tengo asbestosis y me ven cada seis meses en el hospital. Cada día voy a peor. Además el amianto me ha afectado la bolsa que rodea el corazón, y no lo deja latir. Pese a todo esto, no me prejubiló a los 53 años el amianto, sino que lo hicieron dos hernias discales. Los síntomas comenzaron dos años después de que dejara Uralita. Me acompañó un día mi mujer al médico, y el doctor me dio dos años y medio de vida si no dejaba el tabaco. Así que cogí el paquete que llevaba, con todo lo que me gustaba fumar, y lo tiré a la papelera. Eso pasó hace ya 23 años», explica entre toses este antiguo empleado en el Hogar del Pensionista de Bellavista.


MIGUEL ALONSO PÉREZ
«Llegábamos sanos y revisados, pero nos iban enfermando año a año»

«Antes de hablar de cómo me afectó el amianto a mí tengo que recordar que se llevó a dos seres queridos: a mi padre y a mi tío apenas pasaron de los 50 años, a causa de sendos mesoteliomas (un tipo de cáncer). Yo llegué en 1968, recién salido de la mili. Entonces en Uralita no entraba cualquiera. Se hacía un reconocimiento médico exhaustivo para descartar cualquier candidato con problemas respiratorios, así que si te colocabas allí estabas muy sano. Sin embargo todos enfermamos. Yo he visto en 30 años cómo se iba deteriorando mi salud. El médico de empresa se limitaba a decirme: ‘Miguel, deja el tabaco’. Y como le contestaba que no fumaba, primero hacía un gesto y después me iba diagnosticando que lo que tenía eran sucesivas bronquitis. Mi puesto era de tornero, fabricaba los tubos de uralita, e inhalaba mucho polvo. Solo cuando la fábrica cierra me dicen que lo que tengo es profesional... para que se ocupe de mí la Seguridad Social después de que la empresa se haya estado ahorrando los costes al ocultar mi diagnóstico», explica Miguel después de volver a la sala del Hogar del Pensionista. Mientras este periódico entrevistaba a otro de sus compañeros tuvo que salir, dando bandazos, por una súbita molestia. Pero al poco regresó para poder ofrecer su testimonio. Avida asegura que la Seguridad Social no tiene calculado cuántos enfermos hay de asbestosis u otras enfermedades relacionadas con la inhalación de amianto, un cálculo difícil por todos los extrabajadores que se han ido a sus pueblos a enfermar en silencio. Ya desde los años 70, los estudios europeos que no se tenían en cuenta en España calculaban que si lo habitual en cualquier industria era un 40% de enfermedades profesionales, en el ramo del amianto la cifra se elevaba al 70%. Por Uralita han pasado unas 2.000 personas a lo largo de toda su historia, según cálculos de Avida, y la enfermedad puede recrudecerse en pocos días. «A lo mejor dentro de un mes alguno de nosotros está en la lista [de fallecidos]», tercia en la conversación Antonio Delgado. «La legislación está muy por detrás de la realidad, pero también la formación de los médicos. Cada vez que llega un neumólogo nuevo a Valme temblamos».


JOSÉ BOHÓRQUEZ
«A mi hija le operaron un pulmón con atelactasia»

«Entré en Uralita en 1962 con 15 años y he estado allí 37 años como electricista y mecánico, hasta 1999. Me metía en todas las máquinas averiadas, por supuesto con polvo de amianto hasta donde no te lo crees. Es que llegábamos a trabajar a las seis de la mañana y el patio de la fábrica estaba como nevado de amianto, hasta la bola de polvo... tal es así que una de mis hijas, que iba al colegio de monjas pegado a la empresa, se ha tenido que operar de un pulmón con los años, por culpa de una atelactasia, que solo produce el amianto. Ha tenido suerte y lo han pillado a tiempo, pero ya tiene un trozo de pulmón menos. Yo me reviso en [el Hospital de] Valme todos los años. Tengo EPOC, vivo en un tercero y no subo ni un piso sin descansar. Creo que el médico se equivoca y que tengo asbestosis. Pese a que fumaba, lo que me pasa dudo que sea por culpa del tabaco.


JUAN CARLOS ATIENZA
«Me tuve que prejubilar a los 50: me ahogaba»

«Entré en la fábrica en 1963 y después de trabajar me dedicaba a descargar camiones de amianto durante cuatro o cinco horas más, hasta que me prejubilé porque me asfixiaba, me ahogaba. Tenía 50 años y en un reconocimiento médico me dijeron que tenía asbestosis y que era mejor que dejara el trabajo. Ahora estoy relativamente bien a mis 77 años: no puedo subir escaleras, no tengo capacidad pulmonar, pero no es una asbestosis severa y todos los años paso un reconocimiento hospitalario». Avida reclama una solución como las de Francia y otros países: crear un fondo de indemnizaciones a cargo del Estado y las empresas fabricantes al 50 por ciento. Porque las jubilaciones de los extrabajadores se limitan, expone la asociación, a lo que perciben como afectados por enfermedad profesional, sin ninguna compensación por haberse dejado la salud al trabajar con altas concentraciones de amianto.


ANTONIO DELGADO
«Dependo del ventolín, que causa adicción»

«Entré a trabajar en Uralita con la misma edad y el mismo día que José Bohórquez. Las medidas de protección llegaron a Uralita tarde y además, no para todo el mundo. A mí no me las dieron y acabé prejubilado en 1993 con asbestosis, esta enfermedad lenta, progresiva e irreversible: mi capacidad torácica disminuye cada día y siempre llevo a mano el ventolín [un inhalador]. Pero claro, no lo puedo usar cada vez que me asfixio porque crea adicción y entonces deja de servir. Solo está para situaciones límite, cuando, como decimos nosotros, me quedo pillado, sin romper ni para fuera ni para dentro, al borde de la muerte por asfixia. Uno de los directores de Uralita también murió de cáncer. El médico de empresa también. Además, la asbestosis tiene una fuerte carga psicológica: como afecta a todos los aspectos de tu vida, es duro y tiene consecuencias ver que no tienes aliento para completar tareas normales».


RAFAEL VELÁZQUEZ
«Mi mujer murió por haber jugado de niña con el amianto»

«Me pregunta por mi contacto con el amianto y no tengo ninguno. Quien lo tuvo fue mi señora, Ana. Hace ocho años comenzó a sentir molestias. Trabajaba en el Hospital Virgen del Rocío y comenzó que se asfixiaba a un médico. Cuando le hacen una radiografía al doctor se le cambió la cara. Se alarmó. Aparecían síntomas de cáncer en forma de una mancha negra en uno de los pulmones, y le hicieron una biopsia sobre la marcha. Y le preguntó: ‘Ana ¿qué relación tienes con el amianto?’. Ella recordó: ‘Siendo niña, junto a mi barrio [Fuente del Rey, Dos Hermanas] había un vertedero de amianto. Los niños de en torno a los 10 años pisábamos el polvo para compactarlo cuando lo descargaban los camiones y se quedaban las calles cubiertas. Salíamos cubiertos enteros de ese polvo blanco’. A los 15 días de la radiografía ya le estaban dando quimioterapia, pero ella no aguantó el tratamiento. Tenía un mesotelioma que no era ni operable ni curable. Pasó cuatro años de padecimientos. Figúrese soportar eso. Al final, después de cambiarle el tratamiento por pastillas porque no podía mas, la quisieron llevar a la unidad de cuidados paliativos, tras tener encharcados los dos pulmones y afectada la membrana del corazón. En ese momento nos la llevamos a casa. Duró 20 días y le pudimos dar la calidad de vida que pudimos, explica este viudo, desconsolado, y asombrado de que no hace tanto los críos de la periferia de Sevilla jugaran con los desechos del letal polvo blanco. Los afectados se quejan de que los médicos de familia no están entrenados para detectar estos cánceres, que comienzan con un dolor en un costado con apariencia de molestia muscular o luxación. Cuando llegan los segundos síntomas los médicos ya no pueden hacer nada y los pacientes se van en 15 días.

http://elcorreoweb.es/portada/asi-me-destrozo-la-vida-el-amianto-CE3464334

Los trabajadores de CAF piden que se acelere la tramitación de fondos por el amianto (19/10)


El comité de empresa de CAF denuncia en una concentración que son ya 31 los empleados de la compañía beasaindarra fallecidos

El comité de empresa de CAF ha denunciado este jueves que son ya 31 los empleados de la compañía beasaindarra fallecidos a causa del amianto y ha pedido "celeridad" en la tramitación de la proposición de ley que pide la creación de un fondo de compensación para los afectados.

Un grupo de trabajadores de CAF se ha concentrado frente a un monumento erigido en recuerdo de los muertos a consecuencia del uso del asbesto en la sede de la empresa en Beasain, ha informado el comité de empresa en un comunicado.

Un minuto de silencio
Tras mantener un minuto de silencio por los dos últimos trabajadores de CAF fallecidos por mesotelioma pleural causado por el asbesto, los concentrados han depositado una ofrenda floral.

"Muchas empresas aseguran que no tienen relación con la enfermedad y conducen a los afectados a procesos judiciales largos y pesados", han señalado en un comunicado.

Sin embargo, la "lucha" de asociaciones como Asviamie ha conseguido la aceptación de un fondo de compensación para los afectados por el amianto, una sustancia que, según las estimaciones manejadas por el comité de empresa, podría provocar entre 6.000 y 10.000 muertes en Euskadi en los próximos 20 años. La "fórmula" llevada a cabo por el Parlamento Vasco "es sencilla" pero la tramitación "debería ser breve", han exigido.

Cuando sea "finalmente" aprobada, han agregado, los afectados podrán contar con un mecanismo ya existente en Francia, Holanda o Bélgica que posibilita indemnizar a las víctimas sin pasar por los tribunales así como cubrir los casos de las empresas que han desaparecido y a las que, por lo tanto, no se puede reclamar.

http://www.diariovasco.com/gipuzkoa/trabajadores-piden-acelere-20171019153726-nt.html



Un fondo para paliar el dolor del amianto (17/10)
España inicia la senda de otros países europeos para compensar a las víctimas del uso de ese material tóxico

Aún queda un largo camino por resolver pero el Estado acometió la pasada semana un paso de gigante para dar respuesta a una de las principales demandas de las víctimas de amianto y de sus familias, al dar luz verde, con el apoyo de todos los grupos políticos y la abstención del PP, a la creación de un fondo de compensación para los afectados. No obstante, los populares, que tienen mayoría en el Senado, ya han advertido de que habrá que modificar algunos puntos, como el relativo a la financiación, durante el desarrollo de la ley para contar con su visto bueno. Por su parte, las organizaciones de víctimas también reclaman modificaciones, como su presencia en el órgano gestor del fondo. ¿Por qué es necesario el fondo de compensación para los afectados? Solo entre los años 1994 y 2008 se produjeron en España alrededor de 4.000 fallecimientos vinculados al amianto. En los últimos ejercicios se han detectado 700 diagnósticos de mesoteliomas cada año y se prevé que la cifra de afectación continúe creciendo hasta mediados de la próxima década. Aunque no hay un censo oficial, Agavida, la Asociación Gallega de Víctimas del Amianto, calcula que solo en Ferrol hay actualmente unos 7.000 afectados. El volumen total en España justifica por sí solo el establecimiento del fondo de compensación. Además, a diferencia de los accidentes de trabajo, con daños instantáneos, en las enfermedades profesionales los efectos pueden aparecer décadas después, cuando muchas de las empresas ya han desaparecido, con las consiguientes dificultades para fijar a los responsables. La situación actual obliga a la judicialización de los procesos, teniendo que litigar las víctimas con las empresas, la Seguridad Social y las mutuas.

¿Cuál es la estructura que se plantea para su gestión? En el texto de la proposición de ley defendida por el Parlamento vasco en el Congreso la pasada semana se prevé la creación de un «organismo autónomo de carácter administrativo adscrito al ministerio que tenga asumidas las competencias en materia de seguridad social, con personalidad jurídica y capacidad de obrar, para el cumplimiento de sus fines». Además, se establece que su consejo rector estaría formado por su presidente -que corresponderá al secretario de Estado con competencias en materia de Seguridad Social-, cuatro representantes de la administración pública, cinco de las organizaciones sindicales, dos de las mutuas de accidentes de trabajo y enfermedades profesionales, y un secretario. Ramón Tojeiro, presidente de Agavida, ya anunció que las organizaciones de afectados lucharán para modificar este punto para que puedan tener presencia en este órgano. Por su parte, en el debate de realizado en el Congreso, el PP también manifestó sus dudas del encaje de este organismo de acuerdo con la estructura de la Seguridad Social.

¿Quién podrá ser beneficiario de las indemnizaciones? Todas aquellas personas a las que se les haya reconocido una enfermedad profesional ocasionada por el amianto y también aquellas que hayan padecido un perjuicio resultante de una exposición al amianto en España. Este segundo supuesto es importante ya que también va en aumento el número de casos de enfermedades entre las esposas de trabajadores afectados y también de familiares, por haber estado expuestas al contacto con el mencionado material tóxico al manipular la ropa de trabajo sus allegados.

¿De qué recursos se nutrirá el fondo de compensación?

Este es otro punto con divergencias, ya que la proposición de ley establece que será financiado con cargo a las cotizaciones efectuadas por los empresarios, tanto públicos como privados, que empleen a trabajadores por cuenta ajena, además de por las aportaciones de las mutuas de accidentes de trabajo y enfermedades profesionales, por las cantidades obtenidas por subrogación y por las consignaciones o transferencias que puedan fijarse en los Presupuestos Generales del Estado. El diputado popular Gerardo Camps advirtió la disconformidad de su grupo con que se imponga un gravamen a todas las empresas, hayan tenido relación con el amianto o no y aseguró que será un asunto a resolver en la tramitación. ¿Cuáles serán los pasos para la tramitación de las ayudas? La presentación de la solicitud de indemnización al fondo deberá de ir acompañada de la pertinente documentación. El solicitante también deberá de informar de todas las acciones judiciales y extrajudiciales con idéntico objetivo que tengan activas en ese momento. A partir de la presentación de la solicitud, el organismo dispondrá de seis meses para realizar una oferta de indemnización, que incluirá la evaluación establecida para el daño y perjuicio, así como el montante de la compensación que le corresponde. Si el afectado acepta esa propuesta, tendrá que renunciar a las acciones judiciales que mantenga «y hará inadmisible cualquier otra acción jurisdiccional futura para reparación del mismo perjuicio». ¿Es un mecanismo que funciona en otros países? Sí, desde hace años en otros países europeos como Francia, Bélgica y Holanda. El modelo que ha seguido el Parlamento vasco -y apoyada unánimemente por todos los grupos en esta cámara- en la redacción de la proposición de ley es el francés, con su Fonds d’Indemnisation des Victimes de l’Amiante (FIVA). Fue creado en el 2001 y su funcionamiento está siendo un éxito, reduciendo la litigiosidad por estos casos al 20 %.¿Hay pasos importantes que dar antes de la creación del fondo? Ramón Tojeiro entiende que hay mucho camino que andar para que a los enfermos se les reconozcan la enfermedad profesional, porque hasta el momento muchos se encuentran con problemas para obtener esta declaración. Por ello, el presidente de Agavida tampoco está conforme que el árbitro del fondo sea la Seguridad Social, como parte interesada en este asunto. ¿Se ha fijado una cuantía media de las indemnizaciones? No, será una de las tareas a abordar en el desarrollo de los trabajos de las comisiones. Como referencia, algunos estudios indican que, a comienzos de esta década, el FIVA abonaba en Francia entre 100.000 y 140.000 euros de promedio a los afectados por tumores, y unos 20.000 para aquellos que presentaban patologías benignas.

https://www.lavozdegalicia.es/noticia/ferrol/ferrol/2017/10/17/fondo-paliar-dolor-amianto/0003_201710F17C4991.htm


No es solo una cuestión económica

Ángel Cárcoba
Rebelión

Nota de edición: Reproducimos seguidamente el texto redactado por Ángel Cárcoba Alonso, presentado en su día al Parlamento vasco, relativo a la creación de un fondo de indemnización para las víctimas del amianto, y que en la práctica podría equivaler a una reversión parcial, exclusiva para ese sector, de la derogación que en 1978, en aplicación de los «Pactos de la Moncloa», se hizo del "Fondo Compensador de Accidentes de Trabajo y Enfermedades Profesionales".

Epidemia y genocidio: si hay víctimas debe haber responsables.

Reiteramos los datos expuestos en esta Comisión por algunos expertos. Según la OMS unos 125 millones de personas de todo el mundo se encuentran expuestas al amianto en su lugar de trabajo a las que habría que añadir las expuestas en razón de vecindad y doméstica. La misma fuente indica que cada año mueren en el mundo más 100.000 personas por patologías derivadas de dicha exposición.

La calificación de epidemia, pandemia o genocidio depende del nº de víctimas y del ámbito geográfico de afectados.

¿Quiénes son las víctimas?

La Asamblea General de la ONU en su Resolución 40/34 de 20 de noviembre de 1985 dice: "se entenderá por víctimas a las personas que individual o colectivamente hayan sufrido daños, lesiones físicas o mentales, sufrimiento emocional, pérdida financiera o menoscabo sustancial de derechos fundamentales…"

La expresión "víctimas" incluye, además, en su caso, a los familiares o personas a cargo que tengan relación directa con la víctima".

En la misma Resolución se establecen las medidas para el acceso a la justicia y trato justo, medidas de resarcimiento, indemnización y asistencia.

Crimen o genocidio contra la humanidad se define como "cualquier acto inhumano que cause sufrimiento o atente a la salud y la vida de quien la sufre"

En el caso del amianto, el daño causado es tan inmenso e inhumano para miles de trabajadores, familiares y vecinos de entornos productivos con amianto, que nada puede reparar la agresión generada. Se trata no solo de daño físico, con resultado de muertes y sufrimientos, sino de daño moral que debe ser reparado. Y si se sabía desde hace decenas de años que el amianto produce cáncer, hay razones para calificar la morbimortalidad sufrida por decenas de miles de ciudadanos españoles como epidemia y genocidio. Y si es así, se resuelve una cuestión fundamental del tema tratado en esta Comisión: quien intoxica paga; es de estricta justicia. Lógicamente, quien produjo el daño (empresarios) y quien no adaptó las leyes al conocimiento científico, quien se dejó presionar y se mostró anestesiado por el lobby industrial y financiero del amianto (el Estado).

Y si hay víctimas, debe haber responsables.

Para los trabajadores, para los sindicatos, para las víctimas, la exigencia del Fondo de compensación no es solo un tema económico. Es un problema de justicia. "No queremos viudas y huérfanos ricos, sino trabajadores y ciudadanos en perfecto estado de salud". Pero tanto sufrimiento, enfermedad y muerte debe ser reparado de alguna forma.

Este es el procedimiento adoptado en Francia, Italia, Bélgica y resto de países que han aprobado por ley un Fondo de Indemnización a las víctimas del amianto.

Cualquier iniciativa encaminada a la protección económica de las víctimas del amianto debe partir del principio de que dicha protección se aplique a toda persona afectada por patologías derivadas de las tres principales fuentes de exposición: laboral (71%), familiar (11%) y vecinal (18%). A esto habría que añadir los miles de trabajadores emigrantes españoles que estuvieron expuestos en Suiza, Francia, Bélgica, Holanda, etc.

Lo expresado está basado en la experiencia personal vivida a nivel nacional e internacional. Las empresas, las organizaciones empresariales y el Estado no quieren saber nada de indemnizaciones y menos de responsabilidad. Lo máximo que están dispuestos a aceptar son programas de vigilancia de la salud dentro de límites "aceptables". El control del amianto instalado se deja en manos del mercado, sin un sistema de acreditación de empresas especializadas.

El Parlamento Central ha aprobado por mayoría, más de diez proposiciones no de ley sobre medidas sociales y económicas sobre el amianto. Ninguna de ellas se ha cumplido. Lo mismo ocurre con las resoluciones del Grupo de Trabajo "Amianto" de la Comisión Nacional de Prevención de Riesgos Laborales.

Propuestas.

De manera no exhaustiva diríamos que los grandes temas pendientes en nuestro país relativos a la tragedia-epidemia-genocidio del amianto son los relacionados con la ausencia de registros fiables, programas de vigilancia de la salud, control del amianto instalado (más de tres millones de toneladas), ausencia de estudios epidemiológicos, nula investigación sobre los tumores del amianto, control de operaciones transfronterizas, y sobre todo justicia a nivel social y económico. Respecto al tema que nos ocupa, propongo:

1.- Apoyar un Fondo de indemnización a las víctimas al igual que existe en otros países de nuestro entorno.

2.- Creación de un programa de vigilancia epidemiológica de mesoteliomas con clasificación sistemática.

3.- El fondo de indemnización debe incluir un Fondo para la investigación del cáncer del amianto.

4.- Creación de un Instituto Vasco del Amianto de carácter tripartito, más la participación de la comunidad científica con la función del abordaje y propuestas de solución de los grandes temas del amianto anteriormente señalados. (modelo holandés).

Con registros de series históricas de exposición laboral, vecinal y doméstica.

5.- Proponer al Parlamento Central la creación de una subcomisión de investigación parlamentaria encargada de realizar un diagnóstico de situación (sanitaria, medioambiental, social y económica) del amianto en el Estado español, similar al del Senado francés y del Reino Unido, con las correspondientes propuestas jurídicas, políticas y económicas.

Por último hago un llamamiento a esta Comisión Parlamentaria para que las dotaciones presupuestarias y la realidad institucional se conformen mejor con el ideal de servicio al ciudadano trabajador y a la generalidad de las dolientes víctimas pasadas, presentes y futuras por las que han contraído su padecimiento, tanto sea de índole laboral, como familiar o vecinal.

ANEXO

Experiencia de algunos países.

- FRANCIA.

El artículo 53 de la ley de 23 de diciembre/2000 de financiación de la Seguridad Social para el año 2001 instituyó el Fondo de Indemnización de Víctimas del amianto (FIVA) encargado de indemnizar a toda persona afectada de enfermedad debida al amianto o a la familia de la persona muerta.

En la exposición de motivos la ley indica que el FIVA ha sido creado "a fin de que las víctimas y sus familias puedan obtener una reparación integral y rápida evitando procedimientos largos y difíciles."

Dicho Fondo está gestionado por un Consejo de Administración compuesto por 22 miembros que representan al Estado, empresarios, sindicatos, personalidades cualificadas de la comunidad científica. Está presidido por un magistrado nombrado por Decreto.

La "reparación integral" comprende: los perjuicios patrimoniales o económicos y los perjuicios extramatrimoniales o personales (daño físico, moral, estético, etc.)

Entre 2002 a 2005 las demandas de indemnización al FIVA fueron de más de 25.000.

El 95 % de las personas indemnizadas por el FIVA son reconocidas como enfermedad profesional ocasionada por el amianto

El FIVA tiene asignado un fondo inicial de 500 millones de euros que se financia en base a una contribución de los empresarios y del propio Estado. Las víctimas pueden acceder al FIVA o recurrir ante la Corte de Apelación pudiendo elegir entre ambas opciones.

Francia también dispone de una norma sobre jubilación anticipada para trabajadores del amianto. Unos 50.000 trabajadores se beneficiaron de esta norma.

- REINO UNIDO

En 2005 se aprueba el Fondo de ayuda a las víctimas con 40 millones de libras esterlinas a pagar durante 12 años siguientes. Se revisará cada tres años. Dicho Fondo se
aplicara por vía de urgencia a todos los diagnosticados de mesotelioma. Los beneficios contemplados en este Fondo se dividen en varios puntos.

1.- Beneficios para compensar la pérdida de ganancia esperada si el trabajador no hubiera contraído la enfermedad. O para compensar la pérdida de dinero de las personas que tuvieron que dejar de trabajar para cuidar al enfermo o por enviudar.

2.- Beneficios para compensar los efectos del mesotelioma en trabajadores de la armada y personal militar.

3.- Beneficios para asistencia a personas que necesitan cuidados

4.- Beneficios para incrementar los casos con bajos ingresos

5.- Beneficios para transporte y alojamiento tanto de víctimas como de familiares en casos de hospitalización lejos del domicilio.

Otros beneficios.

- HOLANDA

Holanda prohíbe el amianto en 1993 y crea el Instituto del amianto, gestionado de forma tripartita, encargado de investigación, control amianto instalado, vigilancia médica e indemnización a las víctimas.

-ITALIA

En la Gazzeta Uficciale 300 de 8 de diciembre de 2007, se publica la Ley que establece el Fondo para las víctimas del amianto, resultado de investigaciones epidemiológicas, presión social política y jurídica3. El fondo se instituye dentro del Instituto de aseguramiento de los accidentes y enfermedades del trabajo (INAIL). El Fondo se financia con una cuarta parte a cargo de las empresas y tres cuartos restantes a cargo del Estado. El Fondo a cargo del Estado se le asigna 30 millones de euros para los años 2008-2009 y 22 millones para 2010 procedentes de los presupuestos generales .

BELGICA.

Similar a la legislación holandesa. El Parlamento belga aprueba por ley un fondo de indemnización a las víctimas del amianto con entrada en vigor a partir del 1º de abril de 2007. Se financia por el Estado y una cuota empresarial y es gestionado por el Fondo de enfermedades profesionales ya existente.

JAPÓN.

Es uno de los últimos países en aprobar un Fondo de indemnización aprobado por ley de 29/11/2010.

Existen otros fondos de indemnización en Suecia, Alemania ((aprobado 2005 con un fondo inicial de 290 millones de euros)… de características similares a los expuestos.


(Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes).

http://www.rebelion.org/noticia.php?id=232904


Ministerio de Defensa indemniza a los herederos de dos víctimas del amianto en la Armada (16/10)

Según reconoce el Gobierno, ambos fallecieron por su exposición al amianto durante su trayectoria profesional a bordo de distintos buques.

El Ministerio de Defensa ha reconocido en dos nuevas resoluciones que “creó una situación de riesgo” al exponer a un Capitán de Navío y un Alférez de la Armada a la inhalación de un material tóxico como el amianto decidiendo así indemnizar a sus herederos.

Según informa en una nota de prensa el bufete Oria, Pajares & Asociados Abogados que ha tramitado las denuncias, estas dos nuevas resoluciones del Ministerio reiteran que el amianto se encontraba presente tanto en los buques como en las propias instalaciones de la Armada, sin que por parte de la Administración militar se adoptara medida alguna de seguridad.

La primera de ellas, determina una indemnización económica de 135.000€, reconocida como daño moral a los herederos de un Capitán de Navío que ingresó en el Cuerpo General de la Armada en 1.950 hasta que pasó a retiro por edad en 1996. Eran tareas propias de su categoría la supervisión de cuantas reparaciones se hacían en los buques en los que estuvo destinado. Como consecuencia de tal exposición, se le diagnosticó un adenocarcinoma pulmonar en el año 1998 sin que el tratamiento médico pudiera evitar su fallecimiento unos meses después. A la viuda del fallecido se le había reconocido únicamente la pensión ordinaria de clases pasivas por desconocer entonces la beneficiaria el origen de la enfermedad profesional y su conexión con el trabajo que su esposo había desempeñado.

La segunda resolución, reconoce una indemnización de 130.000€ para los herederos de un Alférez de la Armada que ingresó en el Cuerpo General de la Armada en 1.954 hasta que pasó a situación de reserva en el año 1.991. Durante su trayectoria profesional, desempeñó siempre su trabajo como especialista mecánico a bordo de distintos buques y embarcaciones. Como consecuencia de tal exposición al amianto, le fue diagnosticado un mesotelioma pleural maligno sarcomatoide en febrero de 2.015 falleciendo en abril del mismo año.

Tanto el reconocimiento del fallecimiento en acto de servicio como el expediente de responsabilidad patrimonial han sido tramitados por el despacho Oria, Pajares & Asociados Abogados, especialistas en este tipo de reclamaciones, permitiéndoles a las viuda percibir una pensión mayor y obtener una justa indemnización para los herederos.

http://www.nuevatribuna.es/articulo/salud/ministerio-defensa-indemniza-herederos-victimas-amianto-armada/20171016131118144387.html


La propuesta vasca para compensar a las víctimas del amianto se debate por fin en el Congreso (8/10)

Tres parlamentarios vascos del PNV, EH Bildu y PSE defenderán en el Congreso una proposición de ley en la que se reclama al Gobierno central la creación de un fondo de compensación para los afectados del amianto.

Por fin. El Congreso debatirá en su sesión del martes una proposición de ley que contempla la creación de un fondo de compensación para  las víctimas del amianto. Se trata de una vieja aspiración de los afectados por este material cancerígeno. El debate es gracias a  la proposición de ley aprobada por el Parlamento vasco el pasado mes de marzo y que ahora ha sido tomada en consideración por el Congreso. Esta es la segunda vez que el Parlamento de Vitoria plantea la creación de este fondo, ya que en mayo de 2016 se convirtió en la primera institución del Estado en exigir esta medida, pero la proposición de ley aprobada entonces no pudo ser tramitada ante las Cortes porque la Mesa del Congreso la rechazó. España no cuenta aún con un fondo de compensación para estas víctimas como sí existe en otros países como Holanda, Bélgica y Francia desde hace ya 15 años.Ahora serán los parlamentarios vascos Jon Aiartza (PNV), Eva Blanco (EH Bildu) y Gloria Sánchez (PSE) los encargados de defender la propuesta. Los afectados por el amianto aseguran que padecen una doble condena. Por una parte, la derivada de su enfermedad propiamente dicha y, por otro lado, la pelea que deben afrontar en los tribunales para que se reconozca que el cáncer que han contraído tiene un origen profesional debido a la exposición al amianto. En caso de aprobarse y salir adelante la ley, la instauración de un fondo de compensación  ayudaría a los afectados a salir adelante sin recurrir a los tribunales para obtener indemnizaciones o ampliarlas.
El parlamentario Jon Atienza enfatiza esta circunstancia. “Las víctimas y sus familias merecen compensación, paz y no guerras en los tribunales” En España, entre 1994 y 2008 ha habido 3.943 fallecimientos vinculados directamente al amianto. La previsión es que hasta 2023 siga aumentando el número de casos. A partir de esa fecha se estabilizarán las cifras, según los expertos.Efectos en los próximos años“A muchos pacientes se les diagnostica cáncer de pulmón debido al tabaco, pero en algunas ocasiones esa diagnóstico encubre la exposición al amianto que han sufrido esas personas durante su etapa laboral y que es la causante del cáncer”. Es la advertencia de Nuria Busto, abogada de la Asociación de Víctimas del Amianto de Euskadi-Asviamie, sobre los perjuicios causados por este material y que se dejarán sentir durante los próximos años. Por sus propiedades físicas y químicas, y su bajo coste de producción, el amiento fue utilizado de manera abundante en el sector industrial y en la construcción desde mediados del siglo pasado hasta 2001, fecha en que se prohibió su uso en España.Según un estudio elaborado por el Instituto Vasco de Seguridad y Salud Laboral-Osalan, en los próximos años se producirán en Euskadi unos 1.000 casos al año de enfermedades asociadas a la exposición al amianto, incluidas aquellas cuyo origen no es laboral. La mayor parte de dichas patologías (un 70%) serán benignas y no generarán en sí mismas incapacidad significativa. Pero, otras patologías serán de “extrema gravedad” (se producirán alrededor de 90 casos de mesotelioma al año), por lo que aconseja el establecimiento de un fondo de compensación para las víctimas del amianto.


http://www.eldiario.es/norte/euskadi/propuesta-compensar-victimas-amianto-Congreso_0_695030846.html


Víctimas del amianto piden un fondo de compensación nacional para evitar "la tortura" de los juicios (28/9)

Se concentran ante los juzgados de San Sebastián donde se realiza un juicio por el fallecimiento de un trabajador por el contacto con esta sustancia

La Asociación de Víctimas del Amianto de Euskadi (Asviamie) ha pedido hoy la creación de un fondo nacional de compensación a los afectados por esta sustancia para evitar "el sufrimiento" adicional que acarrea "la tortura judicial" por la que pasan sus familiares.

El portavoz de Asviamie, Jesús Uzkudun, ha hecho esta petición en San Sebastián, durante la concentración desarrollada por la asociación frente al Palacio de Justicia bajo el lema El amianto mata.

La protesta se ha desarrollado coincidiendo con la celebración de un juicio, en el juzgado de lo Social número 4, para analizar la demanda por daños y perjuicios contra la antigua fundición Victorio Luzuriaga, actual Fagor Ederlan S.Coop., interpuesta por la familia de Ángel P., fallecido en julio del año pasado por un cáncer pleural reconocido como enfermedad profesional por el INSS.Según ha explicado Uzkudun, Ángel P. trabajó desde 1966 en Vitorio Luzuriaga, durante 29 años en la sección de machería de la planta de Pasaia, donde se hacían los moldes con planchas de amianto, y después, 4 años más en la factoría navarra de Tafalla, donde trasladaba piezas calientes del monde con manoplas de amianto.Uzkudun ha precisado que, en este caso, se consiguió el reconocimiento de enfermedad profesional y las pensiones derivadas de la misma, pero la familia reclama una indemnización a la empresa de 184.000 euros en concepto de daños y perjuicios por "el incumplimiento de las medidas preventivas y de seguridad que estaban vigentes en la legislación de entonces".El portavoz ha indicado que el cobro de indemnizaciones constituye un problema para los afectados, porque "hay muchos casos en que las empresas son pequeñas y no pueden afrontarlas o han desaparecido y ya no hay a quien reclamar".Por ello, ha considerado fundamental la creación de un fondo de compensación a las víctimas, con dinero público y de las empresas, de manera que "todos" los afectados reciban una indemnización por los daños causados durante tantos años de incumplimiento de la normativa, en lo que "el Estado también tiene responsabilidad".Uzkudun ha deseado, en ese sentido, que el debate sobre la constitución de un fondo de esas características, previsto en el Congreso de los Diputados para el próximo octubre, se desarrolle y culmine con su creación, de forma que los afectados o sus familias reciban lo estipulado y se evite así "todo el sufrimiento" que conlleva pasar por "esta tortura judicial".

http://www.elmundo.es/pais-vasco/2017/09/28/59ccd6ee268e3ede488b4716.html


El asbesto puede provocar diferentes tipos de cáncer, asbestosis o fibrosis de pleura (26/9)

El departamento de Salud ha renovado este año el convenio que tiene con la Seguridad Social


PAMPLONA
- El amianto es un mineral causante de diferentes enfermedades. El departamento de Salud detalla entre las principales: cánceres como los de bronquio y pulmón, mesotelioma pleural, mesotelioma peritoneal y el mesotelioma de otras localizaciones y cáncer de laringe, asbestosis y fibrosis de la pleura y pericardio que cursan con insuficiencia respiratoria o cardiaca.

El pasado julio, el departamento de Salud, a través del Instituto de Salud Pública y Laboral de Navarra, renovó el convenio sobre amianto con el Instituto Nacional de Seguridad Social para un periodo de cuatro año. Este convenio, que por primera vez se firmó en 2013, permite realizar actuaciones conjuntas en relación con los trabajadores afectos de patologías derivadas de la utilización laboral del amianto.

Este marco tiene como objeto, a través de una adecuada coordinación e intercambio de información, el seguimiento y valoración de la afectación funcional y etiológica de aquellas personas que han estado en contacto con fibras de amianto en el desarrollo de su actividad laboral, para una mejora de su situación y de sus familias.

El documento incluye un protocolo común que permite tanto el reconocimiento del origen profesional de la patología cuando sea preciso, como la valoración de los daños en los trabajadores afectados con objeto de determinar de una manera rápida y consensuada el grado de incapacidad que corresponda. De esta forma, se pretende “evitar a las personas afectadas y a sus familias la judicialización de los casos”, indican desde el departamento. Con este método, resuelven de “una manera mas ágil los casos y contribuyen a la mejora de su situación y de la de sus familias”.

Estas actuaciones están contempladas en el III Plan Navarro de Salud Laboral 2017-2020, que incluye expresamente un punto dirigido a potenciar el Programa Integral de Vigilancia de la Salud de los trabajadores que han estado expuestos a amianto. - S.Z.E.

PROHIBIDO DESDE INICIOS DE SIGLO

¿EN QUÉ SECTORES SE USÓ?

Utilizado por sus propiedades. Debido a sus propiedades hasta su prohibición se usó en sectores diversos, como en la siderúrgica como aislante frente a las altas temperaturas;en la fundición o en las panaderías en hornos, en la construcción en múltiples aplicaciones;en los astilleros en la reparación de barcos;en la fabricación de trenes, embragues y zapatas de freno;en talleres de reparación de automóviles;en recubrimientos de tuberías y calderas. Todavía hay amianto en tejados de uralita, por ejemplo. Sin embargo, si ese material no se manipula, no se corre peligro. Por ello, si hay que desmontar un tejado de uralita, hay que recurrir a personal especializado.

EN BREVE

¿Qué es el amianto? Es un mineral fácil de manipular, incombustible, resistente al calor, a la corrosión, a la humedad, a los productos químicos y de bajo coste.

¿Por qué se prohíbe? En 2002 se prohíbe en España tras probarse

su relación con varias enfermedades, como con diferentes tipos de cáncer, asbestosis y fibrosis de la pleura y pericardio que cursan con insuficiencia respiratoria o cardiaca. Sin embargo, en otros países como Suecia se había dejado de usar en 1982.

Aunque está prohibido, ¿dónde se puede encontrar? En reparaciones o rehabilitaciones de edificios, obras de canalización, desguaces de vehículos etc. Su manipulación corresponde a empresas especializadas.

http://m.noticiasdenavarra.com/2017/09/26/economia/el-asbesto-puede-provocar-diferentes-tipos-de-cancer-asbestosis-o-fibrosis-de-pleura


Carta abierta a la doctora Aguilar-Madrid (21/9)
El asbesto en México y en la actualidad

Francisco Báez Baquet
Rebelión


Estimada Doctora Guadalupe Aguilar-Madrid:
Celebraré que en lo personal, y también por lo que respecta a sus familiares y amigos, sus seres queridos, hayan podido salir bien librados del trágico y reiterado desastre nacional que en México, la nación hermana, ha causado la fuerza incontrolada y terrible que la madre naturaleza, en forma de violentísimo terremoto, que ha azotado sin piedad a sus sufridos habitantes, de lo que las televisiones de todo el mundo se han hecho doloroso eco.

No es, en verdad, de ningún consuelo, saber que estos fenómenos naturales, en realidad, son la obligada aduana para que el maravilloso fenómeno de la vida en la superficie terrestre, en todo su esplendor, siga floreciendo, incluyendo en ello a la propia vida humana, por la eternidad de muchos siglos venideros.

En efecto, la energía que alimenta esas violentas contorsiones de nuestro planeta, procede del fenómeno llamado «tectónica de placas», que hace que la corteza terrestre se movilice, arrastrada por las corrientes de convección del subyacente manto terrestre.

Esas corrientes de convección, vienen originadas, en parte por el calor originario de la formación del planeta, pero que en su mayor parte corresponden al calor generado por la radioactividad natural de algunos de los elementos constituyentes del manto terrestre, principalmente los isótopos inestables, radiactivos, del potasio y del argón. Radiactividad que, aunque a escala humana lo parezca, no es eterna.

Mientras que no se haya consumado la transformación íntegra a elementos estables, ese mecanismo es el responsable del efecto «dinamo» que determina la persistencia del campo magnético terrestre, habida cuenta de que el núcleo central de la Tierra, que incluye al hierro y al níquel en abundancia, como sus más conspicuos constituyentes, participa también de esa “danza de los derviches” que sostiene sin que decaiga apreciablemente la intensidad de ese campo magnético terrestre, que apantalla las radiaciones fuertemente ionizantes y los rayos cósmicos primarios, que nos llegan desde el exterior.

La vida, tal y como la concebimos ahora, en la superficie del suelo e inmersos en la atmósfera, no sería viable el día lejanísimo en el que los terremotos hayan dejado de seguir repitiéndose, porque la tectónica de placas haya cesado, inmovilizada por un manto terrestre sin plasticidad, rígido, sólido y estático, porque ya no reste radiactividad alguna que lo mantenga en lenta y continua danza de corrientes de convección, mediante el calor generado por la continuada desintegración de sus isótopos inestables.

Entonces ya no habrá escudo magnético alguno, que proteja a los habitantes de la superficie y atmósfera terrestres, de las mortíferas radiaciones ionizantes y de los rayos cósmicos primarios, procedentes del resto del Universo, y muy especialmente, de nuestro propio sol.

Pero todo eso, con ser muy importante y digno de ser advertido y recordado no es, sin embargo, lo que primordialmente por nuestra parte queremos resaltar en la presente carta abierta.

Lo que queremos reseñar, en cambio, es el hecho de que frente al dolor de las víctimas actuales y bien visibles hay además, por desgracia, otra siniestra amenaza a largo plazo, y esa amenaza insidiosa, silenciosa y virtualmente eterna no es otra que el asbesto pulverizado y mantenido en suspensión en la atmósfera durante un tiempo de caída espontánea al suelo, por primera y no última vez, que es enormemente dilatado, como lo evidencian los estudios teóricos que al efecto se han realizado, teniendo en cuenta la intensidad de la gravedad en la superficie terrestre, la viscosidad del aire, las dimensiones ultramicroscópicas y la relación superficie-masa de las fibrillas que se generan por la “espontánea” exfoliación y disgregación del asbesto instalado en el medio urbano y rural, y quebrado por el efecto destructor del impacto, roturas, desprendimientos y vibraciones generadas por las diversas réplicas del terremoto.

Que nadie se llame a engaño. Nadie va a enfermar de asbestosis por esa causa. No se generan concentraciones suficientemente altas y persistentes para ello. Pero otra cosa muy distinta es, por desgracia, por lo que atañe al mesotelioma, cáncer de pleura, peritoneo o túnica vaginal de los testículos, incurable y mortal al poco tiempo después de aflorar, tras un dilatado tiempo de latencia, cifrado en varias décadas después de haberse producido la contaminación, principalmente por inhalación de la fracción respirable, invisible a simple vista, de sus microscópicas fibrillas, dispersas en el aire respirado.

Si usted, doctora Aguilar-Madrid, ya ha venido censando, junto con sus colaboradores, y en compañía de muchos otros profesionales del ejercicio de la medicina, los casos de mesotelioma generados en su país a causa del uso industrial del asbesto y también a causa de la presencia natural de zeolita fibrosa en los terrenos de algunas zonas geográficas de su nación, moviéndoles a reivindicar una adhesión de México al extenso grupo de países en los que el uso industrial del asbesto, en todas sus variedades, crisotilo o amianto blanco incluidos, está ya prohibido, ahora, con esta reiterada desgracia natural como factor de agravamiento disponen, desde ya, de un contundente argumento adicional más para seguir combatiendo dialécticamente los “cantos de sirena”, atajo de falsedades, del lobby del asbesto, porque el maldito mineral, en forma de invisibles y respirables fibrillas, va a seguir presente, durante mucho tiempo, en el ambiente de su amada nación.

Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.

https://www.rebelion.org/noticia.php?id=231795


Desamiantados escandalosos (15/9)

Francisco Báez Baquet
Rebelión


La revisión de los diversos casos de desamiantados mal realizados, deliberada o accidentalmente, para de ello tratar de extraer provechosas conclusiones, está totalmente condicionada por la publicación, al menos en Internet, de las correspondientes historias, de tal suerte, que su inexistencia puede responder al sencillo hecho de que tales historias no las hubo, o alternativamente, a que aun cuando sí las haya habido, sin embargo, las mismas no hayan llegado a quedar reseñadas, en cuyo caso, si esto último se estuviese prodigando, estaríamos ante un nuevo problema, nada desdeñable, a añadir a lo que meramente ya representa la toma en consideración de los casos que sí han quedado registrados.

Hecha esta advertencia previa, iremos revisando el contenido de tales relatos, dando preferencia, en primer lugar, a aquellos que implican algún tipo de delito o falta adicionales al propio desamiantado mal efectuado, cual es el caso, por ejemplo, de aquellos acontecimientos en los que ha mediado, además, algún tipo de falsificación.

SAN FRANCISCO.- Un jurado acusó a Rogelio (alias Roger) Lowe de dos cargos de fraude postal y nueve cargos de hacer o usar un documento falso o por escrito.

Lowe, de 43 años, de Thornton, California, fue acusado de participar en un plan para defraudar, en relación con la expedición de certificados a los trabajadores de eliminación de amianto, a pesar de saber que no les había proporcionado la formación adecuada, y a pesar de ello, cobrar a sus empleadores el precio total de la formación. Lowe también estuvo acusado de hacer y de usar documentos falsos, en relación con ese su esquema de actuación.

Conforme a la legislación norteamericana, la ley prohíbe a cualquier persona remover asbesto de escuelas y edificios públicos y comerciales, a menos que esa persona haya sido entrenada bajo un programa aprobado por la Agencia de Protección Ambiental de los Estados Unidos o por un programa estatal acreditado. Para convertirse en un trabajador con certificado de manejo del asbesto, un individuo debe, como mínimo, completar un curso de capacitación, de cuatro días de duración, y de ocho horas por día. El curso de entrenamiento debe incluir conferencias, demostraciones, y por lo menos 14 horas de entrenamiento con sus manos y con prueba individual de ajuste de respirador. El estudiante debe pasar un examen, de libro cerrado. Una vez que una persona recibe un certificado, él o ella deben tomar un curso anual, de actualización.

Lowe fue el propietario y operador de la empresa «E & D Environmental Safety Training Inc.», una compañía de consultoría de seguridad, que, de acuerdo a su sitio web, ofrecía capacitación ocupacional, en trabajos de manejo del amianto, reducción del plomo y remediación del moho. De acuerdo con la acusación, a partir de una fecha desconocida, pero no más tarde de 2008, Lowe proporcionó cursos de remoción de amianto, que no cumplían con la ley federal. Como parte del programa, Lowe no enseñó el curso, por el número de horas requerido -incluyendo clases que no tenían más de 25 minutos de duración- proporcionó respuestas a los exámenes de libro cerrado, y pruebas falsas, forjadas para los estudiantes que no asistieron a alguno de los días de prueba. Lowe emitiría entonces certificados a los estudiantes, y cobraría a sus empleadores en consecuencia, como si la asistencia se hubiera producido.

La acusación también indicaba que Lowe también presentó listas de clases, a la División de Relaciones Laborales de California, División de Seguridad y Salud Ocupacional (Cal / OSHA), lo que reflejaba falsamente que estos estudiantes habían completado con éxito el entrenamiento, y aprobado el examen de libro cerrado, cuando sabía que no lo habían hecho. Cal / OSHA utilizó y se basó en estas listas, para agregar los nombres de los estudiantes a su lista estatal de trabajadores calificados para el manejo del asbesto. De acuerdo con la acusación, Lowe emitió certificados para el entrenamiento inicial sobre el manejo del asbesto, y cursos anuales de actualización, sin proporcionar la formación requerida, y por lo tanto en violación de la ley.

Hay naciones en las que tales historias de falsificaciones no se producen, porque no se pueden producir. Porque no hay certificados que falsificar. Porque no existen certificados que oficialicen una preparación mínima garantizada, para el manejo de productos que contienen amianto. Porque a las empresas de desamiantado no se les exige una capacitación acreditada mediante los oportunos exámenes a superar. Porque no hay renovación anual alguna, que tener que fingir que se ha superado.

WASHINGTON - El dueño de una compañía de salvamento y demolición de Watford, «Watkins Street Project LLC», se declaró culpable en la corte federal en Chattanooga, Tennessee, por conspirar para violar la Ley de Aire Limpio, y por defraudar a los Estados Unidos.

Gary Fillers, de Chattanooga, Tennessee, se declaró culpable de un delito criminal, por conspirar para violar los "estándares de práctica laboral" de la Ley norteamericana de Aire Limpio, relacionados con el despojo de residuos con asbesto.

De acuerdo con los cargos, Fillers y otros coacusadores, acusados ​​y no indiciados, se involucraron en un plan, de un año de duración, en el cual, cantidades sustanciales de materiales que contenían amianto, fueron removidas de la antigua planta de la empresa «Standard Coosa Thatcher», sin seguir la Ley de Aire Limpio y las regulaciones que rigen los requisitos de notificación de la Agencia de Protección Ambiental (EPA); retirar todo el amianto antes de la demolición; y extracción, ensacado, y eliminación de dicho amianto.

La alegación estuvo relacionada con la acusación contra las firmas «Watkins Street Project LLC» y «Mathis Companies Inc.», y contra Donald Fillers, James Mathis y David Wood.

No puede hablarse en este caso, ciertamente, de incumplimiento circunstancial y limitado, sino de todo lo contrario: deliberado, concertado, y mantenido durante un tiempo considerable.

WENATCHEE – 29 Dic. 2016. El Tribunal Superior del Condado de Chelan presentó cinco cargos por graves delitos, contra un hombre de Cashmere, y su negocio de reducción de asbesto.

Timothy Powell y su negocio, «A1 Asbestos LLC», fueron acusados ​​de proveer registros falsos de envío de desperdicios de asbesto a un relleno sanitario del condado de Okanogan, incluyendo falsificaciones de firmas en uno de los documentos. Powell y «A1 Asbestos» también son acusados ​​de ofrecer declaraciones falsas al Departamento de Trabajo e Industrias sobre las fechas de inicio del trabajo de reducción del asbesto, en un intento por evitar las inspecciones de seguridad, en el lugar de trabajo.

Antes de que un vertedero acepte desechos de construcción en general, los contratistas deben proporcionar la prueba de que un contratista de reducción del asbesto, como la empresa «Asbesto A1», haya certificado que los desechos no contienen asbesto. Los contratistas eliminan el amianto y disponen de él, de forma adecuada y segura, en los vertederos, y proporcionan un registro de despacho de residuos de amianto a los contratistas, como prueba de que sus residuos de construcción han sido tratados para haber eliminado el asbesto.

Powell fue acusado de falsificar los registros de los desechos del condado de Okanogan, en varias ocasiones, para demostrar de manera inexacta que eliminó adecuadamente los desechos de amianto, en un relleno sanitario diferente, en el condado de Grant.

La eliminación de residuos de amianto es más cara, evidentemente, que la eliminación de residuos de construcción, en general. Los documentos falsos permitieron a Powell y a su negocio evitar algunos de los costos de la eliminación del amianto, al combinar los desechos de amianto de varios sitios de trabajo y pagar sólo una tarifa de disposición.

En aquellas naciones en las que no se exige a los remitentes a vertederos ordinarios, de residuos de materiales de construcción, supuestamente exentos de amianto, que acrediten dicha condición de inocuidad, mediante certificado emitido por empresa legalmente habilitada para poder emitirlo, es evidente que la ausencia de casos de certificados falsificados, solamente nos está evidenciando que, al no ser obligadamente precisos, tampoco existe necesidad de falsificación alguna para que, no obstante el incumplimiento real de la obligación de dar adecuado tratamiento y destino a los residuos con contenido de amianto, sí se haya llegado a producir.

Con carácter general, normas más estrictas y garantistas, hacen de centinela respecto de eventuales incumplimientos, también en relación con aquellos cuya finalidad manifiesta ha sido, precisamente, obviar los controles derivados de esa legislación comparativamente más restrictiva.

Por nuestra parte, permítasenos expresar nuestra opinión, en el sentido de que cuando una práctica delictiva, fraudulenta, se ha podido desarrollar durante cerca de una década, alguna responsabilidad cabría también atribuir a la propia Administración pública concernida, por manifiesta laxitud en su labor fiscalizadora, habida cuenta del dilatado tiempo durante el que la grave transgresión tuvo oportunidad de seguir manteniéndose, reiteradamente, en diversos lugares y situaciones respectivas.

Paradójicamente, si el tardío destape de la situación fraudulenta ni siquiera se hubiera llegado a producir, aparentemente se estaría ante una idílica situación, en la que supuestamente nada anómalo se estaba detectando, como si no hubiese ningún comportamiento transgresor que denunciar.

Similarmente, en aquellas naciones en las que las administraciones públicas no realizan actividades de fiscalización del cumplimiento de sus respectivas leyes, también estaremos ante un vacío informativo, que aparentará una ausencia de problemas, que ni puede ser confirmada, ni tampoco excluida como posible, como mínimo.

La reiteración de historias similares en lo esencial, nos lleva a reproducir íntegramente, a continuación, el contenido del capítulo nº 3 de nuestro libro: «Los ilotas de la gleba»:

“La proliferación del amianto instalado, ha llegado hasta tales extremos, que incluso las sedes judiciales en las que han de ventilarse las responsabilidades derivadas de ese uso generalizado, han resultado afectadas por dicha situación de riesgo. Es lo sucedido, por ejemplo, en el tribunal de Créteil, en Francia. Por consiguiente, la remediación aportada por el desamiantado, correctamente realizado, cobra proporcional relevancia.

En el año 2014, el presidente del «Sindicato da Construção de Portugal (SCP)», Albano Ribeiro, solicitó una entrevista con su ministro de Medioambiente, para plantearle la oportunidad de un plan nacional de desamiantado, que generaría cuarenta mil puestos de trabajo, según su propia estimación. Eso, en principio, hay que considerarlo como positivo, pero todo dependería, evidentemente, de cómo se hiciese. Como alguien ya dejó dicho, los cementerios están llenos de cadáveres de trabajadores que trabajaron con amianto, “en condiciones de seguridad”.

Las actividades de desamiantado, allí donde rige una prohibición de uso de todas las variedades de amianto, o donde el desuso ha sido alcanzado en su totalidad, o casi, representan, en la práctica, las únicas en las que subsiste un riesgo de exposición laboral activa a los efectos nocivos del mineral. La infracción de sus normas específicas, incurriendo en prácticas fraudulentas, implican, por consiguiente, un completo fracaso en la finalidad perseguida por esa prohibición. En esas situaciones anómalas, incluso se produce la paradoja, de que cuanto más desamiantado hay, más contaminación se genera.

A propósito de esta cuestión, parece oportuno traer aquí a colación lo asumido en el trabajo de Szeszenia-Dąbrowska & Świątkowska (2015), atribuyendo la incidencia de 14 mil nuevos casos de cáncer de pulmón en el país, al desarrollo del "Programa para la Reducción de Asbesto en Polonia, desde 2009 hasta 2032", y en consecuencia pedir el cese inmediato del mismo.

En Francia, en el mes de marzo del año 2004, la División de Relaciones Laborales (LRD), la Caja nacional del seguro de enfermedad de los trabajadores asalariados (CNAMTS), y el Instituto nacional de investigación y seguridad (INRS), organizaron una campaña de inspecciones, para controlar los lugares de trabajo en curso de realización, de retirada de asbesto, con el propósito de identificar y de sancionar las infracciones de las muy estrictas normas francesas sobre retirada de amianto friable. Del total de sitios visitados, el 76’4% no estaban cumpliendo íntegramente la normativa vigente en dicho país. Una constatación nada tranquilizadora.

Al aplicarnos a la descripción de algunos casos de incumplimientos especialmente clamorosos, nuestro propósito es poner el énfasis en el riesgo así generado a los trabajadores involucrados, y en algunos casos, incluso respecto de la población general del entorno de las tareas de retirada del asbesto. Su relato, en los ejemplos concretos escogidos, permite apreciar, en toda su crudeza, el abuso cometido; por ello, pasamos seguidamente a exponerlos, de forma individualizada para cada uno de esos ejemplos.

Comenzaremos con el llamado «caso Salvagno». Raúl y Alexander Salvagno, padre e hijo, copropietarios de la empresa «AAR Contractors, Inc.», de Latham, Nueva York, en el condado de Albany, fueron condenados por todos los 18 cargos de los que fueron acusados, incluyendo conspiración para violar la ley norteamericana conocida como «Ley de Aire Limpio» y la «Ley de Control de Substancias Tóxicas», violaciones de las normas sobre contaminantes atmosféricos peligrosos, de la citada Ley de Aire Limpio, que rigen para la eliminación segura y apropiada del amianto, y fueron acusados también de conspiración para violar la Ley sobre Organización Corrupta - Racketeer Influenced and Corrupt Organization Act (RICO)-, obstrucción a la justicia, blanqueo de dinero, fraude postal, manipulación de licitaciones, etc., todos ellos eran delitos relacionados con sus actividades ilegales relacionadas con la retirada de amianto.

Los Salvagno habían llevado a cabo sus actividades ilegales de reducción de amianto, durante un período de más de una década; operaban una de las firmas de retirada de amianto más grandes del estado, trabajando en unos 2.000 proyectos, desde Buffalo hasta Long Island, a menudo con la intervención de un determinado laboratorio específico para tales menesteres, «Analytical Laboratories of Albany Inc. (ALA)», que avalaba sus resultados, y en un máximo de 1.555 instalaciones en todo el estado de Nueva York, con sospecha o evidencia de haber sido mal desamiantadas, incluyendo iglesias, hospitales, viviendas militares, teatros, cafeterías, oficinas públicas, edificios comerciales y residencias privadas.

Los Salvagno, utilizando varios nombres de entidad corporativa, en la que "AAR" generalmente detentaba íntegra o mayoritariamente la titularidad, celebraron contratos públicos en todo el estado de Nueva York, incluyendo escuelas de primaria, secundaria, y los edificios del campus de la Universidad Estatal de Nueva York (SUNY).

Incluso el Departamento de Construcción y Trabajo del Estado de Nueva York - que albergaba a la propia Oficina de Control del Asbesto- se encontraba entre los 39 edificios especificados en la acusación, por haber sido objeto del simulacro de desamiantado en condiciones de seguridad.

Los Salvagno habían dirigido las actividades ilegales de 500 trabajadores de la retirada de asbesto, y de empleados de laboratorio.

En lugar de seguir los requisitos legales para la eliminación adecuada del amianto, previstos con el fin de asegurarse que el mismo no quedara libre en el medio ambiente, utilizaron, por el contrario, técnicas ilegales de “destripar y correr”, liberando en interiores, lo que los trabajadores describieron en el juicio como “tormentas de nieve”, formadas por el polvo de amianto en suspensión.

Durante su testimonio, los trabajadores dijeron que Raúl Salvagno, de 71 años, que a menudo asumía bajo su supervisión el desamiantado aplicado en los diversos sitios, lo hacía exigiendo que los empleados trabajaran a un ritmo de vértigo, que sólo era posible cuando no se tomaban las debidas salvaguardias. Se prescindía de hacer humectación.

Para ocultar sus fechorías, los Salvagno, secreta e ilegalmente, mantenían la copropiedad, con una participación controladora, del 51% del capital, con un laboratorio acreditado para efectuar mediciones, que supuestamente debería de ser independiente, sobre las concentraciones de fibras de asbesto en atmósfera, generadas durante las tareas de desamiantado: los «Analytical Laboratories of Albany Inc. (ALA)», que actuaron en connivencia con «AAR», para crear hasta 75.000 resultados de los análisis de laboratorio, fraudulentos.

Algunos resultados de muestras, falsos, se denominaron "muestras 890", ya que correspondían a monitores creados para la aspiración de aire desde la ventanilla del coche, que eran puestos en funcionamiento mientras conducían por la autopista interestatal 890, cerca de Schenectady, en el área de Albany, Nueva York, y que eran presentados como muestras tomadas en la atmósfera del lugar de trabajo donde se había realizado el desamiantado, según el testimonio de un trabajador apellidado Alvord.

En el caso de otras contrataciones, como, por ejemplo, en el desamiantado de un cuartel de la policía estatal, no se tomaron muestras de aire, y los resultados simplemente se “inventaron”, según lo que testificó el citado operario. En el Siena College, en Loudonville, los trabajadores retiraron algunos elementos constructivos con contenido de amianto, y a continuación, se procedió a pintar sobre el resto, para ocultar que los demás, que seguían allí presentes, no se habían llegado a retirar, según lo que testificó también el mismo obrero.

Otros resultados de mediciones, fueron cambiados en el laboratorio. Estos resultados de laboratorio falsos, fueron utilizados para defraudar a los clientes, en la creencia, por parte de éstos, de que los edificios que «AAR» había "remediado", estaban libres de niveles nocivos de amianto.

Contaminación residual por amianto, fue encontrada por los investigadores federales, en numerosos lugares que los Salvagno habían declarado estar libres de ese riesgo.

En un caso, los investigadores encontraron polvo de amianto incluso en la cesta de las piruletas ofrecidas al público en un banco, según manifestó el fiscal Sr. Benedict.

Los propietarios de los edificios contaminados, fueron contactados por funcionarios de la EPA, y tuvieron que eliminar el amianto que se había dispersado por todas partes de sus edificios, por la actuación de las cuadrillas de trabajadores de la empresa «AAR», incluso llevando el amianto hasta zonas en donde inicialmente, antes del supuesto desamiantado, no había causa razonable para esperar que lo hubiera habido.

Cuando la empresa de retirada de amianto pensó que podría estar en peligro de ser atrapada, sopesó que sería conveniente realizar al menos algunos trabajos ejecutados legalmente, según testificaron varios trabajadores. El fiscal pidió a un ex trabajador que precisara sobre cuántos de los puestos de trabajo en los que trabajó, fueron operaciones de desamiantado hechas correctamente. El ex trabajador, Anthony Mongato, respondió: ''Menos del uno por ciento''.

Las pruebas presentadas en el juicio demostraron que los Salvagno enviaron, a sabiendas, a trabajadores, muchos de los cuales estaban en sus veinte años de edad, a las "zonas calientes" y les animaron a trabajar sin respiradores y sin otros equipos de protección. Al pronunciar sentencia, el juez de la corte de distrito hizo mención específica de que los delitos de los Salvagno terminaron en una probabilidad sustancial de muerte o lesiones corporales graves a numerosas personas. La prueba en una de las audiencias en las que se sustentó la sentencia, estableció que al menos 100 ex trabajadores de «AAR» estaban ahora sustancialmente con altas probabilidades de desarrollar asbestosis, cáncer de pulmón, o mesotelioma.

Hasta 500 trabajadores de «AAR», asumieron un riesgo elevado. Los expertos médicos que testificaron para la administración pública de los Estados Unidos, personada en la causa, informaron al juez, de que los miembros del público del entorno de las obras de retirada de amianto también fueron expuestos al asbesto residual, dentro de esos edificios específicos, y ahora estaban en riesgo elevado de padecer alguna de las enfermedades relacionadas con el amianto. Todas las víctimas conocidas fueron contactadas por la administración pública norteamericana, con el fin de asegurarse de que eran capaces de obtener la atención médica adecuada.

En un momento dado, un monitor independiente, en la planta de Ford Motor en Green Island, cerca de Troy, comenzó a sospechar, cuando se encontró con que todas las puertas de la zona de trabajo estaban cerradas. ''Finalmente, cuando entró en el local, se encontró con que los trabajadores de «AAR» procedían a rasgar el asbesto y a lanzarlo hacia abajo, en medio de un gran desorden dentro de la planta'', declaró el Sr. Goyeau, quien dijo que renunció después a colaborar con «AAR» y con «ALA», que fingieron despedir a sus supervisores de obra, para apaciguar a Ford.

Cuando los empleados de la empresa «AAR» comenzaron a sospechar que eran objeto de una investigación, los jefes ordenaron a la contable para «ALA», Katherine Phelan, que dispusiese lo necesario para destruir los registros, según lo que ella testificó después en el juicio. Cuando se negó, Alexander Salvagno fue a verla y le llevó a dar un paseo. Condujo el coche hasta una manzana próxima, en la que estaba situada una gasolinera, y le dijo, en ausencia de testigos, “que era muy importante para mí, negarlo todo”, según lo que ella testificó. “Acabé de tomar valor y le dije: Alex, no voy a mentir; sin duda, yo no voy a mentir”. La Sra. Phelan, que no fue acusada, añadió: “Él estaba visiblemente enojado”. Otros trabajadores destruyeron los registros, pero ella y otros testificaron. La Sra. Phelan tenía en su casa algunas copias de los registros, que entregó a los investigadores.

«ALA» producía resultados falsos, no sólo para «AAR»; lo hizo también para otras compañías dedicadas a la misma actividad de remoción del asbesto, según pudieron averiguar las autoridades, con las consiguientes consecuencias penales para todos los infractores. Más de otras treinta empresas, resultaron involucradas. Algunas de esas empresas también infractoras, trabajaban en concierto con «AAR», actuando como sub-contratistas suyas.

Algunas de las empresas que contrataron los servicios de «ALA», eran honestas, pero muchas otras operaron al estilo de lo realizado por «AAR».

Alex Salvagno también utilizó a «ALA» como fuente de espionaje industrial, para la manipulación de las licitaciones: a través de los empleados de «ALA», se enteró de lo que otras empresas estaban haciendo para preparar una oferta para concurrir los contratos públicos, y así socavar sus ofertas. Obviamente, sus competidoras ignoraban la verdadera relación de «AAR» con «ALA».

«AAR» fue capaz de mantener sus tarifas bajas, ya que no tenían que hacer mucha reducción real del amianto, o que cumplir con los requisitos de seguridad de los trabajadores. Además de falsificar los resultados del desamiantado, a través de «ALA», los Salvagno, «AAR», y «ALA», estaban involucrados en la producción de falsos certificados de formación, para los trabajadores del asbesto.

En efecto, la Agencia de Protección del Medio Ambiente (EPA) inició una investigación en 1999, después de que alguien se quejó de que la firma «Analytical Laboratories of Albany Inc. (ALA)» estaba proporcionando certificados de formación en eliminación de amianto, falsos, a los trabajadores de «AAR». Pero para entonces, las dos compañías habían estado ya operando juntas, en esa otra actividad fraudulenta, durante casi 10 años.

En el curso del proceso, surgieron cuestiones tales como el consumo de cocaína y de crack, prostitutas, sobornos, corrupción, abuso infantil, y evidencias de conexiones con la mafia.

Uno de los trabajadores de «AAR», Tom Valachovic, de 46 años de edad, quedó afectado por una asbestosis avanzada, sólo cinco años después de haber cesado en su empleo de eliminación del amianto.

Como dijo un comentarista norteamericano: “Esta es una de esas historias que usted necesita recordar cuando oye a funcionarios de la administración Bush, que dicen que realmente no se necesita más el cumplimiento de nuestras leyes de seguridad en el trabajo, sino sólo más asistencia para el cumplimiento, hojas de datos y páginas web. O cuando escuche al saliente Presidente del Comité del Senado, para la Salud, la Educación, el Trabajo y las Pensiones, Mike Enzi, que con optimismo nos decía: “La cooperación, no la confrontación, es esencial en la construcción de nuestros lugares de trabajo más seguros. La noción de que los empleadores se preocupan poco por la seguridad del trabajador, o de que están dispuestos a sacrificar la salud de los trabajadores, en la búsqueda de beneficios, es un mito peligroso”. (Fuente: http://spewingforth.blogspot.com.es/2006/12/jail-for-asbestos-test-fraud.html ).

En la Directiva nº 23.70, de la «Division of Occupational Safety and Health», perteneciente al «Department of Labor and Industries», del Estado de Washington (véase nuestra bibliografía), se especifican hasta un total de 19 circunstancias determinantes de una revisión de la certificación concedida a constructores, supervisores o trabajadores habilitados para las tareas de desamiantado, además de otras 7 adicionales. Varias de esas especificaciones, aluden a la falsificación de documentos, utilizados en el desempeño de las tareas cubiertas por la acreditación. Al parecer, eso se había convertido en una práctica fraudulenta tan reiterada, que se había hecho acreedora de esa mención específica, en una directiva oficial.

La propietaria de una gran escuela de formación para la retirada de amianto, fue condenada a más de siete años de prisión y al pago de más de 1.5 millones de dólares, en restitución y como castigo por la venta de cientos de certificados de finalización del curso correspondiente. La compañía entregó los certificados a inmigrantes ilegales, que no habían tomado los requeridos cursos de remoción de asbesto.

Los certificados se utilizaban para permitir a los trabajadores inmigrantes llevar a cabo los servicios de reducción, sin la formación adecuada, a la vez de que les pagaban sin soporte documental alguno.

Albania Deleon, propietaria y directora de «Environmental Compliance Training (ECT)», una escuela de formación en el manejo del amianto, radicada en Methuen, en las afueras de Boston, en el estado de Massachusetts, fue procesada y condenada.

El 20 de noviembre de 2008, Deleon, de 40 años, fue declarada culpable en un tribunal federal, después de casi tres semanas de proceso sobre un cargo de conspiración por hacer declaraciones falsas, por alentar a delinquir a los inmigrantes ilegales que residen en los Estados Unidos, y por contratar a extranjeros ilegales; cinco cargos de hacer declaraciones falsas, dentro de la jurisdicción de la Agencia de Protección Ambiental de los Estados Unidos; 16 cargos de adquisición de falsas declaraciones de impuestos, correspondientes a nóminas; y cinco cargos de fraude postal.

Desde aproximadamente 2001 a 2006, Albania Deleon, propietaria y gerente de «Environmental Compliance Training (ECT)», una escuela de formación certificada sobre manejo de amianto, fue declarada responsable de su funcionamiento ilegal. «ECT» anunciaba cursos de formación, que normalmente eran ofrecidos semanalmente en sus oficinas, y sin embargo, muchos de los beneficiarios de los certificados, nunca tomaron el curso obligatorio. En cambio, con el conocimiento y aprobación de Deleon, los empleados de «ETC» emitieron certificados de finalización del curso, a cientos de personas que no lo llegaron a tomar. Estos individuos presentaron los certificados en la División de Seguridad Ocupacional de Massachusetts, para estar autorizados a trabajar en la industria de la retirada de amianto. Muchos de los beneficiarios, eran extranjeros ilegales, que querían saltar el curso de cuatro días, para no renunciar a la paga que podían obtener, trabajando durante esos escasos días.

Los registros del curso de formación de «ECT» estaban sujetos a la inspección, y Deleon y sus empleados trataron de encubrir la práctica de la emisión de certificados, a los solicitantes sin entrenamiento, haciendo que los solicitantes firmasen las hojas de respuestas del examen final, que ya habían sido completadas y graduadas, que se mantenían en los archivos de «ECT». La evidencia puesta de manifiesto en el juicio, demostró que, de todos los certificados de formación emitidos por «ECT», aproximadamente del 65 al 80% de los supuestos alumnos, no habían adquirido la capacitación necesaria.

La mayoría de estos individuos que obtuvieron los certificados falsos, fueron empleados por «Methuen Staffing», agencia de empleo temporal, también propiedad de Deleon, y que se especializó en la contratación de operarios para la demolición de asbesto. Ella fue, por tanto, quien envió a los obreros a sitios de trabajo, a lo largo del estado de Massachusetts, incluyendo Boston, Worcester y New Bedford-Fall River, así como a New Hampshire, Maine, Connecticut, y más allá. Deleon pagó a la mayor parte de los contratados, sin ninguna suerte de nómina, y no retuvo los impuestos que habrían correspondido. Ella informó al Servicio de Rentas Internas, y a sus compañías de seguros de compensación de trabajadores, sólo de aquellos empleados que en realidad tenían impuestos retenidos, lo que le permitió ahorrar más de un millón de dólares en el pago de impuestos y seguros.

Deleon huyó de Massachusetts, dos días antes de cuando estaba programado para ser sentenciada: el 23 de marzo de 2010. Cuando no se presentó a la audiencia de sentencia, el Juez de Distrito emitió una orden para su arresto. Deleon se convirtió en la primera mujer nombrada en la lista de fugitivos de la EPA. El Servicio de Alguaciles de los Estados Unidos llevó a cabo una búsqueda a nivel nacional, y una vez que se determinó que había huido del país, el Departamento de Estado presentó, en nombre de la Oficina del Fiscal de EE.UU., una solicitud al gobierno dominicano, para detener y extraditar a Deleon.

Los agentes de la Dirección Nacional de Control de Drogas (DNCD) de Santo Domingo, observaron que Deleon estaba en una residencia, en dicha nación. Diecinueve meses después de que ella huyó de su audiencia de la sentencia federal, la prófuga Albania Deleon fue capturada en la República Dominicana. Las autoridades policiales de la República Dominicana, con la asistencia del Servicio de Alguaciles de Estados Unidos, arrestaron a Deleon, que se había disfrazado de su habitual apariencia y que había asumido una identidad falsa. Los agentes interceptaron su vehículo, después de que ella salió de la residencia en la que estaba habitando. Tras su arresto, Deleon dijo que ella era Elba Henríquez Peña, portando una cédula de identidad falsa, con su foto y ese nombre. Al ser interrogada, al final admitió que ella era Albania Deleon, y que era buscada en Estados Unidos. Deleon fue trasladada a la sede de la DNCD, a reserva del procesamiento que se llevaría a cabo, a la espera de una audiencia de extradición, en la República Dominicana. A su regreso a Estados Unidos, se enfrentó a hasta cinco años de prisión por cada cargo, a excepción de los cargos de fraude electrónico, que conllevaban penas máximas de 20 años de cárcel.

El alcance total de los daños debido al fraude de Deleon, se desconoce.

El desamiantado fraudulento, resulta especialmente doloso cuando es aplicado en la retirada de asbesto en las escuelas. En el mes de julio del año 1993, una pena de prisión de 37 meses se impuso a Saundra Webb, presidente de la compañía «Sandaq Engineering Company» -encargada del monitoreo del amianto y del trabajo de consultoría, en 60 escuelas públicas, en los años de1990 y 1991- por la presentación de facturas fraudulentas y el uso de trabajadores no cualificados, para supervisar la retirada del asbesto presente en las escuelas públicas de la ciudad de Nueva York.

Los relatos sobre infracciones en las obras de desamiantado, ofrecen, en algunos casos, innegables similitudes. Falsificación de informes sobre la retirada de amianto, y de los datos de calidad del aire, se incluían entre las imputaciones formuladas contra la empresa «Certified Environmental Services, Inc. (CES)», contra dos de sus directivos, Nicole Copeland y Elisa Dunn, y contra uno de sus empleados, Sandy Allen, culpable de conspirar por ayudar y apoyar violaciones de la Ley de Aire Limpio, de cometer fraude postal, y de defraudar a los Estados Unidos, al Departamento de Justicia y a la Agencia de Protección Ambiental (EPA), según un comunicado de esta última, fechado en 13 de octubre de 2010.

Los acusados ​​también fueron condenados por cargos de fraude electrónico. «CES» (una compañía de monitoreo de aire con amianto, y laboratorio acreditado para ejercer dicha actividad), y Elisa Dunn, también fueron declarados culpables de hacer declaraciones falsas a la policía federal.

Varios de sus empleados de alto nivel, junto con las firmas «Aapex Environmental» y «Paragon Environmental Construction, Inc.» (Empresas de retirada de amianto, que ya se habían declarado culpables) conspiraron a lo largo de casi una década, para falsificar los resultados de laboratorio, que se utilizan para demostrar que la retirada de amianto se hace correctamente.

Según la acusación, entre los lugares en los que el amianto se quedó atrás, estaban: una casa de la hermandad «Alpha Chi Omega», en el nº 705 de la «Walnut Avenue»; en la Universidad de Siracusa, en un almacén de muebles, en el edificio de la estación de televisión WSTM, de Siracusa, en un edificio de consultorios médicos, en la sala de lectura, en la Biblioteca Kellogg, en Cincinnatus, en el condado de Cortland, y en el edificio «Jobs Corps», en Oneonta, en el condado de Otsego, del estado de Nueva York.

«CES» también falsificó informes de laboratorio, en alrededor de otras 30 propiedades en el centro de Nueva York, sometidas a desamiantado, incluyendo varias residencias y edificios académicos, en la Universidad de Syracuse y en Le Moyne College. Las actividades delictivas se extendieron desde 1999 hasta el año 2007.

Los cargos de conspiración, y de violación de la Ley de Aire Limpio, y de declaraciones falsas, conllevan, cada uno, una pena máxima de prisión de cinco años y una multa de 250.000 dólares. Los cargos de fraude electrónico, cada uno de ellos conllevan una pena máxima de prisión de 20 años. «CES» se enfrentaba así a una posible multa máxima de 7,5 millones de dólares, y a la indemnización de todas las víctimas. Nicole Copeland, se enfrentaba una sentencia máxima posible de 110 años de cárcel, y a una multa de tres millones de dólares. Elisa Dunn se enfrentaba a una sentencia máxima posible de 40 años de cárcel y a una multa de 1.250.000 dólares. Sandy Allen se enfrentaba a una sentencia máxima posible de 50 años de cárcel, y a una multa de un millón de dólares.

Esta condena correspondía al último de una serie de casos de retirada fraudulenta de amianto que la EPA y el Departamento de Justicia habían llevado a juicio. Por ejemplo, en junio de 2010, los propietarios de «Kodiak Construction Service» fueron condenados a un total combinado de más de 13 años de prisión, tras ser declarados culpables de numerosas violaciones relacionadas con la eliminación del amianto. Otro ejemplo, es la condena de cuatro años, y la obligación de proveer al resarcimiento de las víctimas, de más de 850,000 dólares, para el operador de la empresa «J & W Construction Inc.», que violó la Ley de Aire Limpio, a través de actividades ilegales de extracción y eliminación del amianto.

Según un comunicado de la EPA norteamericana, una empresa de servicios ambientales, de Virginia, y uno de sus empleados, fueron sentenciados, por hacer declaraciones falsas, acerca de la forma en la que adquirieron los certificados de formación en el manejo del amianto sus trabajadores, que le permitieron que le adjudicaran la eliminación del amianto presente en la Base de la Fuerza Aérea en Langley, y en un Centro de Investigación de la NASA, en Hampton, también en Virginia.

¿Cómo asegurarse de que el amianto se elimina correctamente? Realmente, sólo hay una manera: la formación cuidadosa de especialistas en el manejo del amianto, como primera condición. Cuando esa formación no existe, o no está regulada, o cuando todo el sistema de aseguramiento se está soslayando de forma fraudulenta, esa garantía ya no existe.

Eso significa que las empresas especializadas en esa formación, se les permite emitir certificados de capacitación, que dan fe de que esas personas, de acuerdo con los requisitos legalmente establecidos, han completado cursos de formación rigurosa, y superado una prueba que demuestra el conocimiento de la materia.

Remando en la misma dirección, especificaciones normativas sobre el rigor en el mantenimiento de la cadena de custodia de las pruebas, y la obligatoriedad en el empleo de video y de fotografía en la validación de todo el proceso de desamiantado y de obtención in situ de las muestras medioambientales, también pueden contribuir decisivamente, cuando existen, a dar verosimilitud a la idoneidad de todo el proceso.

«F & M Environmental Technology, Inc.», fue una de esas empresas de formación, propiedad de Frankland Babonis. Pero incurrió en prácticas fraudulentas.

La estafa fue conocida como “El caso del certificado por un precio”. En febrero del año 2000, la Oficina Local del FBI de Washington recibió denuncias de que «F & M» estaba vendiendo sus certificados de formación por un precio, sin necesidad de tomar cualquiera o todos los entrenamientos; no había necesidad de pasar la prueba, lo que claramente representaba una amenaza de que los “especialistas” sin formación serían indebidamente facultados para liberar asbesto en el aire, que podría ser inhalado por víctimas inocentes. Esta afirmación fue confirmada por otro testimonio hecho a la División de Investigación Criminal de la EPA, y un caso fue abierto.

En poco tiempo, los agentes descubrieron que «F & M» supuestamente había vendido certificados a las personas que después trabajaron en proyectos de eliminación de asbesto, en el Pentágono, en los Departamentos de Defensa y Transporte, en la «General Services Administration (GSA)», en la NASA, en las agencias estatales y locales, y en varios sistemas escolares... La NASA, Defensa, la Fuerza Aérea, el Ejército, la Armada, y el Departamento de Regulación Profesional y Ocupacional de Virginia, se unieron a la causa.

En febrero de 2001, «F & M» y su propietario, el Sr. Babonis, se declararon culpables y fueron condenados. Como parte de su declaración, el Sr. Babonis accedió a ayudar a localizar a todas las empresas que se buscaban, por haber obtenido de forma fraudulenta certificados de formación, en un número que se estimaba que, en un período de cuatro años, suponía alrededor del 70% de todos los certificados de formación que emitió, y que fueron fraudulentamente vendidos, no ganados correctamente.

Varias declaraciones de culpabilidad, por la compra de certificados falsos de formación en el manejo de amianto en condiciones de seguridad, se introdujeron en una corte federal en Alexandria, Virginia. «Marcor Remediation Inc.», de Hunt Valley, Maryland, Annapolis; «Macsons Inc.» de Norfolk, Virginia; William McCloud, un representante de Macsons para la firma de contratos; «Environmental Testing and Monitoring Services Inc. (ETMS)», de Virginia Beach, Virginia. Fred Guest, Presidente de ETMS; y Scott Eggleston, Vice-Presidente de ETMS, todos se declararon culpables de la compra de los certificados de «F & M Environmental Technologies Inc.». Además, Marcor fue condenado, y pagó una multa de 200.000 dólares.

Los falsos certificados se utilizaron para obtener los contratos para las inspecciones de seguimiento de los proyectos de asbesto, la planificación de la gestión, y los servicios de higiene industrial, en una serie de instalaciones en Virginia. El caso fue investigado por la División de Investigación Criminal de la EPA (Washington, DC), el FBI, la Oficina del Inspector General, la Oficina de Investigaciones Especiales de la Fuerza Aérea de Estados Unidos, la División de Investigación Criminal del Ejército de Estados Unidos, la Oficina de Auditoría de Contratos de la NASA y el Departamento de Profesional y Regulación Laboral Virginia. El caso fue procesado por la Oficina del Fiscal Federal en Alexandria, Virginia.

Ethel Mae, propietario de «Holmes Environmental Inc.», en Virginia Beach, Va., fue acusado de doce cargos federales relacionados con conspiración, fraude electrónico y de presentar declaraciones falsas al Gobierno de Estados Unidos.

La acusación alegó que Holmes compró certificados falsos, de formación en reducción de plomo y de amianto, para su empresa y para los empleados de «F & M Environmental Technologies Inc», empresa a la que ya hemos aludido anteriormente.

Los certificados falsos, afirmaban que habían sido entrenados para llevar a cabo la eliminación del asbesto y del plomo. Fueron utilizados para obtener, de manera fraudulenta, licencias para trabajar en las industrias de reducción de amianto y de plomo, en Virginia.

La acusación también alegó que se presentaron estos falsos certificados, para llevar a cabo trabajos de reducción de asbesto y de plomo en el Departamento de Salud Mental y Abuso de Sustancias, en el «Sentara» Hospital General de Norfolk, en la Comisión de Empleo de Virginia, en «Fort Eustis», del Ejército estadounidense, en las dependencias de la Guardia Costera de Estados Unidos, en Virginia, y en otras instalaciones federales y no federales.

El caso fue investigado por la División de la EPA de Investigación Criminal (Washington, DC), por el FBI, por la Oficina del Inspector General de la NASA, por la División de Investigaciones Criminales del Ejército de EE.UU., por los Servicios de Investigación Criminal de la NASA, por la Oficina del Contrato de Auditoría, de Defensa, y por el Departamento de Regulación Profesional Ocupacional, de Virginia. El caso fue procesado por la Oficina del Fiscal Federal en Alejandría y por la Sección de Delitos Ambientales, del Departamento de Justicia de Estados Unidos.

Otra de las empresas procesadas por emitir certificados de capacitación, falsos, para el manejo del amianto en condiciones de seguridad, fue la empresa «Paradigm Environmental Services, Inc.», de Rochester. (Repare el lector en la insuperable ironía de algunas de las denominaciones de empresa aquí mencionadas, a la vista de sus reales comportamientos). La empresa se benefició de este comportamiento infractor, mediante la presentación de las certificaciones falsas, en lugar de pagar a sus empleados por el tiempo pasado en asistir a un curso de capacitación, de seguridad en la manipulación del asbesto. Los incidentes que componían este caso, se produjeron en el mes de abril del año 2000. «Paradigm» era una empresa de capacitación en seguridad frente al asbesto, y que también suministraba los servicios de monitoreo de calidad del aire en los lugares de retirada de amianto.

El propietario de una empresa de retirada de amianto, radicada en Waukesha, Wisconsin, se enfrentó a varios cargos, en las alegaciones acerca de los certificados de seguros de responsabilidad, exhibidos con el fin de demostrar a los clientes que estaba asegurado. Timothy A. Klingbiel, de 45 años, fue acusado en la Corte de Circuito del Condado de Waukesha, con tres cargos de robo de identidad, para obtener ganancias financieras, un cargo de posesión de THC, el ingrediente activo de la marihuana, y por adulterar certificados del seguro de responsabilidad civil, suscrito con la empresa «R & R Insurance». De acuerdo con la denuncia, Klingbiel, propietario de « Residential and Industrial Asbestos Removal LLC», había alterado los formatos de las cláusulas de responsabilidad, para demostrar que tenía un seguro con «R & R». Después del testimonio de una compañía controlada por el proveedor de seguros, sobre la legitimidad de los certificados, «R & R» les informó que Klingbiel no sólo no había asegurado con la compañía, desde el año 2008, sino que su política fue dejar fuera a la mitad de lo que se había presentado como cubierto.

Los investigadores se sirvieron de una orden de allanamiento para registrar la casa de Klingbiel, donde descubrieron marihuana, que él dijo que fumaba de vez en cuando, para ayudar en su tratamiento contra el cáncer.

La denuncia afirmaba que Klingbiel también admitió haber adulterado los formatos, diciendo que había tenido que renunciar a su seguro en el año 2008, debido a problemas financieros.

Timothy A. Klingbiel, actualmente vinculado a la empresa «Quality Inspections and Abatement, Inc», cuenta con perfil profesional en la red social «Linkedin», en el que, pudorosamente, los escabrosos detalles aquí antes narrados, brillan por su ausencia.

El ex defensa de los «Buffalo Bills», Sean P. Doctor, de 46 años, y su socio Raj Chopra, de 48, ambos de Grand Island, fueron acusados ​​por cargos federales con respecto a sus empresas, que violaban los protocolos de reducción del asbesto.

Doctor era propietario y operador de «S.D. Specialty Services, LLC» y Chopra, asimismo era propietario y operador de «Comprehensive Employee Management Inc.», ambas empresas con base en el oeste de Nueva York; trabajaron en varios proyectos del área, que pusieron en peligro la salud y la seguridad de la comunidad.

Las empresas de Doctor y de Chopra trabajaron juntas en dos importantes proyectos de reducción de asbesto, en la comunidad de Buffalo, incluyendo el Edificio Graystone, el Refugio de Roosevelt Park, y en Johnson South Park. Además, también eliminaron el asbesto de las casas vacías de Grant Street. Los informes eran claros: se encontró asbesto, en cantidades inapropiadas, después del supuesto desamiantado, en cada uno de esos lugares.

Las acusaciones afirmaban que el amianto retirado de esas propiedades, se almacenó en condiciones de riesgo. Además, las acusaciones incluían una conspiración, en la que los contratados por las dos empresas fueron figurados como administrativos, en lugar de trabajadores de reducción de asbesto, defraudando así al Fondo del Seguro del Estado, en alrededor de 195,000 dólares, en primas por accidentes de trabajo.

Un gran jurado federal formuló una acusación de 16 cargos contra los dos contratistas de retirada de amianto y sus respectivas empresas, por cargos de conspiración, fraude postal, y por violaciones de la Ley de Aire Limpio, entre 2009 y 2011.

La acusación dijo que residuos de amianto también se almacenaron inadecuadamente en un gran contenedor de caja cerrada, de 40 yardas, en la sede de la compañía, en el 1800 de Love Road, en Grand Island.

Doctor y Chopra, además de conspirar para defraudar al Fondo del Seguro del Estado de Nueva York, estafaron alrededor de 195,000 dólares en primas por accidentes de trabajo, alegando que sus empleados en las operaciones de desamiantado eran trabajadores administrativos, en lugar de ser trabajadores del amianto.

¿Por qué no habrían de cumplir con la ley?... Pues, en resumen, porque es más barato - la misma razón por la que muchas otras compañías siguieron utilizando los productos de amianto, mucho después de que ya sabían que era perjudicial para sus trabajadores y para los consumidores.

Los dos –Doctor y Chopra– fueron acusados, ​​después de una investigación de varias agencias, que participaron en la sala de lo penal: la EPA, el Departamento de Estado de Nueva York, la Policía de Conservación Ambiental, el Departamento de Trabajo del Estado de Nueva York, y la Oficina de Control de Asbesto.

El 15 de septiembre, «Coast–to–Coast Inc.», una corporación de Virginia, y su propietario, Manuel Cedeño, fueron acusados ​​de violar la Ley de Control de Sustancias Tóxicas. Los cargos que se alegaban, se referían a que los acusados, que trabajaban a través de una sociedad limitada, llamada «McGuire Apartments, L.P.», compraron los «Park Apartments McGuire», en Richmond, Virginia, en mayo de 2002. El complejo de apartamentos fue construido en la década de 1940, y contenía varios miles de pies lineales de aislamiento, que contenía asbesto. Después de la compra, los acusados ​​presuntamente llevaron a cabo un proyecto de remediación de amianto en los citados apartamentos del Parque McGuire, utilizando trabajadores que no estaban acreditados para retirar materiales que contienen el amianto. El caso fue investigado por la División de Investigación Criminal de la EPA (Washington, DC) y fue procesado por la Oficina del Fiscal Federal en Richmond.

El 11 de septiembre de 2006, Joseph Cannella se declaró culpable de dos cargos de imprudencia negligente bajo la Ley de Aire Limpio. Sobre los motivos de los cargos que cometió Cannella, empleado de la alta dirección de la empresa «National Service Cleaning Corporation (NSCC)», contratista de eliminación de asbesto, y el co-acusado Steven Herron, propietario de «Steve Herron and Associates (SH&A)», una empresa consultora de reducción de amianto, fue porque conspiraron y causaron múltiples violaciones de las normas de práctica de trabajo, relativas a la retirada y eliminación de amianto en la «Fort Morgan High School», en Fort Morgan, Colorado, en julio y agosto de 1999. Cannella aceptó un acuerdo de sentencia de reclusión, en el rango de 6 a 12 meses. También accedió a una suspensión de por vida de su industria de reducción de amianto. Es evidente que este punto del pacto de asunción de responsabilidades, holgaría si en Estados Unidos rigiese el imperativo de una autorización administrativa, vinculada a cada empresa de desamiantado, la cual pudiese ser revocada por la administración pública, sin necesidad de mediar consenso, cuando la praxis profesional hubiera quedado acreditado que no había sido correcta.

Antes de que pudiera declararse culpable, Herron fue involucrado en un grave accidente de motocicleta, y falleció 14 de septiembre.

Cannella fue sentenciado, el 21 de noviembre de 2006. Otros dos acusados ​​habían sido previamente condenados en este caso.

Daniel Argil, de Houston, Texas, fue condenado a cumplir 68 meses de prisión y a pagar multas superiores a 232,000 dólares, en restitución al Distrito Escolar del Condado Morgan, Colorado. Anteriormente se declaró culpable de los cargos de manejo ilegal de amianto en la «Ft. Morgan High School», en Ft. Morgan, Colorado. Un coacusado, David Backus, de Cheyenne, Wyoming, sería también sentenciado.

Argil era un supervisor de « National Service Cleaning Corp. (NSCC)» , una empresa de eliminación de asbesto, que trabajó en la «Ft. Morgan High School», en 1999. En su declaración de culpabilidad, Arcgil admitió que causó que fuera lanzado amianto al aire, causando un riesgo sustancial de muerte o lesiones corporales graves a los empleados de «NSCC», durante la retirada. También admitió que causó un riesgo a los estudiantes, profesores y personal de la «Ft. Morgan High School», cuando regresaron a la escuela secundaria contaminada, en el otoño de 1999.

Un pulverizador de agua, de alta potencia, se utilizó para eliminar el amianto, con el resultado de que el asbesto fue descargado fuera de la zona de confinamiento. El agua cargada de asbesto, migró a zonas dentro de la escuela, incluyendo el interior de armarios y sistemas didácticos fijados a las paredes. Después de que el agua quedara evaporada, el amianto se mantuvo como un polvo seco que se dispersó fácilmente en el aire, y por lo tanto era mucho más peligroso.

El caso fue investigado por la División de Investigación Criminal de la EPA en Denver, Colorado, por el Servicio de Impuestos Internos y el antiguo Servicio de Inmigración y Naturalización (ahora la Oficina de Inmigración y Aduanas del Departamento de Seguridad Nacional). La asistencia en la investigación fue proporcionada por el Centro Nacional de Investigaciones de Cumplimiento, de la EPA. El caso fue procesado por la Oficina del Fiscal de los Estados Unidos en Denver.

Dos dueños de negocios, de Tacoma, condado de Pierce, estado de Washington, se declararon culpables en la Corte Superior del condado, después de que el Procurador General formuló múltiples cargos en su contra, por la venta de deficientes cursos de formación de los trabajadores del amianto, y de certificaciones inapropiadas, a través de su empresa, «Environmental Management Training Services LLC. (EMT)».

Timoteo Pinckney se declaró culpable de diez cargos separados -seis de falsificación y cuatro de hacer declaraciones falsas- derivadas de su operación fraudulenta de la empresa «EMT».

Pamela Pepper, socia de negocios de Pinckney, se declaró culpable de cinco cargos por separado, incluyendo tres cargos de falsificación, un cargo de hacer una declaración falsa, y un cargo de mala conducta en su condición oficial de depositario de la fe pública.

La Oficina del Fiscal General de la Nación denunció que desde 2010 hasta 2013, «EMT» cobró una cuota por capacitar a los estudiantes, requerida para poder efectuar la remoción del asbesto. Entonces, la empresa no proporcionó la capacitación necesaria, y en varios casos, incluso no la impartió, en absoluto. La compañía, no obstante, entonces certificaba, ante los empleadores y a los reguladores estatales, que los trabajadores fueron capacitados, como era necesario para que pudieran trabajar en la manipulación del asbesto.

La División de Investigación Criminal de la Agencia Federal de Protección Ambiental (EPA) dirigió la investigación, con la asistencia del Departamento de Labor e Industrias, de Washington, y de la Oficina del Fiscal de Estados Unidos.

En Estados Unidos, cursos de 32 horas, son necesarios para proteger a los trabajadores, y al público. Las leyes estatales y federales requieren que cualquier persona que solicite la acreditación como trabajador en el manejo del asbesto, ha de completar cuatro días, de ocho horas de entrenamiento cada uno. Los cursos de formación debían incluir conferencias, demostraciones, horas de formación práctica, y la superación de las pruebas de ajuste de un respirador individual. El estudiante debe pasar un examen, a libro cerrado. Los trabajadores certificados, también deben tomar cursos anuales de actualización.

La formación de mala calidad, o las certificaciones falsas, ponen al público y a los trabajadores, en situación de riesgo.

En Puerto Rico, la empresa «Aireko Construction Corp.», fue acusada por un Gran Jurado, por no notificar inmediatamente una remoción ilegal de asbesto, en el piso nueve de la Torre Norte del Centro Gubernamental «Minillas», en mayo del año 2012, y se declaró culpable por este caso.

A la empresa se le imputaron cinco cargos, por incumplir con el procedimiento de remoción de amianto, del «National Emission Standards for Hazardous Air Pollutants (NESHAP) ».

El presidente de la compañía, Paulino López, hizo la alegación de culpabilidad, luego de que su abogado llegara a un acuerdo con el fiscal de la división de crímenes ambientales, del Departamento de Justicia estadounidense, y con la fiscal de distrito. Si la empresa se hubiese enfrentado al juicio, se hubiese expuesto a pagar una multa de 3 millones de dólares. «Aireko» pagó una multa total de 2 millones de dólares.

Según el ministerio público, un total de 400 empleados de la Torre «Minillas» pudieron haber sido afectados.

Como parte de sus condiciones de aceptación de la evidencia probatoria, la empresa debió sufragar un estudio médico para las potenciales víctimas, que efectuó el Recinto de Ciencias Médicas de la Universidad de Puerto Rico.

Asimismo, «Aireko» tuvo que preparar y proveer literatura del manejo de amianto -la cual tuvo que ser aprobada por la Agencia federal de Protección Ambiental (EPA)- y proveer un seminario sobre este asunto. Se le prohibió promocionar su negocio durante el seminario. A su vez, la empresa tuvo que implementar un plan ambiental, en cumplimiento con las disposiciones de la EPA.

El vicepresidente y dueño de «Aireko Construction», Edgardo Albino, se declaró también culpable. El ejecutivo se exponía a una pena de entre seis y doce meses de prisión, que es lo que establecen las guías de sentencia norteamericanas, por este delito.

Por este caso también se declaró culpable el gerente del proyecto, Kenneth Báez Alers, el 6 de diciembre del 2013. Éste fue acusado, por fallar en reportar la remoción ilegal del asbesto a las autoridades.

La compañía acusada, estaba obligada a mojar el asbesto, durante su remoción, a tener un supervisor entrenado, durante la remoción del material, a guardar el mismo en bolsas especializadas para esto, pero fallaron en rotular adecuadamente el material, y en no disponer del mismo, en un terreno autorizado para estos fines. Según la acusación, entre el sábado 12 y el domingo 13 de mayo del año 2012, sus subcontratistas removieron el asbesto, y volcaron el mismo en contenedores de basura, del Centro «Minillas». Se alegó que los contratistas, además, incumplieron con la ley, al no notificar sobre la remoción del material tóxico.

La acusación indicó que la remoción ilegal del amianto, contenido en los plafones de un techo del edificio «Minillas», se hizo durante las labores de remodelación, los cuales fueron transportados al área donde se encontraban los contenedores de basura, sin seguir los requisitos exigidos por las agencias federales, por lo que de todo ello resultó la contaminación de todo el edificio. El edificio estuvo cerrado durante un año, después de detectarse el caso.

En mayo del 2012 la Autoridad de Edificios Públicos (AEP), no contaba con los permisos aprobados por la Junta de Calidad Ambiental (JCA), para remover material con asbesto del estucado del piso nueve de la Torre Norte de Minillas. La remoción de asbesto comenzó antes de la fecha notificada a la EPA. Los trabajos debían efectuarse entre el 18 y 31 de mayo.

Acusaciones contra Robert G. Cooley, a quien pertenecía y que operaba la empresa «IPC Chicago Inc.», de Northbrook, y también contra Bogdan Mucha, propietario del «Midwest Institute of Asbestos Inc.», de Chicago, fueron formuladas.

Cooley fue acusado de recibir sobornos, por certificar a más de 2.000 trabajadores del asbesto, que no tomaron cursos de formación, entre 1991 y 1995, mientras que Muchaq vendió certificados falsos, a un informante del gobierno.

Los casos parecen reflejar lo que sucedió a finales de 1980 y principios de los 90, cuando los expertos dicen que ocurrían lo peor de los abusos en la retirada de amianto.

Los años siguientes al 1986, con la aprobación de las leyes federales norteamericanas que protegen a los niños y a los empleados, frente a la presencia de asbesto en las escuelas, fueron como una especie de “fiebre del oro”, para el negocio del desamiantado. Eso propició que proliferaran las acciones ilícitas.

Las licencias se concedieron a un gran número de inmigrantes polacos que hablaban poco o nada de inglés, y que podían no haber comprendido plenamente todos los peligros del amianto.

En el negocio de retirada de amianto en los Estados Unidos, era de conocimiento común, que usted podía obtener una licencia del Estado, sin completar el curso de capacitación requerido, de una duración de cuatro días. Además, podía pedir una ratificación anual, sin tomar la obligatoria clase de repaso. Los operadores de las compañías, lo sabían. Los supervisores, lo sabían. Los nuevos empleados, lo sabían. Incluso las autoridades tenían la sensación de que certificados manipulados se podían obtener. Las únicas personas que no estaban en el secreto, eran los que vivieron y trabajaron en hogares, en oficinas y en escuelas, en las que el amianto, que puede causar cáncer, estaba siendo removido.

El 18 de agosto del año 2008, la empresa «Parkway Village Equity Corporation», una cooperativa residencial ubicada en Queens, Nueva York, y George Halpin, su gerente y antiguo propietario, fueron acusados ​​de conspirar para violar la ley de Respuesta Ambiental, Compensación y Responsabilidad, por su participación en la extracción ilegal y en la eliminación del amianto presente en la propiedad, retirándolo ilegalmente desde aproximadamente el año 2.002, hasta el 2006. Otro empleado, el ex superintendente Layton Cervantes, fue acusado de violar la Ley de Control de Sustancias Tóxicas.

Los empleados de «Parkway Village» no tenían licencia para llevar a cabo reducciones de amianto, y no estaban provistos de equipos de protección. De hecho, se alegó que los empleados habían eliminado periódicamente el asbesto presente en las unidades residenciales, con sus propias manos, y enterrándolo en el mismo terreno de la urbanización.

Un acuerdo de enjuiciamiento diferido fue presentado en nombre de «Parkway Village». En virtud de dicho acuerdo, la empresa aceptó una serie de condiciones, incluyendo la eliminación del amianto todavía presente en múltiples áreas, dentro de la urbanización de la cooperativa, así como el futuro el cumplimiento de todas las leyes ambientales pertinentes, y el pago de 490.612 dólares a la EPA, para cubrir el costo de los trabajos de remediación ambiental, que la agencia había realizado en el año 2006.

Un comunicado conjunto del Fiscal Federal para el Distrito Norte de Nueva York, y del Administrador Regional de la EPA estadounidense, fechado en 24 de febrero del año 2000, informaba de que: “Las investigaciones sobre actividades criminales de la industria de eliminación de asbesto, en todo el centro y norte del estado de Nueva York, han revelado un generalizado incumplimiento de las leyes sobre el amianto en prácticamente todos los niveles, incluyendo la eliminación ilegal del asbesto; análisis de laboratorio, falsos; supervisión inadecuada y fraudulenta de su cumplimiento; y certificados falsificados, de formación en eliminación de asbesto. El gobierno de los Estados Unidos ha identificado a más de doscientos edificios en los que se han producido las actividades ilegales sobre amianto. Además de estos doscientos, cientos de edificios adicionales se prevé que se identifiquen en el futuro próximo”.

El Fiscal Federal declaró: "La amplitud y el alcance de estos crímenes son sorprendentes e ilustra la forma más vil de la codicia. Una y otra vez, estos acusados ​​voluntariamente ponen en riesgo al público, para llenar sus propios bolsillos. Ahora se enfrentarán a las consecuencias de sus actos terriblemente irresponsables".

Las informaciones que siguen, corresponden a lo averiguado en tales investigaciones.

El 16 de febrero del año 2000, un gran jurado, formado en Syracuse, Nueva York, admitió una acusación formal contra José "Jay" Thorn, antiguo propietario de «A + Environmental Services, Inc.», de Rensselaer, Nueva York, con un amplio historial de actividades ilegales en el manejo del amianto, y de lavado de dinero, relacionado con dicha actividad.

Específicamente, Thorn fue acusado de actividades de supervisión, en relación con decenas de proyectos ilegales de reducción de asbesto, en el norte del estado de la zona central del estado de Nueva York. Las actividades incluyeron la falsificación y la obtención de falsos resultados de la prueba, para los proyectos de eliminación de asbesto en escuelas primarias, en hogares de ancianos, en cuarteles de la Policía Estatal, y en el Edificio Legislativo del Estado de Nueva York, entre otros, de hasta 130 proyectos ilegales.

Según la acusación, en numerosos casos, Thorn violó la Ley de Aire Limpio, eliminando ilegalmente el amianto, de una manera no permitida por la ley. En otros casos, obtuvo resultados de laboratorio falsificados, para demostrar que había terminado con éxito un proyecto, cuando no era así. En repetidas ocasiones, falsificó certificados de vigilancia médica, para documentar la autorización médica para los trabajadores destinados a participar en proyectos de manejo de amianto, cuando, en realidad, no se habían obtenido tales autorizaciones. Thorn también quedó acusado del lavado de más de 870 mil dólares, relacionados con los ilegales proyectos de eliminación de asbesto.

Terence Conklin, de Cape Coral, Florida, fue condenado el 23 de abril de 1999, a diez meses de prisión, tras ser declarado culpable de eliminar ilegalmente amianto, de un edificio de oficinas en Binghamton, Nueva York, sin cumplir con cualquier disposición de Aire Limpio. Enterró algo del amianto en el sótano del propio edificio objeto de desamiantado, y dejó abandonada otra porción del amianto retirado, fuera del edificio, y sin ningún tipo de contención u otras precauciones.

Daniel Fisher, de Schenectady, Nueva York, presidente de la firma «Fisher Environmental Services, Inc.», y William Christenson, de Saratoga Springs, Nueva York, propietario de la empresa «The Lab», se declararon culpables de conspiración para violar la Ley de Aire Limpio y para cometer fraude electrónico. Durante cuatro años, Daniel Fisher había operado como «Fisher Environmental Services, Inc.», una compañía de monitoreo del aire.

Además, bajo el nombre supuesto de "Robert Rivers", Fisher, en secreto, ostentaba la propiedad y operación de «Empire Remediation», una empresa de eliminación de asbesto. «Empire Remediación» trabajó en muchos de los mismos proyectos como «Fisher Environmental», a pesar de no estar permitido por la ley poder hacerlo, debido a la exigencia de que las empresas de vigilancia sean independientes de las de reducción del asbesto. «Fisher Ambiental» falsificó, regularmente, las muestras, o fracasó rotundamente en tomar muestras a los proyectos de «Empire Remediation», por lo que no cumplió con los requisitos de la Ley de Aire Limpio, para la eliminación adecuada del amianto.

Fisher obtuvo de William Christenson, y de su compañía, «The Lab», cientos de falsos informes de monitoreo del aire. «Fisher Ambiental» envió también algunos de los resultados de laboratorio, falsos, a otras empresas de reducción de asbesto.

Los propietarios de «Environmental Support Systems (ESS)», James D. Miller, Director de la empresa, y Preston Young, Subdirector, se declararon culpables de conspiración para cometer fraude postal. A partir de 1996-1998, y Miller y Young operaron una academia de formación para la capacitación en el manejo del amianto, proporcionado cientos de certificaciones falsas, de esa modalidad de formación, a numerosos trabajadores que después procedieron a la manipulación del asbesto, sin haber recibido la capacitación requerida. Muchos de estos trabajadores, a partir de entonces trabajaron en proyectos de reducción de asbesto, a pesar de su falta de formación suficiente para asegurar la eliminación adecuada y su ignorancia del conocimiento de las precauciones básicas de seguridad, necesarias para proteger su salud y la de las personas que estuvieron en contacto con el amianto, en varios proyectos.

John Phelps, de Hastings, Nueva York, Thomas Strong, de Cicero, Nueva York, y la empresa «Northern Environmental Services, Inc. (NES)», con oficinas en East Syracuse, Nueva York, operaban una gran empresa de reducción de amianto, en el área del norte del estado de Nueva York. A las órdenes de los supervisores de dirección, los empleados de «NES» retiraron ilegalmente, transportaron y eliminaron residuos de asbesto, procedentes de numerosos edificios de las zonas central y norte del estado. Phelps se declaró culpable de violar la Ley de Aire Limpio. Thomas Strong se declaró culpable, como cómplice, después de haber contribuido a la conducta ilegal de Phelps, ayudándole a ocultar este tipo de actividades a la Agencia de Protección Ambiental, en la persona de sus investigadores de actividades delictivas en el Edificio Lamson, en Syracuse, Nueva York. «Northern Environmental Services, Inc. (NES)» fue acusada y se declaró culpable de conspiración para violar la Ley de Aire Limpio.

Anteriormente, el 9 de marzo de 1999, Sean Halloran, de Syracuse, Nueva York, Gerente de Proyecto, de la empresa «Northern Environmental Services, Inc. (NES)», se declaró culpable de violar la Ley de Aire Limpio. Halloran admitió haber ordenado la retirada ilegal de amianto, sin la contención adecuada, sin el uso de respiradores, y sin señales de advertencia sobre el proceso de eliminación en el Edificio Lamson. Halloran fue acusado de haber tergiversado intencionadamente la información facilitada a los Agentes Especiales de la EPA y a un inspector del Departamento de Trabajo, haciéndoles creer que una "zona caliente" (un área de la que activamente se está quitando el asbesto) estuvo inactiva. A causa de esta tergiversación de la información facilitada a los agentes y al inspector, éstos entraron en la “zona caliente”, sin respiradores o protección de cualquier tipo.

Andre Parker, de 38 años, de Riverdale, en el Bronx de Nueva York, propietario de la empresa «Parker Ambiental Management Group Inc.», el 2 de octubre del año 2003 fue sentenciado a 48 meses de encarcelamiento en prisión federal, al ser declarado culpable de 22 delitos graves, por falsificación generalizada de miles de análisis, en los expedientes de retirada de amianto, y por el vertido de material peligroso en Plattsburgh, en el condado de Clinton, del estado de Nueva York, incluyendo conspiración para violar la Ley de Aire Limpio y la Ley del Superfondo. También fue declarado culpable de fraude postal y de otros cargos.

Parker ostentaba la propiedad y operación de un laboratorio autorizado para realizar el análisis de las muestras tomadas de los proyectos de reducción de asbesto.

Durante un juicio con jurado, los testigos declararon que Parker y sus empleados falsificaron numerosos resultados de análisis de laboratorio, al menos desde 1998 hasta el año 2001.

Parker dirigió a los empleados a tomar las muestras en secciones del edificio lejos de las actividades de eliminación, para garantizarse de que pasarían por buenos los resultados así generados.

La eliminación de asbesto por la compañía de Parker, se había hecho indebidamente, en proyectos en toda la ciudad de Nueva York y en el centro y norte del estado de Nueva York.

Estos proyectos incluían el trabajo en guarderías, escuelas, centros de la ciudad de Nueva York, refugios para desamparados, y otras instalaciones públicas y comerciales.

Parker y su empresa también realizaron la disminución ilegal del asbesto, en 31 edificios de viviendas públicas en Plattsburgh. Cientos de bolsas conteniendo amianto, fueron tiradas en numerosos lugares, por toda la ciudad de Plattsburgh.

La mayor parte del pequeño grupo de empleados de Parker, eran extranjeros ilegales que hablaban inglés sólo de forma limitada.

El caso fue investigado por la División de Investigación Criminal de la EPA (Nueva York), la División de Investigación Criminal del Ejército de EE.UU., la Oficina del Inspector General del Departamento de Vivienda y Desarrollo Urbano, el Departamento de la División de Aplicación de la Ley de Medio Ambiente y Conservación del Estado de Nueva York, Departamento de Policía de la Ciudad de Plattsburgh, y el Departamento del Sheriff del condado de Clinton. La asistencia en la investigación, estuvo a cargo del Centro Nacional de la EPA, de Ejecución de Investigaciones, el Departamento de Trabajo del Estado de Nueva York, y el Departamento de Salud del Estado de Nueva York. El caso fue procesado por la Oficina del Fiscal Federal, en Syracuse (Nueva York).

Paul Mancuso, de Utica, Nueva York, se declaró culpable de una violación de la Ley de Aire Limpio en relación con la eliminación ilegal, almacenamiento y eliminación del amianto friable en un gran proyecto de eliminación de asbesto, en el antiguo edificio Woolworth, en Binghamton, Nueva York. El acusado admitió que él buscó y obtuvo pruebas falsas de monitoreo del aire. Mancuso era el propietario y Gerente de Operaciones de «A.R. Digima», una compañía de eliminación de asbesto, radicada en Utica, Nueva York.

«Lakewood Construction Company, LLC», de Utica, Nueva York, se declaró culpable de la retirada de amianto ilegal, en violación de la Ley de Aire Limpio. La compañía estaba involucrada en la renovación fraudulenta de un hotel histórico (Hotel Utica), al haber procedido a la extracción ilegal y a la eliminación irregular de grandes cantidades de amianto, mientras se procedía a dicha renovación.

Steven Hunter, de Cayuga, Nueva York, propietario de la empresa «Hunter Heating, Plumbing, and Contracting», fue condenado por delitos graves, relacionados con la extracción ilegal y la eliminación del amianto en el Templo Masónico en Auburn, Nueva York. La evidencia disponible demostraba que, además de cometer múltiples violaciones de la Ley de Aire Limpio, expuso, a sabiendas e intencionalmente, a sus trabajadores, a cantidades muy significativas de polvo de amianto, durante varios meses, durante la eliminación de calderas y de tuberías. La evidencia obtenida estableció, además, que, al menos en lo que respecta a varios de los trabajadores, el acusado nunca les dijo que el material aislante que manejaban todos los días, era el amianto.

Por lo que respecta a España, tendremos, en primer lugar, que en junio de 2015, el Departamento de Empleo del Gobierno autónomo vasco propuso sancionar a la empresa «Cespa», del Grupo «Ferrovial», con 5.000 euros de multa, por mala praxis al retirar amianto del antiguo edificio de «Iberdrola» en Bilbao, situado en la calle Cardenal Gardoki Nº8.

Tras una denuncia llevada a cabo por CCOO, la Inspección de Trabajo realizó la visita al emplazamiento de la obra, el día 30 de diciembre de 2014, y observó que se habían retirado los falsos techos de escayola, que ocultaban las vigas ignifugadas con amianto en bruto, y por lo tanto, friable.

Esa tarea se había realizado, pese a que la autoridad laboral competente no había dictado resolución de aprobación del oportuno plan de trabajo de desamiantado, que ya había presentado «Cespa Gestión de Residuos».

Según CCOO, la aprobación definitiva del susodicho plan de trabajo, no tuvo lugar hasta el 8 de enero de 2015, es decir, con posterioridad a que hubiera dado comienzo el proceso de desamiantado, y a que la antedicha inspección se hubiera producido. La retirada de los falsos techos de escayola formaba parte del plan de trabajo de desamiantado, por lo que «Cespa Gestión de Residuos» no contaba con la autorización para acometer esa tarea, en el momento en el que la realizó.

La sanción propuesta lo es debido a que la Inspección de Trabajo considera que la infracción cometida es grave, si bien que en su grado mínimo, según la vigente Ley de Infracciones y Sanciones del Orden Social.

La Inspección de Trabajo también apreció responsabilidad solidaria en la empresa «Valeriano Urrutikoetxea SLU», que era la contratista principal de la obra de demolición del edificio, pero que subcontrató a «Cespa» para ocuparse del desamiantado del edificio, al ser requisito exigido para ocuparse de dicho tipo de demolición y de retirada de residuos, el estar inscrita en el R.E.R.A. la firma ejecutora de dichas tareas.

Dos observaciones a formular por nuestra parte. En primer lugar, la disociación que se produce, entre el cumplimiento del mero trámite burocrático de solicitar la autorización al plan de trabajo presentado, y la efectiva ejecución del mismo, que comienza cuando la venia solicitada todavía no ha sido concedida. Y en segundo lugar, el papel jugado por el sindicato denunciante, que previsiblemente evitó que otras sucesivas tropelías encadenadas, correspondientes a otras fases de la ejecución del desamiantado, se llegaran a producir.

En la resolución judicial STSJ PV 1438/2005, se incluye lo siguiente:

“Según resulta del expediente administrativo, el 8.8.02 se efectuó visita de inspección a la empresa Troqueles y Utillajes Ayala S.A., con el fin de comprobar las condiciones de seguridad en el proceso de retirada de las placas de fibrocemento que se estaban llevando a cabo en el pabellón de la citada empresa.

Se comprobó la presencia de cuatro operarios trabajadores de Montajes Llamas S.L. Se procedió a la paralización de los trabajos al observar que no existían protecciones individuales y colectivas, ni Plan de Seguridad, ni plan de desamiantado, no estando registradas las empresas en el Registro de Empresas con Riesgo de Amianto, sin autorización para dichos trabajos, ni ropa y equipos adecuados (f. 1 expedadvo). Se comprobó que Troquelería y Utillajes Ayala S.A. había suscrito contrato de ejecución de obra con Construcciones y Montajes del Noroeste S.A., para la remodelación de la cubierta de uralita de su factoría.

Esta empresa subcontrató el 31.7.02 con Montajes Llamas S.L. la ejecución de la colocación de 1200 m2 de retirada de uralita y colocación de chapa para la citada obra.

Se confeccionó acta de infracción núm. 371/02 a Construcciones y Montajes del Noroeste S.A., con una propuesta de sanción de 30.200 euros, por infracción muy grave. Esta empresa argumenta, en su demanda, que nadie le advirtió del hipotético contenido de amianto de las cubiertas de uralita; pero siendo público que todas las uralitas contienen amianto, subcontrató con Montajes Llamas S.L. especialista en este tipo de trabajos. Que la empresa promotora que era la encargada de facilitar los contenedores facilitó contenedores normales de obra, por lo que no tenían ninguna sospecha de que el material que debía retirarse fuera peligroso.

Se confeccionó acta de infracción 373/02 a Montajes Llamas S.L., que igualmente indica en su demanda que nadie le advirtió que la uralita que debía retirarse contuviera amianto o producto peligroso alguno, por lo que desconocía que hubiera peligro en la retirada de dicho materia” .

De rayano en lo esperpéntico, podemos calificar los intentos de exoneración de las dos empresas. «Construcciones y Montajes del Noroeste», una empresa constructora, alegando que no conocía que las placas de uralita contenían amianto, y a su vez, «Montajes Llamas», subcontratada bajo la premisa de que se trataba de una empresa especializada en ese tipo de trabajos –es decir, en el desmontaje de placas de uralita-, la que también alega que ignoraba que las susodichas placas contuvieran asbesto. Si diéramos por verídica la supuesta ignorancia supina de esta última empresa, ello podría ser clave explicativa de la ausencia de inscripción en el R.E.R.A., por parte de la misma.

Patrick Herman, en un artículo titulado: “La caution des scientifiques” (2002), nos relata la espectacular metamorfosis que representa el reciclaje profesional de “amiantadores” del pasado, transformados en “desamiantadores” actuales, citando, concretamente, el nombre de monsieur Daniel Bouige. En España, y refiriéndonos a empresas, no a individuos, tendremos, por ejemplo, y según lo narrado en la resolución judicial STSJ PV 619/2011, aludiendo a la empresa «KAEFER AISLAMIENTOS, S.A.», se nos dice lo siguiente: “La empresa utilizaba amianto como aislante térmico en el montaje de instalaciones industriales. La empresa dejó de utilizarlo para estos usos en 1984, pasando a realizar trabajos de desamiantado de instalaciones y equipos”.

A veces, las aberraciones en actividades de desamiantado, no son más que la prolongación en el tiempo de una previa negligencia punible frente a la presencia de asbesto en el ambiente laboral de la instalación industrial concernida. Así, por ejemplo, en la STSJ AS 3506/2014, en el punto 3º de los ANTECEDENTES DE HECHO, podremos leer: “En las instalaciones del astillero se utilizaba el amianto de forma habitual y ello hasta su cierre. Las formas de presentación más habituales eran en láminas o cordones. No existían mecanismos de aspiración del polvo, sino que se barría el mismo. Con motivo de las operaciones para retirar el amianto presente en las estructuras, a principios de la década de 2000, se trajo a una empresa externa que procedió a la rotura de los tejados de uralita. No obstante, los trabajadores del astillero siguieron trabajando en las instalaciones, sin ningún tipo de separación o barrera que les protegiera de las consecuencias de tal "desamiantado".”

Esa constancia en sede judicial, a través de la mención hecha, del desamiantado realizado, a veces se hace patente, con la especificación añadida de que, al menos parcialmente, el asbesto retirado consistió en amianto friable, lo que indudablemente viene a reforzar la gravedad de la exposición. Véase, por ejemplo, la resolución judicial STSJ CL 1673/2013.

Con el desamiantado de instalaciones industriales, ocurre una circunstancia similar a lo sucedido con la inscripción en el R.E.R.A. Su realización, ha sido esgrimida en sede judicial, en reiteradas ocasiones, como evidencia indubitable de que en la instalación industrial cuestionada hubo presencia previa de amianto, con lo cual, se produce la paradoja y el efecto perverso, de que resultan mejor situadas, a la hora de intentar eludir sus responsabilidades higiénicas, aquellas empresas que no llegaron a realizarlo.

Así tendremos, por ejemplo, que respecto de la empresa «Productos Tubulares», en la sentencia STSJ PV 968/2011 se manifiesta lo siguiente: “A pesar de que las instalaciones de Babcock Wilcox, se transfirieron posteriormente a Productos Tubulares, y sus directivos desmienten que los hornos estuvieran recubiertos de amianto, lo cierto es que la propia Inspección de Trabajo manifiesta la existencia de planes de desamiantado, en naves actualmente vacías de la Empresa Productos Tubulares en las antiguas instalaciones de Babcock Wilcox Española”.

Similarmente, en la sentencia STSJ AS 2230/2008, se dirá: “En ASTURIANA DE ZINC, S.L. Se utilizó asimismo el amianto como aislante calorífico, habiéndose seguido recientemente un proceso de desamiantado”.

Rizando el rizo, a veces sucede que esa presencia se sigue constatando, después de haberse procedido al desamiantado de la instalación industrial, y evidentemente porque el mismo fue incorrectamente realizado. Es el caso, por ejemplo, de lo reflejado en la resolución judicial ATS 5447/2013, respecto de la situación de la planta de Vitoria, propiedad de la empresa «MICHELIN ESPAÑA PORTUGAL, S.A.», en el año 2007.

En coincidencia de misma empresa y misma planta industrial, también en la resolución judicial STSJ PV 4892/2012, en el sexto de sus ANTECEDENTES DE HECHO, se especifica que: “Desde 1996 la demandante viene aplicando un plan de desamiantado llevado a efecto por una empresa externa (ATERFRISA)", mientras que al propio tiempo, en el octavo, se manifiesta: “En fecha 17 de febrero de 2009 se realizó informe por la inspección de trabajo y en relación al trabajador fallecido, Borja, que obra unido a los folios 165 a 205 cuyo contenido íntegro se da por reproducido, y donde se concluye “ha quedado probada la presencia de amianto en las instalaciones y equipos de trabajo de la factoría de Michelin en Vitoria en el entorno de los puestos en que se movía y permanecía el trabajador por razón de sus tareas.

También concluye que: los trabajos se realizaban sin emplear equipos de protección respiratoria por parte de quienes directamente los ejecutaban ni de quienes se encontraban en el entorno inmediato ”. Añadamos por nuestra parte, que con resultado de muerte por mesotelioma, del trabajador demandante.

Al menos por lo que respecta a lo aquí tratado, un calco de la sentencia precedente, parece la resolución judicial STSJ PV 4847/2012, y ya van tres, con la misma empresa demandada por idéntico motivo, con la misma instalación industrial concernida, con la misma empresa desamiantadora, y desgraciadamente, con el mismo resultado de muerte por mesotelioma, afectando también a otro trabajador.

Que la acción fiscalizadora de la Inspección de Trabajo alcance, con hallazgos remarcables, a empresas dedicadas al desamiantado, se pone de manifiesto, entre otras fuentes posibles, en la resolución judicial STSJ CAT 6391/2012, condenatoria para la empresa «SANT FELIU DE GUIXOLS OBRES I DESMONTS, SL», por la comisión de 7 infracciones contra la normativa vigente de prevención de riesgos laborales, y en la cual se afirma, en relación con una de ellas: “Sin embargo, basta acercarse al acta levantada por la Inspección de Trabajo para constatar que la misma motiva por qué consideró la caseta como inadecuada:

a) No disponía de dos zonas estancas de sucio y limpio que estuvieran separadas por duchas.

b) El sistema de ducha tenía pérdidas en la manguera de salida y la evacuación de agua no funcionaba correctamente pues el desagüe estaba atascado.

c) En los dos vestuarios (sucio y limpio) debía haber taquillas a disposición de los trabajadores para poder guardar la ropa de calle y la de trabajo, taquillas que en el caso que nos ocupa, simplemente no existían.

Todo ello en relación a la obra inspeccionada situada en la localidad de Palafrugell”.

El objeto social de esta empresa, hoy día ya liquidada, no estaba exclusivamente dedicado al desamiantado, sino que, como tantas otras veces ocurre en nuestro país, de forma genérica, se dedicaba al transporte, excavaciones y derribos, obras estructurales, obras post-estructurales o de terminación, así como a toda clase de obra pública, la promoción inmobiliaria, y la construcción (CNAE 4312 - Preparación de terrenos; 431- Demolición y preparación de terrenos; 43- Actividades de construcción especializada).”

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Paik NW, Walcott RJ, Brogan PA / Worker exposure to asbestos during removal of sprayed material and renovation activity in buildings containing sprayed material / Am Ind Hyg Assoc J. 1983 Jun;44(6):428-32

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Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.

http://www.rebelion.org/noticia.php?id=231530


Reseña del libro de Paco Puche, Amianto, una epidemia oculta e impune (31/8)
Contra una industria criminal que sigue asesinando

Salvador López Arnal
Papeles de relaciones ecosociales y cambio global

Recordemos una información de la Organización Mundial de la Salud (OMS) de 2016: en el mundo hay 125 millones de personas expuestas al amianto en su lugar de trabajo. Más de 107.000 muertes anuales son atribuibles a esta exposición laboral. De los expuestos, una gran mayoría acaba con algún tipo de enfermedad. Además, un 30% más de afectados sobre la cifra anterior lo son por contaminación familiar. La población de los cuarenta países que siguen consumiendo amianto en la actualidad, donde no está prohibido, está en torno al 71% del total mundial.

En nuestro país, y aunque no sean los únicos desde luego, hay dos grandes activistas y conocedores de una de las industrias más criminales de la historia de la humanidad: Paco Báez y Paco Puche. En ambos casos, su implicación en las luchas, su solidaridad con la víctimas, su conocimiento no meramente teórico de las salvajes aristas de este bloque inhumano, infame y desarrollista, hace que sus escritos, sus conferencias y sus libros, estén llenos de pensamiento crítico y de un punto de vista fuerte y consistentemente humanista.

El libro que comentamos tiene al segundo Paco, Puche, como autor. El compromiso que señalamos se observa desde la dedicatoria: «A las miles de víctimas del amianto silenciadas en el mundo» y en el texto de Remi Poppe, ex diputado holandés, elegido para abrir el ensayo: «A excepción de la pólvora, el amianto es la sustancia más inmoral con la que se haya hecho trabajar a la gente; las fuerzas siniestras que obtienen provecho del amianto […] sacrifican gustosamente la salud de los trabajadores a cambio de los beneficios de las empresas» (p. 7). No es retórica, no es exageración, no es prejuicio izquierdista. Es descripción de lo que hubo, de lo que hay y de lo que seguirá habiendo.

Soledad Díaz-Gallego es la autora del prólogo de un libro que se estructura en 13 capítulos –«El amianto, conceptos fundamentales», «El ciclo de vida», «El origen del capital», «La industria tóxica»…–, el apartado de conclusiones y la bibliografía. Conviene para futuras reediciones un glosario (que se nos da parcialmente en el primer capítulo) y un índice analítico.

Conviene destacar aquí algunas de las tesis e informaciones más centrales de un libro que tiene la virtud de no presuponer conocimientos previos del lector. Le ayuda, poco a poco, a recorrer un panorama que podrá complementar con otras lecturas dadas en una bibliografía asequible y actualizada, y que no abruma:

1. Uralita hace referencia al oligopolio industrial que manejó el amianto (un mineral que se presenta en la naturaleza en forma de silicatos de hierro y magnesio) en España. La familia March era su propietaria en la época de máximo esplendor. Por el carácter "casi eterno" del amianto (del griego, incorruptible) asbesto (del latín incombustible) las empresas europeas que lo explotaron y distribuyeron se llamaron Eternit.

2. Se calcula que han usado amianto más de tres mil productos diferentes. En unos casos de forma directa, usando el llamado amianto friable, y en otros, en combinación especialmente con cemento, usando el que se dice que no es friable. El primero, el más fácilmente desmenuzable, es el más peligroso para la salud de los expuestos al mismo. Hablamos de mayor o menor peligrosidad por este orden: amianto blanco, marrón y azul. Menor peligrosidad no significa, por supuesto, inocuidad.

3. Su uso ha sido generalizado en muchos países industriales durante unos cien años. Se calcula que en Suiza una de cada dos casas tienen instalados cuadros eléctricos de distribución que contienen amianto. En Zurich hay unas 50.000 viviendas en estas circunstancias. Lo esencial del tonelaje mundial de amianto se encuentra en forma de fibrocemento (en 2005, el senado francés calculó que el fibrocemento representa entre un 65 y un 75% del total). La metáfora que nos presenta Paco Puche: «Esta diseminación hace que el amianto siga instalado universalmente y que, como una telaraña global, nos tenga a todos bajo sus redes» (p. 21). En una vivienda puede haber presencia de este material en 25 lugares, aparte de los utensilios. En techos, suelos, conducciones, depósitos, jardineras, aislamientos, planchas, termos, filtros de cigarrillos, tostadoras, etc.

4. Según la OMS, la exposición al asbesto en todas sus variedades, además de causar cáncer de pulmón y mesotelioma, puede causar cáncer de laringe y ovario. Se conocen desde hace muchos años su peligrosidad. En 1930, el inspector médico de trabajo británico, Edward Merewether estableció la relación causal entre la exposición al amianto y la asbestosis (lo que llevó al reconocimiento de la misma como enfermedad laboral en Gran Bretaña). En 1955, los trabajos de Richard Doll establecieron la relación entre la exposición al amianto y el cáncer de pulmón. Recordemos que en países como España se prohibió a principios del siglo XXI, y que sigue siendo legal en muchos países del mundo. En Cuba, por ejemplo (¿por qué?).

5. A pesar de todo lo señalado, el carácter mortífero del amianto sigue siendo desconocido para millones de personas en el mundo. Se habla, con razón, de una verdadera conspiración de silencio. En general, la ausencia de noticias en los grandes medios es la tónica dominante desde hace décadas.

6. Existen tres intentos de aproximación global al daño causado. Uno de ellos es el del propio autor. Los otros dos son los de la revista Lancet y el de Eun-Kee Park et al. Se habla todo ello en las páginas 47-51. Uno de sus cálculos: «si multiplicamos este número de fallecidos por mesotelioma (1.311.538) por 3,8, obtenemos el total de muertes por las tres enfermedades graves del amianto. La cantidad sería de unos 5 millones de muertes» (p. 50). Un genocidio industrial capitalista.

7. La situación del amianto en España se expone en el capítulo 8. Todo el consumo en nuestro país ha procedido de la importación de otros países, de Canadá y Rusia (de los montes Urales, de ahí el nombre de Uralita). El monto total ha sido de 2,6 millones de toneladas. Los años de mayor producción y consumo de amianto se dieron entre 1950 y 1990, con un pico en 1973 de 132.000 toneladas.

La otra cara de la moneda: antes de 2030, el 87% del amianto instalado habrá terminado su vida útil. Quedará entonces otra inmensa tarea no menos peligrosa, el desamiantado, que debe, que debería realizarse en condiciones adecuadas. Existe una normatividad al respecto que en muchas ocasiones no se cumple, con el peligro subsiguiente para los trabajadores no suficientemente informados, organizados y protegidos, muchos de ellos recién llegados a nuestro país.

8. El número total de víctimas en España, calcula el autor, podría estar entre 67.000 y 106.000, por exposición laboral, familiar y ambiental. La horquilla depende de las diferentes formas de hacer los cálculos. Carecemos, no por casualidad, de estadísticas seguras y completas.

9. El dolor y la tragedia de las víctimas es el tema del capítulo 9 del libro, uno de los más conmovedores. El relato de Maria Roselli estremece. La inhumanidad de Schmidheiny, un asesino en serie lo llama el autor, horroriza. Uno de los casos que golpea más, sin olvidar niños sudafricanos o los prisioneros de la mina Xinkang que trabajan para la empresa Shimian Asbestos Mine, es el de Eduardo Miño. «Ex vecino de la población Pizarreño y miembro de la asociación de víctimas, tomó una decisión que marcaría para siempre el camino de la lucha contra el asbesto. El 30 de noviembre de 2001, como último recurso de protesta ante la injusticia de ver como los responsables de las muertes por el asbesto gozaban de total impunidad, se quema a lo bonzo frente al Palacio de la Moneda, en la plaza de la Constitución, falleciendo al otro día debido a la gravedad de sus lesiones» (p. 109). En una carta de despedida a la opinión pública decía: «Mi nombre es Eduardo Miño Pérez […]. Militante del Partido Comunista. Soy miembro de la Asociación Chilena de Víctimas del Asbesto [...] Ya han muerto más de 300 personas de mesotelioma pleural [...] Hago esta suprema protesta denunciando […]». «Mi alma», señala finalmente Miño, «que desborda humanidad ya no soporta», no pudo soportar, «tanta injusticia».

10. El capítulo 13, que cierra el libro con las conclusiones finales, está dedicado al filantrocapitalismo pulvígeno. Son contundentes las críticas a la Fundación Avina/Ashoka, en manos de un millonario suizo que conocemos bien: Stephan Schmidheiny. Su sombra es alargada y contamina para mal, y para cubrirse con ropajes humanistas, a muchas ONG.

En síntesis, un libro imprescindible, que tiene, además, una gran virtud conceptual y poliética: nos enseña las entrañas de esta industria criminal y sirve de argumento para conocer el lado real y oscuro del sistema civilizatorio del capitalismo realmente existente.

"De lado de las víctimas o del lado de los verdugos", no hay otra, recordó hace ya años un gran poeta ecologista, maestro de muchos de nosotros, Jorge Riechmann. Paco Puche, ingeniero, científico concernido, no tiene ninguna duda: con las víctimas, contra los verdugos.

Salvador López Arnal, miembro de CEMS (Centro de Estudios de los Movimientos Sociales) de la UPF.

Fuente: Papeles de relaciones ecosociales y cambio global, verano de 2017, n.º 138, pp. 179-181

http://www.rebelion.org/noticia.php?id=230940

Nuevas sentencias reconocen la asbestosis en mujeres por lavar ropa de trabajo de sus maridos (28/8)
Los fallos son de Madrid, pero abren una vía para los afectados


La Asociación Gallega de Víctimas do Amianto (Agavida) se alegra de las últimas sentencias que reconocen que la asbestosis que sufrieron varias mujeres se generó cuando lavaban la ropa de sus maridos, que trabajaban en la plata de Uralita en Getafe. «Por supuesto que aquí en Ferrol se han dado casos. De hecho, hay médicos muy concienciados, como Carlos Piñeiro, que los han detectado», explica Ramón Tojeiro, presidente de la citada entidad de enfermos.Los fallos redactados en Madrid también abren una vía para los vecinos que residían cerca de la factoría de Uralita y que sufrieron daños, algo que en el entorno de los astilleros es menos probable, según destaca Tojeiro. Un fondo en vías de creaciónEn cualquier caso, Agavida se centra en continuar con la iniciativa para crear un fondo de compensación para todos los afectados y en el que se puedan amparar tanto las mujeres que enfermaron tras manipular ropa de trabajo, como los empleados de empresas que ya no existen, como Bazán o Astano, y no tienen forma de
llegar a compensaciones. Tojeiro recuerda a tantas familias que se expusieron al asbesto cuando se lavaba la ropa en el pilón de los hogares. Asegura que se dio un importante paso el pasado marzo cuando se presentó esta petición en el Congreso. En mayo el Gobierno le dio entrada y durante el mes de septiembre esperan que se lleve al pleno del Congreso. «Cuando se aceptó en el mes de mayo estuvimos con todos los grupos y la respaldaban. Tras el parón de las vacaciones esperamos tener noticias positivas en septiembre», precisa Tojeiro.

Casi toda Europa cuenta ya con fondo de compensación para las víctimas del amianto. Las asociaciones pretenden que se siga el modelo francés, ya que entienden que es el más adecuado, en el que están incluidos el Gobierno, las empresas y las víctimas.Agavida calcula que en Ferrol hay 11.000 casos esperando una indemnizaciónBuena parte de estos enfermos deben recurrir a largas batallas judiciales

La asociación de afectados por el amianto calculan que el nuevo fondo de compensación sería un solución para cerca de 11.000 personas. Buena parte de estos enfermos deben recurrir a largas batallas judiciales: «Las empresas recurren una y otra vez, así que sucede en muchas ocasiones que el afectado fallece antes de cobrar su indemnización», lamenta Tojeiro.

El nuevo fondo evitaría evitará tener que acudir a los juzgados para reclamar por los daños derivados de trabajar en contacto con el amianto, ya que sería casi un proceso administrativo.Consulta en el MarcideCarmen Diego es la neumóloga que está al frente de la consulta monográfica de asbestosis del Complejo Hospitalario Universitario de Ferrol. De hecho, la contrataron para llevar este servicio en el que hay disponible un protocolo para cualquier trabajador del naval. Diego reconoce que muchos no acuden por miedo al diagnóstico y, aún así, se acercan a los 8.000 los que han pasado por sus análisis y estudios. Algunos pertenecen a mujeres que no trabajaban en el astillero, pero estaban en contacto con la ropa. Sobre estos casos los médicos aseguran que estos pacientes estaban menos expuestos, pero de forma continuada.

https://www.lavozdegalicia.es/noticia/ferrol/ferrol/2017/08/28/nuevas-sentencias-reconocen-asbestosis-mujeres-lavar-ropa-trabajo-maridos/0003_201708F28C3991.htm

La Justicia brasileña podría prohibir la producción y venta de amianto


La justicia brasileña está más cerca de prohibir la producción y venta de amianto, luego de que el jueves una de las magistradas del Tribunal Supremo Federal, Rosa Weber, se manifestara a favor de la prohibición.
"La tolerancia al uso del amianto crisolita, tal como está establecida en el artículo 2º de la ley 9055/1995 no protege adecuada y suficientemente los derechos fundamentales a la salud y al medio ambiente y tampoco se alinea con los compromisos internacionales asumidos por Brasil y que moldearon el contenido de esos derechos", dijo la magistrada.

Weber es la encargada de elaborar el informe sobre la validez de una ley gubernamental que regula la extracción y comercialización de este material en el país, pero para que el amianto sea prohibido se necesita el voto de otros nueve magistrados, lo que posiblemente sucederá el próximo 23 de agosto, cuando se retomarán las deliberaciones.
Para argumentar su postura favorable a la prohibición Weber citó diversos estudios que vinculan el amianto con riesgos a la salud, como el cáncer, remarcando que no hay niveles seguros de exposición a esta sustancia y que Brasil es uno de los países que tiene límites más permisivos.

El amianto está prohibido en más de 50 países del mundo (incluido el total de la Unión Europea), pero en Brasil se usa de forma habitual en la construcción de tejados y es muy común en las favelas, por ejemplo.

La Asociación Brasileña de Expuestos al Amianto (Abrea), que agrupa a trabajadores del sector, informó que entre 2008 y 2011 hubo 25.000 internaciones en el sistema de sanidad pública debido a enfermedades generadas por el amianto.

Esto supuso a las arcas públicas un coste aproximado de 291.000 millones de reales (91 millones de dólares), según las informaciones recogidas por el diario O Globo.
(18.08.2017)

https://mundo.sputniknews.com/americalatina/201708181071664945-riesgos-salud-trabajadores/





Respirador asistido a batería

El experto en protección respiratoria Scott Safety amplía su respirador asistido a batería Phantom Vision con moderna tecnología acreditada ofreciendo así una experiencia de usuario mejorada.

Este respirador asistido se suministra aire filtrado limpio según las más recientes y mejores prácticas europeas para realizar la retirada de amianto, a la vez que ofrece un campo de visión virtualmente sin restricciones, una descontaminación, limpieza y mantenimiento simplificado y unos costes bajos a lo largo de su vida útil.

La exposición al agua es un riesgo inherente en entornos con amianto ya que el agua se utiliza para atrapar el polvo y las fibras y reducir las concentraciones en el aire y en el proceso de descontaminación.

Respirador asistido a bateríaLos respiradores asistidos necesitan energía por naturaleza y debido a que la electrónica y el agua no combinan bien, es necesario que el producto sea resistente al agua. Además de disponer de un motor encapsulado para evitar la entrada de este líquido, los componentes principales de la Phantom Vision también están recubiertos de metal de alta calidad aumentando así la robustez de la solución y protegiendo aún más la electrónica.

También dispone también de otra mejora: un interruptor impermeable en la máscara para simplificar el funcionamiento.

Mark Andrews, Director Global de Línea de Producto de Scott Safety, comenta: “Los entornos donde se retira amianto pueden ser peligrosos y duros, y nuestro objetivo es desarrollar soluciones que prioricen la seguridad y protección del usuario con sistemas en los que puedan confiar los trabajadores durante el proceso desafiante de retirada del amianto”.

Características principales del respirador asistido a batería

El diseño se ha realizado en estrecha colaboración con usuarios de equipos de protección respiratoria (RPE) a batería.
Tiene un peso ligero y una gran visibilidad.
Mantenimiento simplificado y reajuste entre usuarios intuitivo.
Disponible en tres tamaños para adaptarse a la mayor gama de usuarios.

http://www.seguridadprofesionalhoy.com/respirador-asistido-bateria/





El amianto llega a los tribunales
Condenan al Ayuntamiento vallero a pagar 260.000 euros a la viuda de un operario municipal que estuvo expuesto al asbesto y hay otro caso similar en los tribunales, pendiente de todavía sentencia


Las consecuencias por la manipulación sin la protección necesaria del amianto llegan, de nuevo a los tribunales. En este caso, el asunto se refiere a la Vall d’Uixó y ya se ha saldado con una sentencia contra el Ayuntamiento por valor de 260.000 euros que se deberán abonar a la viuda de un operario municipal que falleció en el 2013 por la exposición continuada al temido asbesto.

Fuentes del equipo de gobierno indicaron que, finalmente, será la compañía de seguros quien asuma esta cantidad, de manera que las arcas municipales no se verán apenas menoscabas por este fallo. Eso sí, las mismas fuentes indicaron que el consistorio sí que deberá hacer frente al 50% del «recargo por las prestaciones que hubiera tenido que cobrar la esposa del difunto». Un dinero que no pudieron concretar.

Los hechos se remontan al momento en el que se privatizó el servicio de agua, hace más de dos décadas. La juez entiende que no se facilitaron los instrumentos necesarios a la hora de cortar unas tuberías con amianto para sustituirlas por otras y entiende que esta fue la causa de que el damnificado enfermara gravemente y, finalmente, falleciera. Además, deja claro que la culpa no fue de la mercantil, sino del propio consistorio, resaltaron desde el Ejecutivo vallero.

A la espera

Pero este no es el único caso al que se enfrenta el Ayuntamiento. Y es que reconocieron que existe otro asunto de similares características en los tribunales, pendiente de que se dicte sentencia.

Un tema de extremada gravedad si se tiene en cuenta que el uso del amianto --que fue utilizado de manera muy habitual durante el siglo pasado-- quedó totalmente prohibido en la Unión Europea (UE) en el año 2005, tras quedar probado que los productos relacionados con el asbesto provocan cáncer con una elevada mortalidad. Además, para su retirada se exigen unos estrictos protocolos de seguridad. (01/05/2017)

http://www.elperiodicomediterraneo.com/noticias/comarcas/amianto-llega-tribunales_1066103.html





El seguro indemnizará a la familia del fallecido por amianto en la Vall

La compañía de seguros se encargará de indemnizar a la familia del fontanero municipal de la Vall d'Uixó que falleció el pasado 23 de diciembre del 2013 por la exposición continuada a las fibras de amianto.

Desde el Ayuntamiento de la Vall d'Uixó quisieron confirmar ayer que la indemnización, que rondará unos 260.000 euros, correrá a cargo de la compañía de seguros por lo que no supondrá una merma en las arcas municipales.

Sin embargo, el consistorio sí que deberá correr con el recargo de las prestaciones que tendría que haber cobrado la viuda, un recargo al que recurrirá, tal y como confirmaron fuentes municipales. Recordar que la sentencia dictada en diciembre de 2016 condena al Ayuntamiento de la Vall d'Uixó como responsable civil por no poner a disposición de los trabajadores mascarillas o trajes especiales para tratar con este producto.

Principalmente, el foco de la exposición se daba al cortar las tuberías con una radial para sustituir tramos de las tuberías. Estas infraestructuras estaban construidas con una mezcla de cemento y fibra de amianto y al cortarlas con la radial se generaba gran cantidad de polvo que era inhalado por los trabajadores. (30.04.2017)

http://www.levante-emv.com/castello/2017/05/01/seguro-indemnizara-familia-fallecido-amianto/1560952.html





"La UE estima que de aquí a 2030 medio millón de personas morirán por exposición al amianto"
De las 36 enfermedades clasificadas como cancerígenas, el 67% fueron causadas por el amianto


La secretaria de Salud Laboral y Medio Ambiente de UGT, Ana García de la Torre, nos habla en esta entrevista de las enfermedades de origen laboral y del amianto como uno de los principales cancerígenos.

Se Nuevatribuna | ¿Qué enfermedades profesionales no están reconocidas como tales?

Ana García de la Torre | Sólo se consideran enfermedades profesionales las incluidas en el Real Decreto 1299/2006, de 10 de noviembre, por el que se aprueba el cuadro de enfermedades profesionales en el sistema de la Seguridad Social.

El sistema de incorporación de enfermedades al Cuadro de Enfermedades Profesionales es muy complicado, por lo que multitud de enfermedades no se encuentran recogidas en este listado. Casi son más las que no están que las incluidas.

Las nuevas formas de producción y organización del trabajo están provocando el crecimiento de los riesgos psicosociales. La Industria 4.0. en la que se incluyen los riesgos derivados de las TIC (Tecnología de la Información y Comunicación), así como la incorporación de los robots, incrementará este tipo de riesgos en los próximos años. La OIT incorporó en el año 2010 los trastornos mentales y del comportamiento al cuadro de enfermedades profesionales, pero España todavía no ha procedido a su incorporación.

El principal problema que existe en el reconocimiento de las enfermedades no traumáticas de origen laboral (las no incluidas en el cuadro de enfermedades profesionales) es su infranotificación. Se estima que sólo se notifican entre el 0,1% y el 0,2% de las enfermedades que tienen un origen laboral. El sistema PANOTRASS recoge las notificaciones de enfermedades no traumáticas de origen laboral. Éstas son reconocidas como accidentes laborales, no como enfermedades profesionales. Otro de los problemas es la determinación de la contingencia. Se suelen calificar como contingencias comunes con el consiguiente perjuicio para trabajadores y sistemas públicos de salud, en primer lugar, por la pérdida de derecho en las prestaciones, y en segundo, por el gasto sanitario.

¿Cuáles se han incluido en los últimos años y en que margen de tiempo? (últimas actualizaciones)

Mediante el Real Decreto 1150/2015, publicado en el BOE el 19 de diciembre de 2015, se incorporó el cáncer de laringe por inhalación de polvo de amianto al Cuadro de Enfermedades Profesionales. En la actualidad se está estudiando la incorporación del cáncer de pulmón por exposición a sílice cristalina.

Caso del Amianto, ¿en qué situación nos encontramos?

En el caso del Amianto, nos encontramos con que aún son pocos los casos que se declaran. Según los datos publicados por el Observatorio de Contingencias Profesionales del Ministerio de Empleo y Seguridad Social, de las 36 enfermedades clasificadas como cancerígenas, del Grupo 6, el 67% fueron causadas por el amianto, concretamente 24. Desde UGT venimos denuciando desde hace tiempo la infranotificación, en general, de todas las enfermedades profesionales, y particularmente del amianto. Según la Unión Europea de aquí a 2030 medio millón de personas morirán en Europa por cánceres ocasionados por exposiciones al amianto, y España no va ser una excepción.

Desde la aprobación del amianto en los primeros años de la década del año 2000, UGT siempre ha estado al lado de los trabajadores y trabajadoras víctimas de este silencioso y letal contaminante, proponiendo constantes iniciativas para conseguir una solución negociada y coordinada entre empresas y administraciones públicas. Siempre hemos abogado por la creación de un Fondo Social, destinado a compensar el sufrimiento de los trabajadores y trabajadoras afectados por las enfermedades derivadas del amianto, así como de sus familiares, y, a la vez, dar un reconocimiento público a su sufrimiento.

Creemos que el Estado español actuó tarde si lo comparamos con otros países de la Unión Europea, ya que hasta el año 2002 no prohibió el amianto, tanto su comercialización como la producción. En otros países de nuestro entorno, las medidas se empezaron a adoptar en los años sesenta, por lo que consideramos al Estado como responsable último por no haber actuado bajo el principio de cautela, como lo hizo Suecia por ejemplo, y esperar a la evidencia científica obligado por las Directivas Europeas.

Este Fondo Social gestionaría las indemnizaciones a trabajadores enfermos, ayudas para la financiación de los costes judiciales de reclamación a empresas incumplidoras, ayudas de asistencia domiciliaria a enfermos y familiares, etc. También proponemos la creación de un Instituto Oficial para Víctimas del Amianto, para la gestión de todos estos aspectos.

En la actualidad existen diversas iniciativas parlamentarias, algunas Proposiciones de Ley. Creemos que tal y como está hoy configurado el arco parlamentario, es posible que puedan prosperar estas iniciativas y que finalmente se cree ese Fondo de Compensación de las víctima del amianto.

¿Qué diferente tratamiento tiene un trabajador si se le reconoce como enfermedad común o profesional? (Coste, medicinas, etc.).

La diferencia viene determinada por la contingencia de la que derive la enfermedad:

Contingencia profesional (tiene un origen laboral). Puede ser clasificada como enfermedad profesional (si está incluida en el cuadro de enfermedades profesionales) o como accidente de trabajo (si la enfermedad tiene un origen laboral, pero no está incluida en el cuadro de enfermedades profesionales, por ejemplo, una enfermedad mental).

Contingencia Común (no tiene un origen laboral) sería cualquier enfermedad común o accidente no laboral.

Existe diferencia de cuantía:

Enfermedad común o accidente no laboral:

- 60% de la Base Reguladora (Base cotización de Contingencia Comunes) entre el cuarto y el vigésimo día.

- 75% a partir del vigésimo primer día.

Enfermedad profesional y accidente de trabajo:

75% de la B.R. (Base de cotización de Contingencias Profesionales) desde el día siguiente al de la baja.

Diferencias de Derechos:

En la incapacidad temporal derivada de una contingencia profesional, cuando durante la incapacidad finalice el contrato y el trabajador pase a la situación de desempleo, el tiempo en el que permanezca en la situación de incapacidad temporal no se procederá a descontar del período de percepción del subsidio de desempleo. En la incapacidad temporal derivada de una contingencia común, sí.

La prestación sanitaria también es distinta, ya que en caso de contingencia profesional la cobertura es del 100%, mientras que por contingencia común la cobertura será la que preste el Sistema Nacional de Salud (diferencias sobre todo en prestaciones farmacéuticas).

Existe otra diferencia que no tiene que ver directamente con el trabajador, pero que le afecta igualmente. Los accidentes de trabajo graves o mortales son investigados por la Inspección de Trabajo y los empresarios sancionados cuando se determine responsabilidad en los mismos. De esta manera se puede determinar su causa y poner las medidas preventivas correspondientes para que no vuelvan a producirse. Cuando se determina una contingencia común no existe investigación ni medidas preventivas.

¿Qué están diciendo los organismos internacionales al respecto, en concreto la Unión Europea?

Las iniciativas que se están produciendo respecto a las enfermedades profesionales están relacionadas con la mejora de las Fuentes de Información y los Sistemas de Información. Desde el pasado año se están revisando también los valores límite de exposición a sustancias cancerígenas, lo que sin duda mejorará la prevención de este tipo de enfermedades. En el caso de España, estos valores límites ya estaban recogidos en el Listado que publica cada año.

¿Costes en España derivados de las enfermedades profesionales?

No conocemos ningún estudio que establezca de manera rigurosa este tipo de coste. Actualmente está en proceso de aprobación del segundo Plan de Acción de la Estrategia Española de Seguridad y Salud en el Trabajo 2015-2020, en el que se incluirá un estudio de los costes de la no prevención en los que se podrá determinar este coste.

Por parte de UGT, hemos realizado dos estudios sobre costes, en colaboración con distintas universidades españolas, relacionados con las Enfermedades Mentales y con el cáncer laboral. Las conclusiones de los mismos son que las siguientes: se estima que las Enfermedades Mentales de origen laboral podrían tener un coste entre 545 y 810 millones de euros, excluidas de este cálculo las prestaciones económicas por incapacidad temporal. De este coste, el 50% sería asumido por los propios trabajadores en forma de cuidados informales, el 18,6% por los Sistemas Públicos de Salud de las CC.AA. al ser gestionados como contingencias comunes y el 31,4% por los empresarios por pérdida de jornadas de trabajo. Respecto al cáncer laboral, hemos realizado un estudio sobre el coste de las prestaciones sanitarias por los Servicios Públicos de Salud, ya que igualmente son gestionados como contingencias comunes, estimándose un sobrecoste para los mismos de 158 millones de euros.

¿Está prevista alguna iniciativa parlamentaria al respecto?

Existe una Proposición de Ley de creación de un fondo de compensación para las víctimas del amianto presentada el pasado 21 de marzo de 2017. Existen también diferentes iniciativas para la retirada de esta sustancia de los centros educativos.

Ana García de la Torre | Sólo se consideran enfermedades profesionales las incluidas en el Real Decreto 1299/2006, de 10 de noviembre, por el que se aprueba el cuadro de enfermedades profesionales en el sistema de la Seguridad Social.

El sistema de incorporación de enfermedades al Cuadro de Enfermedades Profesionales es muy complicado, por lo que multitud de enfermedades no se encuentran recogidas en este listado. Casi son más las que no están que las incluidas.

Las nuevas formas de producción y organización del trabajo están provocando el crecimiento de los riesgos psicosociales. La Industria 4.0. en la que se incluyen los riesgos derivados de las TIC (Tecnología de la Información y Comunicación), así como la incorporación de los robots, incrementará este tipo de riesgos en los próximos años. La OIT incorporó en el año 2010 los trastornos mentales y del comportamiento al cuadro de enfermedades profesionales, pero España todavía no ha procedido a su incorporación.

Se estima que sólo se notifican entre el 0,1% y el 0,2% de las enfermedades que tienen un origen laboral
principal problema que existe en el reconocimiento de las enfermedades no traumáticas de origen laboral (las no incluidas en el cuadro de enfermedades profesionales) es su infranotificación. Se estima que sólo se notifican entre el 0,1% y el 0,2% de las enfermedades que tienen un origen laboral. El sistema PANOTRASS recoge las notificaciones de enfermedades no traumáticas de origen laboral. Éstas son reconocidas como accidentes laborales, no como enfermedades profesionales. Otro de los problemas es la determinación de la contingencia. Se suelen calificar como contingencias comunes con el consiguiente perjuicio para trabajadores y sistemas públicos de salud, en primer lugar, por la pérdida de derecho en las prestaciones, y en segundo, por el gasto sanitario.

¿Cuáles se han incluido en los últimos años y en que margen de tiempo? (últimas actualizaciones)

Mediante el Real Decreto 1150/2015, publicado en el BOE el 19 de diciembre de 2015, se incorporó el cáncer de laringe por inhalación de polvo de amianto al Cuadro de Enfermedades Profesionales. En la actualidad se está estudiando la incorporación del cáncer de pulmón por exposición a sílice cristalina.

Caso del Amianto, ¿en qué situación nos encontramos?

En el caso del Amianto, nos encontramos con que aún son pocos los casos que se declaran. Según los datos publicados por el Observatorio de Contingencias Profesionales del Ministerio de Empleo y Seguridad Social, de las 36 enfermedades clasificadas como cancerígenas, del Grupo 6, el 67% fueron causadas por el amianto, concretamente 24. Desde UGT venimos denuciando desde hace tiempo la infranotificación, en general, de todas las enfermedades profesionales, y particularmente del amianto. Según la Unión Europea de aquí a 2030 medio millón de personas morirán en Europa por cánceres ocasionados por exposiciones al amianto, y España no va ser una excepción.

Desde la aprobación del amianto en los primeros años de la década del año 2000, UGT siempre ha estado al lado de los trabajadores y trabajadoras víctimas de este silencioso y letal contaminante, proponiendo constantes iniciativas para conseguir una solución negociada y coordinada entre empresas y administraciones públicas. Siempre hemos abogado por la creación de un Fondo Social, destinado a compensar el sufrimiento de los trabajadores y trabajadoras afectados por las enfermedades derivadas del amianto, así como de sus familiares, y, a la vez, dar un reconocimiento público a su sufrimiento.

Creemos que el Estado español actuó tarde si lo comparamos con otros países de la Unión Europea, ya que hasta el año 2002 no prohibió el amianto, tanto su comercialización como la producción. En otros países de nuestro entorno, las medidas se empezaron a adoptar en los años sesenta, por lo que consideramos al Estado como responsable último por no haber actuado bajo el principio de cautela, como lo hizo Suecia por ejemplo, y esperar a la evidencia científica obligado por las Directivas Europeas.

Este Fondo Social gestionaría las indemnizaciones a trabajadores enfermos, ayudas para la financiación de los costes judiciales de reclamación a empresas incumplidoras, ayudas de asistencia domiciliaria a enfermos y familiares, etc. También proponemos la creación de un Instituto Oficial para Víctimas del Amianto, para la gestión de todos estos aspectos.

En la actualidad existen diversas iniciativas parlamentarias, algunas Proposiciones de Ley. Creemos que tal y como está hoy configurado el arco parlamentario, es posible que puedan prosperar estas iniciativas y que finalmente se cree ese Fondo de Compensación de las víctima del amianto.

¿Qué diferente tratamiento tiene un trabajador si se le reconoce como enfermedad común o profesional? (Coste, medicinas, etc.).

La diferencia viene determinada por la contingencia de la que derive la enfermedad:

Contingencia profesional (tiene un origen laboral). Puede ser clasificada como enfermedad profesional (si está incluida en el cuadro de enfermedades profesionales) o como accidente de trabajo (si la enfermedad tiene un origen laboral, pero no está incluida en el cuadro de enfermedades profesionales, por ejemplo, una enfermedad mental).

Contingencia Común (no tiene un origen laboral) sería cualquier enfermedad común o accidente no laboral.

Existe diferencia de cuantía:

Enfermedad común o accidente no laboral:

   - 60% de la Base Reguladora (Base cotización de Contingencia Comunes) entre el cuarto y el vigésimo día.

   - 75% a partir del vigésimo primer día.

Enfermedad profesional y accidente de trabajo:

   75% de la B.R. (Base de cotización de Contingencias Profesionales) desde el día siguiente al de la baja.

Diferencias de Derechos:

En la incapacidad temporal derivada de una contingencia profesional, cuando durante la incapacidad finalice el contrato y el trabajador pase a la situación de desempleo, el tiempo en el que permanezca en la situación de incapacidad temporal no se procederá a descontar del período de percepción del subsidio de desempleo. En la incapacidad temporal derivada de una contingencia común, sí.

La prestación sanitaria también es distinta, ya que en caso de contingencia profesional la cobertura es del 100%, mientras que por contingencia común la cobertura será la que preste el Sistema Nacional de Salud (diferencias sobre todo en prestaciones farmacéuticas).

Existe otra diferencia que no tiene que ver directamente con el trabajador, pero que le afecta igualmente. Los accidentes de trabajo graves o mortales son investigados por la Inspección de Trabajo y los empresarios sancionados cuando se determine responsabilidad en los mismos. De esta manera se puede determinar su causa y poner las medidas preventivas correspondientes para que no vuelvan a producirse. Cuando se determina una contingencia común no existe investigación ni medidas preventivas.

¿Qué están diciendo los organismos internacionales al respecto, en concreto la Unión Europea?

Las iniciativas que se están produciendo respecto a las enfermedades profesionales están relacionadas con la mejora de las Fuentes de Información y los Sistemas de Información. Desde el pasado año se están revisando también los valores límite de exposición a sustancias cancerígenas, lo que sin duda mejorará la prevención de este tipo de enfermedades. En el caso de España, estos valores límites ya estaban recogidos en el Listado que publica cada año.

¿Costes en España derivados de las enfermedades profesionales?

Se estima que las Enfermedades Mentales de origen laboral podrían tener un coste entre 545 y 810 millones de euros, excluidas de este cálculo las prestaciones económicas por incapacidad temporal
No conocemos ningún estudio que establezca de manera rigurosa este tipo de coste. Actualmente está en proceso de aprobación del segundo Plan de Acción de la Estrategia Española de Seguridad y Salud en el Trabajo 2015-2020, en el que se incluirá un estudio de los costes de la no prevención en los que se podrá determinar este coste.

Por parte de UGT, hemos realizado dos estudios sobre costes, en colaboración con distintas universidades españolas, relacionados con las Enfermedades Mentales y con el cáncer laboral. Las conclusiones de los mismos son que las siguientes: se estima que las Enfermedades Mentales de origen laboral podrían tener un coste entre 545 y 810 millones de euros, excluidas de este cálculo las prestaciones económicas por incapacidad temporal. De este coste, el 50% sería asumido por los propios trabajadores en forma de cuidados informales, el 18,6% por los Sistemas Públicos de Salud de las CC.AA. al ser gestionados como contingencias comunes y el 31,4% por los empresarios por pérdida de jornadas de trabajo. Respecto al cáncer laboral, hemos realizado un estudio sobre el coste de las prestaciones sanitarias por los Servicios Públicos de Salud, ya que igualmente son gestionados como contingencias comunes, estimándose un sobrecoste para los mismos de 158 millones de euros.

¿Está prevista alguna iniciativa parlamentaria al respecto?

Existe una Proposición de Ley de creación de un fondo de compensación para las víctimas del amianto presentada el pasado 21 de marzo de 2017. Existen también diferentes iniciativas para la retirada de esta sustancia de los centros educativos.

http://www.nuevatribuna.es/articulo/economia-social/ue-estima-aqui-2030-medio-millon-personas-moriran-exposicion-amianto/20170501112450139335.html





TSJM rechaza un recurso de Uralita contra el pago de 114.689 euros a la familia de un fallecido por asbestosis

La sala de lo social del Tribunal Superior de Justicia de Madrid ha rechazado un recurso de Uralita contra una sentencia del Juzgado de lo social número 2 de Madrid que condena a la empresa a pagar 114.689 euros a la familia de un trabajador que falleció afectado por amianto.


En concreto, se trata de una indemnización de 86.000 euros para la esposa del trabajador fallecido por asbestosis pulmonar en 2013, así como 9.557 euros a cada uno de sus tres hijos, según la sentencia fechada el pasado 6 de febrero a la que ha tenido acceso Europa Press.

En la sentencia, se señala que el trabajador "estuvo sometido largo tiempo en su actividad laboral a exposición al amianto antes de que la empresa introdujera en el año 1977 medidas de protección necesaria, de tal manera que debe apreciarse en la empresa recurrente responsabilidad civil por los daños derivados de la enfermedad profesional que determinó la muerte de del trabajador".

Además, se indica que prestó servicios entre octubre de 1969 y octubre de 1985 en la empresa dedicada a la fabricación y venta de materiales para la construcción Uralita, S.A. en Getafe, para lo cual se empleaban placas de fibrocemento, entre cuyos compuestos figuraba el amianto.

En noviembre de 2.008, el Instituto Nacional de la Seguridad Social dictó resolución por la que reconoció a dicho trabajador el derecho a percibir pensión de incapacidad permanente total derivada de enfermedad profesional consecutiva a asbestosis pulmonar.

Por otra parte, "las circunstancias que se alegan como elementos reductores de la indemnización no son relevantes, bastando recordar al respecto lo dicho con anterioridad a propósito tanto del incumplimiento de medidas de seguridad que propició la aparición de asbestosis como el vínculo entre esta patología y el fallecimiento". (20/4/2017)

http://www.gentedigital.es/getafe/noticia/2130938/tsjm-rechaza-un-recurso-de-uralita-contra-el-pago-de-114689-euros-a-la-familia-de-un-fallecido-por-asbestosis/


 
Condenada una empresa por la muerte de un trabajador derivada de la exposición al amianto
Falleció en 2012 por un cáncer de pulmón

El Juzgado de lo Social número 1 de Cáceres ha condenado a Cofivacasa, heredera de Acenor, a pagar un recargo del 30 % en todas las prestaciones de la Seguridad Social a la viuda de un trabajador que falleció en 2012 por un cáncer de pulmón derivado de su exposición al amianto.

El Juzgado, en la sentencia a la que ha tenido acceso Efe, señala que la empresa entre 1982 y 1992 "omitió hacer controles eficaces de la concentración de fibras de amianto en el ambiente y omitió dotar al luego finado de medios de protección eficaces contra ese producto".

El trabajador extremeño falleció el 7 de marzo de 2012 víctima de un padecimiento calificado como "enfermedad profesional" por resolución firme del Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS) de fecha de 22 de septiembre de 2015.

En concreto, su muerte imputable a un cáncer de pulmón "vino provocada por la exposición al amianto", siendo el diagnóstico y catalogación concretos los de "neoplasia maligna de bronquio y pulmón".

La víctima comenzó a trabajar en 1970 para la desaparecida Forjas Alavesas SA, que tras una fusión por absorción se convirtió en Acenor SA y que a día de hoy y como responsable en este asunto es Cofivacasa, para la cual estuvo trabajando el fallecido hasta 1992.

Desde febrero de 1970 hasta el 30 de octubre de 1992, el finado desempeñó su labor en distintos puestos como laminación, plaquista y finalmente como gruista.

Durante su desempeño profesional, causó baja médica por tener problemas físicos que se imputaba a "envenenamiento por plomo", momento en el que le ofrecieron un cambio de puesto en la acería y acabó su etapa en la empresa como gruista.

La sentencia ha sido confirmada por la Sala de lo Social del Tribunal Superior de Justicia de Extremadura. EFE . 7 agosto 2017

http://www.hoy.es/extremadura/condenada-empresa-muerte-20170807134142-nt.html



Piden que se retire el fibrocemento de los colegios durante las vacaciones
La Plataforma Fibrociment no, gràcies recuerda a la Generalitat que se comprometió a que se retirara de los colegios dentro de esta legislatura

La Plataforma Fibrociment no, Gràcies pide que se aproveche el verano para la retirada del amianto de los colegios que aún tienen en sus instalaciones este peligroso material. y le recuerdan a la Generalitat que se comprometió a que se retirara el fibrocemento de todos los colegios dentro de esta legislatura.
La Plataforma Fibrociment no, Gràcies está formada por CCOO, FAMPA Valencia , la Asociación de Víctimas del Amianto de Valencia y otras entidades vecinales y sociales. Su portavoz, Pau Díaz, explica que el verano es la época perfecta para llevar a cabo estas reformas para retirar un material que tiene muchos riesgos para la salud.

De hecho, se están llevando a cabo la sobras en algunos centros, como el Ribalta de Algemesí, o el Blasco Ibáñez de Valencia. Pero, según los cálculos de la Plataforma, todavía haya 150 colegios en la Comunitat que están afectados. Por eso piden a la Conselleria de Educación que se dé prisa, recuerdan que se comprometió a tener todos los colegios libres de amianto en esta legislatura. 6/8

http://cadenaser.com/emisora/2017/08/06/radio_valencia/1502011273_135158.html




Investigan a una constructora por no proteger a sus trabajadores frente al amianto.
En la investigación se comprobó que esa planta no estaba autorizada para su gestión.

Efectivos del Seprona de la Guardia Civil investigan a los responsables de una empresa de construcción de León por no haber establecido ningún procedimiento, ni seguir las disposiciones mínimas de seguridad y salud previstas para sus trabajadores por exposición al amianto. Según fuentes de la Subdelegación del Gobierno de León, en la investigación que se inició en la planta de residuos de construcción y demolición, se detectaron placas fragmentadas de fibrocemento junto con residuos de construcción, y se comprobó que esa planta no estaba autorizada para la gestión de ese tipo de residuos.

En la inspección a las obras se observó que existían numerosas placas de uralita ya retiradas así como fragmentos y trozos por el suelo, y comprobaron que los trabajadores que se encontraban allí no poseían las medidas de protección individuales exigibles para la manipulación de este tipo de residuo peligroso. Tras inspeccionar la documentación y autorizaciones de la obra se comprobó que ni el estudio básico de seguridad y salud, ni en el plan de seguridad y de salud de la obra se reflejó la presencia de fibrocemento, ni se contemplaban los riesgos de los trabajos y medidas de seguridad apropiadas.

El fibrocemento que se utilizaba antiguamente para tuberías y tejados, contiene fibras de amianto mezcladas con cemento, las cuales son susceptibles de liberarse por una manipulación incorrecta, aumentando el riesgo cuando han sido expuestas por largo tiempo a la acción de los agentes atmosféricos ya que la hacen más friable.

Para evitar los riesgos de exposición de amianto a los trabajadores, deben de hacer uso entre otros, de guantes, de mascarillas auto-filtrantes, utilizar monos de trabajo con capucha desechables, las placas de fibrocemento deben impregnarse con un líquido encapsulante para evitar la emisión de fibras de amianto por el movimiento o rotura accidental, deberían utilizar herramientas adecuadas para el desmantelamiento que eviten la emisión de partículas, aspirado de la zona de trabajo, y posteriormente las placas para evitar su rotura se depositarán sobre palets, que se plastificará y señalizará como amianto.

Los obreros tenían falta de información de la presencia de amianto y desconocían que debía llevar un tratamiento diferenciado. También se investigó la procedencia de estos residuos, averiguando que proceden de la rehabilitación de unos edificios ubicados en el centro de la capital. Las diligencias instruidas, han sido remitidas al Juzgado de Instrucción de León. ( 2/8 )

http://www.lanuevacronica.com/investigan-a-una-constructora-por-no-proteger-a-sus-trabajadores-frente-al-amianto



Sin un fondo para víctimas del amianto muchas empresas lo van a pasar mal”
Jesús Uzkudun, una de las voces más autorizadas en la lucha contra el amianto, pide apoyo empresarial para que el Congreso active en otoño un fondo para indemnizaciones

Jesús Uzkudun, portavoz de Asivamie y experto en Amianto.
DONOSTIA - El portavoz de la asociación de víctimas del amianto Asviamie, ya jubilado, continúa la pelea que inició como responsable de salud laboral de CCOO-Euskadi. Y es que las cifras de afectados por el amianto van a seguir aumentando en los próximos años, advierte el hernaniarra Jesús Uzkudun, que reclama más implicación de toda la sociedad.

Asviamie registró 29 fallecimientos a causa del amianto el año pasado. ¿Están aumentando los casos?

-Son los casos que contamos nosotros pero hay muchos más. Es verdad que el hecho de que tengamos éxito en el reconocimiento y en la compensación del daño a la gente le anima a venir a la asociación. Pero las cifras reales son mucho más altas. No tenemos registrados ni al 20% o como mucho el 30% de los casos existentes.

Hablaríamos entonces de unos cien fallecidos al año por amianto.

-Hay datos de Osalan que indican que hay más de cien fallecimientos. Hace poco, un estudio del Ayuntamiento de Donostia sacó a la luz, en el vertedero de Altza, un montón de casos de mesiotelioma de los que nosotros no teníamos conocimiento. Hay casos en los que Osakidetza no comunica sospecha y que si la gente no recurre pues quedan ocultos.

Teniendo en cuenta que desde la exposición se tarda unos 25 o 30 años en desarrollar la enfermedad, ¿estamos ahora en el pico de incidencia o lo peor está aún por venir?

-No hemos visto lo peor. En los próximos diez años van a seguir aumentando los casos. En 2008 en Alemania se reconocieron 1.769 cánceres profesionales por amianto y en Francia 1.625. En España solo 62. Está claro que no tenemos condiciones de trabajo mejores que en Alemania.

¿Se está ocultando la magnitud del problema?

-Uno por otro, la casa sin barrer. Hay médicos que dicen a la familia que inicien los trámites para reclamar porque la enfermedad es por el amianto, pero no todos. Y eso que por ley todos los médicos de Osakidetza están obligados a comunicar sospecha, con lo que se activa automáticamente el protocolo de enfermedad profesional. A veces lo hacen solo con el mesotelioma, cuando hay tantos casos o más de cáncer de pulmón. Echan muy rápido la culpa al tabaco. Luego, en la prensa salen las sentencias donde se pilla a una empresa y se le saca la indemnización, pero hay enfermos que han estado en pequeñas empresas que no pueden reclamar a nadie.

¿Queda amianto en las empresas vascas?

-Sí. En el Ayuntamiento y las escuelas de Llodio, por ejemplo, que lo están quitando ahora. Aquí en Hernani, en una empresa que repara motores eléctricos el delegado denunció porque el amianto estaba dispersado por el taller y lo intentaron despedir. Hay mucho amianto, es así. Se habla de las uralitas, pero hay amianto instalado en zonas aislantes, en tuberías... El riesgo está ahí. Por eso pedimos que se haga un inventario de amianto y que se contemple esto en serio en la prevención. El Consejo Económico y Social (CES) europeo ha planteado la necesidad de erradicar todo el amianto para 2032 y no se están tomando medidas.

¿De quién es la responsabilidad?

-De todos. En una obra de Lasarte, por ejemplo, machacaron un tejado de uralita y lo dejaron junto al resto de residuos. Eso sucede. Ahí deben actuar Osalan y la Inspección, porque hay trabajadores expuestos, y también Medio Ambiente, que no pone interés en esto. Luego está la ciudadanía y los sindicatos, que ven eso y no denuncian. Hay tarea para todos, creo que los sindicatos deberían implicarse un poco más.

¿Falta sensibilizar a la sociedad del riesgo del amianto?

-Bueno, vamos dando pasos. Durante años me han llamado chalado y ahora se empieza a ver que esto es grave. Pero falta sensibilización sí. Como los residuos de amianto que han aparecido en Altza hay mil casos, porque las empresas han estado vertiendo amianto en cualquier esquina.

Existe un listado de personas que han trabajado con amianto. ¿Es suficiente la vigilancia que hace Osakidetza con ellas? (31/7

http://www.noticiasdegipuzkoa.com/2017/07/31/economia/sin-un-fondo-para-victimas-del-amianto-muchas-empresas-lo-van-a-pasar-mal




Trabajadores de Asmar presentaron demanda por 79 casos de asbestosis
La acción es contra quienes resulten responsables de la enfermedad pulmonar en los funcionarios de los Astilleros y Maestrazas de la Armada.
Seremi de Salud del Biobío abrió dos sumarios en contra del Instituto de Seguridad del Trabajo del recinto.

Más de 600 trabajadores de los Astilleros y Maestrazas de la Armada (Asmar) de Talcahuano, Región del Biobío, serán parte de una demanda colectiva contra quienes resulten responsables de los presuntos casos de asbestosis detectados al interior de la planta.

De acuerdo a los antecedentes entregados a los tribunales laborales de Concepción, han sido 79 funcionarios diagnosticados con la enfermedad pulmonar, provocada pr la inhalación de fibras de asbesto y cuya gravedad depende del tiempo de exposición, consigna el diario El Sur.

Cristian Novas, presidente del sindicato N° 1 de Asmar, planteó que la acción contra quienes resulten responsables -además de una eventual indemnización- busca que la empresa adopte los protocolos pertinentes para proteger a los funcionarios, ya que "la única forma de presionarlas es a través de los tribunales de justicia".

Sin embargo, de acuerdo al rotativo, la asbestosis se suma a otro tipo de enfermedades profesionales que -según los dirigentes sindicales- no están siendo tratadas: exámenes realizados por particulares -y no por el Instituto de Seguridad del Trabajo (IST) de los Astilleros- detectaron que un 30 por ciento padece hipoacusia (pérdida parcial de la capacidad auditiva).

Ambos casos fueron denunciados ante la Seremi de Salud del Biobío -que no tiene competencia para fiscalizar directamente a Asmar, donde opera Sanidad Naval-, quien inició una mesa de trabajo con todos los involucrados y detectó una falta de control del instituto respecto a los protocolos de exposición a ruido laboral y control y erradicación de asbesto.

Por este motivo, a fines de mayo la Seremi de Salud abrió dos sumarios en contra del IST de los Astilleros. ( 23 de julio de 2017 )




Jueces piden terminar con subcontrataciones en el Poder Judicial
•  Magistrados acusan abuso y precarización del trabajo.
•  Según datos de la Encuesta Nacional de Empleo, en el último trimestre, cerca de 970 mil personas trabajan subcontratadas.

Un grupo de 35 jueces laborales y de Familia envió una carta solicitando terminar con la subcontratación del personal de aseo, guardias y otros empleos en el Poder Judicial, acusando abuso y precarización del trabajo.

El documento critica duramente el sistema de subcontratación, la que tratan de "inmoral", que "deshumaniza el trabajo" y "genera sufrimiento a quienes deben proveerse de sustento para vivir en condiciones dignas" y pide que los 2.000 funcionarios de aseo y guardias que actualmente trabajan en el Poder Judicial sean considerados como funcionarios.

El juez laboral Álvaro Flores, presidente de la Asociación de Magistrados, explicó que "están recibiendo salarios muy bajos, porque hay un intermediador, que es la empresa de intermediación, están normalmente perdiendo antigüedad laboral, por lo tanto, están en una situación de inestabilidad".

"Están en una situación donde carecen de la posibilidad de ejercer derechos colectivamente, no pueden asociarse a nada, prácticamente, ni formar un sindicato, nada de eso, están normalmente perdiendo posibilidades de descanso", añadió el magistrado.

"Y una cuestión bastante relevante: en muchos de estos casos tienen que buscar un segundo empleo, por lo tanto, no están satisfaciendo ninguna posibilidad de desarrollo personal ni de goce de la vida familiar", criticó el juez Flores.

Las desventajas de la subcontratación

La carta también plantea que en el último tiempo también se han empeorado las condiciones laborales de los trabajadores subcontratados, por el reciente cambio de la empresa que los emplea, lo que ha significado que les ofrezcan extender sus jornadas de trabajo o los impulsen a renunciar.

Benjamín Sáez, investigador de la Fundación Sol, detalló que "si uno recorre las instituciones del Estado es muy extraño encontrar algún guardia de seguridad o personal de aseo que pertenezca efectivamente a esa repartición pública y sea tratado con la misma dignidad y preocupación que el resto de los trabajadores públicos".

"Es un sector donde históricamente han habido conquistas de buenas condiciones laborales, vemos que se instala con fuerza esta distinción de trabajadores que justamente es lo que las organizaciones de trabajadores subcontratados demanda de forma importante, que deje de existir esta segunda categoría de trabajadores", agregó.

A nivel país, según datos de la Encuesta Nacional de Empleo, en el último trimestre, cerca de 970 mil personas trabajan subcontratadas, de las cuales 325 mil lo hacen en el sector público.

http://www.cooperativa.cl/noticias/pais/trabajo/denuncias/jueces-piden-terminar-con-subcontrataciones-en-el-poder-judicial/2017-08-04/161412.html




El TSJPV reconoce el origen profesional de un cáncer pulmonar que fue mortal

El Tribunal Superior de Justicia del País Vasco (TSJPV) ha reconocido que el cáncer pulmonar que en 2014 causó la muerte de una trabajador de 58 años tuvo un origen profesional derivado de su exposición al amianto.

El alto tribunal vasco ha desestimado el recurso que Atusa Empresarial había interpuesto contra la sentencia del Juzgado de lo Social número 2 de Vitoria, que ratificaba la resolución del Instituto Vasco de la Seguridad Social (INSS) sobre el origen profesional de este cáncer.

El operario había trabajado en este empresa entre 1973 y 2010. Después perdió su empleo y posteriormente trabajó en Correos en diferentes periodos.

El 2014 le diagnosticaron una neoplasia pulmonar "por exposición al asbesto" y falleció un mes más tarde, según ha informado en una nota la Asociación de Víctimas del Amianto de Euskadi (Asviamie).

Durante su tiempo en Atusa trabajó en contacto con el amianto, según concluyeron los informes de Osalan e Inspección de Trabajo. El INSS reconoció el origen profesional de la enfermedad, pero la empresa recurrió esta decisión ante el Juzgado de lo Social número 2 de Vitoria.

Este órgano judicial rechazó los argumentos de la empresa, por lo que ésta presentó un nuevo recurso ante el TSJPV, que los ha vuelto a desestimar.

Asviamie ha expresado su satisfacción por este fallo, ha pedido a "las empresas infractoras que abandonen la inútil vía de los recursos judiciales, que sólo generan gastos y sufrimiento" y ha reclamado la "urgente" puesta en marcha del Fondo de Compensación para las víctimas del amianto.
11-07-2017 / EFE

http://agencias.abc.es/agencias/noticia.asp?noticia=2549542




Separ exige un cribado de cáncer de pulmón para expuestos al amianto
La aplicación de este sistema podría ser efectivo en estados precoces, con lo que se reduciría la mortalidad.


La Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (Separ) ha publicado una normativa que revisa aspectos clínicos, radiológicos y funcionales de enfermedades relacionadas con el asbesto o amianto, un carcinógeno reconocido por la OMS desde 1987 y que en España está prohibido desde 2002.

El trabajo, coordinado por la neumóloga Carmen Diego Roza, hace una llamada urgente a considerar el cribado de cáncer de pulmón entre los trabajadores expuestos al amianto, por lo que se requiere un estudio amplio y aleatorizado que permita establecer unas recomendaciones consistentes basadas en evidencia científica de alta calidad. La aplicación de este sistema en trabajadores expuestos al asbesto podría ser efectivo para detectar cáncer de pulmón asintomático, en estados precoces, con lo que se podría reducir su mortalidad.

Según la especialista, “la publicación de la tercera edición del protocolo de vigilancia sanitaria específica del amianto, junto con la aparición de nuevas técnicas diagnósticas, nos motivó a promover la elaboración de una normativa que revisase aspectos clínicos, radiológicos y funcionales de las diferentes enfermedades relacionadas con el mismo. Y también que estableciese recomendaciones para el diagnóstico y el seguimiento de los pacientes expuestos”.

El desarrollo de enfermedad pulmonar tras exposición al asbesto depende de la intensidad de esta y del tamaño y características de las fibras que lo componen. Una vez en los alveolos, las fibras se relacionan con las células del sistema inmunitario y alteran su función. La interacción con las células natural killer altera su función citotóxica y permite que las células tumorales puedan escapar al control del sistema inmunitario.

El amianto pues, está asociado a la aparición de enfermedades malignas. La exposición a asbesto constituye un factor de riesgo bien establecido para desarrollar cáncer de pulmón. En un reciente estudio en trabajadores de aislamientos, el asbesto aumentó el riesgo de cáncer de pulmón.

Muertes por contacto laboral

Una mayor exposición al amianto también incide en el mesotelioma pleural, otro tumor maligno. En España, la mortalidad ha aumentado hasta la década actual, y se prevé que sigan produciéndose muertes por contacto laboral al menos hasta 2040.

La publicación científica OMC Cáncer pronostica que entre 2016 y 2020 fallecerán en nuestro país 1.319 personas por mesoteliomas pleurales, a un ritmo de 264 personas al año. La exposición al amianto también se ha relacionado con un mayor riesgo de aparición de tumores malignos en otras localizaciones como laringe, ovario, faringe, esófago, estómago, colon y recto. (10/7)

https://www.redaccionmedica.com/secciones/neumologia/separ-exige-un-cribado-de-cancer-de-pulmon-para-expuestos-al-amianto-1881





Cerca de 300 personas mueren al año en España a causa de un cáncer por amianto

El cribado de cáncer de pulmón en personas expuestas al asbesto, un carginógeno reconocido por la OMS y prohibido en España desde 2002, mejoraría la detección precoz.

Asbesto o amianto es el término utilizado para nombrar un conjunto de silicatos minerales que suelen romperse en fibras. Su uso ha comportado la aparición de numerosas enfermedades, especialmente pleuropulmonares, caracterizadas por una prolongada latencia. El material es, además, un carcinógeno reconocido por la OMS desde 1987 y en España está prohibido desde 2002. “La publicación de la tercera edición del protocolo de vigilancia sanitaria específica del amianto, junto con la aparición de nuevas técnicas diagnósticos, nos motivó a promover la elaboración de una normativa que revisase aspectos clínicos, radiológicos y funcionales de las diferentes enfermedades relacionadas con el mismo. Y también que estableciese recomendaciones para el diagnóstico y el seguimiento de los pacientes expuestos”, explica Carmen Diego Roza, neumóloga y miembro del Área de Enfermedades Respiratorias de Origen Ocupacional de la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR).

El resultado de dicha revisión acaba de publicarse bajo el título Recomendaciones sobre el diagnóstico y el manejo de la patología pleural y pulmonar por asbesto, con el número 72 de la colección Normativas SEPAR. El trabajo se ha presentado en el 50º Congreso SEPAR. La normativa hace una llamada a considerar el cribado de cáncer de pulmón entre los trabajadores expuestos al amianto, por lo que se requiere un estudio amplio y aleatorizado que permita establecer unas recomendaciones consistentes basadas en evidencia científica de alta calidad. El cribado de cáncer de pulmón en trabajadores expuestos al asbesto podría ser efectivo para detectar cáncer de pulmón asintomático, en estados precoces, con lo que se podría reducir su mortalidad.

El desarrollo de enfermedad pulmonar tras exposición al asbesto depende de la intensidad de la exposición y del tamaño y características de las fibras que lo componen. Una vez en los alveolos, las fibras interactúan con células del sistema inmunitario y alteran su función. La interacción con las células natural killer altera su función citotóxica y permite que las células tumorales puedan escapar al control del sistema inmunitario. “Otros autores han detectado además”, explica la doctora, “la capacidad de las fibras de asbesto para producir un daño directo en el ADN de las células inmunocompetentes relacionadas con la defensa antitumoral.

El amianto pues, está asociado a la aparición de enfermedades malignas. La exposición a asbesto constituye un factor de riesgo bien establecido para desarrollar cáncer de pulmón. En un reciente estudio en trabajadores de aislamientos, el asbesto aumentó el riesgo de cáncer de pulmón. La coincidencia de tabaquismo y exposición a asbesto supuso un riesgo aditivo, y si además existía asbestosis, el efecto fue supraaditivo. La mayoría de los estudios se centran, así, en dos hipótesis: una considera el efecto de la combinación de exposición a asbesto aditivo al tabaquismo, y la otra, multiplicativo.

La incidencia del mesotelioma pleural, otro tumor maligno, aumenta con una mayor exposición al amianto. Solo en cinco años, los que transcurrieron entre 2007 y 2011, el ministerio de Sanidad registró en España 1.297 muertes producidas por mesotelioma pleural, causado en el 98% de los casos por la exposición al asbesto. Todas las fibras de asbesto se han asociado a este tumor que se caracteriza por un tiempo de latencia muy prolongado, de más de 20 años, pero que puede llegar a ser de más de 50.

En España, la mortalidad por mesotelioma pleural ha aumentado hasta la década actual, y se prevé que sigan produciéndose muertes por contacto laboral al menos hasta 2040. La publicación científica OMC Cáncer pronostica que entre 2016 y 2020 fallecerán en España 1.319 personas por mesoteliomas pleurales, a un ritmo de 264 personas al año. La exposición al amianto también se ha relacionado con un mayor riesgo de aparición de tumores malignos en otras localizaciones como laringe , ovario, faringe, esófago, estómago, colon y recto.

Se conocen más de 3.000 aplicaciones diferentes del asbesto en múltiples sectores industriales: construcción, automoción, aeronáutica, naval, farmacéutico, textil, ferroviario, nuclear, etc. Incluso aparece en productos de amplio consumo, como juguetes, tostadoras, secadores o artículos de fumador. Esta disparidad de presentaciones dificulta a menudo su identificación como un material usado por el trabajador cuando se recoge su historia laboral. En la actualidad, después de su prohibición, el riesgo de exposición laboral a asbesto persiste para los trabajadores implicados en labores de demolición, mantenimiento, reparación y transporte de estructuras que contengan asbesto previamente instalado. Un estudio publicado en la revista Industrial Health constata que las arcas públicas españolas sufragaron entre 2004 y 2011, 464 millones de euros para tratar tumores relacionados con el amianto.

“La legislación española indica que cuando una enfermedad es consecuencia de la exposición laboral al amianto”, recuerda Diego, “debe ser notificada obligatoriamente como sospecha de enfermedad profesional por parte de cualquier médico del Sistema Nacional de Salud”. También establece que las empresas deben facilitar información, lo que ha dado lugar al establecimiento, en cada comunidad autónoma, de listados de las empresas en las que se ha empleado amianto. En este marco, las comunidades autónomas han establecido sus programas de prevención laboral y asistencia a la población expuesta.

La atribución de una enfermedad al asbesto tiene un significado diagnóstico que influye en su control posterior y que además puede tener efectos legales y económicos, ya que el mesotelioma, la asbestosis, el cáncer de pulmón, el cáncer de laringe y la fibrosis pleural acompañada de restricción ventilatoria son reconocidos como enfermedades profesionales, y en muchos casos otorgan el derecho a recibir una indemnización.

http://consalud.es/pacientes/cerca-de-300-personas-mueren-al-ano-en-espana-a-causa-de-un-cancer-por-amianto-37837





Fallece de cáncer a los 58 años por los abrazos que dio a su padre cuando era una niña

Una mujer británica ha fallecido de un cáncer que podría haber sido provocado por los abrazos que dio durante su infancia a su padre, un instalador de tuberías que jugaba con ella cuando regresaba a casa vestido con su uniforme de trabajo, que había estado expuesto al amianto, según inform{o el portal de Derbytelegraph.co.uk

Susan MacGregor fue diagnosticada en septiembre de 2015 de un mesotelioma, un tipo de cáncer que afecta al revestimiento de los pulmones y que está vinculado con la exposición a este mineral. 14 meses después falleció a los 58 años de edad. Tenía tres hijos.

"Los niños están totalmente desolados, han perdido a su madre, han perdido a una amiga, los nietos han perdido a su abuela y yo he perdido a mi mujer", ha declarado Dave MacGregor, marido de la fallecida, al diario 'Derby Telegraph'.

Susan, a quien le gustaba caminar, sintió que algo no iba bien cuando un día, después de hacer ejercicio, vio que apenas podía respirar. Fue trasladada al hospital, donde las pruebas médicas determinaron que tenía este tipo de cáncer, mortal en casi el 70% de los casos que se detectan anualmente.

Su familia no tiene derecho a una indemnización

La mujer comenzó entonces un duro tratamiento de quimioterapia y se sometió a una operación para quitarle una parte del tejido afectado de su pecho. Pero el tratamiento no dio los resultados que el matrimonio esperaba.

La investigación realizada por un forense determinó que la causa más probable de su fallecimiento era el amianto al que probablemente se expuso a través del mono de trabajo de su padre. "Solo se necesita que una pequeña partícula se instale en el lugar adecuado, y 40 o 50 años después te diagnostican esta terrible enfermedad", explicó Dave.

Ahora, su marido está indignado con el Gobierno por permitir que el amianto se utilice en la construcción de edificios. Sin embargo, su familia no puede recibir una indemnización, ya que los abogados han sido incapaces de vincular que la pasada exposición al amianto de Susan se debió al oficio concreto de su padre. "El dinero no puede devolverme a mi mujer", añade el marido de la fallecida. (9 julio2017)

http://www.ecuavisa.com/articulo/noticias/internacionales/295431-fallece-cancer-58-anos-abrazos-que-dio-su-padre-cuando-era





La familia de un fallecido por inhalar amianto será indemnizada con 154.000 euros
A consecuencia de la inhalación de amianto procedente de las zapatas de freno de los vehículos que reparaba en su puesto de trabajo

Un juzgado donostiarra ha condenado a las empresas Artikutza e Irovisa a indemnizar con 154.000 euros a la familia de un trabajador fallecido en 2015 a consecuencia de la inhalación de amianto procedente de las zapatas de freno de los vehículos que reparaba en su puesto de trabajo

DONOSTIA. Según informa en una nota la Asociación de Víctimas del Amianto de Euskadi (Asviamie), la resolución emitida por el Juzgado de lo Social número 5 de Donostia ha condenado a estas compañías a abonar la citada cantidad a la viuda e hijos de Jesús María J.R., muerto a consecuencia de un adenocarcinoma pulmonar, derivado de la exposición laboral al amianto, "con ausencia total de medidas preventivas" durante su trabajo como mecánico de coches.

Asviamie recuerda en su comunicado que estas empresas "en ningún momento informaron del riesgo a los trabajadores" y "tampoco se les dotó de protección respiratoria".

Esta asociación considera que "ha llegado la hora de que las empresas y las asociaciones patronales se impliquen, presionando a los gobiernos sobre la urgente creación de un Fondo de Compensación para las víctimas del amianto, cuyo debate y trámite Parlamentario se iniciará tras las vacaciones". (3 julio)



Amianto: Una epidemia oculta e impune.
Paco Puche. Ediciones La Catarata, 2017

 - Galileo. Y yo le digo: quién no conoce la verdad, es solo un zoquete. Pero quién la conoce y le llama mentira, ¡es un criminal! ¡Salga de mi casa! Bertolt Brecht. Vida de  Galileo. 
"Los perjudicados del amianto tenemos por desgracia un vínculo que nos une y que está presente en nuestra vida para siempre” (Hija de una víctima de Uralita)


 La presentación de este libro hecha por su autor no entra en valorarlo, obviamente, sino que se limita a compendiar las principales ideas y propuestas que en el mismo se hacen. Por eso no tiene notas ni bibliografía, que se remiten al propio libro. Pasamos así de las 150 páginas del libro a las quince de esta presentación en la que hemos intercalado muchas imágenes. ***

Cuando se habla de amianto siempre hay que preguntarse si la gente sabe de qué estamos hablando. No exagero, un juez que celebraba un juicio de un afectado por el mineral preguntó cómo era eso del amianto; y en la calle, cuando hablamos del asunto, la gente solo responde si les decimos que se trata de las “uralitas”. Ni que decir tiene que el término asbesto es completamente desconocido. 

Primera característica del tema: se ha logrado ocultar su existencia y, luego veremos, su letalidad. Por eso el libro se subtitula como “una epidemia oculta”. Y, efectivamente, es una epidemia, es decir un mal importante que se propaga en el espacio y en el tiempo.

Un punto de partida que no debe dejar lugar a dudas

El amianto no es un problema el pasado porque esté prohibido en este país, ni es un asunto menor. Todo lo contrario: es una cuestión del pasado, del presente y del futuro y es una masacre que bien puede calificarse de epidemia y de genocidio, aún no concluido.

Solo algunos datos nos ayudarán a situarnos:
- En España, entre los ya fallecidos y los que se espera que mueren hasta 2050, hablamos de una horquilla de entre 67.229 y 106.000 personas. (Método Virta y coeficientes de Takala)
- En el mundo, entre los ya fallecidos y los que se espera que mueren hasta 2040, hablamos de una horquilla de entre 5 y 10 millones de personas.
- El fiscal que ha juzgado a unos de los grandes magnates del sector ha dicho lo siguiente, que es recogido en la Stampa de Turin el pasado 1 de julio de 2014 - Según dice la IARC (de la OMS), en 1977 “en los seres humanos, la exposición ocupacional a todos los tipos de amianto se ha traducido en una alta incidencia de cáncer de pulmón y mesoteliomas (…) además la población en general también puede estar expuesta a fibras de amianto en el aire, bebidas, agua potable, alimentos, etc. En la actualidad, no es posible determinar si hay un nivel de exposición en los seres humanos por debajo del cual un aumento del riesgo de cáncer no se produciría” . El daño infligido es tan inmenso, la telaraña global es tan atrapadora y el inquietante octavo pasajero es tan omnipresente, que estamos ante un problema de salud pública de primer orden. 

Unas metáforas que describen la cuestión del amianto

El amianto es un material procedente de la naturaleza de unos determinados tipos de rocas (asbestósicas se llaman), formado de silicatos de hierro y magnesio, que cristalizan en forma de fibras compactadas, con la propiedad de fraccionarse en fibrillas de milésimas de milímetro (micas), que son las que al inhalarse sobre todo y al ingerirse dan lugar a muchos tipos de enfermedades, algunas especialmente graves. El amianto se ha usado desde tiempos inmemoriales como aislante y material ignífugo, tal como sale de la minería. Pero es en 1900 cuando se descubren sus altas prestaciones como material compuesto de uso, especialmente, en la construcción. Es la aparición del fibrocemento, amianto con cemento. Es el material en el que se ha usado más prolíficamente el amianto natural; hasta el 70% de todo el consumido en el siglo XX. Sus usos nos son muy familiares: tejados ondulados, depósitos, tuberías, jardineras, aislantes, zapatas de frenos, revestimientos de trenes y barcos … y así hasta en tres mil uso distintos. Con esa proliferación de usos, utilizándose durante casi todo el siglo XX por todo el mundo, y en una cantidad superior a las 170 millones de toneladas, su presencia fuera de las montañas que lo contienen, es como la de una Telaraña Global que nos envuelve a todos-as. Esta es una de las metáforas que definen bien la problemática de este material. Al final del siglo XX se empieza a prohibir el uso del amianto en muchos países europeos y al día de hoy esta son 58 países en los que no se permite su uso, ni extracción ni importación. Pero en el resto sigue permitido y aunque la producción ha bajado a la mitad del siglo pasado, cada año más dos millones de toneladas se extraen de la corteza terrestre y se instalan en hogares, fábricas y vehículos. Y en los que está prohibido sigue la mayor parte de él en los lugares de uso o en vertederos mal controlados. De ahí, que o bien `por su permisión o bien como las consecuencias de su instalación, la telaraña global nos sigue atrapando. No hay casi nade que no pueda identificar a simple vista restos del uso del amianto. El amianto nos viene acompañando desde hace más de cien años, y como Alien, el Octavo Pasajero, es letal. Y, lo que es peor, está en lugares que deberían inquietarnos como es el caso de muchos Colegios, donde los niños-as más vulnerables al amianto están expuestos durante muchas horas y muchos años. También usamos el mito de Némesis, esa diosa griega que castigaba los excesos humanos. En el caso del amianto la venganza de la diosa consiste en que decir mesotelioma (cáncer de pleura) es decir en el 95% de los casos por exposición al 4 asbesto y solo por ello. Lo mismo con la asbestosis. Y no hay elementos coadyuvantes. Por lo que a la persona que le diagnostica un mesotelioma se puede saber que es por exposición al amianto. Eso justamente ocurrió con el filósofo Jesús Mosterin. En un artículo que apareció en el País el pasado marzo de 2015, explicaba que en una revisión de prevención le encontraron un mesotelioma, y se preguntaba: “¿Cuándo estuve yo en contacto con amianto? Hace seis décadas, durante dos veranos que pasé en Begoña, junto a nuestra casa había una modesta fábrica de amianto, que producía material aislante e ignífugo. Por sus puertas siempre abiertas entrábamos los chavales de vez en cuando a jugar. Además, pasé el curso 1992-1993 en el Departamento de Lingüística y Filosofía del MIT (junto a Boston), ubicado en un destartalado barracón cuyas paredes estaban rellenas de amianto”. Con este caso se puede apreciar que estuvo expuesto a dosis mínimas que no le impidieron a los 60 años contraer un mesotelioma.

La trama del amianto: la conspiración del silencio.

La letalidad el amianto se sabía desde el siglo XIX, aunque no en toda su extensión. La primera alerta temprana clara y verosímil acerca del amianto se produjo en 1898, según la Agencia Europea de Medio Ambiente. (AEMA, 2002) Los demás hitos del conocimiento epidemiológico de su carácter mórbido son los siguientes: 1955. Richard Doll (RU) descubre la relación del amianto y el cáncer de pulmón. 1960, Wagner y su equipo descubren en Sudáfrica la relación entre amianto y mesotelioma y la afección familiar del amianto. 1965 Selikoff (EEUU) descubre definitivamente la relación amianto y mesotelioma y da la voz de alarma. 1977. la IARC califica el amianto como potente cancerígeno en todas sus formas y tamaños. Y es hasta la década de los ochenta y noventa del pasado siglo que no comienzan los países europeos a prohibirlo en sus estados. Al día de hoy solo está prohibido en 58 países y permitido en el resto que suponen más del 70% de la humanidad. ¿A qué se deben esos más de 50 años de atraso respecto a las evidencias de su letalidad? Aquí sí, a una conspiración de silencio verificada. Veamoslo: La patente del fibrocemento, descubierta en 1900 por el austríaco Hatschek, solo se facilita a una empresa por país y esto da lugar a un cartel organizado en 1929 por las pocas empresas europeas que tienen esa patente. Es el SAIAC (Internacional de Amianto-Cemento SA), un cartel que reúne al grupo Eternit (suizo-belga-francés), Turner and Newall (RU) y a Roviralta y Cia (española), que durante la mayor parte el siglo XX acuerdan precios, control de mercados y control de la información, especialmente la de la letalidad del mineral. El resultado es que enriquece esplendorosamente a los suizos, a los belgas y a los españoles y mantiene durante más de 60 años una eficaz conspiración del silencio, fruto de la cual hasta la década de los 80 no se empieza a prohibir en algunos países y de resultas de estos atrasos los expuestos al polvo mortal se acrecientan hasta cifras de masacre. Sin este silencio bien pagado los muertos, enfermos y los días de vida perdidos hubiesen sido mucho menores. Como dice la fiscal, el objetivo final de este cártel era diseñar “actividades orientadas a alcanzar un propósito específico, que es conseguir las máximas ganancias siguiendo diferentes caminos, pero bajo la estrecha supervisión de una sola dirección” Esto ha sido corroborado en varios juicios celebrados contra algunos los responsables, pero especialmente en el juicio de Turín que tuvo lugar entre 2009 y 2014. De este proceso se desprende que los responsables el cártel, capitaneado por la familia suiza Schmidheiny, hicieron todo lo posible por ocultar la tragedia que se estaba cerniendo sobre los trabajadores el amianto, a través del testimonio de una fiscal del caso, Sara Panelli, reflejado en su libro El Gran Proceso, de ediciones del Genal, 2017 El juez Ogé, que presidía la instancia de apelación del juicio de Turín hizo la siguiente comparación que recogía la prensa de la época (La Stampa de Turín)

Según el juez, el plan de Madagascar, que en su momento había elogiado Hitler, sirvió para cumplir un propósito: ocultar las verdaderas intenciones de exterminar a los judíos, que fue lo que se terminó discutiendo en la conferencia de Wannsee en 1942. Lo comparó con conferencia de Neuss, celebrada en esta ciudad del 28 al 30 de junio de 1976, recién incorporado Stephan Schmidheiny a la responsabilidad plena de Eternit. En ella él les dio información detallada y completa sobre los riesgos del amianto y les advirtió: ‘Ahora absolutamente no debemos permitir que cunda el pánico de ninguna manera’. Estos tres días fueron cruciales para los directores técnicos, quienes se sorprendieron. ‘¡Pero lo mismo no debe suceder con los trabajadores!’.” Esto hizo decir a los fiscales y al juez que el delito por el que se le juzgaba era intencionado (la muerte de cerca de 3000 personas solo en Italia). Sigo. ¿Qué pruebas son esas que lo responsabilizan de los cerca de 3000 crímenes sobre las familias que habían trabajado en sus fábricas italianas o alrededor de ellas? La fiscal Panelli relata en su libro que hablamos de testimonios, conferencias, documentos políticos, correspondencia privada, informes técnicos y decisiones relacionadas con la gestión de las fábricas italianas durante y después de la quiebra, 6 aparecidos en el juicio, que de manera inequívoca queda establecida la responsabilidad criminal con carácter intencionado de Schmidheiny. Por ejemplo, después de vender sus fábricas en Sudáfrica en 1992, Stephan Schmidheiny dejó este legado: “Dos terceras partes de los tejados ondulados que hay en Soweto provienen de Everite (fábrica de los Schmidheiny). Muchas de ellas tienen más de cuarenta años y se encuentran en muy mal estado, pero sus habitantes no saben que la manipulación de esos tejados supone un riesgo para ellos […]. Se han detectado unos índices de amianto diez veces por encima de lo que permite la ley”, según cuenta la investigadora suiza Maria Roselli.

De qué orden de magnitud cuantitativa y cualitativa en el mundo hablamos.

Ya lo hemos adelantado: en torno a 100.000 muertes en España y entre 5 y 10 millones en el mundo, solo por el amianto consumido en el siglo XX, y sin contar las muertes por el amianto instalado a lo largo de todo ese tiempo. Ni contar muchos padecimientos físicos y morales de los afectados y de sus familias, ni los días de vida perdidos de esa masa de víctimas, que se cuenta por millones. Tenemos cálculos que desglosan por países y durante todo el siglo XX lo que significa para ellos esta masacre. Dice la OMS (2010) que según los cómputos más recientes “la exposición laboral causa más de 107 000 muertes anuales por cáncer de pulmón relacionado con el asbesto, mesotelioma y asbestosis. Se calcula que un tercio de las muertes por cáncer de origen laboral son causadas por el asbesto. Además se calcula que cada año se producen varios miles de muertes atribuibles a la exposición doméstica al asbesto”. En total, según la OMS, mueren al año más de 150.000 por el amianto en el mundo. Pero estos datos ya han sido rectificados. En efecto, en un trabajo aparecido recientemente (2015)en la revista The Lancet que globaliza los cálculos de cánceres ocupacionales (GBD, 2013, Risk Factors Collaborators, 2015), se dice que en 2013, el número total de muertes ocupacionales debidas al asbesto fue de 194.000, es decir casi el doble que en 1990 (unas 90.000) y también el doble de las que facilita la OMS. En ninguno de los casos se contabilizan las muertes familiares y ambientales. El incremento en esos 25 años fue espectacular, a pesar de que estas fibras minerales ya estaban prohibidas en muchos países europeos. De todos los cancerígenos laborales estudiados, el amianto causa el 64% de los fallecimientos anuales. Y el tiempo perdido por muertes o enfermedades prematuras (DALYs) ha sido de 3.400.000 años. Impresionante. Y si hablamos del orden cualitativo, el cómo se vive todo esto en las familias que padecen la masacre hemos de decir con Paco Báez, investigador de la epidemia del amianto, que: “el daño causado es tan inmenso, tan absolutamente inhumano, tanto a los trabajadores como a sus familiares y a otros ciudadanos no relacionados laboralmente con el mortal tóxico, como son los vecinos del entorno de las fábricas y talleres del amianto, al igual que los usuarios de los productos que lo contienen, que 7 no hay justicia humana posible, y que, aún aplicada no puede equilibrar mínimamente la devastadoramente dantesca agresión generada”. Maria Roselli, periodista suiza que ha investigado a la familia Schmidheiny, responsable número uno en el mundo del genocidio del amianto, ha recogido muchos testimonios de cómo ha vivido la gente esta tragedia. Uno de ellos, a título de ejemplo. Dice así: “Opino que es importante hablar del sufrimiento físico y de los dolores de los enfermos de amianto (…). Se hace hincapié en los problemas financieros y jurídicos, pero nunca se habla de los inmensos dolores que sufren las personas afectadas. Se silencia el hecho de que este cáncer es particularmente cruel, nadie cuenta cómo los enfermos gritan a causa del dolor. Mi padre ha soportado un sufrimiento atroz y quiero que esto se sepa. Falleció en junio de 2004. Hoy en día (2006) se sigue exponiendo a los trabajadores a este peligroso material, y todo ello, únicamente, por el ansia de beneficios (Retrato de Víktor Portmann: la muerte atroz, Roselli, p. 38 )”. O el testimonio de una víctima de los astilleros de Ferrol, Manuel Amor, que dice así: Murió meses después. Y el caso más significativo es el de Romana Blasotti, de Casale Fonferrato (Italia), mujer que vio morir a 5 de sus familiares más cercanos. Después de casi 30 años presidiendo la Asociación de víctimas del amianto, se despidió diciendo que "me voy porque tengo 86 años y estoy cansado. Pero no creo que haya perdido. El poder judicial no hace justicia, pero hemos convencido al mundo de que teníamos razón”, y añadió: “la verdad ya la sabemos, ahora queremos justicia”.

Pero también existen víctimas ambientales.

El siguiente cuadro muestra la contaminación ambiental y los efectos sobre los vecinos en función de la distancia a la fábrica de Uralita en Cerdanyola y a la posición respecto a los vientos dominantes. Cuanto más cerca de la fábrica se producen más enfermedades y cuanto peor situados respecto al viento, más incidencia.



El amianto en España: Uralita y la familia March.

Si en el mundo los máximos responsables en el siglo XX han sido las familias suizas ( Schmidheiny ) y belgas (Emsens y de Cartier), en España ha sido la familia March. Las víctimas así lo denuncian públicamente Y la empresa Uralita, hoy en manos de otra sociedad, que es la que viene pagando las indemnizaciones a los muertos por su criminal actividad, tiene el descaro de mantenerse en primera línea de promoción hasta el año 2015 en que cambia de nombre, pero no de logo. Aquí la vemos en 2014 La empresa Uralita, propiedad de la familia March, domina el negocio el fibrocemneto en España en la época de máximo esplendor. El siguiente gráfico aclara esta afirmación.



El gráfico e informaciones adicionales, muestran lo siguiente: - Que desde 1943 a 1993, lo encerrado en un recuadro, es la familia March la que domina el negocio. En esos años se importa y consume el 87% del total en todo el siglo XX en España hasta su prohibición en 2001. - Teniendo en cuenta que de toda la importación más del 75% se ha dedicado al fibrocemento, y que las empresas Uralita-March dominaron el 50% del producto cuanto menos, son responsables del 35.5% (87*75*50), de los daños causados por las cerca de 887.500 tn que ha movido en esos años. - Haciendo los cálculos aproximados de las muertes correspondientes, eso da lugar a 26.000 muertos achacables a esta familia de poderosos, que de momento ni siquiera ha pagado cantidad alguna por ellos.

Por eso la iniciativa reciente del grupo Ganar del Ayuntamiento de Alcorcón es más que oportuna. En ella se pide, además de un censo en los edificios y una campaña de sensibilización, “un informe jurídico para trasladar los gastos de retirada de amianto a la empresa que casi en exclusiva utilizó este producto a pesar de conocer perfectamente sus consecuencias desastrosas para las personas”. (20.4.2017). Está refiriéndose a Uralita. Además de esta empresa ha habido otras responsables, especialmente en el sector naval, en el ferrocarril, en la industria de automoción y en grandes empresas como Altos Hornos, que necesitaban mucho aislamiento en sus máquinas. Con todo el 10 amianto usado en España hemos llegado a la conclusión arriba reseñada de que las muertes habidas y por haber (hasta 2050) oscilan entre una horquilla de 67.000 y 106.000, cifras que están calculadas con prudencia. A ellas habría que sumar los sufrimientos infligidos por el amianto a las víctimas directas y a sus familias, a los enfermos ambientales, y calcular en millones los días perdidos (Dalys)de estas víctimas a causa del amianto. Según un estudio epidemiológico realizado en Bélgica el 13 de febrero de 2016 por los demógrafos de la asociación para el desarrollo de la investigación aplicada en las ciencias sociales (ADRASS), los ex trabajadores del amianto en la fábrica belgas que murieron enfermedades relacionadas con el amianto vivieron 20 años menos que la población en general. Este estudio demográfico se hizo con dos cohortes de trabajadores de tres fábricas de amianto-cemento vinculados al grupo Eternit - ahora grupo Etex. En una de ellas, Harmignies, el promedio de vida de las víctimas era de 61,93 años, en comparación con 82,70 entre sus homólogos en la población en general. La tarea del desamiantado Pero no solo tenemos un problema de impartir justicia a las víctimas estableciendo los tres requisitos exigibles de verdad, justicia y reparación, sino que nos vemos con 2.6 millones de toneladas de amianto dispersas por todo el país, unas aún instaladas en casas, fábricas y otros materiales y el resto mal depositado en vertederos, la mayor parte de ellos descontrolados. Según la ley que regula las labores de retirada del amianto (RD 396/2006), los trabajadores han de seguir unas estrictas normas de aislamiento parecidas a las exigidas para el ébola. Por ejemplo deben de ir de la manera que muestra el gráfico siguiente Cuando la gente ve cómo ha de ser el desamiantado se pregunta cuán nocivo es y cómo hemos tenido a nuestros hijos-as en un colegio con amianto, por ejemplo. En efecto el amianto es tan peligroso (ya lo hemos visto, mata y no hay dosis mínima segura) que se ha conseguido que al menos los trabajadores con amianto estén muy protegidos. Las tesis que mantiene la administración son que, por ejemplo, el fibrocemento, si no es manipulado no contiene riesgo alguno. Esta última falacia negacionista es a todas luces incierta. Primero el paso del tiempo hace que la vida útil no solo se vaya acortando sino que la funcionalidad del material es cada vez menor, o sea que se vuelve más friable y peligros. Así lo reconoce el propio Ministerio, a través de su Instituto de Seguridad e Higiene en el Trabajo (INSHT), que afirma que “El fibrocemento normalmente se considera un material no friable debido a que el amianto se encuentra fuertemente ligado al cemento. En según qué casos y circunstancias, el fibrocemento, puede considerarse como amianto friable; a modo de ejemplo, cuando se encuentra en muy mal estado de conservación (por efectos ambientales agresivos)”. Y ese es habitualmente el caso que los vientos, los 11 movimientos de tierra y otros meteoros deterioran mucho el fibrocemento. Podemos decir que todo el amianto es friable, es decir desmenuzable y peligroso, aunque en unos casos más que en otros. Los dos contextos en que se inscribe el amianto residual, una vez prohibido sus usos, son el atrapamiento de toda la población en la tela de araña global y el otro que todo el amianto que sigue instalado o en vertederos sin control es peligroso. Por ello, el objetivo de las Asociaciones llamadas de “Amianto Cero” lo que exigen es una planificación para su retirada segura en el menor plazo posible. Ello exige un inventario del amianto instalado y de los vertederos ilegales; un calendario de retirada que está fijado para antes de 2030, y un compromiso presupuestario para llevarlo a cabo de manera segura. Todo ello estableciendo unos órdenes de prioridad que en términos sencillos serían: primero todos los Colegios y después los materiales que llevan más tiempo instalados o estén en peor estado. (Málaga 2016) Como hemos dicho, quedan en la actualidad muchos kilómetros aún instalados de fibrocemento en las conducciones de agua, que de forma aproximada los hemos calculado de la manera siguiente:



El Parlamento Europeo (PE). Resolución de 2013 Pero tenemos poco que inventar, porque el PE aprobó una Resolución sobre amianto (2012/2065(INI) el 14.3.2013, por el 91% de los asistentes, un total 558 parlamentarios (solo 51 votaron en contra). Esta Resolución formula unas verdades y nos da unas pistas por donde habría que caminar. Un resumen muy breve en forma de decálogo de las 98 aseveraciones y recomendaciones sería el siguiente: 1. A. Considerando que todos los tipos de amianto resultan peligrosos. 1 Para este porcentaje hemos tomado, a falta de mejores datos, el mismo que en la actualidad tienen las tuberías de abastecimiento en alta. 12 2. B. Considerando que, ya en 1977, un grupo de expertos concluyó que «no existen pruebas teóricas de que exista un límite de exposición por debajo del cual no haya riesgo de desarrollar un cáncer». y que «no se ha establecido un nivel seguro de exposición al amianto». 3. D. Considerando el aumento del riesgo de sufrir cáncer entre la población expuesta a niveles muy reducidos de fibras de amianto. 4. E y F. Considerando que las fibras de amianto son prácticamente indestructibles con el tiempo es mucho más preferible optar por instalaciones de inertización de amianto. 5. G. Considerando que, a pesar de la prohibición del uso del amianto, todavía está presente en numerosos buques, trenes, maquinaria, depósitos, túneles, galerías y tuberías de las redes de distribución de agua públicas y privadas y, en particular, en edificios, incluidos muchos públicos y privados. 6. P. Considerando que los MCA poseen habitualmente un ciclo de vida de entre 30 y 50 años. 7. AD. Considerando que, según estimaciones de la OMS, el número de casos de enfermedades relacionadas con el amianto en la UE asciende a entre 20 000 y 30 000 por año, y que dicha cifra aún no ha alcanzado su máximo. 8. Se pide a la UE a la creación de planes de acción para la eliminación segura del amianto para antes de 2028, siguiendo el ejemplo de Polonia. 9. Hace hincapié en que distintos tipos de cáncer pueden ser provocados no solo por la inhalación de fibras en suspensión sino también por la ingestión de aguas procedentes de tuberías de amianto (fibrocemento). 10. Pide a los Estados miembros que avancen en el proceso de eliminación gradual del amianto en el menor plazo posible Una ley integral en España sobre amianto En nuestro caso, sería necesaria una legislación unificada, a modo de una ley integral sobre amianto. Los ejes de desarrollo deberían ser los siguientes: 1- Solidaridad con los países en que la prohibición no está aceptada, empezando por la inclusión del amianto en el Anexo III de Rotterdam y en la prohibición de exportar barcos para el desagüe en países terceros y de que empresas de matriz española inviertan en empresas de amianto extranjeras. 2- Establecer unas medidas para hacer justicia a las víctimas: fondos de compensación, declaración ágil de las enfermedades profesionales del amianto, coeficientes de reducción para trabajadores que han estado o están en contacto con el amianto, tratamiento mejorados en el PIVISTEA , investigación médica para el tratamiento de las enfermedades específicas del amianto y mejora de los procedimientos judiciales. Amén de un reconocimiento público de su carácter de víctimas. 3- Desamiantado seguro lo antes posible, y en todo caso para antes de 2030, creando un Fondo de Desamiantado nutrido por las empresas responsables de la contaminación. Con un inventario, unas fechas de ejecución, unos presupuestos aprobados y unas prioridades que deben empezar necesariamente por los Colegios. 13 4- Una reforma o modificación de las leyes en vigor, especialmente la 396/2006. Con adopción de la microscopía electrónica para contar fibras; la rebaja de las cantidad permitidas de exposición a los trabajadores (el valor límite ambiental o VLA, tamaños de las fibras, exposiciones breves…). Y como dice la Resolución el Parlamento Europeo, simplificación de los procedimientos de reconocimiento de las EP e inclusión en ellas de las placas pleurales y del cáncer de ovario y una modificación de las l leyes penales que eliminen las trabas para poder perseguir y sancionar a los infractores. Y abordar el grave problema judicial de los plazos de prescripción en el caso del amianto. En una reciente sentencia en apelación en Bélgica contra Eternit se “rechaza el argumento de la prescripción invocada por Eternit. La Corte encontró que la exposición de la víctima había sido continuada desde 1950 hasta 1990, y los más recientes años había contribuido a su enfermedad, así como los primeros años”. (Boletín de CAOVA, abril de 2017) 5- Como con el tabaco, que la Administración emprenda acciones judiciales para que los contaminadores pagan a las víctimas y al desamiantado. Filantrocapitalismo pulvígeno de los magnates del amianto A los dos propietarios más mencionados en este escrito: los Schmidheiny y los March, se les ha ocurrido legitimar sus crímenes invirtiendo en la creación fundaciones ambientales o culturales. Por parte del suizo se trata de la fundación AVINA y de los March la fundación que lleva su nombre y que realiza actividades de alta cultura: la música, la pintura y la escultura. Ambas están financiadas con dinero de sangre, deben de erradicarse. Nos centraremos en la fundación AVINA que dice “trabajar para el desarrollo sostenible” auxiliada por Ashoka, otra fundación que persigue lo mismo que AVINA y a la que esta financia. AVINA realiza tres funciones diferenciadas. La primera es tratar de lavar la imagen del criminal Stephan Schmidheiny y hacerlo pasar como un filántropo moderno. La otra es relacionar las empresas y multinacionales con los movimientos sociales para poder llegar a los pobres, y la tercera es penetrar en los movimientos sociales alternativos cooptando líderes, moviéndolos por el mundo y financiando sus organizaciones. En España han penetrado en más de 20 organizaciones que sepamos. Los caso de los famosos líderes Pedro Arrojo, Jerónimo Aguado, Víctor Viñuales, Xavier Pastor y Sandra Benveniste son muy significativos. AVINA colabora activamente con los jesuitas de Latinoamérica. Esta fundación se apoya en las instituciones más relevantes y en otras multinacionales para cumplir su cometido. La formación del trust que se encargaba de recaudar fondos y de dirigirla se fundó en 2003, en Costa Rica, con la presencia española de Pedro Arrojo entre la élite invitada al acto.



Contra estas instituciones y sus colaboradores cooptados, tolerancia cero

Últimas consideraciones

El daño infligido es tan inmenso, la telaraña global resulta tan densa y el inquietante octavo pasajero es tan omnipresente que nos hallamos ante un problema humanitario de primer orden. No puede pasar esta matanza, que continúa, sin pena ni gloria, en realidad olvidada, con muchas víctimas en las cunetas de la historia del amianto. Son muchos los países que siguen usando el mineral y la mayor parte de la gente sigue expuesta —en realidad, toda la población mundial, aunque unos más que otros—. Ha de realizarse un potente esfuerzo por desvelar ésta bien construida conspiración de silencio que debe ser proporcional a los realizados por los responsables y colaboradores necesarios para tenerla a buen recaudo. Sirva este libro como homenaje y apoyo a las víctimas y como contribución para continuar con esta lucha imprescindible en la que nos va la dignidad y la vida.


http://www.sinpermiso.info/sites/default/files/textos/presentacion_dos_amianto_una_epidemia.pdf

16 de Mayo de 2017 


La Justicia vuelve a dar la razón a las familias afectadas por el amianto

Después de que el Supremo diera marcha atrás al proceso, regresan las sentencias que reconocen la responsabilidad de Uralita.

Más de una veintena de afectados iniciaban un proceso judicial contra Uralita en Getafe en 2007. Acusaban a la compañía de no haber puesto medidas contra la intoxicación producida por el polvo de amianto, que provocó enfermedades respiratorias y cáncer a muchos trabajadores e incluso familiares. Sin embargo, tras un largo camino, en 2015 el Supremo daba marcha atrás al proceso y pedía que los afectados iniciasen de nuevo el proceso pero por la vía social, no por la civil.
Diez años después empiezan a llegar las sentencias: seis familias recibirán entre 100.000 y 200.000 euros de indemnización, aunque cabe recurso contra el fallo del juzgado madrileño. El presidente de la Asociación de Víctimas del Amianto AVIDA, Juan Carlos Paúl, ha señalado que han sido diez años de luchas pero que todavía deben seguir peleando por los derechos de los afectados por el polvo tóxico del amianto.

Aún hay pendientes más procesos judiciales del mismo tipo, ya que los afectados decidieron dividir las causas judiciales para facilitar su examen judicial. Sin embargo, de los 21 primeros demandantes, 19 ya han fallecido en estos años.

(cadenaser.com) 19/4

Condenan a Izar indemnizar con 229.000 euros a un fallecido por amianto

El juzgado de lo Social número 7 de Bilbao ha condenado a la empresa pública Izar, la antigua Astilleros Españoles SA, a indemnizar con 229.000 euros a la viuda y las hijas de un trabajador fallecido en 2016 por parada respiratoria debido a una paquipleuritis que tenía por exposición al amianto.

Según ha informado en una nota la asociación de víctimas del amianto de Euskadi ASVIAMIE, el fallecido trabajó entre 1958 y 1988 en Astilleros Españoles, durante diez de esos años limpiando bodegas de barcos junto a quienes colocaban amianto.

En 2011 se le diagnosticó una patología pleural por exposición al amianto y en 2015 se le reconoció la incapacidad absoluta por insuficiencia respiratoria severa.

ASVIAMIE ha reclamado a la Inspección de Trabajo y a Osalan una campaña para prevenir las sustancias cancerígenas en los puestos de trabajo y volcar los recursos de prevención en este campo. EFE.

(finanzas.com) 17/4


Casi 300 escuelas de Catalunya aún tienen amianto.

El amianto todavía está presente en 291 escuelas catalanas quince años después de ser prohibido por los peligros para la salud que puede conllevar. El problema es especialmente preocupante en las comarcas de Lleida, donde hay casi 193 y el Vallés Occidental, donde había una de las principales fábricas de este material.

El resto de escuelas con amianto están en la Cataluña central -22-; en las comarcas de Barcelona -16-; 7 en Tarragona, dos en Girona; dos más en el Maresme-Vallés Oriental; uno al Barcelona y uno más en las Tierras del Ebro.

Por su parte, Enseñanza ya ha dado explicaciones y ha asegurado que el retirará progresivamente debido a que el coste es tan elevado que no se puede hacer todo de golpe. Eso sí, la consejera ha admitido que no se ha marcado un plazo claro para su retirada ya que dependerá de los Presupuestos.

100 MILLONES DE EUROS

El presupuesto que sería necesario para retirar el amianto de todas las escuelas catalanas es de unos 100 millones de euros, cifra inasumible en uno o dos cursos.

Según la Organización Mundial de la Salud, el amianto es una sustancia que puede producir cáncer, con independencia de la cantidad a la que está expuesto. De hecho, cada año mueren 107.000 personas por enfermedades derivadas del amianto.

Aunque en 2002 se prohibió todo tipo de amianto en el Estado actualmente todavía hay más de 2 millones de toneladas instalados.

(catalunyapress.es) 6/4


CC.OO. de Lleida pide un plan para eliminar el amianto de los centros educativos
El sindicato de Enseñanza de CC.OO. de Lleida ha pedido este martes un plan para eliminar el amianto de los centros educativos y ha celebrado que la Comisión de Enseñanza del Parlament haya aprobado la propuesta del PSC que pide retirarlo de las escuelas que tienen este material en sus instalaciones en el curso 2017-2018.

El sindicato de Enseñanza de CC.OO. de Lleida ha pedido este martes un plan para eliminar el amianto de los centros educativos y ha celebrado que la Comisión de Enseñanza del Parlament haya aprobado la propuesta del PSC que pide retirarlo de las escuelas que tienen este material en sus instalaciones en el curso 2017-2018.

"La Conselleria de Enseñanza en Lleida, que es la administración a quien corresponde, debe tomar las iniciativas adecuadas para garantizar la salud de toda la comunidad educativa", ha afirmado el sindicato en un comunicado.

CC.OO. Educación de Lleida reclama que se apruebe un plan con un calendario establecido y dotado presupuestariamente, tal y como ya se ha hecho en otras comunidades autónomas.

(EUROPA PRESS) 4/4


Aprobada la retirada de amianto del centro escolar
La Consejería de Educación destinará más de 200.000 euros a estas obras del CEIP Nuestra Señora de la Salud

A través de la Agencia Pública de Educación, la Consejería de Educación de la Junta de Andalucía hizo pública esta pasada semana la licitación de las obras de retirada de las placas de fibrocemento, también conocido como amianto, del Colegio de Educación Infantil y Primaria Nuestra Señora de la Salud de Laujar de Andarax.

De este modo, gracias a esta intervención que se ha publicado ya en el Boletín Oficial de la Junta de Andalucía (BOJA), las obras beneficiarán a los más de 160 alumnos y alumnas matriculados en el centro educativo de Laujar de Andarax a día de hoy, así como sus futuros estudiantes.

Actuación que contará así para su realización con un presupuesto de 212.415,50 euros, y un plazo de ejecución previsto de dos meses. Trabajos que, concretamente, consistirán en la sustitución de las cubiertas de fibrocemento existentes en las tres naves principales que componen el centro y su sustitución por unas nuevas de tipo sándwich con panel de chapa aislante.

Además, se prevé la instalación de nuevos de elementos de soporte estructural de la cubierta, incluyendo falsos techos, y la sustitución de los bajantes de recogida de aguas que puedan contener amianto por unos nuevos de PVC.

Comprometidos

“La Consejería de Educación cumple con el acuerdo adquirido con la comunidad educativa de acometer la retirada de la cubierta de fibrocemento del CEIP Nuestra Señora de la Salud de Laujar”, comentaba tras el anuncio de esta actuación la delegada territorial de Educación en Almería, Francisca Fernández.

Además, aprovechando este caso, Fernández ha querido recordar a su vez que “desde el pasado mes de julio la agencia publica de educación realiza un trabajo de inspección e inventariado para contar con un registro de infraestructuras educativas con presencia de este material”.

Centros ‘limpios’

Esta actuación supone un primer paso del proceso de actuación en la planificación de retirada de fibrocemento de centros educativos, insistiendo en que “la existencia de este material no debe ser motivo de alarma para la comunidad educativa”. Por lo que indicó también que “solo cuando se manipula, este material es lesivo. Por ello, y de forma preventiva, se está retirando de todos los centros”.

Así pues, esta actuación se enmarca en la planificación para la retirada progresiva del amianto en las infraestructuras educativas aprobada por el Consejo de Gobierno el pasado 5 de julio de 2016. Trabajos que ejecuta la Consejería de Educación, a través de la Agencia Pública Andaluza de Educación, y que cuenta con un presupuesto total de 60 millones de euros a invertir hasta el año 2022.

(lavozdealmeria.es) 3/4


La Seguridad Social de Cantabria deniega la incapacidad absoluta a un afectado por el amianto con una enfermedad terminal.

Rechaza por dos veces el origen profesional de la afección de un jubilado de Torrelavega que estuvo expuesto al asbesto en una fundición durante años
Todos los informes médicos señalan que su dolencia está asociada a su trabajo como electricista y está reconocida oficialmente como enfermedad profesional
"Negar su reclamación es una burla a los trabajadores enfermos por el amianto y obliga a la víctima a pelear en los juzgados", critica el colectivo de afectados.

Francesco Italia, un electricista jubilado de 73 años residente en Torrelavega, recibió en agosto de 2015 la peor noticia posible: padecía un mesotelioma pleural maligno tipo epitelial, una enfermedad terminal que, según indican los informes médicos y refleja la literatura científica, está asociada en la mayoría de los casos a la exposición al amianto.

Así se lo reconocieron inmediatamente los trabajadores sanitarios de Neumología del Hospital Sierrallana de Torrelavega a su familia y así lo expusieron en su diagnóstico que, en su apartado relativo a antecedentes personales, recoge lo siguiente: "Exposición a asbesto durante dos años hace 10-12 años, trabajando como electricista".

A partir de ahí comenzó su lucha contra la enfermedad, con un duro proceso de quimioterapia que lo dejó "muerto en vida", según explica su hijo Daniel, con una pérdida de peso considerable y un cansancio crónico que le dificultaba incluso levantarse del sofá. Sin embargo, el tratamiento comenzó a hacer sus efectos, su salud mejoró progresivamente y, a la espera de un nuevo ciclo de radioterapia, los últimos análisis indican que el tumor ha reducido su tamaño.

Casi de forma paralela a esta dura realidad cotidiana, Francesco y su familia están afrontando otro revés inesperado: el rechazo por dos ocasiones de su incapacidad absoluta derivada de una enfermedad profesional por parte del Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS) de Cantabria, que ha rechazado su reclamación y niega que la afección de este pensionista tenga relación alguna con su trabajo.

"Cuando detectaron la enfermedad de mi padre y nos dijeron que tenía que ver con una exposición al amianto, nos informamos y buscamos una asociación de afectados que nos asesorara", explica su hijo a eldiario.es. Siguieron los pasos que les fueron indicando sus abogados, convencidos de que era un simple trámite. "Nos dijeron que, con este diagnóstico, en País Vasco se concedía la incapacidad de inmediato", subraya.

Las previsiones, en cambio, no se cumplieron. "Cuando nos llegó la primera notificación quedamos muy sorprendidos. Recurrimos, volvimos a presentar toda la documentación, y hace 20 días que han vuelto a rechazar nuestra demanda", lamenta Daniel. "Es inaudito, una auténtica vergüenza. Es negar la evidencia y alargar el proceso innecesariamente", critica.

Demanda ante la justicia

Dado que no se ha podido resolver por la vía administrativa, el único remedio ahora es presentar una denuncia ante los tribunales contra la empresa en la que trabajó Francesco durante el periodo en el que tuvo contacto con el amianto.

Según están las cosas, deberá acudir ante el Juzgado de lo Social, buscar a testigos que acrediten su versión de los hechos y demandar a Tecnelt, la compañía situada en Cartes para la que trabajó como electricista prestando labores de mantenimiento en la empresa siderúrgica Ferroatlántica de Camargo.

Allí, realizando tareas de mantenimiento en los hornos eléctricos, retiró las vendas de amianto que cubrían el cableado y el aislamiento de los hornos, tarea que implicaba liberación de fibras de amianto, tras la degradación del material sometido a las altas temperaturas de fusión, y que sus médicos consideran la causa más probable de su enfermedad.

Según la Asociación de Víctimas de Amianto de Euskadi, que ha prestado asesoramiento a este afectado puesto que en Cantabria no existe un colectivo similar, "la literatura científica asocia habitualmente el diagnóstico de mesotelioma con la inhalación de fibras de amianto, al menos en un 88% de los casos, no habiendo otros factores de importancia causantes del mesotelioma pleural".

A juicio de esta organización, "tampoco es casualidad" la alta incidencia del mesotelioma en hombres nacidos entre 1945 y 1950, especialmente entre los que trabajaron en tareas de mantenimiento, por la intensa exposición laboral al amianto que sufrieron durante años.

Burla a las víctimas

El mesotelioma epitelial que padece Francesco está calificado como una enfermedad profesional, al coincidir en un trabajador de cuenta ajena, una relación de causalidad y estar incluida la afección en el listado del Real Decreto que legisla sobre este asunto.

"Por tanto, afirmar como hace la resolución del INSS que el mesotelioma no deriva de una enfermedad profesional es una burla a los trabajadores enfermos por el amianto y un intento descarado de ocultar las enfermedades profesionales, obligando a la víctima o a sus familiares a pelear en los juzgados contra todos el reconocimiento del origen de la enfermedad y las prestaciones económicas de la Seguridad Social que en justicia le corresponden", insisten desde este colectivo.

También denuncian que Cantabria es, junto con el País Vasco, una de las comunidades en las que figura el cáncer como principal causa de muerte, cuando la Comisión Europea atribuye al cáncer el 53% de las muertes laborales, mientras Cantabria es uno de los ámbitos con menos enfermedades profesionales.

"Por esta razón, llamamos a los profesionales sanitarios, prevencionistas y organizaciones sindicales de Cantabria a reaccionar contra la ocultación de las enfermedades profesionales que tanto daño hacen a la prevención de los riesgos laborales, resultando doblemente perjudicados los enfermos de cáncer profesional", concluyen.



Una de las indemnizaciones más altas por una muerte por amianto es para un trabajador ‘autónomo’
La Justicia condena a una empresa pagar casi medio millón de euros a la viuda y la hija de un trabajador que falleció por un mesotelioma.


Un juzgado de Bilbao ha condenado a una empresa a pagar una indemnización de 449.806 euros a la familia de J. L. R.S, un trabajador autónomo que falleció por un mesotelioma contraído por su exposición al amianto durante su vida laboral. El juzgado ha estimado parcialmente la demanda que interpuso en vida el trabajador, y las demandas de su viuda e hija, tras el fallecimiento. La empresa Garay Recubrimientos SLU SLU debe indemnizar en concepto de daños y perjuicios 114.000 euros a la viuda, 9.586 a la hija y 326.220 a los herederos del fallecido más unos intereses de 10.651 euros.

J. Luis. R.S. falleció con 61 años en octubre del 2016, un año después de ser reconocida como enfermedad profesional el mesotelioma pleural que padecía y derivado de la exposición al amianto, según la sentencia que ha hecho pública la Asociación Vasca de Víctimas del Amianto. J. Luis R. S. trabajó en la empresa condenada entre 1986 y 1999 como trabajador autónomo, realizando tareas de reparación y montaje, hasta que pasó a ser contratado como trabajador fijo de la plantilla.


La empresa alegó incompetencia del juzgado, al tratarse el fallecido de un “trabajador autónomo” en el periodo que se alegan las posibles exposiciones al amianto. Sin embargo, la sentencia entiende que el “trabajador autónomo” no era tal, ya que “estaba integrado en el proceso productivo y atendiendo a las necesidades de la empresa”.

La Asociación Vasca de Víctimas del Amianto reclama a las “numerosas empresas” que utilizaron amianto incumpliendo las normas de prevención de las enfermedades profesionales que se impliquen con los gobiernos vasco y central en la creación urgente del fondo de compensación para las víctimas del amianto ante el aumento “de la epidemia de cáncer y enfermedades respiratorias”.

(eldiario.es) 27/3


El Parlamento vasco reclama "intensificar" las campañas de prevención de los riesgos del amianto

El Parlamento vasco ha instado al Gobierno autonómico a "intensificar" las campañas de prevención e información sobre los riesgos de la exposición al amianto, un material cancerígeno que ha causado numerosas muertes y graves enfermedades a las personas que han permanecido expuestas a él.

El pleno de la Cámara, que ha debatido este jueves sobre este asunto a propuesta del PP, ha aprobado una enmienda acordada por este grupo con el PNV y el PSE-EE.

La iniciativa insta a Osalan-Instituto Vasco de Seguridad y Salud Laborales a ofercer asesoramiento a los municipios que lo soliciten para elaborar un 'mapa del amianto' que identifique en qué puntos está presente esta sustancia.

El Parlamento también pide al Gobierno vasco que "intensifique" las campañas de prevención e información sobre los riesgos del amianto.

Entre 1994 y 2008, murieron en España 3.943 personas por enfermedades vinculadas directamente al amianto. Esta sustancia, que hace años era muy utilizada en la construcción y en la industria, ha sido prohibida debido a su carácter cancerígeno.

(europa.press) 23/3


El INSS niega reconocer un mesotelioma como enfermedad laboral a un operario.

San Sebastián, 22 mar (EFE).- El sindicato CCOO ha denunciado hoy que el Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS) de Gipuzkoa ha rechazado recientemente "el reconocimiento como enfermedad profesional de un mesotelioma bifásico maligno que afecta a un ex trabajador de CAF Beasain".

CCOO explica, en una nota, que "está científicamente comprobado que la inhalación de fibras de amianto es la única causa del origen" de esta dolencia, que "se encuentra incluida en el Cuadro de Enfermedades Profesionales desde 1978".

La central sindical aclara además que "CAF no incluyó a este operario -de 69 años en la actualidad- en el fichero de trabajadores y extrabajadores expuestos al amianto que gestiona Osalan, pese a haber trabajado entre 1961 y 2012 en su departamento de calidad".

De esta manera, el afectado no fue añadido a este fichero hasta el pasado 7 de marzo, "después de una investigación realizada a petición del propio sindicato".

En opinión de CCOO, el hecho de que "la resolución del INSS afirme que el mesotelioma no deriva de enfermedad profesional" constituye un "verdadero escándalo" y "una burla descarada a las víctimas del amianto".

"Más -añade el sindicato-, tratándose de un extrabajador de CAF, que es una empresa con amplio historial de uso de amianto y decenas de casos de enfermedades profesionales reconocidas y muertes por dicha causa".

Comisiones Obreas considera "igualmente grave" que esta decisión del INSS "no sea una excepción" puesto que, "a finales del pasado año, otra resolución rechazó el origen profesional a otro afectado por mesotelioma pleural, después de años de trabajo en tareas de mantenimiento en Papelera Tolosana", un operario que igualmente está inscrito por Osalan "como expuesto al amianto".

A juicio de la central, "estas prácticas del INSS de Gipuzkoa son contrarias a lo establecido en el Real Decreto 1299/2006, que aprueba el Cuadro de Enfermedades Profesionales, y a la prevención de los riesgos laborales en las empresas".

El sindicato enmarca las actuaciones de este tipo "en la aplicación de recortes en la que está embarcado el Gobierno central, concretamente en las prestaciones de la Seguridad Social de las personas enfermas cuyas patologías deriven del entorno laboral".

(diariovasco.com) 22/3 EFE


Todos los grupos parlamentarios apoyan la creación de un fondo de compensación por la asbestosis.
El presidente de Agavida asegura que se trata de un paso muy importante para todos los afectados

La creación de un fondo de compensación para los afectados por el amianto va camino de convertirse en una realidad. El pasado día 14, la federación y las asociaciones de afectados de toda España, entre las que se encontraba Agavida, de Ferrol, mantuvieron una reunión con representantes de todos los grupos parlamentarios con motivo de la presentación en el registro del Congreso de los Diputados de una proposición de ley en tal sentido por parte del Gobierno vasco.

Según la información facilitada por el presidente de Agavida, Ramón Tojeiro, todos los grupos hicieron público su apoyo a la iniciativa, que, no obstante, se tendrá que materializar en el momento en que se someta a aprobación en la mesa del Congreso.«Si sale adelante, como esperamos, evitará a los afectados tener que acudir a los juzgados para reclamar por los daños derivados de trabajar en contacto con el amianto», manifestó Ramón Tojeiro, añadiendo que va a ser un proceso lento, «pero tenemos esperanza».

El fondo de compensación supondrá una ventaja especialmente para los trabajadores de empresas desaparecidas, que no tienen a quién reclamar y ahora podrán ser resarcidos.«Es lo que venimos pidiendo desde hace años», indicó el presidente de Agavida, apostillando que casi todos los países de Europa ya tienen este fondo de compensación para las víctimas del amianto. Las asociaciones pretenden que se siga el modelo francés, por entender que es el más adecuado, en el que están incluidos el Gobierno, las empresas y las víctimas.Según explicó Tojeiro, en Marea también presentó una iniciativa que incluso mejora el texto de la vasca y se pretende que, una vez que entre en la comisión, se puedan introducir elementos que favorezcan el resultado final de la proposición de ley, como podría ser la inclusión de los afectados por asbestosis. La parlamentaria Rocío Frutos, del PSOE, también presentó otra iniciativa con idéntico fin.

Está previsto mantener nuevas reuniones a nivel estatal para seguir perfilando la constitución del fondo de compensación, del que se prevé que formen parte el Gobierno central, el Instituto Nacional de la Seguridad Social, las empresas, la totalidad de los partidos políticos, las mutuas y compañías aseguradoras y los propios afectados.La iniciativa fue presentada en el registro del Congreso de los Diputados el día 14.

(lavozdegalicia.es) 22/3



El Parlamento vasco pide al Congreso resarcir a las víctimas del amianto
Casi 4.000 personas murieron por enfermedades vinculadas a ese material


l Parlamento vasco ha vuelto a reclamar, de forma unánime, que el Congreso de los Diputados tramite una ley para crear un fondo estatal para compensar a las víctimas del amianto, que ha causado numerosas muertes y graves enfermedades a las personas que han permanecido expuestas a él.

Esta demanda, planteada a través de una iniciativa legislativa ante las Cortes Generales, ya fue aprobada en la pasada legislatura por el Parlamento vasco, aunque el Gobierno del PP rechazó que fuera tramitada en el Congreso por considerar que afectaba a los Presupuestos Generales del Estado. Tras el veto del Ejecutivo central, la Mesa del Congreso también rechazó la tramitación de la propuesta, por lo que esta ni siquiera llegó a ser debatida en el Congreso de los Diputados.

Ahora, los grupos del Parlamento autonómico han aprobado una iniciativa similar que trata de sortear un nuevo veto del Gobierno del Partido Popular, concediendo al Ejecutivo un mayor margen para adaptar la aplicación de la ley a los Presupuestos, de forma que éstos no se vean alterados.

El texto aprobado por la Cámara autonómica deberá seguir el mismo procedimiento que el de la legislatura pasada, de forma que se someterá una vez más al criterio del Gobierno central y de la Mesa de la Cámara Baja.

En la iniciativa, se destaca que entre 1994 y 2008 murieron en España 3.943 personas por enfermedades vinculadas directamente al amianto. Esta sustancia, que hace años era muy utilizada en la construcción y en la industria, ha sido prohibida debido a su carácter cancerígeno.

Compensación automática

Por ese motivo, el Parlamento autonómico reclama que se cree un fondo estatal para indemnizar a las víctimas del amianto, con el fin de "reparar el perjuicio" sufrido por aquellas personas que hayan sufrido daños por la exposición a esta sustancia.

Desde la Asociación de Víctimas del Amianto de Euskadi (Asviamie), Jon García, que ha acudido al Parlamento vasco para presenciar el debate, ha recordado que en Francia y en otros países ya se aplica desde hace años una compensación automática para personas a las que se diagnóstica una enfermedad vinculada de forma directa al amianto.

(redaccionmedica.com) 20/4

Comisiones Obreras urge al Ayuntamiento de Llodio a quitar el amianto de los centros escolares

Los tejados del colegio Latiorro son unos de los afectados por el amianto.
«La situación es muy grave en los colegios de Latiorro y Gregorio Marañon», alerta el sindicato


El problema es conocido hace tiempo, pero sigue sin soluciones. Por eso, el sindicato Comisiones Obreras ha urgido este viernes al Ayuntamiento de Llodio a retirar de forma definitiva el amianto de los centros escolares del municipio. Una amenza a la salud de los pequeños y de los profesores, que con largas exposiciones podrían sufrir serias enfermedades en el futuro.

Esta organización sindical ha denunciado la «muy grave» situación de los colegios de Latiorro y Gregorio Marañón, donde hay «un número indeterminado de tejados construidos con placas de fibrocemento que presentan un grado de deterioro que podría estar ocasionando graves riesgos para la salud».

Las roturas que presentan estas placas de fibrocemento, continúa CC. OO. en una nota, son «susceptibles de liberar fibras de amianto», especialmente si sufren algún golpe o son manipulados de manera inadecuada. Por ello el responsable de salud laboral de CC. OO. de Euskadi, Alfonso Ríos, ha exigido al Ayuntamiento de Llodio que retire las placas de estos dos colegios «así como todo el amianto que pudiese estar presente en los centros escolares del municipio».

(elcorreo.com) SERGIO EGUÍA 17 marzo 2017


Condenan a Uralita a pagar 196.000 euros a una familia por la muerte por amianto de un operario

El magistrado descarta que el hecho de que empleado fuese fumador no fue la razón principal por la que falleció el trabajador en 2013

Un juez de lo Social de Valladolid ha impuesto el pago de 196.305 euros a tres empresas de fabricación de materiales para la construcción, entre ellas Uralita, como responsables de la muerte por una enfermedad profesional del trabajador V. G. M., que estuvo empleado más de 21 años en la factoría de la carretera de Madrid. Su fallecimiento se debió a la inhalación de partículas de amianto durante todo el tiempo que prestó sus servicios.

La sentencia, que ha sido recurrida ante el Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León, considera responsables solidarias a Euronit Fachadas y Cubiertas S. L., Uralita S. A., y Fibrocementos NT, quienes deberán hacer frente al pago, tanto para la viuda como de los tres hijos.

A partir de los informes médicos aportados por la familia y la Seguridad Social, el magistrado, Alfonso González, establece una relación de causa efecto entre esta muerte y la inhalación del polvo del amianto que se registraba en las instalaciones en las que V. G. prestaba sus servicios, como oficial de primera, en la línea de producción que se encargaba del montaje de placas y tuberías.


El fallecido, que además realizaba mediciones de amianto en el laboratorio, comenzó a trabajar desde el 27 de junio de 1969 hasta el 9 de marzo de 1989.

En esa época, la factoría de Uralita de Valladolid se encargaba de comercializar compuestos de fibrocemento. La sede industrial había comenzado a trabajar con el amianto desde 1966, alternando la producción de placas de este material y celulosa a partir de 1995-1996, circunstancia que se mantuvo hasta el año 2001.

Carcinoma en el pulmón

El 9 de octubre de 2013, un Equipo de Valoraciones declaró la incapacidad permanente absoluta al trabajador, después de que se le detectase un carcinoma escamoso en el pulmón izquierdo «por haber estado en contacto con el asbestos». En noviembre de 2013, el operario murió y la Seguridad Social reconoció a su viuda un recargo en las prestaciones por enfermedad profesional.

Durante la vista oral por esta demanda, que fue dirigida por la letrada de la familia, Carmen Riesgo, las pruebas y testimonios en el Juzgado de lo Social 1 de Valladoli, concluyeron que hasta los años 80 V. G. «trabajó con la cabeza descubierta sin protección de mascarillas, las cuales no fueron suministradas a los trabajadores hasta 1980 o 1981».

La ropa de trabajo consistía en una chaquetilla y un pantalón que utilizaban durante la jornada, «incluso cuando se iba a comer». Estas prendas, cada empleado las debía de lavar en su domicilio particular. La limpieza de las instalaciones de la carretera de Madrid se efectuaba con escobones y mangueras de aire, y a partir de 1981 con una aspiradora.

Pese a que aquellos años ya se conocía la toxicidad de las partículas del amianto, el juez señala en su sentencia que «no fue hasta 1980 cuando la empresa repartió entre sus trabajadores un manual (‘El amianto y tu salud’) en el que se recogía la necesidad de utilizar mascarillas y de lavar la ropa en la empresa.

Pese a que Uralita realizó inversiones desde 1978 en Valladolid, para supervisar las concentraciones de fibras de amianto, creando incluso el laboratorio, éste no fue homologado hasta marzo de 1989.

El juez deja claro que la empresa no adoptó las medidas para evitar el riesgo del polvo de amianto con el que trabajaban los empleados, lo que no evitó los agentes cancerígenos. En el juicio, la empresa trató de atribuir el desarrolló del tumor al consumo del tabaco, algo que se rechaza.

«Debemos concluir que fue la exposición al amianto la que provocó el fallecimiento, sin que esta relación de causalidad quede rota por el hecho de que el causante fuera fumador, ya que no ha sido la razón principal», sostiene el juez.

(elnortedecastilla.es) 18-3-2017 Jorge Moreno



Tribunales.-El juez eleva a 1,16 la indemnización a los extrabajadores de Uralita por contaminación de amianto
El Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA) ha dictado un auto a favor de la petición de los abogados de los antiguos trabajadores de la antigua fábrica de Uralita en Dos Hermanas (Sevilla) que resultaron afectados por el amianto, de forma que el juez eleva en 59.553,6 euros la cifra de indemnizaciones, pasando de 1.108.955,6 euros a 1.168.515,26 euros.

El Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA) ha dictado un auto a favor de la petición de los abogados de los antiguos trabajadores de la antigua fábrica de Uralita en Dos Hermanas (Sevilla) que resultaron afectados por el amianto, de forma que el juez eleva en 59.553,6 euros la cifra de indemnizaciones, pasando de 1.108.955,6 euros a 1.168.515,26 euros.

Fuentes judiciales han indicado a Europa Press que esa corrección en la cifra final de las indemnizaciones responde a la existencia de "errores aritméticos" en el cálculo de las cantidades de las indemnizaciones de los afectados.

Las fuentes han precisado que esos errores, cuya corrección fue solicitada mediante un escrito de aclaración, han sido subsanados, incrementando la cifra final en 59.553,66 euros más, mediante un auto aclarando la sentencia dictada el 12 de enero.

En enero, el TSJA resolvía a favor del recurso presentado a finales de 2013 por los abogados de los antiguos trabajadores de la antigua fábrica de Uralita en Dos Hermanas (Sevilla) que resultaron afectados por el amianto, de forma que la empresa deberá pagar finamente 1,16 millones de euros, cantidad que triplica a la condena inicial dictada en la sentencia del Juzgado de lo Social número 5 de Sevilla, cifrada en 350.000 euros.

Por su parte, la empresa Coemac (antigua Uralita) anunciaba que interpondrá recurso ante el Tribunal Supremo (TS) contra la sentencia del TSJA, que ha resuelto a favor del recurso presentado por los abogados de los antiguos trabajadores.

(lavanguardia.com) 13-3-2017




El Parlamento Vasco pide mañana al Congreso fondos para afectados por amianto.

Vitoria, 14 mar (EFE).- Una delegación del Parlamento Vasco registrará mañana en el Congreso la proposición de ley aprobada en la Cámara autonómica en la que se pide crear un fondo que compense a las personas expuestas durante años al amianto.

Representantes de todos los grupos de la Cámara de Vitoria pedirán al Estado que cree un fondo de compensación para los trabajadores que a lo largo de su vida laboral han estado en contacto con el amianto, "una sustancia altamente tóxica cuyos síntomas pueden tardar hasta 50 años en manifestarse", ha recordado el PNV en un comunicado.

Jon Aiartza, parlamentario del PNV que mañana viajará a Madrid, ha denunciado el "injustificado retraso" en la constitución de este fondo.

"Desde hace 14 años esta sustancia está prohibida, pero han sido miles los trabajadores que durante décadas han estado expuestos al amianto. Ha llegado el momento de saldar la deuda y corregir esta injusticia", ha señalado Aiartza, quien ha denunciado que este colectivo de afectados por el amianto, "además de pagar con su salud, sufre un auténtico calvario en los tribunales".

El parlamentario vasco confía en que "esta vez sí", el Gobierno español dé trámite a la proposición de ley que por unanimidad se aprobó en el Parlamento Vasco el pasado 9 de febrero.

Ha recordado que en mayo del año pasado la Cámara vasca aprobó una iniciativa muy similar pero la Mesa del Congreso rechazó tramitarla porque implicaba modificar el capítulo de gastos presupuestarios, algo que se ha corregido en esta ocasión para evitar ese veto.

La propuesta legislativa que los parlamentarios vascos depositarán mañana en el registro de la Cámara Baja tiene como modelo las políticas compensatorias desarrolladas en Francia en esta materia y con la que se quiere "evitar que las víctimas del amianto y sus familias sufran un doble castigo", concluye el PNV.

(lavanguardia.com) Vitoria, 14 mar (EFE).


La Junta retirará el amianto de los colegios de Almería

La Consejería de Educación destinará un total de 362.328 euros a la retirada de amianto y aulas prefabricadas en dos centros docentes de la provincia de Almería. En concreto, las actuaciones se desarrollarán en la Residencia Escolar 'Ana María Martínez de Urrutia' en la capital almeriense y en el colegio 'Juan Andrés de Toledo' en Zurgena. En el caso de la Residencia Escolar 'Ana María Martínez de Urrutia', las obras de la retirada de cubiertas de fibrocemento ya han sido licitadas y consistirán en la sustitución de la cubierta actual, con una superficie de más de 1.000 metros cuadrados, por una nueva cubierta ligera tipo sándwich de chapa de acero con aislamiento térmico incorporado. También se mejorarán los elementos de soporte y estructurales mediante el saneado e imprimación de los elementos metálicos que la componen.

Asimismo, se sustituirán 860 metros cuadrados de falsos techos desmontables de escayola y madera de distintas dependencias de la nave que se encuentran deteriorados debido a las filtraciones de agua trasmitidas desde la cubierta. Por último, tras el desmontado y reposición del falso techo se adecuará la instalación eléctrica. Esta intervención, con un presupuesto de 155.552.87 euros, tiene como objetivo la mejora y modernización de la nave de uso compartido entre la Residencia Escolar 'Ana María Martínez de Urrutia' y el Centro de Profesorado de Almería. Por su parte, en el colegio de Infantil y Primaria 'Juan Andrés de Toledo' de Zurgena se realizarán obras de ampliación y reforma. La intervención, que permitirá la retirada de dos módulos con cuatro aulas prefabricadas, tiene como objetivo principal la construcción de un nuevo edificio que contendrá dos aulas de Infantil con aseos y un almacén. Asimismo, mediante la redistribución de los espacios existentes se creará aula de pequeño grupo y sala para el profesorado. Por otro lado, se llevarán a cabo trabajos de mejora de carpintería en algunas ventanas y puertas de acceso. El proyecto de reforma contempla también la reparación de la pista deportiva orientando la pendiente hacia la calle para evitar la acumulación de agua de lluvia, y la apertura de mechinales en el muro de cerramiento para facilitar su evacuación.

Además se procederá a la reforma integral de la instalación eléctrica del centro conforme a la normativa vigente, con una nueva acometida y el desplazamiento de los equipos de medida al exterior. Estas obras ya han sido adjudicadas por 206.775 euros. Esta actuación está incluida dentro de la programación de obras de retirada de aulas prefabricadas aprobada en el marco del Plan de Inversiones en Infraestructuras Educativas 2016-2017 de la Consejería de Educación, que se ejecuta a través de la Agencia Pública Andaluza de Educación.


Este plan está dotado con 107 millones de euros e incluye 128 actuaciones de construcción, ampliación y mejora de centros en las ocho provincias andaluzas, además de actuaciones específicas de escolarización, necesidades técnicas y retirada de prefabricadas, que afecta, especialmente, a Almería.

(idela.es) 21-3-2017



CCOO celebra el acuerdo del Parlament para retirar amianto de 38 escuelas

Sabadell (Barcelona), 14 mar (EFE). El sindicato CCOO celebra la aprobación por parte de la Comisión de Educación del Parlament de Catalunya de la retirada del amianto de 38 escuelas e institutos catalanes durante el curso 2017-2018.

La sección sindical de Educación de CCOO del Vallès Occidental y a la Catalunya Central ha valorado en un comunicado que la comisión parlamentaria haya aprobado esta propuesta presentada por el PSC.

El sindicato recuerda que fue CCOO, desde su sección sindical en el Vallès Occidental, quien impulsó una campaña para denunciar la presencia de fibrocemento en "muchas" escuelas de la comarca.


Asimismo, CCOO pone en valor la tarea realizada por el Comité de Seguridad y Salud Laboral del sindicato durante este periodo, así como la extensión de la campaña a los medios de comunicación para buscar el efecto mediático que "tenía que tener" este tema.

Finalmente, el sindicato afirma que continuará exigiendo la retirada de fibrocemento de todas las escuelas e institutos de Catalunya, pidiendo la aprobación de un plan con calendario establecido y dotado presupuestariamente, tal como ya tienen en el País Vasco, Baleares o Andalucía. EFE

(laVanguardia) 14/3



CCOO exige identificar los 2,5 millones de toneladas de amianto en España

El sindicato Comisiones Obreras ha exigido hoy a la Administración que elabore una estrategia estatal para identificar e inventariar el amianto que hay instalado, así como redactar un informe exhaustivo que contabilice a los enfermos afectados.

En el marco de la jornada sobre enfermedades profesionales provocadas por la exposición al amianto, el secretario de Salud Laboral de CCOO, José Rodríguez Valdés, ha señalado en declaraciones a EFE que los problemas persisten "debido a los dos millones y medio de toneladas de amianto instaladas en nuestro país".

Rodríguez ha recordado durante su conferencia que la prohibición de la fabricación, utilización y comercialización de este material a finales de 2002 no implica, por sí misma, el cese de las exposiciones a través de la inhalación de fibras que se encuentran en el aire.

El amianto, presente en mas de 3.000 productos, es considerado un elemento cancerígeno de primer grupo, según la Organización Mundial de la Salud (OMS).

El sindicato denuncia que el amianto se ha convertido en una fuente generadora de enfermedades graves e incurables, como cáncer de pulmón, asbestosis o mesotelioma, y su aparición es independiente al nivel de exposición de la persona.

Según datos del Programa de Vigilancia Amianto de 2013, existen 2.257 trabajadores de la Comunitat Valenciana con historia de exposición laboral al amianto, por lo que el sindicato ha reclamado que la situación sea declarada un problema de salud laboral y no solo de salud pública.

Desde CCOO se ha solicitado a las grandes empresas ferroviarias, como Renfe, Adif y Adif Alta Velocidad, la creación de grupos de trabajo específicos para tratar de manera global y multidisciplinar "algo que ahora es reactivo y asistemático".

Sin embargo, según el secretario general del Sector Ferroviario estatal de CCOO, Manuel Nicolás Taguas, "Renfe se ha negado y Adif todavía no ha contestado".

El sindicato ha propuesto la elaboración de un historial profesional de la plantilla de las empresas del sector para identificar el posible contacto con la sustancia, de manera que se pueda ofrecer a esos trabajadores, más de 140.000 a nivel estatal, el protocolo médico de vigilancia de salud adecuado.

Comisiones Obreras ha pedido a la Administración que facilite el acceso a los exámenes de salud por exposición al amianto, garantice la continuación de la vigilancia de la salud postocupacional y favorezca el reconocimiento médico-legal de las enfermedades derivadas de la exposición al amianto y su correspondiente indemnización legal.

La secretaria sindical de Salud Laboral, Consuelo Jarabo, ha recordado que el amianto no solo se utilizó en el área ferroviaria, sino que también afecta a otros sectores como la industria o la vivienda, y es, por tanto, un material "omnipresente".

Por ello, se exige a la Administración la retirada inmediata del amianto aunque desde CCOO son conscientes de que es "un proceso largo y constante que puede durar muchos años, ya que sigue habiendo cantidades ingentes". EFE

(lavanguardia.com) 9-3-2017



Brasil. El amianto mata

Daniele Correia Salzgeber, Eduardo Bonfim da Silva y Fernanda Giannasi
Rebelión
Fuente: Trabalho & Saúde. Revista do DIESAT – Departamento Intersindical de Estudos e Pesquisas de Saúde e dos Ambientes de Trabalho. Feb. 2017

– Fernanda Giannasi: Ingeniera Civil y de Seguridad del Trabajo. Auditora Fiscal de Trabajo, retirada. Fundadora de la Asociación Brasileña de Expuestos al Amianto – ABREA– Daniele Correia Salzgeber: Socióloga, especialista en Salud del Trabajador y Ecología Humana (ENSP / FIOCRUZ), graduada en Servicio Social, miembro del equipo técnico DIESAT

– Eduardo Bofim da Silva: Administrador, especialista en Salud del Trabajador y Coordinador Técnico del DIESAT

Traductor: Francisco Báez Baquet

El amianto o asbesto es un mineral fibroso reconocidamente cancerígeno para los seres humanos, según las más importantes instituciones académicas de ciencia y entidades del área de salud, nacionales e internacionales.

El nombre de amianto trae el significado de indestructible, incombustible, incorruptible y, debido a su resistencia a altas temperaturas, durabilidad, bajo costo y abundancia en la naturaleza, está siendo ampliamente utilizado en diversas industrias.

No es un problema sólo de los trabajadores que están expuestos a sus fibras microscópicas y letales. Puede alcanzar indistintamente a los familiares de estos trabajadores, a los vecinos de las minas e instalaciones industriales en las que produce o maneja el asbesto, y los consumidores de más de 3.000 productos, que se realizan en base a este mineral, incluyendo a los más comunes, que son los materiales de construcción (tejas , tanques de agua, paneles, tabiques de amianto-cemento), los productos de fricción para vehículos automotores (frenos, juntas de culata, revestimientos de discos de embragues, masas anti-ruido) y para el sellado y aislamiento.

Una vasta literatura producida durante todo el siglo XX, da apoyo a la tesis de que no hay manera segura de trabajar con amianto o de uso de productos que lo contienen, y la mejor manera de eliminar las enfermedades causadas por esta fibra mineral, es su prohibición.

Campañas en todo el mundo, apoyadas, entre otras, por la Organización Mundial de la Salud (OMS) y por la Organización Internacional del Trabajo (OIT), están buscando la eliminación de la "catástrofe sanitaria del siglo XX", tal es la gravedad del cuadro epidémico de las enfermedades causadas por el amianto. Brasil está entre los cinco mayores productores, consumidores y exportadores del mundo, junto con los demás países del BRICS, con la excepción de Sudáfrica, que prohibió el asbesto, después de una epidemia de enfermedades registradas en ese país, con una elevada mortalidad entre la población expuesta ocupacional y ambientalmente a las fibras del mineral cancerígeno.

Goiás es actualmente el único estado produciendo el llamado asbesto blanco o crisotilo, el único tipo todavía permitido por la legislación nacional (Ley 9055/95), aunque ocho estados (São Paulo, Río de Janeiro, Rio Grande do Sul, Pernambuco, Mato Grosso, Minas Gerais, Amazonas y, más recientemente, Santa Catarina), y varios municipios, ya han aprobado leyes que prohíben su uso.

Los datos del Ministerio de Trabajo muestran que hoy en Brasil están autorizadas 47 empresas para utilizar el amianto, 1 minera (SAMA / GO), 2 industrias del cloro-álcali (DOW (BA) y Braskem (AL)), 7 grupos empresariales del fibrocemento, con un total de 13 establecimientos (Eternit- 5 plantas (PR, BA, GO, Brasil), incluyendo las controladas por PRECON- Anapolis (GO); INFIBRA (SP) - 2 fábricas; Isdralit (RS / PR ) - 2 fábricas; las demás, 1 planta cada una: Precon / MG, Casalite (RJ), Multilit (PR), Confibra (SP); las demás (31), son las empresas de transporte, de mantenimiento industrial, de demolición, o de vertido.

Emplean a un total de 4.938 trabajadores. Si tenemos en cuenta sólo las industrias típicas del amianto, esta cifra pasa a 3.919 trabajadores. Estos datos contradicen en gran medida las estadísticas catastróficas e hinchadas presentadas por las empresas y los sindicatos (CNTI / CNTA), del amianto sus más firmes defensores, quienes dicen que hay 200.000 puestos de trabajo en peligro de extinción, con la prohibición del amianto. El registro está disponible en el sitio web del Ministerio deTrabajo, en: http://acesso.mte.gov.br/portal-asbestos/relatorios/empresas-regulares-externo.htm

El estado de São Paulo ha tenido 196 empresas registradas a partir de 1991 a diciembre del año 2016, con un total de 13,725 trabajadores. Actualmente, sólo hay 12 empresas registradas, y sólo 4 de ellas con la producción a base de amianto, con un total de 532 trabajadores, contrariando lo que determina la Ley 12.684 / 2007, que prohibió el amianto en el territorio estatal.

El resto son actividades de apoyo, que se mantendrán incluso con el final de la utilización del amianto, como está previsto en la ley de prohibición, siempre que las actividades estén manifiestamente por debajo del límite de tolerancia, de 0,1 fibras por centímetro cúbico (f / cc). 3 de estas empresas ya no se utilizará el amianto, más que hasta 31/12/2017, bajo «Términos de Ajuste de Conducta» (TAC), con un total de 526 trabajadores.

Existe un debate recurrente y falaz sobre el número de empleos generados por la cadena productiva del asbesto, causando un gran revuelo entre los políticos y gobernantes que se aterrorizan imaginando la catástrofe del desempleo en un país que hace todo lo posible para reducir sus alarmantes tasas de desempleo.

El lobby industrial del amianto, incluye en su estadística apocalíptica, los trabajadores del transporte, el mantenimiento de frenos, el comercio, la construcción, y otras personas que pueden estar expuestas o no, a las fibras, y por lo tanto no son empleos que se generen por la cadena productiva del mineral cancerígeno.

El coste social de la exposición al amianto durante el trabajo, y sus consecuentes enfermedades

No hay duda científica sobre la carcinogenicidad del amianto, según la Agencia Internacional para la Investigación sobre el Cáncer (IARC) de la Organización Mundial de la Salud (OMS). La OMS estima que 125 millones de trabajadores en todo el mundo están expuestos al amianto en sus lugares de trabajo, además de afirmar que miles de muertes pueden atribuirse cada año a la exposición ambiental al amianto, a la cual todos los seres humanos estamos sujetos debido a las propiedades aerodinámicas estas tenues fibras que viajan a kilómetros de distancia y pueden alcanzar a varios órganos de nuestro cuerpo, especialmente en el tracto respiratorio. De acuerdo con estas estimaciones, más de 107.000 trabajadores mueren cada año por enfermedades relacionadas con el amianto, incluyendo:

.Asbestosis - Endurecimiento del tejido pulmonar, lo que lleva a la falta de aire, aguda y progresiva, pudiendo causar la muerte por asfixia;

.Cáncer de pulmón - Una de cada tres muertes por cáncer profesional se asocia con el amianto. Es dependiente de la dosis (mayor tiempo de exposición y de la concentración de fibras, mayor prevalencia) tiene sinergia con el hábito de fumar, aumentando el riesgo de que se produzca;

.Mesotelioma – Tumor maligno, tumor incurable y pronóstico sombrío, cuyo principal agente causal conocido, es el amianto. Lleva a la muerte la mayoría de sus víctimas en menos de un año después del diagnóstico. Es llamado «cáncer del asbesto». Puede afectar a las membranas serosas, tales como la pleura (revestimiento del pulmón), el peritoneo (cavidad abdominal) y el pericardio (corazón).

.Otras dolencias malignas atribuidas al amianto – cáncer de ovario, laringe y tracto digestivo.

.Dolencias no malignas atribuidas al amianto – placas, atelectasias, engrosamiento pleural y otras dolencias pleurales.

Aunque las estadísticas oficiales brasileñas no reflejan el verdadero cuadro de enfermedades de la población expuesta, profesional o medioambientalmente, al amianto, generando invisibilidad social o silencio epidemiológico, algunos indicadores ya presagian que tendremos en muy poco tiempo un cuadro semejante a lo que se encuentra en los países económicamente desarrollados, en donde hay registros fiables de la epidemia de enfermedades provocadas por el amianto, como es el caso de Australia, Inglaterra, Francia, países escandinavos e Italia.

A pesar del sub-registro de datos de enfermedades relacionadas con el amianto (DRA), según el boletín epidemiológico del Ministerio de Salud (2014) se registraron en el Sistema Único de Salud (SUS), entre 2008 y 2011, 25,093 casos de cáncer causado por el amianto y, de 2000 a 2011, se registraron 2.400 muertes por mesotelioma en el Sistema de Información del SUS (SIM). El 43% de estos casos se registraron en el sureste.

Esta invisibilidad social se debe a varias razones, incluyendo la falta de médicos y centros especializados para los exámenes de diagnóstico de alta complejidad, fuera del eje Río-São Paulo, pero sobre todo por los acuerdos extra judiciales firmados por las empresas para hurtar datos ante los ojos del gobierno y de la sociedad en su conjunto.

Los costos de hospitalización y tratamiento del mesotelioma se subestiman y merecen una mejor observación por los administradores de salud pública, como en otras partes del mundo donde se utilizó el amianto ampliamente desde finales del siglo XIX, cuando todavía era conocido como el "mineral mágico".

Estos costos están aumentando año tras año, a medida que aumenta la capacidad de diagnóstico del SUS y la organización de la sociedad, cada vez más vigilante para ejercer su función de control social de las acciones gubernamentales.

Entre 1995 y 2007 hubo un total de 4.264 hospitalizaciones por mesotelioma. La cantidad total gastada por el SUS durante este período fue de 4,76 millones de reales, es decir, 370.000 / año (en valores corrientes, estamos hablando de alrededor de 8,50 millones de reales, en total).

Confirmando vertiginosamente estos costos, se gastaron 292 millones de reales en quimioterapia, cirugía oncológica, hospitalización en unidades de cuidados intensivos (UCI) y camas, sin incluir los tratamientos ambulatorios, lo que a valores de hoy en día representan 448 millones de reales para ser gastados por un debilitado SUS.

Hubo más de 5.000 acuerdos extrajudiciales entre las dos empresas líderes en el campo de la construcción, Brasilit y Eternit, con sus antiguos empleados, cuyos datos epidemiológicos están sumergidos en un enorme iceberg. Trabajadores éstos, que no fueron asistidos, ni por sus sindicatos, ni por las asociaciones de víctimas.

No hay, por tanto, cómo defender lo indefendible: el amianto y sus impactos sobre la salud y sobre el erario público, en tanto que las empresas defensoras de la fibra cancerígena capitalizan el lucro de esta actividad nefasta.

Movilización y Organización de la Clase Trabajadora: asociaciones, redes, encuentros, manifiestos y seminarios

Actualmente 70 países han decidido prohibir la producción y el uso de productos a base de amianto, como resultado de una presión social masiva, incluyendo a nuestros vecinos Argentina, Chile y Uruguay. En diciembre de 2016, Canadá, que ya era el mayor productor y exportador de amianto, anunció su prohibición, a partir de 2018.

La prohibición del amianto es una emergencia nacional y factible en todos los aspectos, puesto que ya existen productos alternativos, substitutos reconocidamente menos nocivos y a costos compatibles.

Todas las empresas nacionales dominan las tecnologías libres de asbesto y los costos iniciales requeridos por estas nuevas tecnologías serán compensados con facilidad, debido a la reducción del gasto futuro en el diagnóstico, tratamiento, admisiones y compensación para las víctimas, así como la eliminación costosa, llamada desamiantado, y la disposición final de estos residuos peligrosos provenientes de productos conteniendo la fibra mineral cancerígena.

Existe un fuerte grupo parlamentario del poder legislativo, representado por diputados y senadores del estado de Goiás, cuyas campañas electorales han sido financiadas, desde hace mucho tiempo, por la industria del amianto, como ya fue ampliamente informado por la prensa nacional y denunciado por el control social. Este grupo, llamado "la bancada del crisotilo", impide sistemáticamente que el debate sobre la prohibición de la fibra cancerígena avance en el Congreso Nacional.

Por desgracia, el poder ejecutivo también prefiere hacer la vista gorda, no castigando a las empresas infractoras, ya que hay fuertes intereses políticos y económicos que intervienen en la producción y uso de este mineral, habida cuenta de que «Braskem», del grupo «Odebrecht», es el mayor productor de cloro-sosa del país, utilizando diafragmas de amianto en la electrólisis de la salmuera (sal mineral + agua). En el poder judicial, el Tribunal Supremo Federal lleva sopesando, durante al menos 12 años, la constitucionalidad de las leyes estatales de prohibición.

En el caso de que haya un retroceso, para no mantener las leyes estatales vigentes, estaremos a contramano de la historia industrial moderna, que tecnológicamente evoluciona a cada día.

Esto puede amenazar seriamente los puestos de trabajo en las empresas que ya han sustituido el maligno amianto o están en vías de hacerlo, porque no sobrevivirían a la concurrencia desleal de los productos con amianto o similares.

Como contrapoder, ABREA, la Asociación Brasileña de Expuestos al Amianto, es la organización no gubernamental, sin fines lucrativos, declarada de utilidad pública, que lucha por la prohibición del amianto en el país, y por la justicia para las víctimas y para sus familiares.

Fundada en 1995, en Osasco, São Paulo, entre sus objetivos se destacan: reunir a trabajadores, víctimas y demás personas expuestas al amianto, registrándolos y encaminándolos para hacerles los exámenes médicos; concienciar a la población, trabajadores y opinión pública, sobre los riesgos del amianto; proponer acciones judiciales en favor de sus asociados, víctimas y familiares; luchar por la recuperación ambiental de las áreas degradadas por la industria del amianto y divulgar tecnologías y materiales menos nocivos para la salud, para substituir al amianto.

Consecuentemente, los riesgos por exposición al amianto no son aceptables en naciones desarrolladas, ni incluso aquellas de industrialización reciente. Además de esto, como ya se ha dicho, existe disponibilidad de substitutos más seguros y apropiados. Una prohibición inmediata de la producción y uso del amianto, es desde hace mucho tiempo esperada, completamente justificada y absolutamente necesaria.

Seminario Internacional: un abordaje socio-jurídico

El debate sobre el amianto y sus consecuencias nefastas para la salud humana, no es reciente y todavía está lejos de haberse agotado. Desde mediados de la década de 1980, hasta el inicio del año 2000, prevalecía en Brasil el debate en torno a la viabilidad de un uso seguro y controlado del amianto.

En el año 2000, en el congreso internacional "Amianto: pasado, presente y futuro", representantes de 32 países aprobaron un manifiesto denominado "Declaración de Osasco", con el compromiso de lucha de los movimientos sociales en pro de la prohibición del amianto a nivel mundial, porque la substitución ya se mostraba totalmente factible económica y tecnológicamente. A partir de ese evento, varias iniciativas legislativas impulsaron la aprobación de leyes municipales y estatales sobre la prohibición del amianto.

Las leyes tenían la constitucionalidad cuestionada en el Tribunal Supremo Federal. En 2008, en un voto emitido en la evaluación de la medida cautelar otorgada contra la ley del estado de São Paulo (ADIN 3937), el entonces ministro Cesar Peluso, que presidía la sesión, manifestó: "hay, realmente, fundamentos para el entendimiento razonable de la inconstitucionalidad de la ley federal".

Eso significaría, en términos concretos, que, reconocida incidentalmente la incompatibilidad de la ley federal, con los artículos 6º y 196º de la Constitución de la República, tendríamos como consecuencia la prohibición, a nivel federal, del uso de este material. Sin embargo, el reconocimiento definitivo de la inconstitucionalidad de la ley federal, todavía no ha llegado. A pesar de estar impugnadas ante el Tribunal Supremo Federal, las leyes estatales y municipales siguen vigentes en Brasil. La evolución legislativa, desgraciadamente, no vino acompañada de otras acciones políticas y administrativas que asegurasen su integral cumplimiento.

Por lo tanto, lo que se observa es que incluso en los estados donde había una prohibición de este carcinógeno, los productos que contienen amianto se venden libremente e incluso se fabrican, a menudo con el apoyo de los mandamientos dictados por el Poder Judicial.

En abril de 2008, la Asociación Nacional de Magistrados de Trabajo (ANAMATRA) y la Asociación Nacional de Abogados del Trabajo (ANPT) se unieron con «ADIN 4066» (Acción Directa de Inconstitucionalidad (ADI) 4066, que propugna la revocación del artículo 2º de la Ley nº 9.055/95 de uso controlado del amianto), lo que generó el debate sobre la inconstitucionalidad del referido artículo, que prevé la posibilidad de dicho "uso controlado", a pesar de que la substancia es reconocidamente cancerígena por la OMS, como se dijo anteriormente, y por la propia legislación brasileña, que la incluye en la Lista Nacional de Agentes Cancerígenos para Humanos – LINACH .

En medio de la batalla judicial bloqueada en los tribunales superiores, están las víctimas, millares de trabajadores expuestos indebidamente a ese agente cancerígeno que, décadas después de la exposición, manifiestan diversos problemas de salud, que a menudo conducen al óbito.

Esta realidad llama a las puertas de la Justicia del Trabajo, última instancia de esperanza de estos ciudadanos, socialmente invisibles para los sistemas de salud y de pensiones.

En un día y medio de intensas discusiones (6 y 7 de octubre/2016), se abordó la cuestión de las dificultades todavía presentes, tanto en el diagnóstico, como en la caracterización del nexo causal, ya que son dolencias que pueden llevar hasta medio siglo para manifestarse, como es el caso del mesotelioma.

En cuanto a esta necesidad urgente de prohibición, hubo unanimidad entre los presentes, de que ya pasó la hora para tener una decisión que ponga fin a este flagelo socio-ambiental, representado por la utilización irresponsable y sin sentido, del amianto en nuestro país.

Este evento tuvo como objetivo primordial, alertar a la sociedad como un todo, y en especial, a los miembros de las instituciones públicas de las áreas del derecho, del trabajo, de la salud, de la previsión y del medio ambiente, sobre la gravedad de la exposición al cancerígeno amianto, cuyas dimensiones todavía son ignoradas en toda su extensión en nuestro país.

Este seminario fue financiado con recursos oriundos de TACs – Términos de Ajuste de Conducta – firmados con el Ministerio Público de Trabajo y transferidos a DIESAT (Departamento Inter-sindical de Estudios y Pesquisas de Salud y de los Ambientes de Trabajo), asociación de carácter científico cultural, educativo y de estudios en la temática de la Salud del Trabajador, para empresas que integran o que se integrarán a la cadena económica del amianto y que se comprometerán a substituir o que ya han substituido el uso de este mineral letal, cambiándolo por tecnologías alternativas. Se trata de una compensación por daños causados a la sociedad y la realización del principio de que quien contamina paga.

En vísperas de tener el amianto definitivamente erradicado del estado de Sao Paulo, a partir del 1 de Enero de 2017, en virtud de TACs firmado por el MPT/PRT 15ª región, con los 2 últimos grupos empresariales del fibrocemento recalcitrantes, siendo 2 fábricas en Leme y otra en Hortolandia, que se encontraban protegidos, hasta entonces, por requerimientos obtenidos en tribunales regionales, en contravención de la Ley 2648/2007, que prohibía el amianto en el territorio de Sao Paulo, el seminario internacional vino a coronar este importante momento histórico, para las luchas de los trabajadores, víctimas del amianto y sus familiares.

La invisibilidad de las dolencias del amianto en Brasil fue otro punto bien debatido por el Dr. Ubiratan de Paula Santos, del INCOR – Instituto del Corazón, de la Universidad de São Paulo, ya que las estadísticas nacionales oficiales, como ya se expuso, no reflejan la realidad de la gravedad de la exposición a la que están sometidos los trabajadores brasileños, y que pueden conducir a error, a magistrados, a políticos y a formadores de opinión, atribuyéndose una pretendida seguridad en la utilización del amianto crisotilo o blanco en Brasil y su casi "inocuidad". ¡La ausencia de pruebas, no significa prueba de ausencia!

Los miembros de la delegación norteamericana resaltaron las dificultades que enfrentan en su país para erradicar de una vez la utilización del amianto, principalmente en el sector automovilístico y en la producción de cloro-álcali, que fabrica los insumos esenciales para la industria del plástico. También señalaron las principales defensas presentadas por los feroces abogados, que representan a la industria del amianto en los tribunales norteamericanos.

En cuanto al diagnóstico del mesotelioma, el Profesor ARTHUR FRANK, de la Drexel University de Texas, fue taxativo en afirmar que los exámenes histopatológicos positivos del tejido pleuro-pulmonar, y un bien conducido análisis del registro histórico ocupacional o ambiental, son elementos suficientes para concluir ese complejo diagnóstico.

Los participantes italianos reforzaron su convicción de que las acciones penales son fundamentales para obtener una verdadera justicia para las víctimas y sus familiares, y relataron su experiencia en la lucha para la erradicación del amianto, la descontaminación de los territorios, la investigación para el tratamiento y curación de las dolencias relacionadas, la conquista de los derechos a una pensión para las personas afectadas, y la reciente inauguración en Italia del Parque ETERNOT sobre los escombros de la mayor fábrica europea del grupo suizo-belga, ETERNIT.

La representante de Portugal, la Ingeniera CARMEN LIMA, presentó el trabajo que viene siendo realizado en aquel país, para el desamiantado de edificios públicos, principalmente escuelas, y también mencionó el silencio epidemiológico de las dolencias relacionadas con el amianto, con pocos datos existentes en las estadísticas oficiales.

Por último, la representante del Reino Unido, LAURIE KAZAN-ALLEN, trazó un panorama mundial de los países que ya prohibieron el amianto, la geopolítica de la producción, exportación y utilización de la fibra cancerígena, en el cual el Brasil se inserta, y la migración al mercado asiático, del excedente de esta sucia y peligrosa producción, que ya no es aceptada en buena parte del planeta.

Encuentro Nacional de Familiares y Víctimas del Amianto: ¡LA LUCHA CONTINÚA!

El encuentro, celebrado en el Hotel Vila Rica, de Campinas, el día 8/10/2016, proporcionó la conciliación de los diversos grupos de víctimas ya organizados en el país; entre ellos, los procedentes de Simões Filho y Bom Jesús da Serra/Bahía, Rio de Janeiro, Osasco y São Caetano do Sul/São Paulo, Recife/Pernambuco, São José dos Pinhais y Londrina/Paraná, Ipatinga y Pedro Leopoldo/Minas Garais, así como militantes de Santa Cararina y Rio Grande do Sul.

Cerca de 300 representantes de diversas regiones estuvieron presentes y participaron activamente en los debates que tuvieron lugar en los distintos paneles, que reunieron a políticos, sindicalistas, activistas nacionales e internacionales contra el amianto, técnicos, representantes y miembros de asociaciones víctimas, y abogados.

Una gran conmoción se hizo cargo de los participantes durante el homenaje a la familia de Yura Zoudine, ingeniero ETERNIT de Osasco, fatalmente victimado de mesotelioma pleural maligno.

Al final, fue leída y aprobada la Carta de Campinas (abajo) con las referencias para ser adoptada por las asociaciones, para la continuidad de la lucha por la prohibición del amianto, y la justicia para las víctimas y sus familiares.

CARTA DE CAMPINAS

Nosotros, los participantes en el Encuentro Nacional de Familiares y Víctimas del Amianto, reunidos en Campinas el día 8/10/2016, con la presencia de políticos, sindicalistas, técnicos, asesores y partidarios de la lucha anti-amianto y representantes de Italia, Estados Unidos, Portugal y Reino Unido, reafirmamos los compromisos anteriores, asumidos en el Congreso Mundial del Amianto (GAC/2000), en Osasco, cuya Declaración se encuentra en http://www.abrea.com.br/18congressog.htm y nos comprometemos a esforzarnos más y más para:

Luchar por la prohibición del amianto en nuestras ciudades, estados y en todo el territorio brasileño, incluyendo esfuerzos junto a las Cámaras Municipales y Asambleas Legislativas, para avanzar en la vigilancia de la salud de los expuestos, la protección al medio ambiente y la promoción de la concienciación sobre los riesgos del maligno amianto para la población en general.

Participar activamente en todas las actividades y esfuerzos para la consecución de los objetivos de promover la prohibición del amianto y la justicia para las víctimas, demandando de nuestros representantes legales y de clase los compromisos asumidos y nuevas iniciativas para los avances socio-ambientales.

Instituir la semana del día 28 de abril de cada año para promover actividades de concienciación y acciones para recordar a los muertos y luchar por la preservación de la vida.

Promover la solidaridad entre los activistas anti-amianto, organizar nuevos grupos de víctimas y apoyar a otras organizaciones en la lucha por la prohibición del amianto y por la justicia para las víctimas.

Asistir y orientar a las víctimas del amianto y familiares, de la mejor forma posible sobre sus derechos, inclusive para procesar a las empresas, en busca de justa reparación por los daños sufridos, tanto directamente para la propia víctima como para sus descendientes y dependientes.

Divulgar en nuestras regiones, para la población en general, y en especial, para los familiares y víctimas del amianto, las informaciones relativas al amianto, incluyendo decisiones legales y judiciales actualizadas, pesquisas médicas, nuevas legislaciones, tratamientos disponibles y otros temas de interés.

Realizar visitas a los pacientes afectados por la tragedia promovida por el amianto, prestando toda la solidadridad necesaria.

Luchar por el establecimiento y fiscalización de la logística inversa de los residuos que contienen amianto.

Participar en las redes sociales para actualizarse periódicamente, así como participar activamente en los grupos de WhatsApp y otros, que permitan el intercambio rápido de informaciones y la organización de movilizaciones y actividades en favor de la prohibición del amianto y por la justicia para las víctimas.

Enviar a las Asambleas Legislativas de los estados de Paraná, Bahía y Santa Catarina las mociones de apoyo, aprobadas en este Primer Encuentro, a las leyes de prohibición que se están tramitando en estos estados.

Enviar a las Asambleas Legislativas de los estados de Paraná, Bahía y Santa Catarina las mociones de apoyo, aprobadas en este Primer Encuentro, a las leyes de prohibición que se están tramitando en estos estados.

Crear un clic de denuncia de las empresas de comercio de materiales de construcción con amianto, en los estados y municipios que lo prohíben.

Firman:

Associação Brasileira dos Expostos ao Amianto – ABREA de São Paulo, Londrina e Rio de Janeiro

Associação Baiana dos Expostos ao Amianto – ABEA de Simões Filho e Bom Jesus da Serra

Associação Pernambucana dos Expostos ao Amianto – APEA

Associação Paranaense dos Expostos ao Amianto – APREA

DIESAT – Departamento Intersindical de Estudos e Pesquisas de Saúde e dos Ambientes de Trabalho

Con la participación internacional de miembros de ADAO-Asbestos Disease Awareness Organization (Estados Unidos), IBAS-International Ban Asbestos Secretariat (Reino Unido), AFeVA- Associazione Famigliari Vitime Amianto (Itália), QUERCUS- Associação Nacional de Conservação da Natureza (Portugal) e ANDEVA- Association Nationale de Défense des Victimes de l’Amiante (Francia)

Rebelión ha publicado este artículo con el permiso de los autores mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.

 
Piden a las empresas que dejen de ‘torturar’ con juicios por amianto
La asociación de afectados les conmina a trabajar junto con el Gobierno Vasco para crear un fondo de compensación.

DONOSTIA - La Asociación Vasca de Víctimas del Amianto, Asviamie, pidió ayer a las empresas obligadas a indemnizar a los operarios afectados por esta sustancia que “dejen de torturar” a las familias con demandas judiciales.El portavoz de Asviamie Jesús Uzkudun hizo estas declaraciones en Donostia durante la concentración que convocó esta asociación frente al Palacio de Justicia, bajo el lema El amianto mata.La protesta coincidió con la celebración del juicio donde se ha visto un recurso judicial presentado por Ercros S.A. contra una resolución del INSS que le condenaba al pago de un recargo de prestaciones por falta de medidas de seguridad en relación al cáncer de pulmón por el que falleció un trabajador.El fallecido trabajó en tareas de limpieza y luego en el mantenimiento mecánico de la empresa Productos Aislantes (Paisa) en Errenteria, que perteneció hasta su cierre a ERT, de la que Ercros es sucesora.Uzkudun demandó a Ercros y a “otras empresas de este tipo” que abandonen esta forma de proceder y que, en su lugar, trabajen junto con el Gobierno en el impulso de un “fondo de compensación” para los afectados por amianto.Asimismo, reclamó al Ejecutivo vasco que dé pasos para la creación de un fondo de estas características sin esperar a que lo haga el Gobierno central. El objetivo debe ser, a su juicio, evitar cuanto antes la “injusticia” que sufren aquellas familias que no tienen ninguna empresa a la que poder reclamar. - Efe  (13/12/2016)

http://www.noticiasdegipuzkoa.com/2016/12/13/economia/piden-a-las-empresas-que-dejen-de-torturar-con-juicios-por-amianto

 
IU defiende la eliminación de las tuberías de amianto que quedan en Huelva
Piden a Medio Ambiente que elabore un Plan de Eliminación de las conducciones de agua potable con fibrocemento

El portavoz de Izquierda Unida en la Diputación, Pedro Jiménez, defenderá en el pleno provincial que se celebrará mañana una iniciativa dirigida a la Consejería de Medio Ambiente de la Junta de Andalucía “para que lleve a cabo una auditoria sobre la cantidad y la situación de las conducciones fabricadas con fibrocemento existentes en toda la red de agua potable, tanto de la provincia como de la capital”.

De este modo, “queremos que se inste a la Consejería de Medio Ambiente para que elabore un Plan de Eliminación de las Conducciones de Agua Potable fabricadas con fibrocemento que sirva sustituir estas conducciones y fijar un horizonte temporal en el que estas tuberías sean definitivamente eliminadas, contando para ello con la colaboración de la propia Diputación como de los numerosos ayuntamientos afectados”, añade Jiménez.

Las tuberías de fibrocemento, que están hechas a base de fibras de amianto y cemento, se generalizaron en las redes de agua tanto en España como en Europa desde los años cuarenta del siglo pasado. Jiménez señala que “a pesar de que el uso del fibrocemento está prohibido por la legislación comunitaria y estatal por los riesgos que tiene para la salud, ya que el amianto es un material cancerígeno, y aunque lleva mucho tiempo sin utilizarse, todavía quedan muchas tuberías que lo contienen y queremos que con esta medida empiecen a sustituirse para que puedan ser eliminadas definitivamente de toda la red de conducciones de agua para uso de la población”. Jiménez señala que “se impone, por los efectos que tiene el amianto para la salud, la ejecución del plan que demandamos para erradicar este material a corto y medio plazo, ya que nos encontramos ante la necesidad de eliminar definitivamente este riesgo grave para la salud pública”.

Sobre la composición de la redes de abastecimiento de agua, según la Encuesta Nacional que realiza la Asociación Española de Abastecimiento de Agua Potable y Saneamiento el 26,4% de la redes de abastecimiento y saneamiento que hay en todo el país contienen fibrocemento, lo que supondría una extensión aproximada de 40.000 kilómetros. Siendo estos datos correspondientes al año 2008. (13/12)

http://huelvaya.es/2016/12/13/iu-defiende-la-eliminacion-de-las-tuberias-de-amianto-que-quedan-en-huelva/
 
Aún queda amianto en colegios de la Comunitat Valenciana
La Plataforma Fibrociment, No Gràcies exige a la conselleria de Educación un calendario de la retirada del fibrocemento de todos los colegios que aún están afectados

La "Plataforma Fibrociment, No Gràcies", exige a la conselleria de Educación un calendario de retirada del amianto de los colegios de la Comunitat. Hasta el momento, se han comenzado los trabajos en la mitad de los colegios afectados de la provincia de Valencia y no se tienen datos concluyentes de la de Alicante

La mejor situación la presenta la provincia de Castellón, donde había 3 o 4 centros afectados en los que ya se ha resuelto la situación. En la provincia de Valencia, los casos que se conocen hasta ahora son 84, en 44 de ellos se ha comenzado a actuar. Es una de las informaciones que la plataforma obtuvo de su último encuentro con la dirección territorial de Valencia, ahora esperan tener una reunión similar con la de Alicante, para saber en cuántos de los 40 colegios se ha empezado ya a trabajar. El porrtavoz de la plataforma, y responsable de Educación en Comisiones Obreras, Pau Díaz, señala que es muy importante saber cuándo se va a trabajar para retirar el amianto, porque hay casos bastante urgentes.
El riesgo de que el fibrocemento cause enfermedades aumenta en las instalaciones más antiguas, por eso desde la plataforma piden que se actúe de forma urgente en los colegios que tienen más años. En la Plataforma temen que al ritmo que se están aprobando y ejecutando los proyectos, no se podrá cumplir el compromiso de conselleria de retirar todo el amianto de los colegios en esta legislatura.

http://cadenaser.com/emisora/2016/12/08/radio_valencia/1481199280_166500.html       (8/12)
 
Antonio Meca presentó en la fiscalía de Medio Ambiente denuncia por el incumplimiento de la Ley sobre el amianto

El pasado 14 de noviembre, Antonio Meca presentó en la fiscalía de Medio Ambiente de la Región de Murcia, denuncia por el presunto incumplimiento de la Ley 2001 de 14 de Diciembre sobre el Amianto.

El Concejal nos informa:” no tenemos constancia de que se haya cumplido con la normativa de retirada y tratamiento de elementos de amianto, en las demoliciones de edificios posteriores a los terremotos de 2011”

Recordemos que en sus diversas fórmulas o marcas comerciales (Uralita, fibrocemento) ha sido un material muy común en la construcción, sobretodo en edificaciones anteriores a 2003, fecha en la que se produce la prohibición efectiva de su uso (BOE núm. 229, viernes 14 de diciembre de 2001). Y según la Organización Mundial de la Salud, el amianto es un material cancerígeno de primer orden, que requiere ser retirado por una empresa especializada y que esté inscrita en el RERA (Registro de Empresas con Riesgo de Amianto). Esta inscripción es obligatoria e imprescindible por Ley.

“Hemos comprobado que existen demoliciones donde no nos consta que haya intervenido empresa especializada alguna. De hecho los materiales contaminantes forman parte del escombro mezclado, en algunos casos al lado de colegios, guardería, institutos y viviendas” explica el edil.

Por otra parte, este Grupo Municipal tiene constancia de que en las obras de remodelación de los barrios de Alfonso X y La Viña, tampoco ha intervenido empresa especializada alguna en el tratamiento del amianto en la sustitución de las canalizaciones.

“La fiscalía debe investigar este asunto y por este motivo hemos remitido toda la información que hemos venido recabando en aras de la salud de los ciudadanos”

http://www.murcia.com/lorca/noticias/2016/11/30-antonio-meca-presento-en-la-fiscalia-de-medio-ambiente-denuncia-por-el-inc.asp

 

 Educación no acabará de retirar el amianto de los colegios hasta dentro de nueve años






Ahora Murcia denuncia que la Consejería de Educación y Universidades no tiene previsto finalizar con la retirada de amianto de los tejados de los colegios públicos hasta el año 2025, según afirma el concejal de Educación, Rafael Gómez, en una respuesta por escrito que ha recibido el grupo municipal. La edil Alicia Morales recuerda que “Ahora Murcia llevó al Pleno de noviembre de 2015 una moción para la retirada de las cubiertas de fibrocemento en los colegios públicos del municipio, pidiendo la colaboración de la Consejería de Educación. Tras esta moción, que fue aprobada por unanimidad, hemos formulado diversas preguntas y comunicaciones interiores en el Ayuntamiento para estar al tanto de las actuaciones previstas, ya que diversos centros del municipio continúan padeciendo este problema”.

Morales considera “incomprensible que la Comunidad Autónoma se dé un plazo de 9 años para erradicar esta grave situación, irregular y potencialmente peligrosa, en los colegios públicos del municipio y de la Región. Pero es que además a día de hoy no existe planificación ni financiación para esta retirada del amianto, quedando todo supeditado a una supuesta estrategia 'que la Consejería de Educación está poniendo en marcha' pero de la que no se informa y que, por tanto, no garantiza que vaya a solucionar el problema”.

La portavoz de Ahora Murcia señala que “queda claro la escasa importancia que la Comunidad Autónoma da a esta necesidad, pero le exigimos al concejal que él sí se tome en serio esta situación y presione a la Consejería para que en nuestro municipio se actúe con la máxima prontitud. No podemos permitir que en el municipio de Murcia continúe habiendo durante años colegios públicos con amianto en sus tejados”.

La concejala lamenta “la total falta de coordinación entre nuestro concejal de Educación y la Consejería, que está trayendo consigo que se mantenga en el municipio una situación impropia de 2016, que debería estar solucionada hace ya muchos años”.
4/11/2016

http://www.lacronicadelpajarito.es/region/educacion-no-acabara-retirar-amianto-colegios-hasta-dentro-nueve-anos

C's pedirá Fiscalía que investigue dónde está amianto derribos del terremoto

El grupo municipal de Ciudadanos en el Ayuntamiento de Lorca denunciará la próxima semana ante la Fiscalía de Medio Ambiente la presencia de depósitos de amianto sin control en las escombreras del municipio, procedentes de los derribos de edificios tras los terremotos del 2011 y le pedirá que inicie una investigación sobre el caso.

El concejal de C's Antonio Meca ha dicho hoy en una rueda de prensa que su formación se ve abocada a pedir amparo a la justicia, una vez que el ayuntamiento ha desoído su petición, formulada en un pleno el pasado viernes, de que esos residuos sean investigados y retirados para evitar afecciones a la salud de los lorquinos.

Ciudadanos puso el caso a principios de octubre en conocimiento del Servicio de Protección a la Naturaleza (Seprona) de la Guardia Civil y de la dirección general de Salud Pública de la Consejería de Sanidad, para que investigaran el riesgo que supone para la población que esos restos de amianto estén en escombreras a cielo abierto, aunque tampoco ha obtenido respuesta de estas instituciones.

El concejal Meca ha vuelto a denunciar hoy la "falta de protocolos de control" en la retirada de residuos con amianto, como uralita y fibrocemento, que se produjo tras los seísmos, cuando fueron derribadas más de 1.100 viviendas.

Según ha indicado, de acuerdo con sus investigaciones, en ninguno de esos derribos se siguió un protocolo de eliminación del amianto, cuyos residuos deben ser retirados por una empresa especializada que esté inscrita en el Registro de Empresas con Riegos de Amianto (RERA).

Además ha reiterado que existen distintos puntos en la ciudad en los que se acumulan toneladas de escombros procedentes de derribos de viviendas con restos y trazas de amianto, sometidos a los agentes atmosféricos, que pueden potenciar su valor contaminante.

Meca quiere que la fiscalía obligue al consistorio a la retirada de esos residuos y a su traslado a puntos de vertido autorizados por empresas especializadas.

También ha reclamado Meca que cualquier derribo que se realice en la ciudad cumpla el protocolo de control y retirada de estos residuos tóxicos que hoy ha calificado como "productos cancerígenos de primer grado".

El edil ha señalado que el ayuntamiento es "competente en la defensa de la salud de los lorquinos" y ha considerado que el de los vertidos de amianto es un problema de salud pública.

2/11/2016

http://agencias.abc.es/agencias/noticia.asp?noticia=2358112
 

El gobierno de CLM dice que los restos de amianto son una cuestión técnica

El consejero de Agricultura y Medio Ambiente, Francisco Martínez Arroyo, se ha mostrado consciente de la preocupación de los ciudadanos del barrio de Santa María de Benquerencia, en Toledo, por la aparición de nuevos restos de amianto, una cuestión que se debe resolver con criterios técnicos.

En declaraciones a los medios de comunicación, Martínez Arroyo ha defendido que el Gobierno regional ha tomado "las decisiones oportunas" sobre este tema, que es "llevar la cuestión al debate técnico y no al debate político", a pesar de que "algunos se han empeñado en trasladar un debate puramente técnico al terreno político".

En este sentido, ha señalado que los técnicos ya han apuntado cuál es la mejor forma de resolver el problema, por lo que el siguiente paso que dará el Gobierno regional, con el Ayuntamiento, es "resolver el problema".

Por su parte, la Federación Vecinal El Ciudadano ha exigido la "retirada urgente" de los restos de amianto hallados en el barrio de Santa María de Benquerencia y que, según sus datos, suponen más de "90.000 toneladas de residuos de amianto diseminados en las cercanías del Polígono, en algunos casos, a menos de 30 metros de las viviendas".

En un comunicado, la federación de asociaciones de vecinos ha calificado los restos de amianto como "el mayor problema sanitario y medioambiental que tiene planteado la ciudad de Toledo", que llevan en la zona "al menos veinte años".

"Los numerosos responsables políticos implicados hasta el día de hoy han sido capaces de adoptar medidas para atajar dichos riesgos sanitarios, ya sea autorizándolos, permitiéndolos o, incluso, obstaculizando cualquier posible solución", ha denunciado.

A su modo de ver, la valoración de las posibles medidas que resuelvan esta situación "no debe hacerse ni primando los criterios económicos ni aceptando proyectos que supongan la emisión de fibras de amianto al aire", sino que "el criterio predominante debe ser preservar, sobre todo, la salud pública".

Por ello, ha advertido de que "no puede volver a producirse el desatino y negligencia de la retirada de amianto del Barrio Avanzado, en la que se pudo ver cómo de una manera insensata y negligente, la Junta de Comunidades puso en riesgo la salud de los propios operarios y del vecindario".

Además, ha considerado necesario que las tres administraciones implicadas, Junta de Comunidades, Confederación Hidrográfica del Tajo y Ayuntamiento, asuman sus responsabilidades y colaboren "leal y honestamente en una solución definitiva y permanente".

EFE  31/10/2016

http://agencias.abc.es/agencias/noticia.asp?noticia=2356553
 

“El INSS [Instituto Nacional de la Seguridad Social], depositario de esos datos y con sobrados medios informáticos para poder procesarlos, es la opacidad total personificada”

Salvador López Arnal
Rebelión


Francisco Báez, extrabajador de Uralita en Sevilla, autor de Amianto: un genocidio impune, inició en los años 70 del pasado siglo la lucha contra esta industria de la muerte desde las filas del sindicato de CCOO. Ha dedicado más de 40 años a la investigación sobre el amianto. Paco Puche, otro luchador imprescindible, ha reseñado y destacado su obra

De nuevo le molesto y le robo tiempo. Para no repetirme: mi fuente, en casi todos los casos, es usted de nuevo. Empecemos por San Sebastián: “ http://www.diariovasco.com/agencias/pais-vasco/201610/14/aparece-contaminacion-solar-donde-794317.html La parcela del nuevo polideportivo de Altza está contaminada con amianto. Se realizará un seguimiento periódico para descontaminar el suelo.” ¿Qué ha pasado? ¿Por qué no se comprobaron las cosas antes? ¿De dónde esa contaminación por amianto?

Se trata de los terrenos de asentamiento de la fábrica de productos de amianto-cemento «Toschi Ibérica» -que también se denominó «Tellita»- o de los de su inmediato entorno. Salvando las diferencias de dimensión y de circunstancias concretas, se trata de un caso similar a los de «Ibertubo» en Toledo, o de «Uralita» en Sevilla, en la barriada de Bellavista. En todos los casos, en su momento el desmantelamiento no se realizó correctamente, y ahora afloran los problemas, porque el amianto es indestructible, y, evidentemente, sólo no se va a desaparecer.

Me llega esta recomendación, de usted por supuesto: “Interesante alegato de denuncia, de Juan Carlos Paul: http://www.eldiario.es/tribunaabierta/Amianto-sustancia-inmoral_6_569103127.html “. ¿Qué le ha parecido de interés? ¿Exagera ell autor cuando escribe: Las empresas no se lo han pensado dos veces a la hora de recurrir al engaño y la ocultación con el amianto, sacrificando la salud de los trabajadores, de sus familias y del resto de la población, para proteger sus beneficios”? ¿Sin excepciones? Por cierto, ¿quién es Juan Carlos Paul?

Comenzando por lo último: se trata del presidente nacional de la federación de asociaciones de víctimas del amianto, de España, «FEDAVICA».

Claro, claro, me había olvidado.


Sus palabras ponen el dedo en la llaga de lo que ha sido la tónica general de los empresarios del asbesto, y de ello existen ejemplos verdaderamente sangrantes. En los litigios, frecuentemente niegan descaradamente las más palmarias evidencias (por ejemplo: afirmar que en su empresa no se manejaba amianto, y al propio tiempo quedar acreditado por las pruebas documentales aportadas por la parte demandante, que dicha empresa fue importadora del referido mineral, durante años, según consta en los registros de los aranceles aduaneros). Tachando, implícita o explícitamente, de embusteros y de estafadores a los familiares del fallecido trabajador del asbesto, y acusándoles de querer aprovecharse económicamente de la (como si fuera una cuestión de mera mala suerte) “desafortunada” desgracia acaecida a su pariente, llegando hasta el extremo de incluso hacerles llorar, de rabia y de indignación.

Todo esto lo digo como mero ejemplo. Así que suscribo íntegramente las palabras del amigo Juan Carlos. Muchas más voces “sin pelos en la lengua”, que hagan públicas sus respectivas denuncias ante la opinión ciudadana, es lo que necesitamos en España, en la que llevamos décadas estancados con unos mismos déficits, de sub-registro, de falta de legislación adecuada, etc.

Le hablo ahora de este enlace: http://ecodiario.eleconomista.es/politica/noticias/7891097/10/16/Defensa-indemniza-con-143000-euros-a-la-familia-de-un-capitan-de-navio-que-murio-de-cancer-por-el-amianto-de-los-buques.html ¿Hay discriminaciones en estos casos? Si en lugar de ser la familia de un capitán de navío, fuese la de un simple marinero. ¿Defensa hubiera actuado igual?

No dispongo de elementos de juicio para poder pronunciarme. Meramente diré, que el amianto no entiende de galones, y que en todo caso, lo que razonablemente cabe esperar es que quien esté más expuesto, sea aquel que haya estado laboralmente más próximo al origen del riesgo, cosa que perfectamente podría corresponderse con los casos aflorados, y conocidos por la opinión pública, a través de la circunstancia de su respectiva indemnización alcanzada, con mayor o menor pugna, en cada una de esas oportunidades. Sin embargo, debo de puntualizar, que por lo que respecta al mesotelioma, no hay lejanía que valga: todos los puestos de trabajo del mismo centro de trabajo en el que se manejó el asbesto, suponen igualmente un riesgo de exposición suficiente para haber podido desencadenar la susodicha patología maligna, relacionada con el amianto.

¿Qué ha pasado en Toledo recientemente? Son muchas las informaciones que me han ido llegando. ¿Qué vertidos ilegales de amianto-cemento son esos? ¿Quiénes son los responsables? ¿Cuál es actualmente la situación?

Los vertidos ilegales los realizó la empresa «Ibertubo», con ocasión del desmantelamiento de su fábrica, y coincidiendo, en la finalización del vertido ilegal, con la desaparición de la propia empresa. A mi modo de ver, lo más peligroso consistió en el vertido en esos terrenos y en el cauce adjunto de los lodos de fabricación, porque eso supone que, al secarse, esos lodos portaban amianto friable, no encapsulado.

Déjeme recordar al lector la noción de amianto friable: “término utilizado para describir cualquier material que contiene amianto , que cuándo se seca puede ser fácilmente pulverizado con la mano . El material que contenga más del 1% de amianto y que sea friable se denomina RACM, (siglas en inglés de Regulated Asbestos-Containing Material).

De acuerdo, prosigo con lo que estaba explicando. El volumen estimado para los residuos de amianto-cemento que constituyen el vertido, ha sido el equivalente a un peso de unas 90.000 toneladas, depositadas a menos de 300 metros de distancia de una barriada en la que moran unos 22.000 habitantes. Salen a 4’1 toneladas per capita.

Las autoridades concernidas arrastran una doble responsabilidad: primero, por haber consentido tal descomunal despropósito, y después, por haber permitido que esa situación de haya estado manteniendo durante… ¡catorce años!, a despecho de las reiteradas protestas de los vecinos, de las organizaciones ecologistas, y de los grupos políticos de la oposición existente en cada ocasión.

En estos momentos, no está nada claro qué solución (soterramiento in situ, o traslado a vertedero autorizado), será la que se adopte. Imagino que el factor económico será decisivo. Con un problema infinitamente menor, en un caso acaecido en la provincia de Huesca, con intervención del SEPRONA, Servicio de la Guardia Civil con competencia para intervenir en este tipo de atentados al medio ambiente, la solución que finalmente se adoptó, fue la del soterramiento.

¿Y la solución ideal, la mejor?

La solución ideal, desde el punto de vista higiénico, pero, al propio tiempo, la más costosa, sería la de la retirada de los residuos, para su posterior inertización, mediante un tratamiento a muy altas temperaturas.

No he tenido oportunidad de llegar a tener conocimiento de qué medios se han valido para evaluar la eventual dispersión de las microscópicas fibras de amianto, en la atmósfera que sobrevuela los terrenos. No he llegado a conocer el texto del informe emitido por EMGRISA, empresa perteneciente al SEPI (Sociedad Estatal de Participaciones Industriales), y por lo tanto vinculada a la misma administración pública que es uno de los protagonistas responsables de todo este desaguisado. Informe que sólo ha sido dado a conocer parcialmente a las asociaciones ecologistas y de vecinos, personadas en las gestiones reivindicativas ante las administraciones públicas concernidas por el problema.

También nos agradaría conocer en qué consisten, en concreto, los diez medidores que, según un reportaje publicado, va a adquirir, o ya ha adquirido, la Plataforma «Mi barrio sin amianto».

En mi opinión, todo lo que no sea hacer uso de microscopía electrónica y de sonda isodinámica, que neutralice las distorsiones originadas por el viento, sería solamente un “analgésico” para adormecer a la justificadísima «alarma social».

Remarco la expresión usada: justificadísima.

Aun con esas previsiones de técnica analítica, no todos los días son válidos para hacer las mediciones, dependiendo de las condiciones meteorológicas (lluvia, viento fuerte). No todas las épocas del año son las más idóneas para estos menesteres.

Teniendo presente todo el tiempo durante el que el foco de polución ha estado activo, y teniendo en cuenta el dilatado tiempo de latencia de las patologías asbesto-relacionadas, y particularmente por lo que respecta al mortal e incurable cáncer llamado mesotelioma, no sería de extrañar que una vez transcurridos aproximadamente otros tantos catorce años, o cifra similar, comenzara, por desgracia, a aflorar un cluster de casos cuya etiología correspondería a esa polución que habría podido ser perfectamente evitable y que, además, era lo legalmente obligado haberla impedido, o en su defecto, haberla corregido de inmediato.

Me llegó, usted de nuevo en la causa, un artículo de José A. Cano publicado en El diario: “La Seguridad Social no reconoce al 95% de los fallecidos por exposición laboral al amianto.” ¿Es así? ¿Es una política dirigida? ¿Todo vale? ¿Quiénes toman ese tipo de determinaciones? El artículo empezaba así: “Entre 2007 y 2011 murieron en España 1.297 personas por mesotelioma pleural, un tipo de cáncer de pulmón provocado por la exposición al amianto. De estos, al menos 1.100, entre el 80% y el 85%, estuvieron expuestos a dicho material por causas laborales, pero la Seguridad Social sólo reconoció 50 casos, catalogándolos como enfermedad profesional. A ellos hay que añadirles los enfermos de carcinoma broncopulmonar, o cáncer de bronquio y pulmón, otro tipo de cáncer que puede provocar el amianto, mucho más común pero al que se le diagnostica menos como causa, y que se calcula que provoca el doble de mortalidad que el mesotelioma pleural. En cifras concretas, el 93,6% de los hombres y el 96,6% de las mujeres que fallecieron entre 2007 y 2011 en España por mesotelioma pleural no fueron reconocidos por la Seguridad Social, aumentando la tasa hasta el 98% en el caso del cáncer de bronquio y pulmón”. Creo que son datos de un estudio de la Universidad de Granada, del doctor Alfredo Menéndez Navarro, un amigo suyo si no ando errado.

En el trabajo del doctor Menéndez y colaboradores, todas las cifras son igualmente de escandalosas, pero, de entre todas ellas, la que más lo es, es la correspondiente al cáncer de pulmón en mujeres: el infrarreconocimiento es del 100%. ¡No hay registrado ni un solo caso!...

En cuanto a la explicación que me pide sobre por qué están las cosas así, diría que hay diversos indicios que convergen hacia un mismo escenario. Por ejemplo, en las impresentables estadísticas españolas de fallecimientos por cáncer ocupacional, el mesotelioma no tiene (o, al menos, no tenía), ningún renglón específico para el mismo, pese a ser esa dolencia maligna la que invariablemente se lleva, año tras año, “la parte del león” en las cifras de mortalidad por cáncer laboral. Al propio tiempo, las cifras dadas para cada año, son completamente ridículas, impresentables; lo cual ha sido oportunamente denunciado en la literatura médica extranjera. Ha habido años, en los que el número de muertes reconocidas por cáncer laboral, todas juntas y sin distinguir la correspondiente patología determinante, entre ellas, ha sido de cero fallecimientos. Otros años, las cifras han sido, uno, dos, etc.

Dos incongruencias, además, se dan: el tiempo de supervivencia en el mesotelioma, por desgracia sigue siendo muy corto, por lo que si un caso es registrado como diagnosticado, en la estadística de mortalidad correspondiente al año siguiente, o como mucho, en el otro inmediatamente posterior, en la mayor parte de los casos tendrá que aparecer, contabilizado como fallecimiento sobrevenido por esa causa. Sin embargo, las cifras no cuadran, tenemos, por lo visto, unos “enfermos inmortales”. Según las estadísticas, primero enferman de mesotelioma, pero luego, aparentemente, nunca se mueren.

¿La segunda incongruencia?

La otra incongruencia es la nutrida cuenta de pensiones de viudedad que satisface el mismo INSS, en concepto de fallecimiento del cónyuge por enfermedad de origen laboral, sin que al propio tiempo esas mismas defunciones sobrevenidas aparezcan por ninguna parte en las estadísticas correspondientes a los años de comienzo del trámite de solicitud de la respectiva pensión de viudedad.

Asista usted a cualquier tipo de evento sobre patologías del amianto, organizado ya sea por universidades, en ámbito hospitalario, o patrocinado por sindicatos, asociaciones de víctimas, bufetes de abogados especializados en el tema, etc., etc… Jamás verá usted asistir, y menos todavía a dar la cara, identificándose, y “entrando a trapo”, a ningún médico o a cargo directivo alguno, del INSS.

Su opacidad es total. Un inspector de Hacienda, a través del estudio comparativo del consumo de energía eléctrica en una zona, puede detectar la presencia de talleres clandestinos, no declarados al fisco. De forma similar, una tasa de decesos inusitadamente alta en una empresa, por comparación con la media habitual correspondiente al conjunto de todas ellas, permitiría identificar a aquellas en las que “ha estado ocurriendo algo raro”, por decirlo así. Pero no se puede hacer. El INSS, depositario de esos datos, y con sobrados medios informáticos para poder procesarlos, es la opacidad total personificada.

No podemos, por razones obvias, dar aquí el nombre de ninguna empresa de la que quepa esperar que no saldrían nada de bien paradas en esa indagación, y de la que, sin embargo, no ha aflorado hasta el presente ningún indicio, pero ese forzado silencio nuestro, por la ausencia de pruebas documentales que poder exhibir, no nos impiden ser conscientes de que, efectivamente, sí que conocemos, por circunstancias de nuestra pasada actividad sindical, de la real existencia de algunas de esas empresas… digamos que de dudosa normalidad.

Por cierto, al enlace de la anterior información usted añadía una nota: “Me pregunto si será significativo si un estudio científico como el comentado en el reportaje se haya publicado fuera de España”. Le pregunto por ella a continuación.

Cuando quiera.

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25/10/2016

http://www.rebelion.org/noticia.php?id=218365

 

Mesotelioma por asbesto: en búsqueda de la dosis mínima perdida

Francisco Báez Baquet
Rebelión


Conocidas son las evidencias que ponen de manifiesto que bastan dosis mínimas, exposiciones muy leves o muy cortas, para determinar, décadas después, el afloramiento del mesotelioma (la “anaconda interna”, en expresión reiteradamente usada por nuestra parte); se trata de una cuestión con varias e indudables repercusiones potenciales sobre las políticas de salud pública, y que está en la base de toda la problemática de la afectación para-laboral (caso del “trabajador-espectador”), de la afectación en profesiones teles como los docentes, el personal hospitalario, los operarios de mantenimiento, etc., y, sobre todo, en la afectación por vecindad, que incluso llega a ser extensiva hasta a los propios animales domésticos, en el entorno de fábricas y talleres, según abundantes evidencias de todo ello, disponibles en la correspondiente bibliografía médica.

Algunos profesionales de la abogacía española estiman que los casos de afectación de familiares por contaminación doméstica, podrían tener también consideración jurídica de relación laboral. Esto ha terminado por concretarse inicialmente en una demanda, formulada contra la empresa “Uralita”,

Hemos visto, por todo lo expuesto, que incluso contaminaciones muy inferiores en su intensidad, respecto de las que suelen darse en los puestos de trabajo, o esporádicas o puntuales, pueden, no obstante, ser determinantes del afloramiento, décadas después de la exposición, de un mesotelioma, según evidencia la experiencia reiteradamente registrada.

Es así como en una fecha tan temprana como el año 1967, ya se advirtió al Gobierno británico, de que los bajos niveles de exposición al amianto, pueden causar mesotelioma, con lo que debieron de hacerse conscientes del peligro del amianto en las escuelas, y el riesgo, en particular, que esa situación representaba para los niños escolarizados en las mismas. Debido a la especial vulnerabilidad de los niños, se introdujeron estrictas leyes sobre el amianto en las escuelas… en 1986, es decir, ¡19 años después! En cualquier caso, lo que resulta incuestionable es el precoz reconocimiento experto del riesgo que conllevan las exposiciones débiles, por lo que respecta al mesotelioma, y es esa constatación la que ha llevado, años después –demasiados-, a concluir que se trata de un problema prácticamente inmanejable, que obliga, como única alternativa válida disponible, a optar por una completa prohibición del amianto, que es por ello por lo que se justifica. Véase: Olsen et al. (2011), Singhal et al. (2014).

Con una concentración de fibras en atmósfera, en las escuelas británicas, calculada en 0’0005 f/ml –fuente: The Asbestos in Schools Group (2011)-, ello no ha sido obstáculo para que los casos de mesotelioma entre el personal docente, e incluso llegando a afectar también a los propios alumnos, hayan ido in crescendo a lo largo de años sucesivos: Lees (2008), (2009) & (2011), con cifras sumamente preocupantes, no sólo por esa deriva temporal, sino consideradas por sí mismas, año tras año.

Como elemento de comparación para la concentración en atmósfera antes citada, podemos contrastarla con el límite máximo permisible contemplado en la norma medioambiental española, plasmada en el R.D. 108/1991: 0,1 miligramos por mililitro cúbico. Para deducir que se trata de dos valores totalmente desiguales –mucho mayor, en el caso de la norma española-, no es necesario recurrir a la equivalencia en peso de una fibrilla (lo que dependería, entre otros factores, del tipo de amianto considerado), bastando constatar, por reductio ad absurdum, que si hubiera tal equivalencia, a una única fibrilla imperceptible a simple vista, habría de corresponderle un peso de 20 miligramos, lo cual, evidentemente, sería un completo disparate. El texto de la norma medioambiental española, está accesible en: http://www.ladep.es/ficheros/documentos/Real%20Decreto%201081991%2C%20de%201%20de%20febrero%2C%20sobre%20la%20prevenci%F3n.pdf

En resumen: prácticamente desde el inicio del reconocimiento, con consenso científico generalizado, de la etiología por asbesto del mesotelioma, se ha sabido, y se ha podido conocer, que bastan dosis mínimas, muy débiles, con exposiciones breves o esporádicas, para desencadenarlo.

Como la literatura médica tiene reiteradamente registrado, pueden bastar exposiciones puntuales, esporádicas, breves o de muy baja intensidad, para desencadenar el mesotelioma; así lo atestiguan, entre otras muchas evidencias, los muchos casos habidos, con reflejo estadístico en los estudios epidemiológicos, en los que la casuística registrada se expande a largas distancias, del orden de varios kilómetros, respecto del foco de emisión, ya sea éste una fábrica de amianto-cemento, una industria de textiles de amianto, una mina, o un afloramiento geológico, que de forma natural o por la acción humana, haya podido quedar expuesto en superficie, y sin que haya mediado ninguna exposición laboral o para-laboral (lavado de ropa, convivencia, etc.).

Si todo eso es así, con mayor motivo ha de atribuírsele a la propia exposición laboral, dentro del perímetro del centro de trabajo, suficiente intensidad, cualquiera que sea el puesto de trabajo considerado, como para ponderar como plausible la etiología por exposición laboral al asbesto. Para el mesotelioma, los puestos de trabajo sujetos a riesgo, lo son todos. En consecuencia, las disquisiciones bizantinas acerca de si tal o cual puesto de trabajo haya de ser considerado como “con riesgo por amianto” o “en contacto con el amianto”, han de ser consideradas como irrelevantes. Podrán evidenciar, en todo caso, un mayor grado de exposición, pero la ausencia de tal asignación, en modo alguno debe de ser indicativo de una exclusión del riesgo referido al mesotelioma.

Tratándose de una afectación por mesotelioma, como es el caso aquí considerado, está científicamente evidenciado, hasta la saciedad, que para desencadenar dicha dolencia maligna bastan dosis inusitadamente débiles, por lo que ha de suponerse, con pleno fundamento, sujetos a tal riesgo, a todos los integrantes de la plantilla del centro de trabajo en el que se haya manipulado amianto.

Nuestro criterio sobre este asunto, queda, por consiguiente, sobradamente definido; pero lo importante no es eso, sino todo el conjunto de trabajos científicos de expertos de reconocido prestigio, que coinciden en lo mismo. En una apreciable proporción, sus trabajos muestran que esa condición –bastar dosis débiles, breves, esporádicas e incluso puntuales y únicas, para desencadenar el mesotelioma-, haciéndolo indirectamente, a través de la focalización del interés, en los abundantes casos de exposición no ocupacional, en los que los niveles de polución suelen ser netamente inferiores a los generados en los puestos de trabajo en los que se trabajó con amianto. E incluyendo en ello, a la afectación de animales domésticos del entorno de vecindad de los focos industriales (fábricas de amianto-cemento, astilleros, talleres de reparación de automóviles, canteras, etc.). Haciéndolo, además, con otras evidencias directas, como es el caso de las experimentales.

En relación con el mesotelioma, los puestos de trabajo sujetos a riesgo por amianto, lo son todos los del centro de trabajo, habida cuenta de las evidencias disponibles, de que la afectación llega a alcanzar a quienes no se expusieron laboralmente, haciéndolo más allá de los límites del propio centro de trabajo considerado en cada ocasión, foco de la polución industrial por asbesto, y hasta distancias considerables, expresables en kilómetros completos, y por consiguiente mediando una dispersa polución, rebajada hasta niveles inmensamente inferiores, respecto a la originada en el foco de origen, en centro de trabajo en el que el amianto estuvo ampliamente presente y/o se lo manejó. Así lo señalan, los diversos trabajos epidemiológicos censados en nuestra bibliografía del presente artículo.

Pero tenemos un problema: que no hay peor sordo, que quien no quiere escuchar. Sordera selectiva.

En lo relativo a la suficiencia de exposiciones mínimas para desencadenar mesotelioma, la tendremos cuando, en los litigios que habrán de resolverse en función de si hubo, o no, negligencia por parte de la empresa empleadora, ésta alega, en su defensa, que, en el caso del mesotelioma, esa cuestión es irrelevante, puesto que cualquiera que hubiese sido su comportamiento, en habiendo mediado exposición al asbesto, el mesotelioma se habría producido de todas formas. Sin embargo, esta forma de razonar, procurando la exoneración, pasa por alto la cuestión decisiva de que aun cuando sea cierto que dosis mínimas –de control prácticamente imposible, salvo prohibición total de uso-, bastan para originar el mesotelioma, no es menos cierto, igualmente, que cuanto mayor haya sido la exposición, igualmente se acrecienta la probabilidad de que el mesotelioma se haya llegado a desencadenar.

Refiriéndonos específicamente a aquellas sentencias españolas que corresponden a fallecimientos originados por mesotelioma, en las que se hace una valoración respecto de la circunstancia de exposición laboral al amianto, como origen etiológico de la enfermedad, es muy frecuente que en ellas se tome como fundamento una evaluación, contenida en el correspondiente informe del Instituto Territorial de Seguridad e Higiene en el Trabajo que en cada oportunidad normativamente le correspondía efectuar, identificando aquellos puestos de trabajo, entre todos los presentes en la factoría o taller donde el finado realizaba habitualmente su trabajo, para los que el riesgo por amianto es reconocido como existente.

Como ejemplo, entre las numerosas resoluciones judiciales en las que se acude a ese fundamento, podemos citar a la STS 8654/2012 (Recurso nº 226/2012), correspondiente al fallecimiento por mesotelioma de un trabajador de la fábrica de amianto-cemento, de la empresa “Uralita, S.A.”, en la localidad de Cerdanyola. A efectos del reconocimiento del origen laboral del daño, por consiguiente, juega un rol decisorio, el hecho de que el fallecido hubiera trabajado, o no, en uno de esos puestos de trabajo con riesgo reconocido, entre todos los que componían el mapa de riesgos laborales del centro de trabajo.

Esta forma de clasificar, en el caso del mesotelioma, a la vista de las evidencias epidemiológicas que señalan inequívocamente al asbesto como el agente causal de las muertes determinadas por dicho tipo de neoplasia maligna, registradas en el entorno geográfico de los focos –industriales o geológicos, según el caso-, con una tasa de afectación netamente superior a la correspondiente al conjunto de la nación, y, sin embargo, con unas concentraciones ambientales singularmente inferiores a aquellas que cabe razonablemente esperar encontrar en esos puestos de trabajo, teóricamente exentos de riesgo por amianto, según el señalamiento que de ellos ha efectuado el órgano regional correspondiente del INSHT, esta forma de clasificar, repetimos, es, evidentemente, sumamente irreal e injusta, toda vez que es palmario que está diseñada, teniendo en mente, implícitamente, el riesgo de adquirir una asbestosis, pero no, en ningún caso, respecto del mesotelioma.

Son prácticas que arrastran sin modificar desde las fechas en los que el riesgo por mesotelioma no era debidamente tomado en consideración, o incluso el propio informe en el que se basa la susodicha clasificación de los puestos de trabajo del centro laboral, data de esos tiempos.

Aquí nos encontramos, por consiguiente, ante una doble disfunción: quien aplica la ley, recurre a un asesoramiento o documentación obsoletos en su misma concepción, ya desfasados, según las evidencias científicas disponibles, y, por otra parte, cuando el informe en cuestión es total o relativamente reciente, lo será en su datación, pero, frecuentemente, no en su contenido.

El resultado de todo ello, es, inevitablemente, que todo el entramado institucional resulta inadecuado, en perjuicio de la víctima laboral del amianto. Por lo que respecta al mesotelioma, en un centro de trabajo en el que se ha trabajado con asbesto, los puestos de trabajo con riesgo causado por dicho mineral, lo son todos, ya que ese riesgo, además, se manifiesta incluso fuera del perímetro de la fábrica, a veces incluso afectando hasta a los animales domésticos del entorno.

Se trata de una cuestión, firmemente relacionada con la adopción de la prohibición de todos los tipos de asbesto, y que no aflora, según veremos seguidamente, sólo en España, sino que está también en el trasfondo de lo que se cuece en otros países, según veremos seguidamente.

En este punto concreto de nuestra argumentación, nos parece oportuno recurrir, como estrategia dialéctica, a proponer una situación ficticia. Supongamos que ha habido una convención anual de profesionales –por ejemplo: de altos directivos del INSS-, en un hotel de…, por ejemplo, Lanzarote, y que en el banquete de recepción, se ha producido un envenenamiento accidental masivo, en el que han fallecido un número determinado de los asistentes; por ejemplo, 78. En toda situación en la que, por acción u omisión negligente, se ha producido un dolo, es normal que exista un litigio, en el que se ventilen las presuntas responsabilidades. Supongamos que así ha ocurrido en el imaginario supuesto antedicho, e imaginemos igualmente, que en la sentencia correspondiente, se viene a postular algo, que en términos coloquiales podríamos expresar así: “A éste, pese a que ha muerto de lo mismo, y a que era uno de los comensales del banquete de marras, no le vamos a conceder indemnización alguna, porque consideramos que el hombre estaba algo desganado, y no comió lo suficiente como para que podamos considerar acreditado que fue la sopa de setas ingerida la causa etiológica de su deceso”. Así, mutatis mutandi, es como se ha procedido en no pocas ocasiones, en lo que se refiere al mesotelioma y al amianto.

Como nos dice Benjamín Lysaniuk (2013): “Todo es veneno… sólo la dosis hace que algo no sea veneno, la famosa máxima de Paracelso, está lejos de ser evidente cuando se habla del amianto. En este sentido, Dab (2012) señala la naturaleza cambiante de los problemas de la exposición: la cuestión ya no es tanto la toxicidad aguda asociada a dosis importantes de contaminantes, sino la toxicidad crónica vinculada a dosis bajas”.

Por lo que respecta al mesotelioma, la asunción de estas realidades, reiteradamente contrastadas, conduce, podríamos decir que inevitablemente, a la llamada teoría “cualquier exposición” –any exposure theory-, que vendría a postular, que cualquier exposición al asbesto, por breve o liviana que fuese, puede ser considerada, con fundamento, como circunstancia suficiente en la explicación etiológica del mesotelioma, en particular, o de la generalidad de las patologías graves del asbesto: Anderson et al. (2012), Behrens & Anderson (2008), Calnan & Stier (2008), Schwartz (2012).

Como indicaría el ingeniero Ignacio González Vila, en un informe citado en Embid (1999): "en condiciones ambientales externas, a la microfibrilla elemental la estimación teórica le asigna un radio de dispersión superior a los mil kilómetros antes de tocar el suelo por primera, y no por última vez". Véase: Altieri et al. (1981).

Especialmente demostrativo resulta ser el trabajo de Tarrés et al. (2013), en el que se analiza la incidencia del mesotelioma entre los residentes del entorno de la fábrica de amianto-cemento que estuvo radicada en la localidad de Cerdanyola, en función de la distancia y de los vientos predominantes.

Al margen de este tipo de evidencia, la asociación del mesotelioma a exposiciones mínimas, también ha sido directamente constatada: Chen & Mottet (1978).

En el trabajo de revisión de Hodgson & Darnton (2000), los autores concluyen que, frente a la estimación tradicional, del riesgo relativo, para niveles similares de polución, entre el crisotilo y los anfíboles, para el mesotelioma y el cáncer de pulmón, con proporciones de 1:100:500, respectivamente, para crisotilo, amosita y crocidolita, sin embargo, una estimación más realista y ajustada a todos los datos ya disponibles, apuntan más bien a una concreción de ese riesgo, en una afectación para un 0’1% de los expuestos al crisotilo, frente a un 0’5% de expuestos, para los anfíboles, indiferenciadamente entre amosita y crocidolita.

Eso supone un riesgo cinco veces mayor, para estos últimos, y no de 500 veces, como se había postulado antes, en la comparación entre crisotilo y crocidolita.

Esta conclusión presupone, implícitamente, que las conclusiones relativas a la debilidad en la exposición, considerándosela suficiente para el afloramiento del mesotelioma, ha de ser de aplicación, básicamente, tanto al crisotilo, como a los anfíboles, como asimismo ante eventuales combinaciones de diversa cuantificación, entre los distintos tipos de asbesto, ya sea por la habitual contaminación natural del crisotilo, ya sea por concurrencia entre las diversas variedades comerciales del amianto, circunstancia también harto frecuente.

Es todo este cúmulo de características el que justifica que se haya llegado a una prohibición total de todos los tipos de amianto, y que no haya bastado con establecer unos límites de concentración máxima permitida, un recurso que ya se había ido aplicando reiteradamente en legislaciones cada vez más restrictivas, sin que tal forma de proceder se haya llegado a ver correspondida debidamente, por unos resultados preventivos satisfactorios; por el contrario, ha sido necesario acudir a la prohibición total, como único medio realmente eficaz, una vez que ya hayan transcurridos los tiempos de latencia habituales, respecto de la última contaminación generada por el uso industrial del asbesto.

Marcel Goldberg, en su intervención (página 224), en el “Rapport fait au nom de la Mission d’Information sur les Risques et les Consequences de l’Exposition a l’Amiante”- Nº 2884 –el 22 de febrero de del año 2006-, dirigido a la Asamblea Nacional francesa, dirá: “Un artículo que va a aparecer próximamente en una gran revista internacional, muestra que se observa que incluso a varias decenas de kilómetros de las fuentes industriales del amianto, hay un aumento de los riesgos de mesoteliomas. Por lo tanto, las dosis débiles pueden, a nivel colectivo, generar un cierto número de casos. Con respecto a las exposiciones “medioambientales”, nosotros sabemos que el trabajo sobre un material que contenga amianto, o el hecho de encontrarse en proximidad, aumenta el riesgo. El hecho de residir –incluso bastante lejos- alrededor de una fuente industrial de amianto –fábrica de textiles de amianto o de amianto-cemento, o de una mina- aumenta igualmente los riesgos”. Véase también: Goldberg & Luce (2005) & (2009).

Similarmente, Dominique Moyen (página 247), dirá: “Con respecto a los valores límites, no se sabía que las dos enfermedades relacionadas con el asbesto, el mesotelioma y el cáncer de pulmón, eran distintas, en que la una es un riesgo estocástico –puede ser causada por una sola inhalación- mientras que la otra no puede ser provocada más que a partir de la inhalación de una cierta dosis de amianto.”

Exposiciones del orden de minutos de duración, han bastado para desencadenar, décadas después, un mesotelioma. Ver: Rom & Palmer (1974).

Abundando en lo mismo, Michael Diss (página 651), también dirá: “Incluso con unas exposiciones mínimas, según lo confirmado por muchos estudios, los empleados o ex empleados de Arcelor han sido o serán afectados por cáncer de pulmón y por mesotelioma. Así que tengo motivos para estar preocupado.”

Finalmente, Annie Thébaud-Mony (página 662), vendrá a decir: “Nosotros nos hemos apercibido –lo que nosotros hemos podido confirmar, al comparar nuestras experiencias, a nivel internacional- de que el mesotelioma puede ocurrir, después de una exposición muy baja. Un paciente murió a los cuarenta y nueve años, dos años después de que un mesotelioma se hubiera declarado. Él había estado expuesto al trabajar en el jardín de infancia que había junto a una fábrica de minerales y materias primas, instalada en el centro de Aulnay-sous-Bois. Otro caso: una secretaria, que había trabajado durante seis meses o un año en el cargo, en el altillo de encima de una tienda, fue diagnosticada de mesotelioma. Era su única exposición conocida al amianto. Otro caso aún: un ingeniero químico del Ministerio de Trabajo, encargado de los productos químicos, ha sido contaminado por el trabajo en la mesa de laboratorio, con algunos materiales que contienen amianto. Estas son las exposiciones ambientales.”

Cuando, ya sea en una sentencia judicial, ya sea en una simple noticia de la prensa escrita o hablada, se hace referencia a un trabajador fallecido por mesotelioma, indicándose que ha muerto “por sobreexposición al amianto”, con o sin intencionalidad, se está faltando a la verdad: el “sobre”, sobra.

Cuando, ya sea en el texto de la demanda presentada por un afectado del mesotelioma, ya sea en un comunicado hecho público por el sindicato al que pertenecía el demandante, se hace referencia a que trabajó con amianto “sin las adecuadas medidas preventivas”, implícitamente, se está dando un mensaje que no responde a la estricta realidad: se está asumiendo, que si teles medidas preventivas se hubieran aplicado, el mesotelioma no habría llegado a producirse, y esto no es así. Meramente, y no es poco, se habría atenuado el riesgo, pero no hasta el punto de haberlo hecho desdeñable; por eso se postula una prohibición mundial de todos los tipos de amianto: Newman Taylor (2009). Otra opción cualquiera, presupone dar por buena la pretensión del “uso seguro y controlado”.

El riesgo de mesotelioma, epidemiológicamente constatado, se advierte incluso ante dosis extremadamente débiles de amianto, en cualquiera de sus tipos, crisotilo incluido: Iwatsubo et al. (1998), Hillerdal (1999). Por otra parte, la mayoría de los expuestos, lo ha estado a una mezcla entre crisotilo y anfíboles. No es un riesgo dependiente de la dosis: es un riesgo estocástico. Teóricamente, una única fibra lo podría desencadenar (no obstante, existe evidencia de un origen policlonal: Comertpay et al. (2014)). En cualquier caso, para hacerlo efectivo, una única inhalación podría bastar.

En Pira et al. (2007), en un estudio comparativo entre primera y subsecuentes exposiciones al amianto, en relación con la mortalidad por mesotelioma y por cáncer pulmonar, respectivamente, concluyen que la SMR del mesotelioma, en la cohorte estudiada, está estrechamente relacionada con el tiempo transcurrido desde la primera exposición, mientras que, diferentemente, para el cáncer de pulmón, cabe relacionarla con las exposiciones subsecuentes, todo lo cual, según nuestro personal criterio, apunta claramente a la suficiencia de exposiciones únicas y breves, para desencadenar la aparición del mesotelioma. Ver: Cazzadori et al. (1992).

Así lo atestigua, por ejemplo, el caso del Padre Robert McNeill, el cual había pasado sólo cuatro horas –media jornada- durante dos o tres días, en la instalación de materiales de amianto-cemento, en la casa de su hermana, pero que ello bastó para llevarle a contraer el mortal cáncer, el mesotelioma, siendo indemnizado en septiembre de 2005, con un pago de más de 200,000 dólares australianos, en virtud de la resolución de su demanda contra la empresa “Seltsam Pty Ltd”, subsidiaria de la firma “RSE”, dedicada a la industria del amianto, y es que, como ya hemos indicado anteriormente en, exposiciones del orden de minutos de duración, han bastado para desencadenar, décadas después, un mesotelioma. Ver: Rom & Palmer (1974).

En 1980, el NIOSH norteamericano publica el informe titulado: “Work Place Exposure to Asbestos”, en el que se evidencia que, estadísticamente, exposiciones muy breves (de entre uno y noventa días), son suficientes para que pueda desencadenarse el mesotelioma, y es que, en general, as evidencias científicas disponibles señalan que bastan exposiciones puntuales, muy breves o ligeras, para desencadenar un mesotelioma - Garrahan (1987)-

En el caso del litigio contra la empresa «Amatex Corporation», los Lores británicos estimaron en su veredicto, que precisamente porque, en teoría, una sola fibra de amianto inhalada, puede bastar para desencadenar una patología asociada, cualquier situación de exposición debía de ser considerada suficiente para ser tenida en cuenta.

En la afectación residencial, distinguiremos dos grupos de afectados por diferente patología: mesotelioma, y el resto. El hecho de singularizar al mesotelioma, obedece a la desdichada característica de que es una dolencia maligna, que para ser desencadenada bastan, comparativamente, con las dosis más débiles, con las exposiciones más breves, ocasionales o incluso únicas, por lo que en la afectación no ocupacional, en general, y en particular en lo que respecta a la originada en razón de vecindad al foco de contaminación industrial, resulta ser la patología que más frecuentemente será registrada: (1).

Aquí parece oportuno hacer una relativa digresión, y, siguiendo a lo indicado en Meisenkothen (2014), hacer la puntualización de que generalmente, y desde una perspectiva epidemiológica, lo que se toma en consideración, es la dosis acumulada durante todo el tiempo de latencia, y en todas las circunstancias en las que la misma se haya podido desarrollar.

A veces puede suceder, y de ello hay constancia en algunas sentencias judiciales españolas (por ejemplo, en la SAP SS 275/2016), que la contaminación por asbesto, no ocupacional, y determinante del afloramiento de un mesotelioma, se ha producido por una doble vía: por la convivencia en un mismo domicilio con un trabajador del amianto, por el lavado de la ropa de trabajo del esposo, y por vecindad de ese domicilio, respecto del foco industrial de la polución por asbesto, el lugar de trabajo del marido. En cualquiera de las dos vías, y aun teniendo en consideración la acumulación de la contaminación adquirida a través de ambas, siempre se tratará de unos niveles netamente inferiores a los que habitualmente se han generado en el ámbito laboral, y sin embargo todo ello no ha sido obstáculo para que el mesotelioma se haya podido desarrollar.

No hay forma de poder establecer qué tipo de amianto, si es que hubo exposición a más de uno de ellos, fue el que determinó la aparición de un mesotelioma o de cualquier otra patología maligna relacionada con el asbesto.

Esta incuestionable realidad, choca frontalmente con las pretensiones de precisión y de cuantificación del riesgo, derivadas de determinadas actuaciones judiciales: Mastrangelo et al. (2014).

Si un trabajador del amianto llevó la ropa de trabajo a su domicilio, no hay forma de determinar si fue la exposición laboral, o la doméstica derivada de ella, la que fue la causa del mesotelioma, si el afectado es el propio trabajador, y no un familiar suyo, y en el supuesto también, de que esa distinción, en ese preciso contexto, tenga algún sentido: la exposición laboral suele ser más intensa, pero la no ocupacional ha podido estar presente durante más horas que las de la jornada laboral. Tampoco es automático deducir, que a un mayor riesgo le haya correspondido realmente esa precisa etiología.

Tal y como se indica en el mencionado trabajo, se trataría de algo similar a determinar qué bocanada en el humo del cigarrillo o qué paquete de cigarrillos son los que causan cáncer de pulmón de una persona; qué cantidad beba de la botella, o qué caja de cerveza, es la que causó la cirrosis; qué exposición a la luz solar, o qué quemaduras de sol hicieron que se originara el melanoma, o qué dosis de arsénico, en última instancia, fue la que causó la muerte de una persona sometida a un envenenamiento progresivo.

Por consiguiente, cuando se habla de exposiciones breves, esporádicas, puntuales o débiles, salvo que específicamente se conozcan las precisas circunstancias particulares del caso en cuestión, ha de entenderse todo ello, como referido a la exposición total acumulada durante todo el tiempo de latencia, y para todas las circunstancias que parcial o globalmente hayan podido estar contribuyendo a esa exposición acumulada.

Como consecuencia de exposiciones no ocupacionales, ya sea en razón de vecindad a un foco industrial de contaminación medioambiental por asbesto, ya sea como consecuencia de una convivencia con uno o más trabajadores del amianto, incluyendo eventualmente el lavado en el domicilio de la ropa de trabajo impregnada de las fibras, el género femenino ha asumido también una importante cuota de riesgo por amianto, evidenciada por el afloramiento de sus patologías asociadas, con especial énfasis en el mesotelioma, para cuyo desencadenamiento basta con dosis comparativamente más débiles, o exposiciones más breves, esporádicas o incluso puntuales y únicas, y en cualquier caso, siempre netamente inferiores a las generadas en el ámbito laboral: (2).

La futilidad de los reiterados intentos para tratar de establecer para el mesotelioma una proporcionalidad dosis-efecto, que permitiera postular un límite admisible en la exposición, es objeto de revisión en el trabajo de Silverstein et al. (2009), llevando a esos autores a la conclusión lógica derivable de esa constatación, en el sentido de que la única alternativa realista y efectiva, es la de optar por la prohibición total en el uso de todos los tipos de amianto, crisotilo inclusive.

Por otra parte, hay indicios suficientemente sólidos, como para que podamos concluir, que no se trata de una mera conjetura plausible: en Leigh et al. (2002) y en Leigh & Driscoll (2003), en el 80% de los casos autopsiados, sin historial de exposición conocida –laboral o no- la microscopía electrónica de transmisión, arrojó contajes de más de 200.000 fibras de amianto por gramo de tejido pulmonar seco, fibras de más de 2 micras de longitud, y sugiriendo fuertemente, la existencia de una exposición no reconocida, y cualquiera que hubiera sido la naturaleza de la misma: laboral, para-laboral, o medioambiental, de proximidad de un foco de generación laboral, etc.

En Merler et al. (2014), los autores hacen un estudio comparativo de los contenidos de fibras de asbesto, por gramo de tejido pulmonar, entre: a) pacientes de mesotelioma maligno, por contaminación ocupacional, b) ídem, por exposición medioambiental, y c) controles, y tanto mediante microscopía óptica, como a través de microscopía electrónica. Sus resultados ponen en evidencia la gran diferencia cuantitativa que arrojan los recuentos efectuados mediante uno u otro procedimiento. En el grupo de control, 269.000 fibras por gramo de tejido pulmonar seco, en microscopía electrónica, frente a sólo 28 observadas al microscopio óptico. En la exposición medioambiental, las cifras son, respectivamente, de 608.000, frente a 3.300, mientras que en la ocupacional, son de 1.950.000 y de 39.300, según el tipo de microscopio utilizado. Dicho de otra forma: en el grupo de control, se observaron 343 fibras “electrónicas”, por cada una “óptica”, mientras que para la exposición medioambiental, la cifra es de 184, y para la ocupacional, de 49.

En la experimentación animal, con altas concentraciones en la exposición, a veces ha bastado un solo día, para determinar el desarrollo de un mesotelioma, e incluso ha sido mencionado que, a veces, han bastado exposiciones con duración de minutos, para desencadenar dicha dolencia maligna: Rom & Palmer (1974).

Por otra parte, tal focalización del interés, preferentemente en el mesotelioma, también obedece al hecho, siempre constatado, de que su incidencia no guarda relación alguna con el hábito tabáquico, a diferencia de lo que ocurre con el carcinoma pulmonar, y, obviamente, tal circunstancia facilita la claridad y contundencia de tales estudios epidemiológicos.

En nuestro más reciente artículo –titulado «La lupa sobre la toga (VII)»-, incluimos lo siguiente sobre estas cuestiones:

“En el fondo, lo que se ventila en toda esta pugna dialéctica, son dos concepciones distintas de la etiología del mesotelioma, las dos igualmente válidas, que no son incompatibles, y que pueden coincidir, por tanto, tanto de forma sincrónica, como meta-crónica.

En una de ellas, la etiología del mesotelioma es una cuestión de probabilidad, mientras que en la otra, lo es de posibilidad, asociada a una probabilidad no desdeñable.

Según la primera de esas dos concepciones de la etiología del mesotelioma, la misma estaría positivamente asociada a la dosis acumulada; por tanto, cuanto más intensa, o más extensa temporalmente, o los dos factores acumulados, serían determinantes de una proporcionalmente creciente probabilidad de afloramiento del mesotelioma. Nada que objetar a todo ello, puesto que, efectivamente, así discurre la realidad evidenciada tanto por los estudios experimentales, como por los epidemiológicos.

Pero, al propio tiempo, también tales estudios ponen igualmente de manifiesto, que no se ha podido identificar ningún umbral de exposición, por debajo del cual el riesgo sea nulo, pudiéndose afirmar, con el pleno respaldo de los resultados obtenidos en tales estudios, que pueden bastar dosis mínimas, concentraciones de fibras en atmósfera, muy débiles, y/o exposiciones muy breves, esporádicas, aisladas o incluso únicas, para que el mesotelioma se pueda llegar a desencadenar. En teoría, una única inhalación podría bastar. Es precisamente la dificultad práctica que representa el manejo preventivo de esa realidad, la que ha determinado que la adopción de la prohibición de uso del asbesto, sea la única alternativa realista para poder afrontar ese riesgo, adoptándosela, en consecuencia, en numerosos países.

La prueba más evidente de todo lo antedicho, la constituyen aquellos estudios epidemiológicos referidos a poblaciones sin exposición laboral al asbesto, pero residentes en el entorno de los focos industriales de contaminación (minas, canteras, fábricas de amianto-cemento, astilleros, zonas portuarias, industria textil del amianto, talleres de reparación de vehículos a motor, etc., etc.). En un radio de varios kilómetros, en extensión en concordancia con la intensidad de la contaminación generada en ese foco, con un gradiente de difusión centrado en el mismo, y en concordancia con la dirección de vientos predominantes (otro elemento adicional de convicción), se observa una tasa de mesoteliomas, entre la población no laboralmente expuesta, netamente por encima del fondo general correspondiente a todo el país o zona geográfica considerados en cada caso.

A veces, incluso incluyendo a animales residentes en el entorno, y para los cuales no cabe aducir ninguna suerte de exposición laboral oculta. Por su menor tiempo de latencia, los casos de mesotelioma de esos animales afectados, suelen actuar como centinelas del riesgo medioambiental generado, con dosis que en todo caso siempre serán marcadamente inferiores a las presentes en el centro de trabajo, desde su perímetro para adentro, por lo que, por lo que respecta al mesotelioma, los puestos de trabajo sujetos al riesgo, lo son todos los de ese centro.

En el caso de las placas pleurales (afectación “benigna”, esto es, no maligna, pero que puede excepcionalmente llegar a degenerar en mesotelioma), para un foco de difusión importante, como es el caso de una mina de antofilita, en Finlandia, ese radio de la evidencia epidemiológica ha llegado a rebasar a los 10 kilómetros.

En la exposición medioambiental del entorno de los focos industriales de contaminación por amianto, las dosis habitualmente involucradas son claramente inferiores a las correspondientes a la exposición laboral.

A la vista de tales evidencias, parece insoslayable tener que concluir, que, de puertas para adentro, en el interior del perímetro de un centro de trabajo en el que ha habido presencia estructural significativa, o intervención en el proceso productivo, del amianto, los puestos de trabajo sujetos a tal riesgo, lo son todos.

El tribunal, en su resolución judicial, toma en consideración el aludido factor de probabilidad en la etiología, pero al propio tiempo, ignora toda la amplia casuística contemplada en la bibliografía, concordante con una posibilidad, asociada a una probabilidad no desdeñable. Sólo toma en consideración, en suma, a las evidencias que supuestamente propician el rechazo de la pretensión del demandante, pero olvidando, al propio tiempo, a aquellas que sí la favorecerían: “estrabismo dextrógiro”, aderezado con docta algarabía…

Para quien considere que un error judicial es una ley mal aplicada, o una mala ley aplicada, a efectos del resultado, lo uno o lo otro es lo mismo.

Ya con anterioridad hemos expuesto nuestros argumentos en virtud de los cuales consideramos que, por lo que respecta concretamente al mesotelioma, ni es procedente asumir que sólo unos determinados puestos laborales de un centro de trabajo en el que se haya manipulado amianto son los sujetos a tal riesgo, ni tampoco es asumible la exclusión, en base a no superar un determinado nivel de concentración de fibras en suspensión en el aire del puesto de trabajo para el que se ha efectuado la medición.

Nivel de referencia que, en todo caso, en su momento se estableció teniendo en consideración el riesgo de contraer una asbestosis, pero no para el mesotelioma, para el que no existen evidencias científicas disponibles que lo respalden y justifiquen, y que, en cualquier caso, la evolución de las legislaciones de las más diversas naciones apunta invariablemente a su sucesivo abatimiento hasta niveles siempre inferiores, como evidencia palmaria de su artificiosidad e inoperancia a efectos preventivos. Todo lo cual no obsta, para que el riesgo tenga tanta mayor probabilidad de generar el daño, cuanta mayor haya sido la exposición, y cuanto más cicateras o inexistentes hayan sido las medidas preventivas aplicadas, incluyendo a los reconocimientos médicos periódicos, cuando, como es aquí el caso, no se han extremado, ciertamente, los recursos materiales y humanos que se podrían haber aplicado, con arreglo a la tecnología disponible en cada momento, y que, rotundamente, no se llegaron a aplicar, como ya hemos tenido ocasión de constatar.

La exposición pormenorizada de tales argumentos, ya efectuada por nuestra parte, nos exoneran ahora de tener que volver a repetirlos en toda su integridad…

Véase, no obstante, el contenido de nuestro trabajo:

VECINDADES PELIGROSAS. Amianto y riesgo residencial http://www.rebelion.org/noticia.php?id=195186



El comienzo de dicho artículo, y a propósito del protagonismo jugado en las evidencias de contaminación no ocupacional por amianto, por los animales domésticos habitantes de los focos industriales de dicha contaminación, decimos en él lo siguiente: “El título de un estudio: «Amianto medioambiental y mesoteliomas en terneros lecheros» -Croft (1983)-, podría servirnos de puerta de acceso a nuestra inmersión en toda la problemática que arrastra la condición del amianto, como contaminante externo a sus focos de emisión”. La conclusión insoslayable de todo ello, es que todos los puestos laborales del centro de trabajo en el que se ha manejado asbesto, están sujetos al riesgo, por lo que respecta específicamente al mesotelioma.

El punto 4 del Artículo 2 del «Reglamento sobre Trabajos con Riesgo de Amianto» (Orden de 31 de octubre de 1984 –actualmente derogado-), especificaba:

“Trabajadores potencialmente expuestos: Aquellos que desarrollan la actividad laboral en puestos de trabajo en cuyo ambiente se den alguno de los siguientes supuestos:

La concentración de fibras de amianto, medida o calculada en relación con un período de referencia de ocho horas diarias y cuarenta horas semanales sea igual o superior a 0.25 fibras por centímetro cúbico.

La dosis acumulada medida o calculada en un período continuado de tres meses sea igual o superior a 15 fibras-día por centímetro cúbico”.

El susodicho punto quedó íntegramente suprimido, al ser dicho Reglamento derogado por Real Decreto 396/2006, a partir de su entrada en vigor (a los seis meses a contar desde el 11 de abril de 2.006).

Fuente utilizada: http://www.sindicatoferroviario.com/DOCUMENTACION/SALUDLABORAL/LEGISLACION/RTRA.PDF



Ni que decir tiene, que el mencionado punto 4 acreditaba méritos más que suficientes como para justificar su supresión.

En el ínterin entre ambas fechas, algunos jueces españoles se aferraron a él, para basar en el mismo su resolución desfavorable al trabajador demandante, afectado por un mesotelioma.

También hemos tenido ocasión de comprobar, cómo, en otras naciones, como es el caso de Colombia –y actualmente-, también se esgrimen argumentos similares, para el mismo fin denegatorio, en situaciones asimismo parecidas.

Si, como podemos ver, consultándola, la legislación española aplicable, decía lo que decía, solamente nos cabe concluir que aquí estamos ante un ejemplo clamoroso de una mala ley, aplicada, conforme a la expresión de la que ya anteriormente hemos hecho uso. Un mal Reglamento, que quizás haya podido tener cierta justificación, cuando se le ha aplicado a los casos de asbestosis, pero que aplicado a los de mesotelioma, resulta ser un completo disparate, en frontal colisión con las múltiples evidencias epidemiológicas disponibles desde hacía ya mucho tiempo. Todo ello, recordémoslo, refiriéndonos exclusivamente al mesotelioma, y no a las otras patologías malignas relacionadas con el asbesto, o a las benignas, exceptuando también a las placas pleurales.

Se trata, evidentemente, de una cuestión cuya importancia desborda a la mera crítica de una única sentencia judicial, y que, además, asume también esa mayor trascendencia, por el hecho de que, al parecer, la denominada «Comisión Nacional del Amianto», de carácter consultivo, e integrada por representaciones de las administraciones públicas, de la patronal de las empresas reconocidas como partícipes del riesgo por amianto, y por los representantes sindicales de los trabajadores, para el seguimiento de las cuestiones relativas al asbesto, asume como propio el criterio reflejado en el Reglamento, acerca de la definición de «trabajador expuesto al riesgo por amianto», sin exceptuar a aquellos casos en los que la patología desarrollada fue un mesotelioma.

Es posible, e incluso probable, que lo realmente sucedido, no haya sido que la Comisión haya asumido como propio el criterio expresado en el Reglamento, en su versión de 1984, sino al revés, que el texto del Reglamento haya sido confeccionado, precisamente atendiendo a las recomendaciones o sugerencias emanadas de la susodicha Comisión, en la que lo habitual es que se procure alcanzar un punto de equilibrio pactado, en el que habrá contribuido, como es previsible, el punto de vista empresarial, interesado, evidentemente, en restringir lo más posible el ámbito de aplicación de toda la legislación específica sobre asbesto, incluyendo, de forma más directa e intensa, al propio Reglamento, afectación por mesotelioma incluida.

Un equilibrio, además, que, como sucede para toda la legislación surgida en una sociedad constituida por clases sociales diferentes, con relaciones que implican, respectivamente, subordinación y predominio, ese equilibrio es reflejo asimismo de esas relaciones de poder fáctico y/o instituido.

A todo ello, en principio, desde un punto de vista pragmático o conformista, no habría, quizás, nada que objetar, si no fuera por el “pequeño” detalle, de que las evidencias científicas disponibles desde hace mucho tiempo, no justificaban que para el mesotelioma fuera también válida la definición de «trabajador expuesto al amianto», en los precisos términos en los que se expresaba esa definición en el susodicho Reglamento”.

Todas esas evidencias a las que antes aludíamos, apuntan a lo mismo: que aunque, como es lógico, cuanto mayor es la exposición, tanto más probable es el afloramiento de cualquiera de las patologías asbesto-relacionadas, mesotelioma incluido, no obstante, para que surja este último puede bastar incluso una única inhalación, y en todo caso siendo suficientes dosis débiles, o exposiciones breves, esporádicas, puntuales e incluso únicas, como hemos dicho. Es precisamente la imposibilidad material de poder disponer de ninguna suerte de medida preventiva eficaz, lo que ha determinado que numerosas naciones hayan optado por la prohibición de uso de todas las variedades de asbesto, como única alternativa verdaderamente viable para poder lograrlo.

Las evidencias experimentales nunca han permitido concluir que exista umbral alguno, por bajo que sea, por debajo del cual se pueda considerar inexistente el riesgo de adquirir un mesotelioma.

Al propio tiempo, las evidencias epidemiológicas apuntan igualmente a lo mismo. En efecto, tenemos, en primer lugar, que, difundiéndose la contaminación a partir de un foco industrial (buques ignifugados con amianto, astilleros, muelles de descarga, etc.), las dosis esperables en el entorno de esos focos, para una exposición no ocupacional, siempre serán netamente inferiores que las registrables para unas exposiciones laborales en el puesto de trabajo en el que el asbesto se haya manipulado.

En segundo lugar, el número de casos de mesoteliomas, sin mediar en ellos una exposición ocupacional, representan, en un círculo con radio de varios kilómetros, centrado en el susodicho foco, un apreciable incremento, respecto a la tasa de afectación de fondo, correspondiente al país o zona geográfica considerados en cada ocasión.

En tercer lugar, esa tasa evidencia un gradiente de difusión, centrado en el susodicho foco, de suerte que el número de casos no ocupacionales de mesoteliomas, es tanto menor, cuanto mayor es la distancia respecto del foco.

En cuarto lugar, todo eso sucede, además, en concordancia con la dirección de vientos predominantes, observándose que en ella se incrementa el número de casos, y el exceso estadístico se extiende hasta distancias mayores, en comparación con el resto de las demás direcciones.

En quinto lugar, a veces, entre los casos de esa misma zona de mayor incidencia, se han de incluir a los correspondientes a los animales domésticos residentes en la misma, y para los cuales no cabe aducir como posible ninguna suerte de exposición laboral oculta. Por su menor tiempo de latencia, esos casos de mesotelioma en animales domésticos pueden jugar el papel de centinelas frente al riesgo medioambiental.

En el ámbito laboral, por consiguiente, y allí donde se manipuló amianto, con exposiciones siempre netamente superiores a las registrables más allá del perímetro del centro de trabajo en el que el asbesto se utilizó, y en donde, ello no obstante, bastaron para desencadenar mesoteliomas, es obvio que, a mayor abundamiento, también han de haber podido bastar, en ese centro de trabajo, para originarlos igualmente en el mismo.

La debilidad de las dosis puramente medioambientales del susodicho entorno, pone de manifiesto que para adquirir un mesotelioma laboralmente, no son precisas las condiciones de intensidad o de persistencia, o de ambas, que en sede judicial, con tanta frecuencia, se exigen contundentemente como inexcusables para reconocer la etiología.


Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.

19/10/2016

http://www.rebelion.org/noticia.php?id=218117
 

Podemos denuncia el abandono institucional de las personas fallecidas por amianto

El diputado regional de Podemos Andrés Pedreño ha señalado que las administraciones públicas, como el gobierno regional, la Consejería de Sanidad o la Inspección de Trabajo, están “ocultando” la realidad que se encuentra detrás de las muertes de miles de personas por su exposición al amianto durante su vida laboral.

Ante lo que Pedreño considera como “dejación institucional”, el Grupo Parlamentario Podemos preguntará en la Asamblea a los consejeros de Desarrollo Económico y de Sanidad el motivo por el cual no se reconoce como enfermedad profesional a los miles de murcianos que sufren “la muerte silenciosa” por culpa del amianto.

Como ha subrayado el diputado de Podemos, en España el “95% de las muertes por exposición al amianto no son catalogadas como enfermedades profesionales. Esto deja en evidencia una tragedia que afecta a miles de personas, cuya muerte queda silenciada, ocultada y sin reconocimiento y por tanto, sin derechos”.

Andrés Pedreño ha puesto como ejemplo la gestión que realiza la Consejería de Sanidad que “no lleva recuento ni vigilancia sobre los afectados por exposición al amianto. Tampoco la Inspección de Trabajo, que muestra la misma indolencia puesto que no ejerce ningún tipo de control o revisión”. Lo mismo sucede en la empresa privada, ha dicho Pedreño, quien ha hablado de Repsol, compañía que no ha facilitado el listado de los trabajadores que han estado o están durante su vida laboral expuestos al amianto.

Peregrinaje de los afectados

El diputado regional de Podemos, tras varias reuniones con APENA, ha incidido en el “peregrinaje” de los afectados para conseguir que se le reconozca su patología como enfermedad profesional. “La soledad que sienten por la ausencia de estudios epidemiológicos. La impotencia ante un poder económico, Repsol Cartagena, y la dejación del poder político, el gobierno regional del PP, imposibilita que Repsol ponga a disposición de las autoridades el listado de los numerosos trabajadores que estuvieron expuestos al amianto durante décadas en la refinería de Cartagena”.

Pedreño ha afirmado que en esta Región mueren personas cuyas familias “se las ven y se las desean para que se les reconozcan los derechos que se derivan de la mortalidad por enfermedad profesional”.

Por ello, el parlamentario de Podemos ha hecho hincapié en que “hay desde el mundo empresarial y el del gobierno regional se bloquea el conocimiento que necesitamos para afrontar este problema y que no siga gente padeciendo o incluso muriendo en silencio y sin derechos. Necesitamos el conocimiento y compromiso de médicos y epidemiólogos, de los técnicos en prevención, de los propios trabajadores y trabajadoras, etc. para visibilizar y reconocer las enfermedades profesionales. Necesitamos de políticas audaces que apliquen las leyes que ya tenemos pero no se aplican. El silencio sobre las enfermedades profesionales nos convierte en una democracia silenciada”.

Lunes, 17 de Octubre de 2016

http://www.lacronicadelpajarito.es/region/podemos-denuncia-abandono-institucional-personas-fallecidas-por-amianto
 

Renfe, condenada a pagar 260.000 euros por la muerte de un trabajador de Los Prados debido al amianto
El exempleado fallecidó el pasado agosto con 54 años. Era electricista en el taller de Los Prados

Un juzgado de Málaga ha condenado a Renfe a pagar 260 mil euros a la familia de un extrabajador del taller de Los Prados fallecido por un cáncer causado por su exposición al amianto.

El empleado fallecido, Francisco Padilla, trabajó como electricista de los 18 a los 52 años reparando trenes y aires acondicinados y en contacto directo con el amianto. El pasado mes de agosto falleció a los 54 años después de que se le reconociera la incapacidad permanente. El juicio se celebró el pasado 9 de mayo, pero no pudo acudir porque se encontraba muy enfermo.

Su mujer y su hijo reclamaban una indemnización de 350.000 euros a Renfe por los daños morales, estéticos y físicos derivados del mesotelioma pleural, cáncer de pleura, que llevó a tener que extirparle el pulmón izquierdo, la pleura y parte del diafragma, además de someterse a radioterapia y quimioterapia.

La sentencia, contra la que NO cabe recurso, condena a Renfe a abonar 260.000 euros a la familia.

Entre 15 y 20 compañeros de trabajo de Padilla en los Prados han muerto, pero apenas la mitad han sido reconocidos como víctimas del amianto en los tribunales, que han dictado la correspondiente indemnización a sus famiias, según José Antonio Martín, presidente de la asociación de víctimas del Amianto Avida.

5/10/2016

http://cadenaser.com/emisora/2016/10/05/ser_malaga/1475689910_923378.html
 

Exigen la retirada del amianto en todos los centros escolares de la Comunitat

La Comissió Fibrociment, No Gràcies ha exigido hoy la eliminación total del amianto en todos los centros escolares de la Comunitat Valenciana y ha solicitado una reunión con la Conselleria para conocer el plan de actuaciones previsto durante este curso para la retirada del material en los centros.

La comisión ha informado en un comunicado de que en la reunión intentará buscar solución para aquellos centros que cuentan con amianto pero que no constan en los listados de plan de retirada de la Conselleria, y también para detectar nuevos casos.

En la última reunión celebrada el pasado martes, la comisión conoció el ritmo que la Conselleria está aplicando en la resolución de los casos detectados.

En el encuentro también se informó que en los últimos meses se ha actuado en decenas de centros de Alicante y Valencia y que "presuntamente" se ha concluido la intervención en los colegios de la provincia de Castellón porque el Consell ha eliminado el amianto en esos centros, ha informado La Comissió Fibrociment.

Estos datos otorgan a la organización "una visión más positiva que la que planteaba el gobierno valenciano anterior pero insuficiente, porque todavía hay decenas de centros en Valencia y Alicante que siguen estando afectados y supone un peligro para alumnos y docentes", han declarado sus miembros.

La comisión además también ha manifestado su esperanza en que "la comunicación con la Conselleria sea más fluida y que no haya que esperar demasiado tiempo para obtener respuesta de algunas direcciones territoriales".

(EFE)  6 octubre 2016


http://www.laverdad.es/alicante/201610/06/exigen-retirada-amianto-todos-20161006184222.html
 

Una industria criminal que tuvo sede central en Cerdanyola del Vallès (Barcelona)

Salvador López Arnal
Rebelión


Para el doctor Tarrés, científico concernido y comprometido.


Fue la empresa [Roviralta y Cia] que inició la industria del amianto-cemento en España, instalando la fábrica primera, en Cerdanyola (Barcelona), y siendo después absorbida por su continuadora, Uralita, en cuyo capital siguió participando. En la sesgada visión de algún historiador local, con afinidades nacionalistas, los Roviralta vendrían a representar al empresariado catalán, ilustrado, progresista y emprendedor, mientras que los March, que “se adueñaron” de su negocio, vendrían a representar al capitalismo rapaz y depredador, poco o nada respetuoso con el medio ambiente y con la salud de sus trabajadores y clientes. Ese maniqueísmo no se corresponde, en absoluto, con las evidencias disponibles. Baste señalar, por ejemplo, la presencia del apellido Roviralta en la alemana DAZAG [1], determinando en su día la atención del servicio secreto norteamericano en Madrid, en la década de los años cuarenta del pasado siglo. De ello existe evidencia documental, hoy ya accesible a la generalidad de las personas… que saben cómo buscarla.

Francisco Báez Baquet (2016)



Fuera de tema: El Viejo Topo cumple este mes sus primeros 40 años. ¡Felicidades! Se impone una sabatina. Pero antes una recomendación. En el número del mes de octubre, ¡el 345! la revista que sigue cavando y cavando publica una entrevista imprescindible de Joshua St. Clair a Noam Chomsky. ¡No se la pierdan! Les copio un paso directamente relacionado con los asuntos aquí normalmente tratados (en este caso sobre lenguas, identidades fuertes y cosmovisiones singulares e inconmensurables, uno de los “argumentos” usados en alguna ocasión para defender “construcciones nacionales”, escisiones y separaciones homogéneas). El fragmento que les decía:

“El lenguaje siempre ha sido considerado como un fenómenos sumamente complejo, muy diverso; los lenguajes difieren unos de otros [sólo] de formas arbitrarias. Si retrocedemos unos 60 años, digamos, y leemos la literatura profesional, la literatura técnica, nos dirá que no podemos decir nada general sobre el lenguaje: que cada lenguaje tiene que ser estudiado de forma individual, que los lenguajes pueden variar de formas arbitrarias, etc. Ahora, en cambio, sabemos muy bien que todos los lenguajes están hechos de la misma pasta, que las diferencias entre ellos son más bien superficiales. Hay aspectos, las propiedades nucleares del lenguaje -cómo construimos e interpretamos las expresiones que articulan nuestros pensamientos- que parecen ser muy uniformes en todos los lenguajes. Y esto es probablemente, una vez más, un reflejo de la uniformidad cognitiva de los humanos” [las cursivas son mías].

No parece que case bien esta reflexión con la idea del lenguaje como “alma profunda! y demarcadora-separadora de pueblos (especialmente en territorios de bilingüismo real), de comunidades enfrentadas (alentadas para ello), separadas, escindidas “si es necesario”, con identidad fuerte-muy-fuerte y excluyente.

Vayamos al tema de hoy, un asunto más que importante pero no siempre recordado.

Mientras el gobierno de la Generalitat abre vía a nuevas privatizaciones en el sector del agua; mientras las muertes obreras en “accidentes laborales” sigue aumentando (Fogars de la Selva en esta ocasión); mientras los registradores de Cataluña advierten que los planes de la Generalitat para montar su Hacienda propia pueden resultar muy caros (se habla de pérdidas de hasta 400 millones); mientras Enseñanza, con Meritxell ”AuraOpusDeiSexosegregado” Ruiz al frente, prepara al sistema educativo catalán para una “eventual escisión”; mientras se anuncia para marzo-junio de 2018 el juicio Palau-Millet-CDC; mientras entre 2009 y 2013 el gobierno de la Generalitat ha recortado 1.264 millones de euros en educación, un 16,7% menos, situándose -en términos del porcentaje del PIB- al nivel de Perú, Laos o Guatemala mientras la media de la UE es de 5,2% y todo eso a pesar de ser .Cat la Alemania del Mediterráneo; mientras los lemas publicitarios de la ANC siguen igualando falsariamente secesión liga-nordista con progreso, justicia y democracia real; mientras sabemos que Unió Democràtica de Catalunya pidió a la banca que le perdonase el 95% de su deuda; mientras el gobierno y la CUP (que apuesta por el ejercicio, se entiende conjunto, del derecho de autodeterminación de lo que ellos llaman “Países Catalanes”) siguen apoyando y dirigiendo un proceso antidemocrático de secesión (o de lo que sea) que no cuenta, como ellos mismos reconocieron, con apoyo ciudadano mayoritario; mientras algunas aristas de “Catalunya sí que es pot” (¡qué nombrecito... y con “Cataluña”, una vez más, en lugar destacado!) sigue jugando y deslizándose por las proximidades de las aguas soberanistas-secesionistas; mientras dirigentes que se dicen de izquierda siguen hablando de país, de hacer políticas de país, de la defensa de Cataluña y formulaciones afines; mientras las mujeres catalanes mayores de 15 años que sufren ansiedad o depresión se acercan al 20% (25% en el caso de catalanas de clases desfavorecidas y el 37% si se trata de mujeres con estudios básicos),.. mientras ocurre todo eso, se ha anunciado a principios de octubre que el amianto será uno de los protagonistas de la campaña de 2017 de los sindicatos europeos [2]. ¡Mejor que bien! ¡Por fin! ¡Un combate más que necesario!

(Tomo pie a partir de ahora en informaciones, trabajos y reflexiones de dos de las personas más activas y que más conocen el tema en nuestro país: Francisco Báez Baquet y Paco Puche. También en un artículo de Jessica Mouzo [JM]).

Hablamos, pues, de una de las industrias -con numerosas y diversas prolongaciones- más dañinas de la historia de la Humanidad que tuvo en Cerdanyola del Vallès (Barcelona) una sede muy importante. JM habló de ello en el global-imperial (cada vez más imperial, autoritario, vomitivo, ABCista e insoportable) del pasado sábado [3]. Se agradece desde luego. Los que dicen amar a Cataluña por encima de todas las cosas, la pàtria del seu cor aseguran, no suelen decir ni pío en torno a esta industria criminal -no exagero- y su inmenso legado de muertos, enfermos, sufrimientos, incertidumbres y desasosiegos. Tampoco debemos olvidar Rocalla, en Castelldefels. No se pierdan, es una recomendación que me agradecerán, un documental sobre el tema del Col.lectiu Ronda: “Units contra l’amiant” (“Unidos contra el amianto”: está subtitulado en castellano, si bien la mayoría de los trabajadores y familias afectadas que intervienen se expresan, no por casualidad, en castellano; son parte de la España que según algunos y algunas esclaviza a Cataluña, la vanguardia reaccionaria de los nuevos colonialistas lingüísticos en opinión de otros). Estén atentos a los primeros minutos del documental y a la “declaración de amor” de un trabajador de la empresa, de Rocalla. Observen sus ojos, su rostro y su inmensa tristeza.

El amianto fue empleado durante buena parte del siglo XX para montar tejados y cubrir tuberías y canalones. Estaba considerado uno de los materiales milagrosos, un todo terreno, porque era barato, incombustible, aislante de calor y del sonido y resistente a la corrosión química y a las torsiones. Desde los años 40 del pasado siglo se sabía que también era peligroso, muy peligroso y en 1977 fue declarado cancerígeno por la OMS (la literatura científica que lo había demostrado es muy anterior), aunque todavía se sigue empleando en muchos países del mundo. Para nuestra vergüenza, en Cuba por ejemplo. También en Rusia. Su largo periodo de latencia retrasa las consecuencias de su exposición. Es un factor psicológico clave: no pasa nada, se dice, se piensa; dentro de cien años todos calvos. A éste o a cualquier otro no le ha afectado. Son algunas de las sinrazones que suelen decirse. Pero gentes informadas, estudios sobre el tema, sostienen que el 100% de los mesoteliomas y entre el 8% y el 15% de los tumores de pulmón están vinculados a este mineral. Y, además, el pico de enfermos está por llegar. Se calcula que de aquí a 2030, medio millón de personas -¡500 mil personas trabajadoras, incluidas familias y próximos!- morirán en Europa de cáncer debido a la exposición al amianto.¿Está o no está justificado el uso de la expresión “industria criminal”?

El mesotelioma es un cáncer del mesotelio. El mesotelio es una membrana que forma el recubrimiento de varias cavidades corporales: la pleura (cavidad torácica), el peritoneo (cavidad abdominal, incluyendo el mesenterio) y el pericardio (epitelio de recubrimiento del corazón). El tejido mesotelial también recubre los órganos reproductivos masculinos y femeninos internos como la túnica vaginal de los testículos y la túnica serosa del útero. Según el lugar anatómico de asentamiento, hablamos del mesotelioma pleural, mesotelioma peritoneal, mesotelioma pericárdico, o mesotelioma gonadal (habitualmente, testicular). El mesotelioma está originado casi exclusivamente por el amianto, en cualquiera de sus variedades, el crisotilo incluido. Es un cáncer incurable y muy agresivo, con un tiempo de latencia cifrado en varias décadas. Patología maligna asociada al amianto, para ser desencadenada basta con dosis muy débiles, concentraciones muy bajas o exposiciones muy breves, esporádicas o incluso únicas. Puede bastar para ello una sola inhalación. Por todas estas características, constituye, a día de hoy y con apreciable diferencia, la peor de las patologías asociadas al asbesto.

Pues bien los fantasmas del amianto cercan Cerdanyola del Vallès, el municipio barcelonés que albergó la fábrica más grande de Uralita, comentaba JM en su artículo, “una empresa que empleaba el mineral cancerígeno para producir fibrocemento”. E n 1977, se cerró temporalmente un ala de la fábrica “por determinación de la Inspección de Trabajo, y a la vista de las múltiples deficiencias higiénicas que en ella se detectaron. Se ha discutido si se trató de una sobreactuación, por la presión de las circunstancias. Algunos indicios permanecen imborrables. En una gráfica, elaborada en 2012 por el doctor Menéndez Navarro -que abarca desde 1962 hasta 2010- sobre el número de casos registrados en España, de patologías “benignas” del amianto –asbestosis básicamente-, un prominente pico se alza solitario, justo en el emplazamiento correspondiente, precisamente, también en 1977

Uralita es y ha sido una transnacional dedicada a la fabricación o distribución de materiales para la construcción, cuya “columna vertebral” fue, en su momento, el amianto-cemento, aunque, viendo su web ac tual, pueda parecer que se trató casi de una actividad anecdótica o marginal. Nada de eso, es falso. Es una de las pocas multinacionales del amianto-cemento, que después de la enorme cantidad de noticias negativas sobre el amianto, ha optado por seguir manteniendo la misma marca, en vez de cambiársela como han hecho otras empresas, tanto o más relevantes que ella, en su misma actividad.

Quienes “levantaron la liebre” de la calamitosa situación en la que estaba la plantilla de la fábrica de Cerdanyola, prácticamente afectada en su casi totalidad, fueron los doctores Rodríguez-Roisín y Picado, y su s equipo del Hospital Clínic de Barcelona. P ese al optimista panorama que la “Mutua Mataronense” y la propia Uralita les venían pintando a las autoridades, a los propios trabajadores afectados, y a sus representantes sindical, la situación era grave. Otro de los temas que irrumpieron en los primeros años de la transición.

La primera condena a Uralita por la muerte de un trabajador expuesto al amianto por un juzgado de lo civil de Cerdanyola fue en 1997. La sentencia imponía el pago de 11 millones 700 mil pesetas (calculando mal, unos 12 mil euros). Uralita. Por supuesto, se opuso a la demanda de la viuda de José Antonio Rodríguez Valdivia y recurrió a la Audiencia de Barcelona.

Las fibras que desprende el mineral, proseguía JM, “se incrustan en los pulmones y provocan graves dolencias respiratorias y cáncer de pleura y pulmón”. La fábrica echó el cierre en 1997, como señalamos, y España prohibió el uso de este material en 2002, pero las consecuencias de la exposición al amianto siguen muy presentes tras 40 años de letargo. “Los médicos de la zona detectan más de medio centenar de enfermos por exposición al amianto al año”. Cerdanyola tiene un triste récord: “ser el municipio de España con mayor prevalencia de cáncer de pleura a causa de este carcinógeno”. Se habló de ello en un programa de “Salvados” de hace pocos meses dedicado al tema.

Desde su centro de operaciones, un despacho en el centro de atención primaria (CAP) Fontetes de Cerdanyola, comenta JM, el doctor Josep Tarrés “investiga y monitoriza a todos los enfermos por amianto de la ciudad”. Junto a un grupo de trabajo formado por otra decena de facultativos, este gran y comprometido neumólogo “ha detectado más de un millar de pacientes afectados por alguna de las dolencias derivadas del amianto. Y sigue sumando: cada semana aparece, de media, un caso nuevo.” El amianto, son palabras de Tarrés, “puede provocar desde patologías crónicas en la pleura, como las placas o los derrames pleurales, hasta tumores de pulmón”. La asbestosis [4] es otra de las dolencias más comunes, “aunque la verdadera sentencia de muerte es el mesotelioma, un cáncer de pleura que solo se produce por exposición al mineral” y reduce, hablando en general, hay excepciones, “la esperanza de vida a menos de un año desde el diagnóstico”. En el caso de la asbestosis, “aunque se cronifica, a largo plazo el paciente puede precisar de un trasplante e incluso puede causar la muerte por una insuficiencia respiratoria grave”.

Según el Departamento de Salud, sigue comentando JM, “los ingresos hospitalarios por asbestosis se han disparado un 83% en 10 años (en 2015 se registraron 361 hospitalizaciones de 245 pacientes)”. El doctor Tarrés, con razones más que justificadas, señala que cualquier cifra de afectados se queda corta: “El infradiagnóstico es ‘brutal”. Paco Báez también ha insistido sobre el tema. “Hemos rescatado muchas historias clínicas de fallecidos que, al ver de nuevo su caso, te das cuenta de que era una enfermedad por amianto”. No se trata de enfermedades laborales exclusivamente. “Hay víctimas pasivas: también los familiares de los empleados de las fábricas o sus vecinos han estado expuestos al amianto”. Mientras la asbestosis es más común entre los que fueron trabajadores de la fábrica -requiere una exposición prolongada al mineral-, “el mesotelioma precisa de mucha menos dosis inhalada, aunque tarda más en manifestarse”. De los 194 mesoteliomas que teníamos en diciembre de 2015, señala Tarrés, “el 43% no eran laborales. Muchas mujeres de los empleados de la fábrica aspiraban las fibras de amianto al lavar la ropa de trabajo de sus maridos, por ejemplo”.

Según los datos de los que disponía hace dos años -811 diagnósticos en septiembre de 2014-, señala JM; “el 66% de los casos eran de origen laboral. El resto se distribuía entre familiares de trabajadores (13,3%), vecindad (19,4%) y, en menor medida, por exposición ambiental”.

El infraregistro, no obstante, es un asunto a tener muy en cuenta.. “Nunca podremos saber cuánta gente afectada hubo realmente”, lamenta Tarrés. “Tras más de una década investigando la situación del amianto en Cerdanyola, Tarrés también ha mapeado la ubicación de los enfermos detectados”. Los estudios del neumólogo constataron que, debido a un fenómeno meteorológico (viento suave del noroeste), comenta JM (no es el único caso) “el grueso de los diagnósticos se concentra al sureste de donde se ubicaba la fábrica de Uralita. Tarrés reivindica la necesidad de “hacer un censo, como en Inglaterra o en Italia, del amianto que hay en la ciudad” y desambientar la zona en condiciones”. “Hay mucha pasividad en este tema”, lamenta con razón el neumólogo.

No les canso más. Añado el comentario de un gran activista: “Cuando un trabajador ha enfermado por amianto su único consuelo a esas alturas es encontrar médicos que sean humanos y éticos.. . Es el caso de Cerdanyola, Ferrol y otras ciudades, no hay mejor ejemplo que el Dr. López Areal, que en los años 70 descubrió él solito el 90% de los casos de asbestosis de España. En Cartagena es todo lo contrario no solo no ven nada, sino que cuando mueren, dicen que es el tabaco y se niegan a hacer pruebas de recuento de cuerpos de asbesto para tener una ‘certeza diagnostica”.

Hay más: “Obligan a las familias en un momento tan terrible a iniciar un calvario por los juzgados de guardia para obligarlos a hacer algo que ningún médico de España negaría. Pormenorizar los casos sería larguísimo, terrorífico y para algunos difícil de creer”. Por lo tanto, se se infiere “ que en una ciudad se diagnostiquen más casos de patologí as y muertes por amianto que en otra no va a depender de cifras reales, sino de la humanidad, la ética y el rigor científico de sus médicos”. En España no existe hasta el momento “un censo fiable de enfermos y fallecidos por amianto, no hay un registro de mesoteliomas, tampoco se celebran congresos médicos sobre el amianto y ello a pesar de la lucha y el empeño del Dr. Tarrés y otros pocos como él”. Concluye: “Queremos reiterar el agradecimiento de las Víctimas del Amianto al Dr. Tarrés y a los que como él, están de parte de las víctimas”.

Un comentario de Francisco Báez a este último comentario : “ Pues habría que hacerlo, habría que pormenorizar esos casos a los que aludes. Por terrorífico que sea el resultado. Por larga que sea la tarea. Si me pasaras los oportunos escaneados de los correspondientes documentos probatorios y esclarecedores de sus respectivos detalles importantes, con el añadido, eventualmente, de los comentarios tuyos que consideraras pertinentes, yo me comprometería a hacer de "cronista", y a tratar de que lo publicáramos (con autoría conjunta o sólo a mi nombre, como tú lo prefirieras), en “Rebelión”, para que quedara pública constancia. Lo difundiríamos, como de costumbre, a nivel internacional”.

¿Nada que ver con nuestro tema-monotema? En mi opinión, mucho que ver. ¿No tenemos también en este asunto profundas relaciones (y sufrimientos) comunes? ¿Nos importan sólo los casos de Castelladefels y Cerdanyola y no los de El Ferrol o el País Vasco? Cuando oímos o leemos sobre las protestas de Toledo o sobre las movilizaciones de las madres y padres andaluces, ¿no nos sentimos profundamente concernidos? ¿No las sentimos como nuestras? ¿Un muro, un Estado y que les den? ¿Esa es nuestra opinión, nuestro sentimiento?

Notas.

1) Un ejemplo de las prácticas de esta corporación: P: La séptima tiene como referencia los trabajadores forzados de un campo de trabajo, en el Berlín nazi, relacionado con DAZAG, una empresa alemana del grupo Eternit. ¿Nos explica esta referencia? Creo que en esa empresa invirtieron accionistas catalanes. R. Este es un caso enteramente similar al anterior, con el matiz de que aquí no estamos ante ninguna suerte de presos comunes, sino estrictamente ante presos políticos o ideológicos, como era el caso de judíos, gitanos, homosexuales, prisioneros de guerra, débiles mentales, etc. En el Consejo de Administración de DAZAG, efectivamente, se sentaba José María Roviralta y Alemany, en representación del paquete accionarial en manos de “Roviralta y Cia.”, la antecesora de “Uralita”, en cuyo capital mantuvo su participación, después de la absorción” (Tomado de Salvador López Arnal, Desvelando el silencio sobre el amianto. Conversaciones con Francisco Báez Baquet, Málaga, Ediciones del Genal, 2016).

2)  http://www.etui.org/fr/Themes/Sante-et-securite/Actualites/Des-experts-syndicaux-europeens-evaluent-leur-strategie-en-sante-et-securite-au-travail-et-planifient-les-prochaines-etapes


3) http://ccaa.elpais.com/ccaa/2016/09/30/catalunya/1475262515_667530.html

4) Neumoconiosis originada por el amianto. Es incurable, progresiva e irreversible. En su estado más avanzado, suele originar el llamado cor pulmonale (dilatación por hipertrofia del ventrículo derecho del corazón), determinando, eventualmente, el desenlace fatal.

Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.

8/10/2016

http://www.rebelion.org/noticia.php?id=217694


 
Cerdanyola del Vallès detecta un enfermo por amianto a la semana
La ciudad ya tiene el récord de ser el municipio de España con mayor prevalencia de cáncer de pleura a causa de este carcinógeno.

JESSICA MOUZO QUINTÁNS 30/9/2016

Los fantasmas del amianto cercan Cerdanyola del Vallès, el municipio barcelonés que albergó la fábrica más grande de Uralita, una empresa que empleaba el mineral cancerígeno para producir fibrocemento. Las fibras que desprende el mineral se incrustan en los pulmones y provocan graves dolencias respiratorias y cáncer de pleura y pulmón. La fábrica echó el cierre en 1997 y España prohibió el uso de este material en 2002, pero las consecuencias de la exposición al amianto despiertan ahora tras 40 años de letargo. Los médicos de la zona detectan más de medio centenar de enfermos por exposición al amianto al año y la ciudad ya tiene el triste récord de ser el municipio de España con mayor prevalencia de cáncer de pleura a causa de este carcinógeno.

Desde su centro de operaciones, un despacho en el centro de atención primaria (CAP) Fontetes de Cerdanyola, el doctor Josep Tarrés investiga y monitoriza a todos los enfermos por amianto de la ciudad. Junto a un grupo de trabajo formado por otra decena de facultativos, el neumólogo ha detectado más de un millar de pacientes afectados por alguna de las dolencias derivadas del amianto. Y sigue sumando: cada semana aparece, de media, un caso nuevo.

“Puede provocar desde patologías crónicas en la pleura, como las placas o los derrames pleurales, hasta tumores de pulmón”, apunta Tarrés. La asbestosis (el pulmón se aprisiona y el paciente sufre continuas insuficiencias respiratorias) es otra de las dolencias más comunes, aunque la verdadera sentencia de muerte es el mesotelioma, un cáncer de pleura que solo se produce por exposición al mineral y reduce la esperanza de vida a menos de un año desde el diagnóstico. En el caso de la asbestosis, aunque se cronifica, a largo plazo el paciente puede precisar de un trasplante e incluso puede causar la muerte por una insuficiencia respiratoria grave.

Latencia de 20 años

El amianto fue empleado durante buena parte del siglo XX para montar tejados y cubrir tuberías y canalones. Estaba considerado uno de los materiales milagrosos porque era barato, incombustible, aislante de calor y del sonido y resistente a la corrosión química y a las torsiones. Pero desde los años 40 se sabía que también era peligroso y en 1977 fue declarado cancerígeno por la Organización Mundial de la Salud (OMS), aunque todavía se emplea en muchos países del mundo.

Su largo periodo de latencia —los síntomas tardan entre 20 y 40 años en manifestarse— ha retrasado hasta ahora las consecuencias de su exposición. Los expertos calculan que el 100% de los mesoteliomas y entre el 8% y el 15% de los tumores de pulmón están vinculados al amianto, pero advierten de que el pico de enfermos está por llegar. Según la Unión Europea, de aquí a 2030, medio millón de personas morirán en Europa de cáncer por la exposición al amianto.

Según el Departamento de Salud, los ingresos hospitalarios por asbestosis se han disparado un 83% en 10 años (en 2015 se registraron 361 hospitalizaciones de 245 pacientes). Para Tarrés, no obstante, cualquier cifra de afectados se queda corta. El infradiagnóstico es “brutal”. “Hemos rescatado muchas historias clínicas de fallecidos que, al ver de nuevo su caso, te das cuenta de que era una enfermedad por amianto”, apunta el neumólogo.

Víctimas pasivas

El problema, asegura el médico, es que no se trata de enfermedades laborales exclusivamente. Hay víctimas pasivas: también los familiares de los empleados de las fábricas o sus vecinos han estado expuestos al amianto. Así, mientras la asbestosis es más común en antiguos trabajadores de la fábrica porque requiere una exposición prolongada al mineral, el mesotelioma precisa de mucha menos dosis inhalada, aunque tarda más en manifestarse. “De los 194 mesoteliomas que teníamos en diciembre de 2015, el 43% no eran laborales. Muchas mujeres de los empleados de la fábrica aspiraban las fibras de amianto al lavar la ropa de trabajo de sus maridos, por ejemplo”, apunta Tarrès. También la exposición por vecindad propició más diagnósticos de mesoteliomas ajenos a los trabajadores de la fábrica de fibrocemento.

Según los datos de los que disponía hace dos años (811 diagnósticos en septiembre de 2014), el 66% de los casos eran de origen laboral. El resto se distribuía entre familiares de trabajadores (13,3%), vecindad (19,4%) y, en menor medida, por exposición ambiental. El infraregistro, no obstante, frustra a los expertos. “Nunca podremos saber cuánta gente afectada hubo realmente”, lamenta el médico.

Tras más de una década investigando la situación del amianto en Cerdanyola, Tarrés también ha mapeado la ubicación de los enfermos detectados. Aunque lo esperable era que la distribución fuese más o menos uniforme en torno a la fábrica, los estudios del neumólogo constataron que, debido a un fenómeno meteorológico (un viento suave del noroeste), el grueso de los diagnósticos se concentra al sureste de donde se ubicaba la fábrica de Uralita.

Tarrés reivindica la necesidad de “hacer un censo, como en Inglaterra o en Italia, del amianto que hay en la ciudad” y desambientar la zona en condiciones. “Hay mucha pasividad en este tema”, lamenta el neumólogo.


LAS CONSECUENCIAS DEL AMIANTO

Latencia Las consecuencias de inhalar las fibras cancerígenas del amianto pueden tardar en manifestarse entre 20 y 40 años.

Tumores La exposición a este mineral causa el 100% de los mesoteliomas y entre el 8% y el 15% de los tumores de pulmón.

Asbestosis Los ingresos hospitalarios por esta fibrosis pulmonar se han disparado un 83% en 10 años (361 en 2015).

http://ccaa.elpais.com/ccaa/2016/09/30/catalunya/1475262515_667530.html
 
Amianto: 526 colegios tóxicos... y subiendo
Fecha: 26/09/2016 Inma Muro

Pese a estar reconocido como un cancerígeno de los más peligrosos, el asbesto sigue presente en las escuelas. No hay recuento oficial, pero padres de Cataluña, Madrid, Andalucía, Aragón y otras cinco comunidades han puesto en evidencia al menos 526 colegios. Podrían ser 3.000 en toda España, según calcula una de las asociaciones más activas en la denuncia. Solo donde las ampas dan la voz de alarma aflora el riesgo para la salud de niños y docentes. En el resto de las escuelas, y más en las privadas y concertadas, el silencio oculta el problema.

El mapa del amianto en colegios españoles no tiene un trazo definido, pero sí deja un rastro a lo largo de todo el territorio, que van pintando las asociaciones de padres y madres con sus protestas. “El consejero de Educación de la Comunidad de Madrid, Rafael van Grieken, nos dijo: «Nosotros no sabemos lo que hay en los colegios hasta que los padres lo denuncian»”, cuenta Blanca Cabrera, presidenta de la ampa del Colegio San Gregorio, de Galapagar (Madrid). Más de un año de lucha ha logrado que el tejado de uralita del gimnasio se haya sustituido hace una semana, al inicio del curso, pero aún queda fibrocemento en sus instalaciones. “Es imposible que en la Comunidad de Madrid solo haya un colegio con este problema”, añade Cabrera.

La respuesta del consejero que recuerda esta madre ejemplifica las posturas de otros gobiernos de comunidades en las que no se realizan inventarios ni hay cifras del alcance del uso de este material de construcción. Se incumple así una directiva de la UE de 2003 que establecía que los estados miembros crearían un registro nacional de los edificios públicos y centros industriales y comerciales que contuviesen amianto. Este material está relacionado con diversas enfermedades graves y reconocido por la OMS como cancerígeno al mismo nivel que el tabaco. Además, no tiene una dosis segura de exposición: con una sola fibra que penetre en los pulmones puede desarrollarse el mesotelioma, un tipo de cáncer vinculado al asbesto.

http://www.interviu.es/reportajes/articulos/amianto-526-colegios-toxicos-y-subiendo
 
Alarma en Toledo: 86.000 toneladas tóxicas con amianto pegadas a casa
Los residuos tóxicos se fueron acumulando durante años hasta formar pequeñas montañas. En el barrio viven 20.000 personas expuestas a material cancerígeno, denuncia una asociación.


El barrio del Polígono de Santa María de la Buenquerencia en Toledo queda dividido en dos por la N-400. En un margen, las instalaciones industriales que dan nombre al barrio; en el otro, las viviendas que se fueron construyendo para los trabajadores de esas fábricas. Las viviendas originales son de factura más humilde; las más modernas, chalets adosados incluidos, responden en apariencia más a una clase media, hijos de aquellos obreros o recién incorporados. La mayoría de las viviendas tienen cierto grado de protección por parte de las administraciones. En el barrio viven hoy más de 20.000 habitantes, de 55 nacionalidades distintas.

El barrio del Polígono está a unos 9 kilómetros del Álcazar de Toledo. Y a 300 metros de un vertedero al aire con unas 86.000 toneladas de residuos tóxicos compuestos, entre otros elementos, por el cancerígeno amianto. Un oficio de la Fiscalía General del Estado de mayo pasado al que ha tenido acceso EL ESPAÑOL y remitido a las administraciones afectadas, insiste en “la recogida, retirada y gestión” de dichos residuos.

Alcatel fue uno de los principales motores de desarrollo del Polígono. Pero había otras industrias de perfil no necesariamente tan tecnológico, como Ibertubo. Uno de los productos estrella de la construcción ha sido el fibrocemento, un material realizado con distintos componentes, entre ellos el amianto. Resistente y relativamente barato, con él se realizaron canalizaciones, techos, estructuras… La única pega conocida años después es que es altamente cancerígeno y no da la cara en los afectados hasta pasadas décadas. “Todos los tipos de amianto causan cáncer de pulmón, mesotelioma, cáncer de laringe y de ovario, y asbestosis (fibrosis de los pulmones)”, dice la Organización Mundial de la Salud, que lo considera como altamente perjudicial para la salud.

El inicio del uso en España del amianto data de la Posguerra. Desde los años ya existe cierta legislación laboral, dada a su peligrosidad. Sin embargo, hasta el año 2002 no queda prohibido su uso en España, adelantándose tres años a la fecha tope marcada por la UE.

Esta prohibición, junto a inspecciones laborales que no pasaban, llevó a la fábrica Ibertubo a cesar su actividad. Había que desmantelar toda la fábrica y el proceso se hizo, aparentemente, con todas las medidas de seguridad. El material tóxico fue introducido y sellado en piscinas. De esos días de ecologismo responsable constan fotos en las que los responsables políticos autonómicos se retrataban con máscaras en la boca incluidas. Pero todo era apariencia. Según recoge el informe técnico de la Fiscalía General del Estado aún a día de hoy hay amianto en las instalaciones abandonadas.

Todo el desmantelamiento aparentemente minucioso escamó en su día a Víctor Villén (61 años), cordobés, miembro de la Asociación de Vecinos El Tajo. Trabajador jubilado de Teléfonica, lleva viviendo desde 1980 en el barrio. Por eso fue testigo directo de una práctica habitual: “Ibertubo lanzaba todos los desechos del proceso de fabricación en las parcelas adyacentes. Tiraban el lodo sobrante, que es una masa con agua para que el amianto pudiera transportarse y no disiparse. Si un tubo se rompía, ya no lo podían vender, así que también lo cargaban en los camiones y lo lanzaban a las parcelas”.

Ibertubo alcanzó acuerdos con los dueños de esas parcelas. La empresa llegó a notificar al ayuntamiento de Toledo que tenía permiso de estos para poder verter lo que calificaban de “desechos de obra”. Dichos permisos constan de 1996, y solo incluía restos solidos, no lodos. La fábrica hacía hasta un favor a los propietarios de los terrenos: con esos desechos podía ir nivelando las parcelas. Esta práctica fue reiterada hasta el cese de la actividad y sin las medidas oportunas. Ibertubo, pese a saberse de la peligrosidad de los desechos, nunca estuvo autorizada para el manejo de esos restos según denuncian desde la Asociación de Vecinos.

Si alguien protestaba, cubrían los lodos y las tuberías rotas con algo de tierra. Hoy forman auténtica montañas, erosionadas por el viento, la madrigueras de conejos y demás elementos medioambientales que erosionan la tierra. Un informe de la Fiscalía General del Estado, realizado tras una denuncia presentada en 2014 por la Asociación de Vecinos El Tajo, la Plataforma de Toledo en defensa del Tajo, Ecologistas en Acción de Toledo e Izquierda Unida, eleva a 57.000 metros cúbicos la presencia de materiales con amianto, lo que equivalen unas 86.000 toneladas de material tóxico.

Los terrenos donde Ibertubo fue lanzado durante dos décadas sus desechos de fabricación están a escasos 300 metros de viviendas, colegios y centros deportivos. El viento y la acción de los animales (conejos y caballos) esparcen la fibras de amianto. A tan solo kilómetro y medio de este depósito ilegal de amianto se eleva una mole fantasmagórica: el gran hospital de referencia de Castilla La Mancha, megacentro para centralizar todas las especialidades sanitarias y que aguarda desde tiempos del presidente Bono a que alguien decida si acabarlo y darle uso. El colegio Escultor Alberto Sánchez está aún más cerca que el hospital soñado. El arroyo Ramabujas pasa por los terrenos. En sus márgenes quedan tubos de amianto y lodo que Ibertubo fue dejando. Son montículos que jalonan todo el paisaje y que son visibles desde Google Maps. Una parcela de cultivo sobre la que se esparció parte de ese material permanece seca. A escasos metros, terrenos de cultivo (vides y olivos) y un picadero de caballos perteneciente al expresidente socialista.

Eva Sanz es fisioterapeuta. Nació en el barrio hace 39 años. Su madre y su hermano siguen en el barrio. Junto a su marido, Alberto Sánchez, abrió una clínica. Y se compró un adosado en las últimas construcciones nuevas, a 300 metros en línea de los desechos con amianto. Tiene una hija de dos años.

El padre de Eva trabajaba en Alcatel; fue el fundador con otros amigos del club deportivo El Mirador. Piscinas, pistas de tenis y padel e instalaciones lúdicas para niños. Desde El Mirador se ve a la perfección los tubos lanzados y los montículos formados por el viejo lodo hoy seco y convertido en parte el polvo que se dispersa.

“A mí ya me da igual los efectos que tenga sobre mí, porque lo llevo respirando toda la vida”, dice Eva. “Me importa mi hija y los niños que viven en este barrio. Esto no da la cara hasta dentro de unas décadas y lo estamos respirando todo el día”.

A Eva le saltaron todas las alarmas cuando habló con la Asociación de Vecinos. “No nos podíamos imaginar que vivíamos a pocos metros de 86.000 toneladas de material tóxico con amianto”. Fue entonces cuando decidió montar la plataforma ‘Mi Barrio sin amianto’ para concienciar a los vecinos y reivindicar una solución. Trabajan con ella 11 vecinos. Su página en Facebook es seguida por unas 1.300 personas, para un problema específico de un barrio donde viven más de 20.000 personas. “Hay mucha gente que no quiere ver el problema, que no quiere hablar del amianto. Te acusan hasta de devaluar el barrio, las casas”, dice. “Cuando lo que queremos es simplemente una solución a un problema de salud: que no haya ni una sola de fibra de amianto en el aire. Ahora según las mediciones estamos respirando 4.000 fibras de amianto por hora”.

Eva está sentada en un banco de un parque realizando la entrevista para este reportaje. Lleva su camiseta amarilla reivindicativa. Una pareja que pasea por el parque se para. Él la mira y le suelta: “¡Pero si en toda la puta vida hemos tenido amianto en el barrio!¡Y no nos ha pasado nada!”. “Por eso, ya es hora que lo quiten porque es perjudicial”, responde lacónica Eva. El hombre parece reflexionar: “Claro, claro, por eso estoy con vosotros…”, y reinicia su paseo.

“Es una constante. La gente está más preocupada por el olor que viene de la depuradora o del matadero, las defecaciones de los perros, pero no por el amianto”, dice Eva. “El problema del amianto es que no huele, no se ve en el aire y tarda en dar la cara, así que los vecinos no lo ven como un problema”, sentencia.

Las construcciones más nuevas se han ido haciendo en la parte más cercana al vertedero de Ibertudo. De hecho, en una de las parcelas afectadas por los vertidos, se proyectó el llamado Barrio Avanzado, que no se llegó a ejecutar y que parece hoy caído en el olvido.

LA LUCHA CONTRA LAS ADMINISTRACIONES

El problema de los desechos de ibertubo implica a tres administraciones: el Ayuntamiento de Toledo, la Junta de Castilla La Mancha y por la Confederación Hidrográfica del Tajo, al pasar el arroyo Ramabujas. “Nosotros lo que queremos es que se llevan el amianto, lo sellen, o den una solución a este problema. El objetivo es cero fibras de amianto en el aire. No podemos aceptar otra cosa”, insiste Eva. Cualquier solución pasa por un desembolso millonario, que hoy en día nadie se atreve a calcular.

Este verano corrió el rumor por el Polígono de que “los tubos de amianto” habían sido retirados. Todo surgió de la acción de la Confederación Hidrográfica, que decidió retirar los desechos que había en su jurisdicción: todo aquello que estuviera a 1,5 metros del caudal seco por el verano del riachuelo. Trajeron maquinaria, camiones y operarios vestidos con monos blancos. “Levantaron una nube de polvo que a saber tú”, cuenta Víctor Villen, testigo desde la distancia de la retirada mínima de desechos y que no resolvía ni de lejos el problema. EL ESPAÑOL ha podido comprobar que en el cauce seco de Ramabujas sigue habiendo una ingente cantidad de tubos a la vista y lodo en sus márgenes.

Muchos de los desechos no son ni siquiera visibles, ya que forman montículos apilados durante años por lodos y tubos rotos. “Los camiones venían y descargaban. Si alguien protestaba, lo enterraban con un poco de tierra”, cuenta Víctor.

Las mediciones en el aire en la zona siempre han dado “por debajo de los valores que marca la legislación actual” y siempre concluyen con un “lo que no supone un riesgo para la salud”. Los valores a los que se refieren esos informes hacen referencia a la legislación laboral sobre uso de amianto que solo permite la exposición del trabajador con traje protector y por un periodo no superior a cuatro horas. Los vecinos caminan sin traje protector y están expuestos todo el día a los vientos que levantan el polvo de los desechos.

El informe de la Fiscalía General del Estado remitido el pasado 6 de mayo a las tres administraciones afectadas tira por tierra esta excusa esgrimida hasta la saciedad por los responsables políticos, asegurando que no es aplicable a este caso al encontrarse el amianto en un medio abierto y que las fibras se esparcen por el aire.

Durante años los vecinos han encontrado un laberinto burocrático y de dejación de responsabilidades, según denuncian. Tan solo este año la alcaldesa de Toledo Milagros Tolón, del PSOE, decidió crear por primera vez una comisión en la que están incluidos los vecinos. La comisión se constituyó en mayo e incluye a expertos, las tres administraciones implicadas y a las asociaciones de vecinos, que por primera vez tienen voz en un órgano. A fecha de hoy esperan a que se convoque la comisión y haga públicas las conclusiones de los expertos. La alcaldesa se ha comprometido públicamente a que antes del final de esta legislatura habrá una solución encima de la mesa. Esa solución para Eva y Víctor solo pasa por una exigencia: “que haya cero partículas de amianto en el aire”.

Mientras, la Fiscalía General ha remitido en julio otro oficio a la Consejería de Medio Ambiente para que explique si se ha producido algún avance en la retirada de los desechos. Los oficios de la Fiscalía no obliga a ninguna administración a actuar. La Asociación de Vecinos El Tajo y la Plataforma ‘Mi barrio sin amianto’ estudian denunciar ante los tribunales la dejadez de administraciones.

http://www.elespanol.com/reportajes/grandes-historias/20160930/159484802_0.html
 
Fallece una extrabajadora Productos Aislantes de Errenteria a causa del amianto

DONOSTIA. Una extrabajadora Productos Aislantes (Ercros) de Errenteria ha fallecido como consecuencia de un mesotelioma pleural que le diagnosticaron el pasado mes de diciembre, un cáncer causado por su exposición al amianto entre 1961 y 1963 en esa empresa.

La asociación vasca de víctimas del amianto Asviamie informa en un comunicado de que esta mujer, Luisa Lekuona Michelena, vecina de Oiartzu, murió el domingo y es la víctima número 17 de los fallecidos por amianto este año.

Asviamie señala que, tras las gestiones efectuadas por CCOO, la Seguridad Social reconoció a la extrabajadora una incapacidad absoluta por enfermedad profesional y la pensión correspondiente.

Esta asociación denuncia "el silencio de las autoridades sanitarias del Gobierno vasco ante la epidemia del cáncer profesional derivado del amianto u otras sustancias de amplio uso en el ámbito laboral", y afirma que, "como consecuencia de esta actitud, tampoco se requieren a las empresas, rigurosas medidas preventivas frente a las sustancias cancerígenas o tóxicas".

"Dicho silencio, además de perjudicar en las prestaciones de la Seguridad Social a las víctimas, conlleva que Osakidetza asuma cuantiosos gastos sanitarios que no le corresponden dada la contingencia profesional de la enfermedad", destaca.
(deia.com) EFE   2-8-2016

http://www.deia.com/2016/08/02/economia/fallece-una-extrabajadora-productos-aislantes-de-errenteria-a-causa-del-amianto-
 
¿Hay amianto en las pizarras de los colegios españoles? Algunos las retiran por las consecuencias sobre la salud

Colegios de varias comunidades autónomas como País Vasco, Andalucía o Islas Baleares han iniciado este verano las obras para retirar las pizarras de tiza de los centros ante la posibilidad de contener amianto, una sustancia perjudicial a la salud que podría encontrarse en aquellas pizarras anteriores a 1990, según informa el fabricante de productos de escritura Legamaster.

El mineral, compuesto por fibras de átomos de sílice y materiales pesados, se dejó de utilizar en los años 80 ante la demostración de que las fibras que lo formaban podían provocar cáncer de pulmón o pleura, así como un tipo de fibrosis pulmonar denominada asbestosis. Desde entonces, la prohibición del amianto ha sido progresiva hasta efectuarse en España en el año 2002, como ha descrito Legamaster.

Ante la posibilidad de padecer estos problemas, la compañía ha señalado la necesidad de realizar una "renovación profunda de las pizarras" en el sector educativo, como ha ocurrido en otros países, que han prohibido este tipo de material. Europa Press.   2-8-2016

http://ecodiario.eleconomista.es/sociedad/noticias/7743301/08/16/Colegios-espanoles-retiran-las-pizarras-de-tiza-ante-la-posible-presencia-de-amianto-y-sus-consecuencias-sobre-la-salud.html
 
Uralita indemniza con casi 140.000 euros a una familia tras la condena por cáncer de amianto
La autopsia reveló que la causa de la muerte del trabajador de Uralita fue un mesotelioma sarcomatoide difuso, enfermedad producida por la inhalación de fibras de amianto.

Uralita se ha visto pagar una indemnización de 135.612 euros a una mujer viuda y a sus cinco hijos por la enfermedad que sufrió su marido cuando trabajaba en las instalaciones que la firma fabricante de fibrocemento tenía en Valladolid.

El abono, según El Norte de Castilla, se produce a raíz de la sentencia firme del Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León dictada en enero, que fijaba en 87.182 euros para su viuda y otros 9.686 euros para cada uno de los cinco hijos, más los intereses legales, la cantidad a pagar por Uralita Productos y Servicios (anteriormente Fibrocementos).

El marido y padre de los demandantes, trabajó en la fábrica de la compañía Uralita en Valladolid desde febrero de 1974 hasta el 7 de mayo de 1992
El fallo considera probado que Cándido B. M. trabajó en la fábrica desde febrero de 1974 hasta el 7 de mayo de 1992. Se dedicaba a descargar camiones de amianto "sin que conste se realizaran mediciones adecuadas de dicha sustancia contaminante y sin que existiera ningún tipo de medidas de protección colectiva ni individual".

El 19 de septiembre del 2010 el trabajador falleció con 79 años y la autopsia determinó que la causa de la muerte fue un mesotelioma sarcomatoide difuso, una enfermedad producida por la inhalación de fibras de amianto. Está científicamente probado que la inhalación de estas partículas de forma periódica provoca enfermedades respiratorias que terminan derivando en cáncer de pulmón.

La Seguridad Social declaró el carácter de enfermedad profesional en marzo de 2011, por lo que se le reconoció a su esposa una pensión de viudedad. En 2013, el Juzgado de lo Social 1 de Valladolid impuso mediante una sentencia a la empresa un recargo del 50% de las prestaciones reconocidas, porque Uralita no contaba con medidas de seguridad e higiene durante los 18 años que el trabajador permaneció en ella.    (2-8-2016)

http://vozpopuli.com/economia-y-finanzas/87299-uralita-indemniza-con-casi-140-000-euros-a-una-familia-tras-la-condena-por-cancer-de-amianto
 
Iveco indemnizará a uno de sus empleados tras enfermar por el amianto
Es la primera sentencia por este tipo de enfermedad de la empresa que deberá pagar 60.000 euros

15/07/2016 El trabajador, que tiene en la actualidad 69 años, trabajó desde enero de 1973 hasta 2006 como electricista montador de los vehículos blindados BMR, periodo en el que habría estado en contacto con el polvo del amianto bajo ningún tipo de protección, ya que el producto se utilizaba para encintar los tubos de escape y se suministraba en bovinas que al desenrrollarlas desprendían también parte de la sustancia nociva.
Según informa el diario El Norte de Castilla, la magistrada del Juzgado de lo Social número 2 de Valladolid ha condenado a la empresa Iveco España (heredera de la actividad que en los años 70 y 80 realizaba Enasa-Pegaso en su fábrica de Valladolid) a pagar una indemnización de 58.274 euros, más los intereses legales, por la enfermedad profesional contraída por uno de sus empleados, que estuvo expuesto al amianto mientras montaba las tanquetas del Cuerpo Nacional de Policía, Guardia Civil, las barcazas de la Marina y los BMR del Ejército.
Esta sería la primera sentencia por este tipo de enfermedad en la empresa de la carretera de Soria, que no solo se dedicaba a la fabricación de automóviles y furgonetas, sino que recibió contratos de construcción de blindados para los Cuerpos de Seguridad, el Ministerio de Defensa y países como Arabia.
La exposición continúa del trabajador a la sustancia nociva conllevó, según la jueza, que en junio del 2011 le fuera diagnosticado asbestosis por parte del Servicio de Neumología del Hospital Clínico Universitario de Valladolid, pese a que al principio (en noviembre de 2010) existía la sospecha de que fuera fibrosis pulmonar.
Uno de los aspectos que ha sido decisivo, según cuenta el diario, para la condena ha sido la fotocopia del informe que realizó la Inspección de Valladolid en septiembre y octubre de 1985, tras las denuncias del comité de empresa, donde se concluye que en Iveco "se manipulaba el amianto en el montaje de los tubos de escape de las tanquetas", sin que en aquellos años se realizasen mediciones. Además, la magistrada sostiene que existe una responsabilidad de la empresa en cuanto al cumplimiento de la normativa de prevención de riesgos laborales que existía en los años 60 y 70.
Por su parte, Iveco está a la espera de decidir si recurre o no ante el Tribunal Superior de Justicia.   (equiposytalento.com)

http://www.equiposytalento.com/noticias/2016/07/15/iveco-indemnizara-a-uno-de-sus-empleados-tras-enfermar-por-el-amianto
 
Abren expediente sancionador por un vertedero con amianto en Andalucía
La Junta de Andalucía alerta de la existencia de esta sustancia en Huelva, a escasos metros del hospital Infanta Elena


La Junta de Andalucía ha abierto un expediente sancionador por un vertedero incontrolado con amianto de Huelva situado a escasos metros del hospital Infanta Elena, según ha informado hoy el consejero de Medio Ambiente, José Fiscal.

A preguntas de los periodistas, Fiscal se ha referido a la denuncia por el vertedero presentada ayer por IU ante la Fiscalía de Medio Ambiente y el Seprona, y ha precisado que el expediente de la Junta al responsable de la empresa se abrió con anterioridad.

El vertedero, repleto de todo tipo de residuos, además del amianto, está situado en el solar donde se ubicó la extinta empresa Coinfasa, junto a la carretera N-431, que une Huelva y San Juan del Puerto (Huelva).

Fiscal ha dejado claro que desde la Consejería de Medio Ambiente se actúa “cuando se tiene constancia de alguna actuación que no se corresponde con la normativa vigente”. El consejero ha dicho que se desconoce la procedencia de los residuos, mientras que desde IU se apunta que puedan provenir presuntamente del derribo del edificio de Fripesa, en el Parque de Zafra, que llevó a cabo el Ayuntamiento de Huelva.
1-7-2016
 
‘Señora Clara López, mi esposa no tiene ninguna gripita’
El esposo de Ana Cecilia Niño, afectada por el asbesto, le escribe una carta abierta a la ministra de trabajo

Respetada señora ministra Clara López:

Hoy 1 de julio, se conmemora en varias partes del mundo el día de la toma de acciones respecto al mesotelioma, una patología que, junto a la asbestosis, se da cuando una persona se expone al asbesto. Este tipo de patologías registradas en la tabla de enfermedades laborales causadas por el asbesto –elaborada por su ministerio– tiene un periodo de latencia grande. Lo anterior significa que tardan un tipo largo en manifestarse después de la exposición al asbesto, y también depende del nivel de exposición y del sistema inmune de cada persona. Por esta razón, no todas las personas tienen un cáncer como el de mi esposa. Hoy celebramos la conciencia de los gobernantes de más de 56 países donde se ha prohibido el asbesto y nos unimos a las acciones de millones de personas que gritan #AdiosMesoteliomas.

Le escribo lo anterior, señora ministra, para que escuche sus pasadas declaraciones en La W, las cuales entran en total contradicción con su antecesor Luis Eduardo Garzón, quien afirmo públicamente, con toda la razón en el congreso, que “el material es un problema de salud y que el Gobierno está dispuesto a prohibirlo”. Además resaltó que “el problema del asbesto no es una tema de salud ocupacional, sino un tema de salud pública”.

He luchado junto a mi amada esposa como su cuidador, su secretario y su enfermero, y vivo de cerca lo que ella vive. Le puedo decir con seguridad, señora ministra, que no es una gripita como lo quieren hacer ver los defensores del uso del asbesto, es un cáncer que no tiene cura hasta el momento y contra el cual nos encontramos luchando día a día. Yo no me indigno porque la industria se defienda, está en todo su derecho, lo que me indigna es que lo hagan usando premisas falsas como supuesto uso seguro del asbesto: negar que todas las formas y presentaciones de asbesto producen cáncer, no aplicación del principio de precaución, y la falta de evidencia científica, a pesar de ser universal, son algunos ejemplos. Este es, por lo demás, un tema también ético que va más allá del derecho y motivo de otra discusión.

Esta posición está orientada a sostenerse en su producción –a pesar de la salud de muchos ciudadanos– para evitar invertir en la extensión de modelos y procesos productivos que ya saben hacer, con los cuales exportan a otros países donde no les permiten ingresar productos con asbesto.

El punto es, señora ministra, que los que hablan a sus oídos son los representantes de esas empresas. Por esta razón, me gustaría que nos atendiera en su despacho, que escuche las razones y las propuestas que tenemos como afectados. Nuestra intención no es en ningún momento causar daño a los trabajadores que en algún punto tienen contacto con el asbesto, tampoco atacamos a los representantes de estas industrias que, a nuestro parecer, intentan inducir miedo con la terminación del trabajo de muchas personas. Todo lo contrario: hay suficientes estudios científicos que indican que la prevención de mesotelioma y asbestosis se debe hacer prohibiendo el uso del asbesto en todas sus formas. Existen modelos económicos de transición que no afectan la economía, como en el caso de sustitución europeo, ejemplo que, además, nos muestra que la consecuencia de usar asbesto es peor a nivel macroeconómico.

Nosotros, hablo por mi esposa y los afectados que conozco, defendemos la vida y la salud de muchas otras personas que pueden estar expuestas al asbesto y vivir lo que hoy vivimos, aclarando eso sí, que a pesar de los dolores, del sufrimiento y la afectación que nos causó esta enfermedad, bendecimos la oportunidad de concientizar a la población, de unir más nuestro matrimonio, de vivir un hogar mucho más fuerte, tranquilo y puro, de mostrarle a otros que el amor es más fuerte que el cáncer.

Comedidamente le solicito que escuche a mi esposa. Hace varios meses pedimos una cita para entregar las firmas de más de 35 mil colombianos que apoyan la petición de mi esposa, cita que fue negada y trasladada al Ministerio de Salud por ser tema de salud pública, en donde muy atentamente el señor ministro Alejandro Gavira nos recibió y nos confirmó que el tema del asbesto claramente es un tema de salud pública. Ahora escuchamos sus palabras, donde está considerando en primera instancia que el tema se relaciona con salud ocupacional, su ministerio sanciono recientemente la mina las brizas por mal uso del asbesto, Señores del ministerio de trabajo: no existe un uso seguro del asbesto. ¿Sabe usted qué consecuencia presentarán las personas expuestas en 20 años?

La invitamos a escuchar otra postura diferente, a estudiar el tema más a fondo para buscar que el gobierno se ponga de acuerdo en un solo consenso. Tenga en cuenta que cualquier decisión y posición que tome el ministerio lo debe hacer escuchando también a las víctimas de este mineral, que por lo demás solo buscan que el gobierno tome parte de responsabilidad con la salud y la vida de trabajadores y de miles de colombianos que a diario se ven expuestos al asbesto.  (1-7-2016

http://www.las2orillas.co/senora-clara-lopez-mi-esposa-no-tiene-ninguna-gripita/
 
El dinero mejor gastado

El que suscribe no es nada partidario de gastar por gastar. Los recursos destinados a un fin deben estar en proporción al bienestar que nos produce, y cuando se trata de dinero público, la Constitución (art. 31) y la decencia nos exigen que ese gasto realice una asignación equitativa de los recursos públicos y que su programación y ejecución respondan a los criterios de eficiencia y economía. Para esto no hay reglas fijas y los distintos programas políticos darán prioridad a una cosa o a otra, pero siempre bajo el prisma del interés público. Por tanto, no me apunto a que las administraciones públicas gasten al ritmo de peticiones disparatadas.

La debida protección de la salud no es un capricho. Y si hay algo que nos aterra es ese mal día que avisa un dolor raro, una mancha sospechosa, un color amarillento o un bultito que duele. A veces todo queda en un susto pero en ocasiones la fatalidad entra a saco en la vida del hombre o mujer, incluso a la del niño o niña, y en la historia clínica aparecen las palabras carcinoma, tumor o cáncer. ¿De qué depende? Seguro que hay factores ambientales, hábitos, y sobre todo factores genéticos; algunos serán inevitables pero otros se podrán prevenir, y con estos, ¡¡sin cuartel!! El amianto es un producto cancerígeno clasificado por la Agencia Internacional de Investigación del Cáncer como uno de los peores. Hasta su prohibición ha sido muy utilizado en la construcción, y, por tanto, también en los edificios que albergan nuestros centros educativos. El desgaste derivado del tiempo lo convierte en un peligroso riesgo para la salud. No se trata de un alarmismo temerario, es una realidad frente a la cual hay que actuar con serenidad pero con contundencia. La respuesta no puede ser en ningún caso que, a corto plazo, el centro se busque la vida y que con su presupuesto de funcionamiento (suministros, material escolar), ya bastante recortado, retire el amianto, como dice el AMPA del IES Mirafores de los Ángeles (Málaga) que le han planteado desde la Junta de Andalucía.

¿Hay dinero para retirar el amianto de nuestras escuelas e institutos? Un repaso al estado de gastos de la Administración autonómica permitiría, por ejemplo, prescindir de más de un asesor que no sabe de nada, pasar a mejor vida más de un 'autobombo' del consejero de turno en forma de presentación (fiestorro, para entendernos) de la última chorrada que se le ha ocurrido o ahorrarnos el 'sesudo' estudio de centenares de miles de euros para 'descubrir' que la vivienda es una mercancía. Es posible conseguir dotaciones presupuestarias para que, en tiempos y formas razonables, se logre la tranquilidad de unos padres respecto a la salud de sus hijos. Sería el dinero mejor gastado.
29-6-2016
 
El asesino invisible llamado amianto

José Mª Martín de Madrid. Jubilado de Uralita en Alcázar de San Juan.- El amianto, el asesino invisible, se ha cobrado una víctima más en nuestra región. Consecuencia de mesiotelioma plural provocado por la exposición al amianto, fallecía el pasado 20 de marzo un trabajador de 62 años, ya jubilado, de Uralita Sistemas de Tuberías de Alcázar de San Juan (Ciudad Real).

Electricista de profesión, hasta su despido por ERE en mayo de 2012 trabajó durante 36 años en esta empresa, 28 de ellos en la fabricación de tubería con amianto, hasta su prohibición en 2002 por la legislación española por ser cancerígeno; más los dos años que duró el desamiantado en la nave.

Tras casi media vida trabajando con el amianto, el pasado 4 de febrero le diagnosticaron un mesotelioma pleural, un tipo de cáncer específico relacionado con la exposición al amianto. Un jarro de agua fría para él, para su familia y para todos los que le conocíamos. Un mes y medio más tarde el amianto nos lo arrebató. A él y a tantos otros trabajadores y trabajadoras que, sin conocer las nefastas consecuencias que estaban por venir, estuvieron día a día en contacto con este cancerígeno.

Y no podemos olvidarnos de sus familias, de sus parejas, de sus hijos e hijas, que también estuvieron en contacto con el amianto, pues en la ropa de trabajo que llevaban a casa iba impregnado polvo de esta maldita sustancia.

A los pocos días de ser diagnosticado, se solicitó al Instituto Nacional de la Seguridad Social que se reconociera el origen laboral de su enfermedad. A fecha de hoy, lamentablemente no tenemos contestación al respecto. La mutua MIDAT Ciclos y la empresa Uralita Sistemas de Tubería, citados para la conciliación el pasado 8 de marzo, en el Servicio de Mediación y Arbitraje de Conciliación de Ciudad Real sobre declaración de enfermedad profesional, no se presentaron, eludiendo así su responsabilidad.

¿Cómo puede ser posible que un trabajador jubilado diagnosticado con un mesiotelioma pleural, enfermedad reconocida en el cuadro de enfermedades profesionales, tenga que mendigar un derecho reconocido y desgraciadamente para él y su familia justificado? No es de recibo que los organismos competentes, el INSS, la mutua y la empresa inhiban cualquier responsabilidad al respecto. Es de justicia con la familia, para evitar mayor sufrimiento al que ya están padeciendo por la muerte, reconocer que ha sido consecuencia de una enfermedad profesional. Lamentablemente este reconocimiento llega en demasiadas ocasiones cuando la persona ya ha fallecido.

Ya han pasado 14 años desde que en nuestro país el amianto fuera prohibido, pero sigue estando entre nosotros, instalado en edificios, viviendas, instalaciones industriales, escuelas, hospitales, edificios públicos. El amianto se utilizó de forma abundante en todos los sectores y a lo largo del tiempo, dadas sus propiedades aislantes, mecánicas, químicas, térmicas y por su bajo coste.

El amianto puede producir graves enfermedades, algunas de ellas pasado mucho tiempo desde la exposición, hasta 30 años después: problemas pulmonares (asbestosis, placas pleurales), alteraciones cardiacas y gastrointestinales. También puede provocar cáncer de pulmón y mesoteliomas pleurales (son cánceres específicamente relacionados con el amianto), peritoneales o pericárdicos, cáncer de laringe, riñón, mama, etc.

En muchas ocasiones un mejor desenlace de las enfermedades relacionadas a la exposición al amianto se debe a un abordaje de éstas en los estados más incipientes. Por ello, es muy importante que ante la certeza o la duda de haber podido estado en contacto con este cancerígeno se acuda al centro de salud pidiendo ser incluido en el “Programa de salud de los trabajadores y trabajadoras post-expuestos al amianto”, en funcionamiento desde 2003.

Así lo recomendamos desde CCOO, que a través de su Federación de Pensionistas, tiene puesta en marcha la campaña “Controlando el amianto envejeceremos más activamente” en la que animamos a las personas que hayan o puedan haber estado en contacto con amianto a pedir su inclusión en el citado programa de salud.

Y reclamamos que todas las patologías por la exposición al amianto en el centro de trabajo sean reconocidas como contingencia profesional (enfermedad profesional o accidente de trabajo), así como la creación de un fondo de compensación para las víctimas.

El amianto, ese enemigo, ese asesino invisible, va a seguir estando detrás de muchas muertes en los próximos años. Según algunos estudios realizados, se estima que hasta 2040 siga el goteo de muertes pese a la prohibición del amianto hace ya catorce años, o que entre 2016 y 2020 se produzca más de 1.300 muertes.

La trágica herencia del amianto seguirá dejando víctimas, como el compañero recientemente fallecido. (17-4-2016)

http://www.miciudadreal.es/2016/04/17/el-asesino-invisible-llamado-amianto/
 
La guerra del amianto
Todos los partidos dicen más o menos lo mismo, pero se esfuerzan en construir una babel cobr elos cimientos del oportunismo electoralista

LAS protestas de los padres de alumnos de colegios construidos con amianto han chocado como siempre con la política. La política tal como se entiende por aquí, se entiende. El problema exige una respuesta científica, técnica y presupuestaria pero, planteado en la dinámica del juego parlamentario, generará una sarta de discusiones, acusaciones y demoras injustificadas. En el mejor de los casos, si siguen las protestas, se convocará una comisión en el departamento de «ya veremos», mientras quienes deberían actuar ante la demanda ciudadana estudian cómo dividir a los padres para cortar las alas a un movimiento unitario que amenaza con poner deberes a la enseñanza pública ahora que nos vamos de vacaciones.

Sobre el amianto en los colegios todos los partidos dicen más o menos lo mismo, pero se esfuerzan en construir una babel sobre los cimientos del oportunismo electoralista. Podemos presenta una moción y Ciudadanos vota en contra para presentar al día siguiente una moción similar; el PP se apunta al mensaje apocalíptico y en el PSOE se pone en marcha la máquina de humo para desactivar la protesta, porque el problema, como todos, es de percepción y al Houston de San Telmo nadie llama para decir eso de «...tenemos un problema».

El amianto en los colegios es de esos temas que preocupan solo a los ciudadanos y que retratan el estado catatónico de una administración que dice velar por los desvelos «de la gente» pero que responde a los mismos con más propaganda que realidades.

Hay un hecho reciente paradójico, también en el ámbito de la educación, que explica este sinsentido: el mismo día que la Junta de Andalucía activaba el «Plan de prevención por las altas temperaturas», los padres de un colegio público de Sevilla se manifestaban porque el patio del centro carece. (Juan José Borrero)

 
La mujer que demandó a la Nación por no prohibir el asbesto
Esta es la historia de Ana Cecilia Niño, quien estuvo expuesta durante 17 años a este material que le causó cáncer.

A Ana Cecilia Niño Robles (Bogotá, 1975) le cayó como un baldado de agua fría la decisión del Congreso de archivar el proyecto de ley que pretendía prohibir el uso del asbesto en Colombia. Por sexta vez escuchaba una noticia similar. Y no porque de esa decisión dependiera su vida, a estas alturas en manos de los médicos. Pero por lo menos evitaría que otros colombianos padecieran el viacrucis que ha su vida por culpa de ese material para la construcción. Esta mujer de 41 años tiene mesotelioma, uno de los más complejos tipos de cáncer.

Aunque nació en la capital, Ana Cecilia vivió 17 años en el vecino municipio de Sibaté, al sur de la ciudad. En el barrio Pablo Neruda pudo haber vivido los mejores años de su vida, fue el lugar de sus juegos de infancia y sus ilusiones de adolescencia, de sus recorrido por la laguna del muña, que en esa época (no contaminada) tenía una magia encantadora. De no ser porque muy cerca de la casa de sus padres se ubicaba las instalaciones de la planta de fibrocemento de la empresa Eternit.

Durante ese tiempo Ana Cecilia convivió con un enemigo que de forma silenciosa se fue instalando en su cuerpo y que hoy día se la está carcomiendo por dentro. Estuvo expuesta al asbesto o amianto en los lugares de almacenamiento de desechos al aire libre de la planta de Eternit.

El 22 de febrero de 2013 se casó con Daniel José Pineda González, un físico de familia boyacense, padre de Ana Sofía, su única hija. Año y medio después, el 5 de septiembre de 2014, Ana Cecilia recibió la peor noticia. En el hospital Meredi, tras una biopsia que le practicaron a su tejido pulmonar, el diagnóstico arrojó: “Compromiso de la pleura por tumor maligno de célula grande apoyado en los marcadores inmunohisoquimicos que confirman la presencia de Mesotelioma”. Palabras más, palabras menos, salió del hospital con la conciencia de que tenía cáncer.

El Mesotelioma es una clase de cáncer que afecta a la pleura, esa membrana que recubre los pulmones. Entre el 70 y 80% de pacientes diagnosticados son producto de años de exposición al asbesto o amianto. La mayoría de personas diagnosticadas por lo general estuvieron expuestas a respirar fibras de ese material tóxico mineral en algún momento de su vida, y cuando se les descubre la enfermedad esta se encuentra en una fase muy avanzada, por lo que el tratamiento curativo es insuficiente.

En el mundo solo el 10% de los pacientes con mesotelioma han vivido más de cinco años desde el diagnóstico. El promedio de supervivencia para una persona con este cáncer es de aproximadamente uno a dos años. Eso lo supo Ana Cecilia, consultando sobre su enfermedad.

El asbesto o amianto es una fibra de tipo mineral empleada en diversos procesos industriales y comerciales, gracias a su flexibilidad, durabilidad, resistencia, y a su bajo costo. Se utiliza como una de las materias primas para fabricar pastillas para frenos de vehículos, embragues, aires acondicionados, empaques, pinturas, pero sobre todo a la producción de tejas y tanques de agua, productos principales de la fábrica Eternit.

El 16 de septiembre del 2014, Ana Cecilia se sometió a un nuevo examen de tórax. También arrojó hallazgos relacionados con el mesotelioma. Un mes más tarde, (el centro es el siguiente:) Después de moverse por todas partes, su esposo logro la atención de la EPS y el 2 de octubre, tuvo que ser ingresada en la Fundación Santa Fe para someterse a una Neumo-pleuro-pericardio-frenectomia radical izquierda, que consiste en la extracción completa del pulmón izquierdo, la pleura, el pericardio y todos los músculos y ganglios adyacentes. Se confirmó plenamente la presencia de “Mesotelioma maligno de tipo epiteloide con focos de patrón papilar y sarcomatoide que compromete la pleura visceral, parietal, septos y parequimia pulmonar diafragma en todo su espesor con compromiso de su cara abdominal y pericardio”.

Hoy la vida de Ana Cecilia pende de los tratamientos de radioterapia y quimioterapia y de la aprobación por parte del INVIMA de un medicamento de última generación llamado pembolizumab, sobre el cual ella y su esposo tienen esperanza, ya que ni las 18 radioterapias ni las 30 quimioterapias que recibió hasta el momento han podido parar el avance del tumor, disperso de nuevo en lo que le queda de su tórax izquierdo y con metástasis en el pulmón derecho. Un demonio irreversible. Su estado físico y mental, su calidad de vida, se ha disminuido. Asiste a terapias psicológicas para sobrellevar el drama, asiste a citas de control de dolor continuamente y se aferra a la idea de poder alzar a su hija en algún momento para afrontar el periodo de sobrevida después del diagnóstico de su enfermedad hasta su muerte. Sabe que no hay camino de regreso, pero le duele saber que se pudo evitar.

***
A finales del siglo XIX se incrementó el uso del asbesto por los diferentes procesos de industrialización. Su producción mundial se acercaba a las 5 millones de toneladas anuales en 1975. En la actualidad se calcula que la producción mundial de este mineral mundial es de 2 millones de toneladas al año. Los principales productores en la actualidad de asbesto o amianto son Rusia, China, Kazajistán, Canadá y Zimbabue.

El 23 de noviembre del 2005 Colombia suscribió el tratado internacional de Rotterdam y se comprometió a la prohibición del uso del asbesto en el territorio, por tratarse de una sustancia que representa un peligro inminente para el medio ambiente, la integridad y la vida de las personas. Ya en 1986, el convenio 162 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) había recomendado a todos los países de las Naciones Unidas la sustitución del asbesto por otros materiales menos nocivos.

Pese a ello, en el país continúan operando varias empresas que emplean el asbesto como materia prima en sus procesos industriales y comerciales, entre ellas Eternit Colombiana S. A., Incolbest S. A., Tecnología en Cubrimiento S. A., Toptec S. A. o Manilit S. A., Manufacturas de Cemento S. A.

El asbesto ha sido prohibido en países como Alemania, Arabia Saudí, Argentina, Austria, Bélgica, Chile, Dinamarca, Emiratos Árabes, Eslovenia, España (en el 2001), Finlandia, Francia, Gran Bretaña, Grecia, Holanda, Islandia, Italia, Luxemburgo, Noruega, Nueva Zelanda, Polonia, Portugal, República Checa, Suecia, Suiza y Uruguay, y ha sido restringido en Australia y Brasil. En estos países el asbesto ha sido sustituido por materiales como la cerámica, por tener bondades similares y porque hasta la fecha no han reportado ser nocivos o comporten un peligro para el medio ambiente y la vida de las personas.

En Estados Unidos, se calcula que 50.000 personas por año presentan una denuncia a causa de enfermedades provocadas por asbesto, y según cifras de las empresas aseguradoras de ese país incurrieron en gastos de 21.600 millones de dólares, y las empresas demandadas debieron desembolsar 32.000 millones de dólares por concepto de reparación. Se estima que las solicitudes de indemnización podrían alcanzar la suma de 260.000 millones de dólares para el caso de EE. UU. por daños derivados del amianto.

En Colombia, las empresas fabricantes de asbesto han recurrido a un arsenal jurídico para mantener su producción. Argumentan la existencia de un uso seguro del asbesto, la ausencia de estudios realizados en Colombia sobre los efectos nocivos del asbesto o la falta de estudios sobre posibles materiales sustitutos del asbesto.

También han recurrido a prestigiosos abogados del país para defender sus causas. Por ejemplo, Ramiro Bejarano ha defendido los intereses de Eternit, así como Humberto de la Calle (jefe negociador del gobierno con las FARC) y Néstor Humberto Martínez (candidato a fiscal general de la Nación).

Pero también un intenso lobby. No de otra forma se explica que los seis intentos en el Congreso por una ley para prohibir el asbesto hayan fracasado. En el 2007, el entonces senador Jesús Bernal Amorocho (Polo Democrático) presentó un proyecto, fue aprobado en primer debate pero después fue archivado.

La misma suerte que sufrió el proyecto del liberal Pedro Muvdi, quien tuvo que retirar el proyecto. Zulema Jattin (La U) también lo intentó, su proyecto fue archivado porque en un año no surtió un solo debate. Lo mismo pasó con el de Javier Cáceres (Cambio Radical) y otro de Muvdi en el 2009, cuando el Congreso se abstuvo de estudiarlo.

Nadia Blel (P. Conservador) ha sido la última congresista en intentarlo. El pasado jueves su proyecto fue archivado por la Comisión Séptima del Senado. “El Congreso le volvió a dar la espalda a la salud de los colombianos –dice Blel–. Un fuerte lobby de la industria y la incoherencia del Gobierno en sus políticas de salud incidieron en el archivo del proyecto”.

Desde ese día se ha incrementado la campaña en redes sociales, #ColombiaSinAsbesto, en la que ya se han recolectado más de 29.000 firmas virtuales en la plataforma change.org/colombiasinasbesto. El objetivo es cada vez más ciudadanos se enteren y se unan para pedirle al gobierno que prohíba el asbesto


En Colombia, el único mecanismo judicial efectivo para la satisfacción y protección del derecho humano al medio ambiente sano es la acción popular. En el 2005, nueve años antes de que le diagnosticaran el cáncer a Ana Cecilia, un grupo de ciudadanos presentaron una acción popular contra el Ministerio de Protección Social para prohibir el uso del asbesto. El recurso se presentó el 16 de diciembre de ese año ante el Juzgado 39 Administrativo del Circuito de Bogotá, y Ana Cecilia y su esposo se sumaron como coadyuvantes, cuando a ella le diagnosticaron el mesotelioma.

Han pasado 11 años sin que la jurisdicción contenciosa administrativa se pronuncie. Ni el Congreso, ni los jueces, ni mucho menos el Gobierno. El Estado colombiano no ha tenido acciones concretas para prohibir el asbesto, a pesar de los tratados internacionales firmados por Colombia para sustituir este material de construcción.

Probablemente ningún otro recurso judicial le devuelva la salud. Pero este año Ana Cecilia y su esposo decidieron enfrentar una última batalla. Demandaron al Estado colombiano ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos.

Y no precisamente buscan indemnización por los daños causados por el uso del asbesto en el país. Al reclamar la protección a los derechos fundamentales a la vida, la salud, un medio ambiente sano, y el derecho humano a la protección judicial, Ana Cecilia pide a la CIDH una serie de medidas cautelares.

Por ejemplo, que el Estado colombiano, de forma inmediata, tome las medidas tendientes a la prohibición del asbesto o amianto en procesos industriales o de cualquier índole, por su alto grado de amenaza y peligro del medio ambiente sano en las comunidades que, como Ana Cecilia, viven en cercanías a las empresas que trabajan con este agente tóxico.

También, que el Estado colombiano ordene de forma inmediata la identificación de los afectados a través de datos ciertos y se les preste atención médica, hospitalaria y asistencial a las personas que sufran enfermedades relacionadas con el contacto y la exposición al asbesto o amianto, así estén afiliadas al sistema de seguridad social en Colombia o tengan medicina prepagada.

La demanda está en fase de verificación por ese tribunal hemisférico. Es la otra batalla que libra Ana Cecilia. Además de luchar por su vida y su salud, también lo hace para que en Colombia nadie vuelva a estar en riesgo de contraer cáncer por el uso del asbesto.

(12-6-2016)
 
Los ingresos hospitalarios por el amianto crecen un 83% en 10 años
Cerdanyola del Vallès es, según los neumólogos, la ciudad española con más prevalencia de un tumor de pleura vinculado a la exposición a este material


Las consecuencias de la exposición al amianto (un producto cancerígeno usado masivamente en la industria y la construcción hasta su prohibición en 2002 en España) empiezan a visibilizarse en Cataluña. Las fibras que desprende el mineral al manipularse se incrustan en los pulmones y provocan, a la larga, graves dolencias respiratorias y cáncer de pleura y pulmón. Según el Departamento de Salud, los ingresos hospitalarios por asbestosis (una fibrosis pulmonar provocada por el amianto) se han disparado un 83% en 10 años. Los expertos apuntan, no obstante, que esto es sólo la punta del iceberg.

El amianto —además de barato, es incombustible, aislante de calor y sonido, resistente a la corrosión química y a las torsiones— era el material empleado durante buena parte del siglo XX como material de construcción para cubrir edificios y montar tuberías y tejados. Aunque desde los años 40 se conocían sus efectos nocivos, no fue hasta los primeros años del nuevo milenio que la Unión Europea (UE) prohibió su utilización.

Por el camino, sin embargo, el amianto ha dejado cientos de miles de víctimas, las mayoría no reconocidas. Su exposición provoca asbestosis (el pulmón se aprisiona y el paciente sufre continuas insuficiencias respiratorias), cáncer de pulmón y mesoteliomas (tumores de pleura), que son los más letales. Cerdanyola del Vallès, donde se ubicaba una de las fábricas más grande de amianto propiedad de Uralita S.A, es, según los pneumólogos, la ciudad española con mayor prevalencia de mesotelioma.

Si algo caracteriza a las enfermedades vinculadas al amianto es que su período de latencia puede durar 40 años. De ahí que los neumólogos auguren que el pico de diagnósticos todavía está por venir, en torno al año 2020, concretamente. Según la UE, de aquí a 2030, medio millón de personas morirán en Europa de cáncer por la exposición al amianto.

Los pacientes con asbestosis ingresados en los hospitales del Servicio Catalán de la Salud (CatSalut) se duplicaron desde 2006

El consejero de Salud, Toni Comín, reveló ayer en una respuesta parlamentaria, que los pacientes con asbestosis ingresados en los hospitales del Servicio Catalán de la Salud (CatSalut) se duplicaron desde 2006. En 2015 se registraron 361 hospitalizaciones de 245 pacientes afectados por esta fibrosis pulmonar vinculada a la exposición al amianto.

Con todo, los pneumólos alertan de que la asbestosis “va a la baja” y se espera un repunte de los mesoteliomas. “La asbestosis requiere una inhalación importante del amianto, por lo que suelen ser personas que han trabajado en estas empresas. Sin embargo, para desarrollar el mesotelioma no son necesarias grandes dosis, aunque tarde mucho en aparecer”, explica el doctor Ramón Orriols, de la Sociedad Catalana de Neumología de la Academia de Ciencias Médicas. La mortalidad del mesiotelioma es altísima y en el caso de la asbestosis, aunque se cronifica, a largo plazo puede precisar de un trasplante o, incluso, por una insuficiencia respiratoria grave, puede causar la muerte.

Demanda millonaria

Las víctimas no se pueden calcular con precisión. Además de los trabajadores directos de las empresas que manipulaban el amianto, existen un grupo todavía mayor de víctimas pasivas: familiares de trabajadores que inhalaron el material nocivo a través de las fibras impregnadas en la ropa de trabajo o vecinos que vivían en un radio de dos kilómetros de las fábricas. “Lo de los trabajadores ya está más avanzado a nivel jurídico pero con las víctimas pasivas vamos a rebufo del conflicto laboral”, explica la abogada Esther Costa, del Colectiu Ronda. El despacho jurídico lleva 40 años litigando contra empresas que no cumplieron las normativas de protección de la salud. De hecho, la semana que viene, interpondrá una demanda contra Uralita S.A. por la que pide un total de cinco millones de euros para sus 14 representados, vecinos de Cerdanyola y Ripollet, y afectados por el amianto. Sólo en estos municipios, 900 personas han sido diagnosticadas con enfermedades vinculadas al amianto´.

(10-6-2016)
 
Catorce víctimas pasivas del amianto reclaman 5,1 millones de euros a Uralita

El pasado diciembre un juzgado madrileño consideró probado que fue la ropa contaminada de amianto el origen del cáncer y otras patologías que sufren las víctimas


Antigua fábrica de Uralita de Cerdanyola ANTONIO MORENO

Catorce vecinos de Cerdanyola y Ripollet (Barcelona) que desarrollaron un cáncer supuestamente por inhalar el amianto que impregnaba la ropa de familiares suyos empleados de Uralita reclaman indemnizaciones de 5,1 millones de euros a la empresa, en una demanda que presentarán el próximo lunes.Según ha informado el Colectivo Ronda, bufete de abogados que representa a los demandantes ante los tribunales, la demanda invocará la jurisprudencia existente que responsabiliza a Uralita de las enfermedades sufridas por los familiares de los extrabajadores de la fabricante de amianto.Los demandantes son las llamadas víctimas pasivas de amianto, en su mayoría mujeres de empleados de Uralita que entraron en contacto con la sustancia tóxica al lavar en casa la ropa de trabajo de sus maridos pese a que, según el Colectivo Ronda, la normativa obligaba a la empresa a asumir la limpieza de esas prendas.Con el paso del tiempo, las mujeres desarrollaron mesotelioma, una forma de cáncer del pulmón que, según sostiene la demanda, tiene como único origen posible la exposición al amianto.Entre las personas que presentan la demanda figura una vecina de la zona que también resultó afectada por la inhalación de amianto pese a no tener ningún vínculo profesional ni familiar con la fábrica de Cerdanyola.En otros casos, los afectados son vecinos de Ripollet y Cerdanyola que estaban expuestos a la inhalación de amianto porque residían en un radio de dos kilómetros respecto a la fábrica de Uralita.El pasado mes de diciembre, un juzgado de primera instancia de Madrid consideró probado que la ropa contaminada de amianto fue el origen de varias patologías -como asbestosis o mesotelioma maligno- que habían provocado la muerte de cuatro mujeres que lavaban la ropa de trabajo de sus parejas, según ha recordado el Colectivo Ronda.
 (10/06/2016)
 
La viuda de un trabajador fallecido por amianto verá incrementada su pensión.

La viuda de un trabajador de la planta de Arcelor de Olaberria (Gipuzkoa) verá incrementada su pensión después de que el Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS) haya reconocido el carácter profesional de la enfermedad derivada del amianto por la que falleció su esposo.

DONOSTIA. Según informa hoy en una nota el sindicato Comisiones Obreras (CCOO), el operario murió el pasado febrero, a los 67 años, "debido a un carcinoma escamoso de pulmón con infiltración esofágica, provocado por la exposición al amianto en su puesto de trabajo".

El trabajador era pensionista desde el 2004, fecha en la que le fue reconocida una incapacidad total por lesiones músculo esqueléticas derivadas de accidente de trabajo, y recientemente el INSS ha admitido el aumento de las prestaciones económicas que le correspondían al reconocerle la incapacidad permanente absoluta derivada de una enfermedad profesional.

El comunicado de CCOO aclara que esta decisión del INSS abre ahora "la posibilidad a las demandas judiciales por daños y perjuicios y por recargo de prestaciones por falta de medidas de seguridad".

La nota recuerda que en diciembre de 2015 el trabajador se dirigió a CCOO para iniciar ante la Seguridad Social el trámite para el reconocimiento del origen profesional de su dolencia.

El afectado había iniciado su vida laboral a los 15 años como electricista en la empresa José María Aristrain, (actual ArcelorMittal de Olaberria), donde "estuvo en contacto con el amianto y otros agentes cancerígenos como sílice cristalina y humos de soldadura, sin que la empresa le informase del riesgo ni adoptase las medidas preventivas que exigía la legislación".

El responsable de salud laboral de CCOO de Euskadi, Alfonso Ríos, advierte en la nota de que "la creciente epidemia de cánceres derivados del amianto requiere la urgente necesidad de inscribir en el plan de vigilancia sanitaria postocupacional del amianto a las decenas de miles de operarios que tuvieron contacto con este material en el trabajo, para posibilitar la detección precoz de las enfermedades respiratorias y su reconocimiento profesional".  (20-5-2016)

 
Un trabajador enfermo por el amianto le reclama a Renfe 350.000 euros
Visto para sentencia el juicio de Francisco Padilla, que padece un cáncer raro que se produce por la exposición a este tipo de material.

El 30 de octubre de 2014 a Francisco Padilla le extirparon un pulmón, la pleura y parte del diafragma. Le habían diagnosticado un mesotelioma, un cáncer raro provocado por la exposición al amianto. A los 14 años ingresó en la escuela de aprendices para trabajar en los talleres de Renfe y hasta que se prohibió el uso de este material en España -en el 2002- lo estuvo manejando sin ningún tipo de protección. Ahora le reclama a la compañía 350.000 euros por la enfermad que ha desarrollado, que en la actualidad le ha acabado afectado al único pulmón que le queda. El juicio se celebró ayer en la Ciudad de la Justicia y quedó visto para sentencia. Padilla no pudo asistir por recomendación médica, aunque sí que acudió su familia. Durante la sesión, un médico forense desgranó los problemas de salud del trabajador en los últimos años.

Francisco Padilla es el primer empleado de Renfe al que se le reconoció la enfermedad profesional a causa de este material sin tener que pasar por los tribunales. Pero ahora le reclama a la empresa de trenes una indemnización por los daños causados. En diciembre de 2014, unos meses después de ser intervenido del pulmón, el propio Padilla explicaba su labor en los talleres: "trabajé con el aire acondicionado y todas las tuberías se aislaban con amianto, un material que se manejaba sin protección ninguna, porque había mucho desconocimiento". Sin embargo hoy en día está más que comprobado el que su manejo y deterioro entrañan un peligro importante. El amianto se deshace en fibras muy pequeñas y rígidas que quedan depositadas en los pulmones. De una pulgada salen un millón de fibras.

El abogado de Renfe, por su parte, consideró durante el juicio excesiva la cuantía solicitada por el trabajador y solicitó que se especifique sobre qué compañía se realiza la demanda, ya que Renfe se dividió en varias sociedades.

Cuando los trabajadores de Renfe Málaga comprobaron la existencia de varios afectados constituyeron la asociación sin ánimo de lucro Avida Málaga, con el objetivo de asesorar, informar y defender a los que han estado o están en contacto con amianto. Su vicepresidente, Francisco Zafra, explicó ayer que son varias las causas abiertas en los juzgados de la provincia relacionadas con afectados de amianto. De hecho, hay otro juicio con fecha de celebración para finales año y otro caso más en el que la vista se ha suspendido en alguna que otra ocasión y aún está pendiente.
 

En Comú Podem pide que los afectados por el amianto puedan acceder a la jubilación anticipada como los mineros

POR EUROPA PRESS MADRID| 05/04/2016

En Comú Podem --la confluencia catalana con la que Podemos se presentó a las elecciones generales de diciembre-- ha registrado este martes en el Congreso una proposición no de ley para pedir que los trabajadores afectados por el amianto puedan acceder a la jubilación anticipada con coeficientes correctores en las mismas condiciones que, por ejemplo, los mineros del carbón.

En el texto, que recoge Europa Press, la formación recuerda que la exposición al amianto puede ocasionar diferentes patologías, algunas de ellas mortales. Sin embargo, el Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS) no reconoce para los trabajadores afectados por este tipo de enfermedades unas prerrogativas que sí tienen otros colectivos que realizan actividades excepcionalmente penosas, peligrosas o insalubres.

"Salta a la vista que no hay ninguna explicación lógica que pueda explicar por qué los trabajadores expuestos al amianto no pueden acogerse igual que los trabajadores de la minería del carbón a la jubilación anticipada con coeficientes reductores de edad", considera En Comú.

MAPA DE EDIFICIOS

Y, por eso, quiere que el Gobierno reconozca, en el plazo máximo de un año, a este colectivo entre quienes realizan actividades especialmente peligrosas y estudie de forma detallada una categorización de las diferentes categorías profesionales de los trabajadores expuestos al amianto, para publicar esta información en el plazo máximo de un año y acabar presentando un proyecto de ley sobre su acceso a la jubilación anticipada.

Además, la formación reclama que, en un máximo de doce meses, se publique un mapa nacional de edificios públicos y privados que contengan o sean susceptibles de contener amianto, y que desarrolle, apruebe y ejecute programas de vigilancia de la salud ocupacional y postocupacional de estos trabajadores, con la posibilidad de incluir a familiares y población próxima, así como que desarrolle unidades sanitarias y preventivas específicas para su control médico y trate las consecuencias laborales de estas afecciones. (En Comú Podem --la confluencia catalana con la que Podemos se presentó a las elecciones generales de diciembre-- ha registrado este martes en el Congreso una proposición no de ley para pedir que los trabajadores afectados por el amianto puedan acceder a la jubilación anticipada con coeficientes correctores en las mismas condiciones que, por ejemplo, los mineros del carbón.

En el texto, que recoge Europa Press, la formación recuerda que la exposición al amianto puede ocasionar diferentes patologías, algunas de ellas mortales. Sin embargo, el Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS) no reconoce para los trabajadores afectados por este tipo de enfermedades unas prerrogativas que sí tienen otros colectivos que realizan actividades excepcionalmente penosas, peligrosas o insalubres.

"Salta a la vista que no hay ninguna explicación lógica que pueda explicar por qué los trabajadores expuestos al amianto no pueden acogerse igual que los trabajadores de la minería del carbón a la jubilación anticipada con coeficientes reductores de edad", considera En Comú.

MAPA DE EDIFICIOS

Y, por eso, quiere que el Gobierno reconozca, en el plazo máximo de un año, a este colectivo entre quienes realizan actividades especialmente peligrosas y estudie de forma detallada una categorización de las diferentes categorías profesionales de los trabajadores expuestos al amianto, para publicar esta información en el plazo máximo de un año y acabar presentando un proyecto de ley sobre su acceso a la jubilación anticipada.

Además, la formación reclama que, en un máximo de doce meses, se publique un mapa nacional de edificios públicos y privados que contengan o sean susceptibles de contener amianto, y que desarrolle, apruebe y ejecute programas de vigilancia de la salud ocupacional y postocupacional de estos trabajadores, con la posibilidad de incluir a familiares y población próxima, así como que desarrolle unidades sanitarias y preventivas específicas para su control médico y trate las consecuencias laborales de estas afecciones. (http://noticias.lainformacion.com/)
 
Indemnizan con 116.000 euros a los familiares de un trabajador fallecido por su exposición al amianto

El Juzgado de lo Social número 2 de Avilés considera probada la relación entre la actividad profesional del fallecido y el mesotelioma pleural que provocó su muerte en 2014
EFE 5 abril 2016

Una sentencia del Juzgado de lo Social número 2 de Avilés ha vinculado la muerte de un trabajador en febrero de 2014 con la manipulación de amianto en su actividad profesional en distintas empresas de la comarca, que deberán afrontar el pago de una indemnización de 116.000 euros.

La sentencia del Juzgado avilesino, recurrible ante el Tribunal Superior de Justicia de Asturias, considera probada la relación entre la actividad profesional del fallecido, que responde a las iniciales M.S., y el mesotelioma pleural -enfermedad típica entre quienes manipulan amianto- que provocó su muerte en 2014.

El juez refleja que las empresas en las que trabajó tenían la obligación desde 1947 de adoptar precauciones para preservar la salud de sus empleados y que no lo hicieron de forma suficiente. Así, condena a las cuatro empresas en las que llevó a cabo trabajos con amianto a indemnizar con 116.000 euros a la familia del fallecido.

 
El último muerto del amianto
Fecha: 04/04/2016  Rober Amado
Desde que los pinchazos que sentía en el costado se convirtieron en un diagnóstico de cáncer pleural, José Manuel Calzado intentó que se le reconociera como enfermedad laboral, pues había trabajado muy expuesto al amianto. No se lo concedieron. Por eso él y su familia han querido que se cuente su historia, y que la foto de su agonía sea el grito de las víctimas de un mal que las autoridades se empeñan en tapar.

"Me… duele… el… alma…”. Como una piedad, Asunción trata de calmar el dolor de su hijo José Manuel, que acaba de expresar la única declaración que consigue hacer a interviú, buscando bocanadas de aire entre palabra y palabra. Se muere. La madre se inclina para besarle la frente. José Manuel apenas puede respirar; su pecho se infla con desesperación, entre apneas desacompasadas, como si se convulsionara. La máquina de oxígeno suena como un ventilador estropeado. La habitación de la UCI del Hospital 12 de Octubre de Madrid es oscura. Solo brilla la bolsita de morfina que cuelga junto a la cama. Y Asunción le responde a su hijo que lo que le duele no es el alma, es el cuerpo. Lo mira y se reafirma en que su historia debe ser contada. “Ayer sentía rabia; hoy ya no siento nada”, dice agotada. Está convencida de que su hijo no se va por un accidente; a su hijo lo han matado.

José Manuel Calzado Hernández fallecerá 24 horas después de permitir la realización de la foto que abre este reportaje, a las 14.15 del pasado 24 de marzo. Le quedaban seis días para cumplir los 38. Dos años antes, en marzo de 2014, José Manuel sintió molestias en el costado derecho. Como si se lo agujerearan millones de alfileres. El dolor fue en aumento, le dolía al respirar, le dolía al toser. En el Hospital Gómez Ulla de Madrid le diagnosticaron un derrame pleural. En mayo fue a peor. Como el malestar no cesaba, lo derivaron al 12 de Octubre. Estuvo ingresado 14 días. Diagnóstico: un mesotelioma pleural con extensión peritoneal en estadio IV.

El mesotelioma es un cáncer que afecta a la pleura, la membrana que rodea el pulmón. Casi todos los casos los produce la inhalación de partículas de amianto, que se depositan hasta provocar el tumor. Es una enfermedad tan vinculada al uso de este material tóxico que la ley obliga a cualquier profesional de la medicina a declararla ante la mínima sospecha de exposición laboral en un enfermo del pulmón. Pero cuando a Asunción le dijeron lo del amianto, ella no tenía ni idea de qué era aquello.

El amianto, o asbesto, es un mineral fibroso, que se deshace con facilidad en fibras muy finas. Resiste el calor y la humedad, insonoriza, es fácil de trabajar, abundante y barato. Se le cuentan más de tres mil usos diferentes, desde revestimientos industriales, pinturas, trajes de seguridad ignífugos y tuberías hasta manoplas para el horno doméstico o tampones de higiene personal. En España se utilizó de forma masiva tras el final de la Segunda Guerra Mundial, sobre todo en las obras y las fábricas del desarrollismo de los setenta. Veinte años después, pese a que Europa ya advertía de sus secuelas, el Gobierno español decidió prorrogar el empleo del amianto hasta 2005.
(interviu.es)
 

El Supremo cambia de opinión: la responsabilidad por la falta de medidas de seguridad se traspasa en la sucesión empresarial.

El Tribunal Supremo cambia la doctrina que mantenía hasta ahora y reconoce que existe sucesión en la responsabilidad en el pago del recargo de prestaciones por falta de medidas de seguridad, de la empresa que sucedió a otra en la que prestó sus servicios el trabajador que falleció por enfermedad profesional, pero sin haber llegado a prestar sus servicios a la empresa sucesora.
La sentencia se refiere a los enfermos de asbestosis, enfermedad producida por el contacto con el amianto, a los que hasta ahora no se relacionaban con Uralita, empresa que se fusionó con la sociedad donde se produjeron los hechos por falta de las medidas de seguridad necesarias.

El magistrado Fernando Salinas, que actúa como ponente, motiva la decisión de la Sala de lo Social en que resulta claro que la doctrina precedente se basaba en una consideración mixta del recargo, en la que el aspecto punitivo del mismo obstaculizaba el mecanismo  subrogatorio  previsto  en  el artículo  127.2  de la Ley General de la Seguridad Social.

Sin embargo, un  nuevo  examen  de  la  cuestión  -previo a  la  publicación  de  la sentencia del Tribunal de Justicia de la Unión Europea, de 5 de marzo de 2015- ha llevado a los magistrados del Supremo a una conclusión  distinta,  pese  a  que  se muestran todavía convencidos de que sigue existiendo la faceta preventiva y sancionadora en el marco de una naturaleza compleja, por  presentar  tres  finalidades  diversas -preventiva,  sancionadora  y  resarcitoria-  y  articularse  su  gestión  en  forma  de prestación.

La sentencia  razona  sobre  los  datos  normativos  que inclinan en la actualidad a hacer prevalente el aspecto prestacional y se decantan por rectificar su anterior doctrina y entender que a los efectos  de la sucesión en la responsabilidad derivada del recargo ha de primar la faceta indemnizatoria sobre la sancionadora o preventiva; o lo que es lo mismo, de forma opuesta a sus propios precedentes.

Esta doctrina es coincidente con la expresada por el Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) que, evacuando una consulta prejudicial, interpreta que la fusión empresarial produce, como consecuencia del Derecho y simultáneamente la  transmisión  universal,  tanto  entre  la  sociedad  absorbida  y  la  sociedad  absorbente como  con  respecto  a  terceros,  de  la  totalidad  del  patrimonio  activo  y  pasivo  de  la  sociedad  absorbida  a  la absorbente.

Reflexiona el magistrado Fernando Salinas, que en el supuesto de que la Sala no hubiese llegado a esta conclusión, de todas formas la eficacia aplicativa indirecta de la Directiva 78/855, también hubiese llevado a la Sala a la misma conclusión.

La empresa Rocalla, tras varias fusiones y absorciones, pasó a convertirse en Uralita, que se constituyó en 1993.  No obstante, desde  1982  Uralita había  adquirido  las  acciones  de Rocalla, pasando a tener el control de la misma, aunque manteniendo la producción independiente, existiendo una absoluta conexión entre las empresas involucradas en el asunto en litigio y la consiguiente falta de ajenidad de la demandada respecto de los problemas derivados del incumplimiento preventivo en relación con el amianto y por lo tanto respecto de la lamentable enfermedad profesional que ha dado lugar a estas actuacione
s.

http://www.icnr.es/articulo/el-supremo-cambia-de-opinion-la-responsabilidad-por-la-falta-de-medidas-de-seguridad-se-traspasa-en-la-sucesion
 

Sólo el 2% de los afectados por amianto es reconocido por la Seguridad Social

Desde 2002, la utilización del amianto en España está prohibida en cualquiera de sus formas y para cualquier aplicación. Se trata de un agente químico clasificado como cancerígeno de primera categoría. Se calcula que entre 140.000 y 150.000 trabajadores han podio estar expuestos al amianto en España, de los que cerca de 40.000 están en el Programa Integral de Vigilancia de la Salud de los Trabajadores Expuestos a Amianto.

MARTA GÓMEZ | Madrid - 01-02-2016 | 0

Desde 2002, la utilización del amianto en España está prohibida en cualquiera de sus formas y para cualquier aplicación. Dadas sus óptimas propiedades para la industria, su abundancia y su bajo coste, ha sido utilizado en gran variedad de industrias durante años.


Pero este material fibroso, tan efectivo en la industria, resulta ser un cancerígeno de primera categoría, lo que ha generado y sigue originando patologías en aquellos trabajadores que han estado en contacto directo con él, en familiares de esos empleados y en contaminados por su proximidad a las áreas industriales.

Las enfermedades derivadas de la exposición al amianto son la asbestosis, afecciones fibrosantes de la pleura y pericardio, la neoplasia maligna de bronquio y de pulmón, el mesotelioma pleural , el mesotelioma peritoneal, y, en diciembre, se aprobaba en Consejo de Ministros la inclusión del cáncer de laringe por inhalación de polvo de amianto.

Se calcula que entre 140.000 y 150.000 trabajadores han podio estar expuestos al amianto en España, de los que cerca de 40.000 están en el Programa Integral de Vigilancia de la Salud de los Trabajadores Expuestos a Amianto (PIVISTEA). Concretamente, se han registrado 2.474 empresas que realizan o han realizado actividad laboral con amianto, y 38.642 trabajadores que manipulan o en su día manipularon fibras de amianto en su actividad laboral. “Estas cifras corresponden a las 15 CC.AA. que han remitidos sus datos. No hay información oficial de Cantabria y de País Vasco todavía, ya que la incorporación al PIVISTEA ha sido escalonada en el tiempo. No obstante, sabemos que estas dos comunidades autónomas están tratando, grosso modo, a unas 6.000 personas entre las dos”, explica Rodríguez Valdés.

De esas 15 autonomías, la que más casos detectaron fueron Galicia, con 1.649; Andalucía, con 455 casos y Comunidad Valenciana, con 336. Respecto a las patologías, las placas pleurales fueron las más diagnosticadas, seguidas de las asbestosis.


Pese a que el desarrollo del Programa de Vigilancia está permitiendo establecer un registro de afectados y de diagnosticados, todavía queda mucho por hacer. La latencia de estas enfermedades, que tardan años en manifestarse, entorpece y dificulta el reconocimiento por parte del Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS), lo que lleva a que gran número de los afectados por amianto no sean indemnizados. “Una cosa son las enfermedades ya diagnosticadas y, otras, las que están reconocidas por el sistema. Y aquí hay un verdadero problema, no de falta de registro, ya que las patologías están reconocidas y diagnosticadas, sino documental, lo que provoca una falta de reconocimiento por parte del INSS. De hecho, sólo el 2% de todos los diagnosticados, está reconocidos por la Seguridad Social”, explica Rodríguez. Es decir, "el 98% de esos trabajadores no tienen reconocida por el INSS la enfermedad profesional", matiza el experto en amianto de Comisiones Obreras.

http://www.consalud.es/pacientes/solo-el-2-de-los-afectados-por-amianto-es-reconocido-por-la-seguridad-social-24131

 

La enfermedad silenciosa

Más de 7.000 personas en nuestra Región han estado expuestos al amianto, 400 de ellas están pasando el protocolo para detectar esta enfermedad

CCA

Más de 7.000 personas en nuestra Región han estado expuestos al amianto, solo 400 de ellas están pasando el protocolo para detectar esta enfermedad.

Ricardo Torregrosa, presidente de la Asociación de Perjudicados y Afectados por el Amianto (APENA), afirma que es una enfermedad difícil de detectar y cuando da la cara ya prácticamente es muy tarde.

Desde la década de los setenta del siglo pasado se sabe a ciencia cierta que muchos cánceres de pleura y algunas otras tipologías tumorales están vinculados a los efectos que las fibras del amianto producen en los pulmones.

Desde la Asociación afirman que muchos de los afectados estan localizados  principalmente  en la zona de Cartagena por su actividad industrial. Insisten en que cualquier persona haya estado expuesta al amianto sería aconsejable ponerse en contacto con la asociación y hacerse controles médicos.

Apena pide a las empresas que pasen el listado a las administraciones de los trabajadores que han estado expuestos al amianto.

Recordamos que muchos estados de la Unión Europea prohibieron totalmente el amianto y realizaron planes de contingencia para ir eliminándolo de los lugares en los que se utilizó para construir. Además, se reconocieron sus efectos en la salud y las declaraciones de este tipo de tumores como enfermedad profesional permitieron a los afectados encontrar por esa vía una cierta compensación y justicia para la desgracia que sufren. Hay protocolos sanitarios específicos, pensiones por discapacidad y una serie de medidas de protección social acordes con la verdadera naturaleza del problema.
http://cadenaser.com/emisora/2016/01/10/radio_murcia/1452426306_867040.html


 

El Col·lectiu Ronda aportará el fallo del TS sobre el daño a terceros por amianto en Madrid..

La resolución puede beneficiar a la demanda que lleva el grupo de abogados a afectados por este material en Cerdanyola y Ripollet
El Col·lectiu Ronda aportará el fallo del TS sobre el daño a terceros por amianto en MadridImagen de la fachada de la fábrica Uralita, en Cerdanyola (Otras Fuentes)

La abogada del Col·lectiu Ronda, Esther Costa, que lleva los casos por amianto de Cerdanyola del Vallès y Ripollet (Barcelona), ha afirmado este miércoles que aportará a la causa el fallo del Tribunal Supremo (TS) que reconoce los daños sufridos por estar en contacto con este material a tres mujeres de trabajadores de la fábrica Uralita de Getafe y Valdemoro (Madrid).

Costa ha detallado a Europa Press que lo que les puede beneficiar de esta resolución es que "confirma el conocimiento de la nocividad del amianto desde los años 40" por parte de la compañía, algo que hasta el momento, según ha explicado, Uralita siempre había alegado que no había conocimiento científico al respecto.

En este sentido, la decisión del Supremo recoge, entre otras responsabilidades, la omisión de la diligencia extrema que cabía exigirles en atención a un riesgo previsible frente a terceros ajenos a la relación laboral pero que manipulaban la ropa de los trabajadores y que la empresa sabía que podían entrar en contacto.

La abogada ha asegurado que está dentro del plazo para incluirlo en el recurso que presentó la empresa ante la Audiencia Provincial de Madrid por una demanda conjunta de una cuarentena de personas afectadas, entre domésticos -- familiares de los trabajadores -- y ambientales -- personas que vivían cerca de la actividad productiva --, ya que ha considerado es "de obligada atención" para el tribunal de justicia.

Costa ha apuntado que el caso acabará "por lo menos" en el Supremo y ha subrayado que el trabajo a seguir pasa por la presentación de demandas para generar jurisprudencia.

Asimismo, la sentencia del TS abre "el reto" para que también se reconozcan a los ambientales, aunque la letrada ha señalado que este aspecto tiene poco encaje en el sistema judicial español y, por eso, ha dicho que restará a la espera para ver cómo se pronuncia la Audiencia Provincial de Madrid.

Por otro lado, Costa ha informado que en enero se presentará otra demanda de pasivos, con alrededor una treintena de afectados.

EUROPA PRESS, Cerdanyola del Vallès 30/12/2015

http://www.lavanguardia.com/local/sabadell/20151230/301112157310/col-lectiu-ronda-aportara-fallo-ts-amianto-madrid.html


 

Amianto: un peligro real y sin cuantificar en casas, escuelas y oficinas.

El amianto o asbesto es un mineral de origen metamórfico compuesto de fibras de átomos de sílice y algunos metales como el magnesio, el manganeso o el hierro. Se ha apreciado desde la antigüedad por sus características: resiste muy bien las altas temperaturas, es maleable -y por tanto se le puede dar diversas formas-, es flexible pero a la vez resistente a la tracción, etc. Ya en la época romana se le conocía y utilizaba para fabricar telas de gran resistencia.

También fue apreciado su carácter ignífugo: Carlomagno gustaba cubrirse con una túnica tejida con este material para aparecer y desaparecer entre las llamas y así impresionar a amigos y enemigos, pues conocía la resistencia al fuego del amianto. De hecho, copiando el ejemplo del emperador, pilotos de Fórmula 1 y de motociclismo vestían hasta hace poco trajes de amianto como protección en caso de incendio de sus vehículos.

Sin embargo, también desde un principio hubo conciencia de sus efectos perniciosos: Plinio el Viejo describió en el siglo I después de Cristo cómo los esclavos que tejían el amianto morían prematuramente de enfermedades pulmonares. Y se cree que el actor Steve McQueen, también piloto profesional de carreras de motos, murió de un cáncer de pleura debido al pasamontañas de amianto que usaba.

Tal es su poder destructor, que los alquimistas lo bautizaron como ' lana de salamandra' en una época en que se creía que uno solo de estos animales podía envenenar a todo un ejército. No fue hasta la llegada de Marco Polo a China, donde se extraía comercialmente de las minas, que se desvaneció el mito del origen animal y mágico del amianto. 

Foto Harald Weber

Foto Harald Weber

Uralita y fibrocemento

Para muchos será más fácil de identificar el aminato si hablamos de uralita yfibrocemento, las dos marcas con que se comercializó en España. Ya entrado el siglo XX, la industria del amianto despuntó en la construcción, el aislamiento térmico de espacios y conducciones, la insonorización de espacios, y la fabricación de tuberías y tubos de conducción de humos, así como la elaboración de depósitos contenedores de agua y otros líquidos.

Placas para techos y tubos de conducción de fluidos y humos hechas con este material fueron utilizadas en la mayor parte de los edificios y naves industriales desde el final de la Guerra Civil y hasta bien entrados los años noventa del pasado siglo. Los techos de muchas fábricas, de cobertizos y de establos en granjas eran realizados con este material, al igual que numerosas conducciones en los edificios. También las insonorizaciones de cines, teatros y auditorios, en los que, en algunos casos, el amianto puede seguir presente.

Un potente cancerígeno que no se ha ido

Pero el empleo masivo del amianto se truncó a mediados de los años 80, cuando definitivamente se demostró que las fibras de este material eran altamente cancerígenas, pudiendo originar diversos tipos de cánceres de pulmón y pleura, así como un tipo de fibrosis pulmonar conocida como asbestosis. Desde entonces,su prohibición ha sido gradual y en España quedó vetado definitivamente su empleo en cualquier forma o producto en 2002. Por su parte, la Unión Europea se ha fijado como objetivo erradicarlo de todo tipo de edificaciones en 2028.

De hecho, la conciencia de su poder destructivo sobrevino a raíz del elevado número de casos de cáncer y fibrosis entre empleados y manipuladores en la elaboración y colocación de estructuras de amianto. Desde que comenzara su producción industrial, el número de enfermos irreversibles ha ido creciendo de manera notable, lo que parece indicar que su incidencia es letal pero se manifiesta a largo plazo. 

Foto: Wikimedia Commons

Foto: Wikimedia Commons

No existe un censo de personas ni edificios afectados

En España, por otro lado, no hay un censo de antiguos trabajadores del amianto, ni de edificios que lo contienen, como sí ocurre en otros países. El grupo de CiU en el Congreso de los Diputados propuso en 2014 hacer un censo nacional para dar cobertura a los afectados e ir sustituyendo paulatinamente el amianto en edificios, pero la iniciativa de momento no ha prosperado. Además, la preocupación se ha extendido desde los empleados al total de la sociedad, que podría estar afectada en mayor o menor medida.

El motivo es que numerosas estructuras hechas con este material permanecen en muchas viviendas y naves industriales recicladas a usos de enseñanza, ocio ocoworking, en ocasiones sirviendo de tejados o tejadillos de claraboya o tragaluces, así como conformando las conducciones de desagüe, o de salida de humo, e incluso en las pizarras que se utilizan en las aulas. También quedan depósitos de agua en los altos de algunos edificios, sobre todo en zonas de costa, por no hablar de la fibra que se usaba como aislante de tubos de aire acondicionado y calefacción.

El amianto causa cada vez mayor preocupación; más que por sí mismo, por el estado de degradación en que se puedan encontrar las estructuras presentes, que son las susceptibles de liberar más fibras. A este respecto, el ingeniero de edificaciones Xavier Casanovas Boixereu, que en los años noventa ya llamó la atención de las autoridades sobre este problema, especifica que  no todos los tipos de amianto son igual de tóxicos. 

Según Casanovas, autor de numerosos estudios sobre el amianto para el ministerio de Trabajo, la peligrosidad de los asbestos dependerá el tipo de estructura que conformen: "los que tienen más capacidad de liberar fibras tienen mayor incidencia en el cáncer y la asbestosis, pero el fibrocemento, si está debidamente aislado y bien conservado no es tan preocupante". Se refiere a que los bajantes, colectores de humos y tejadillos de uralita, si están bien conservados, no deben preocuparnos.

Foto: Jacopo Werth

Foto: Jacopo Werth

En cambio las lanas aislantes que se utilizaban en los falsos techos de las oficinas, o para recubrir instalaciones de aire acondicionado, o bien proteger térmicamente calderas y tuberías de calefacción, "sí liberan muchas fibras al aire y deben ser sustituidos o como mínimo recuebirtos debidamente para que no afecten a los trabajadores que los manipulan". 

Casanovas también explica que "cuanto más degradada esté una estructura de amianto, tantas más fibras suelta y por lo tanto es más tóxica". Aunque los datos en este sentido no están claros, se estima que una estructura de amianto puede aguantar entre 40 y 50 años antes de comenzar a degradarse y liberar fibras cancerígenas. Por lo tanto es coherente pensar que la mayoría de estas estructuras que habitan en nuestras casas puedan comenzar a ser problemáticas. 

Finalmente, Casanovas se queja de que no exista un censo o catalogación de las estructuras de amianto en edificios residenciales y de oficinas en España, como ocurre en Francia, Alemania o Inglaterra, y cree que debería hacerse lo antes posible. Sí ve positivo, en cambio, que "se haya cobrado conciencia de que su manipulación y reciclaje debe hacerse por especialistas", dada su alta toxicidad. 

Mi edifico tiene amianto: ¿qué hago?

Debemos estudiar sobre todo las bajantes que canalizan la salida de agua del edificio; también los depósitos de agua, si los hay, en las azoteas, así como las chimeneas de extracción de humos. Ocasionalmente, en calefacciones centralizadas, puede estar recubriendo las tuberías en forma de lanas aislantes, y también en sistemas de aires acondicionados de oficinas antiguas o bien entre un techo de obra y las placas del falso techo de las oficinas. Por supuesto, si tenemos algún tejadillo de amianto, debemos pensar en sustituirlo. 

Si detectamos alguna estructura de las citadas en el edificio en el que vivimos, es muy importante no precipitarse a retirarla. Por sus características, el amianto al romperse libera polvo de fibras que pueden resultar potencialmente peligrosas si se inhalan, por lo que exige una desinstalación y retirada mediante procesos especializados. Lo primero que debe hacerse, en consecuencia, es evaluar el estado de la estructura. 

Si el material se encuentra protegido, aislado físicamente del aire que respiramos y en buen estado, quizás no sea urgente su desmonte. Si está degradado o en contacto directo con el ambiente habitado, como es el caso de algunos tejados, debe planificarse su sustitución. Para ello debe contratarse a una empresa especializada en desmontarlo, que a la vez se encargará de su reciclaje. Los operarios que realizan la retirada van cubiertos con unas escafandras integrales que les protegen y no debe haber nadie que no vaya adecuadamente vestido en el perímetro de operaciones. Se trata de un sistema más caro que una retirada normal, pero es el único que atiende a la toxicidad del material. (9-12-2015)

http://www.eldiario.es/consumoclaro/cuidarse/amianto-asbestos-edificaciones-cancer_0_451105152.html



 

Afectados por el amianto recurren el archivo de la querella dictaminado por la Audiencia

El abogado afirma que la resolución es "errónea e injusta", por lo que alegará "indefensión" de los demandantes y vulneración de derechos fundamentales

08.12.2015 | 06:10
Afectados por el amianto recurren el archivo de la querella dictaminado por la Audiencia
Afectados por el amianto recurren el archivo de la querella dictaminado por la Audiencia

"No se puede archivar una causa por pequeños matices, lo esencial está probado". Así de rotundo se mostró ayer Román Oria, abogado de las personas que, en el año 2011, interpusieron una querella contra Azucarera por presuntos delitos de homicidio imprudente y contra la seguridad de los trabajadores y con la que pretendían demostrar la relación directa entre el fallecimiento de sus familiares o las enfermedades que padecen y la exposición al amianto. Tras el archivo del procedimiento decretado recientemente por la Audiencia Provincial, el abogado estudia ahora distintas opciones para que "se haga justicia" ante la "indefensión" de los querellados, por lo que denominó "disfunciones" de la Administración de Justicia y que tienen su origen en el "mal funcionamiento de algunos órganos judiciales".

En este punto, reconoció "la carga de trabajo y la falta de medios de los tribunales", aunque, a su juicio, resoluciones como la dictada por la Audiencia Provincial "son profundamente injustas y erróneas en Derecho". Arropado por algunos de los querellantes, Oria explicó algunos detalles del procedimiento iniciado contra Azucarera y que, a su juicio, evidencian la "gravedad" de las disfunciones citadas. Así, recordó que la querella se interpuso en 2011 y, después de tres años de instrucción, la juez titular de Toro solicitó la excedencia, por lo que una magistrada sustituta se tuvo que hacer cargo del procedimiento. Después de un breve espacio de tiempo, la nueva jueza dictó una resolución por la que decretaba el sobreseimiento provisional de la causa. El auto judicial emitido por la magistrada sustituta incurre, según Oria, en "una falta de consistencia y en errores muy graves". A modo de ejemplo citó que la prueba testifical no ha sido valorada en su justa medida, a pesar de que "ha sido concluyente porque por el juzgado han pasado testigos, nada sospechosos, que han asegurado que había amianto en la fábrica y que no había ni una sola medida de vigilancia". El relato de los testigos, como apuntó el letrado, no fue presenciado por la jueza sustituta y, así, en su sentencia, especifica que no "daba la credibilidad debida a esa prueba testifical". En cuanto al "segundo escalón", el de la Audiencia Provincial, Oria recordó que, a lo largo de la instrucción, ha dictado resoluciones "rigurosas, bien fundamentadas y con conocimiento", en contestación a los recursos presentados por Azucarera, por los que pedía el archivo de la causa. Estas resoluciones, que fueron dictadas por el presidente de la Audiencia, según Oria, reconocen que en las instalaciones de Azucarera "hay amianto en alguna de sus dependencias, que su incidencia en la salud de las personas expuestas al mismo es evidente y que se requieren una serie de medidas protectoras en orden a evitar perjuicios". Sin embargo, en el auto dictado recientemente por otra "ponente" de la Audiencia Provincial, según el letrado, "nos encontramos con que la prueba testifical es dudosa" porque los testigos "puede tener intereses o vinculación con los afectados". Por otra parte, Oria cuestionó también al Ministerio Fiscal porque "tiene un tanto por ciento de responsabilidad grande" en el archivo del procedimiento.

A pesar de que el auto de la Audiencia Provincial no da lugar a un posible recurso, Oria anunció que estudiará otras vías diferentes a la jurisdicción penal. Así, la primera opción es acudir al Tribunal Supremo, mientras que la segunda es solicitar la reapertura del caso, porque se han adherido dos nuevos querellantes. La tercera vía a considerar es interponer un recurso de amparo ante el Tribunal Constitucional por "vulneración de derechos fundamentales" y la última es trasladar la reclamación de daños y perjuicios a la jurisdicción laboral. En el plazo máximo de dos semanas, los querellantes junto a su abogado, deberán adoptar una decisión sobre el camino a seguir para que, al menos, se celebre el juicio.

http://www.laopiniondezamora.es/toro/2015/12/08/afectados-amianto-recurren-archivo-querella/890088.html

 

Siete mil jubilados esperan una autopsia para que sea mejorado el tratamiento de asbestosis.

«Mi Paco dijo que se ahogaba, que no podía respirar. Mi hijo David lo llevó al hospital y allí se quedó hasta la muerte», explicó Ana Romero Navarro, a las puertas del juzgado al que acudió el pasado jueves para pedir una prueba forense que aclare si, como sospecha la familia, su marido murió de un cáncer de pulmón causado por el amianto. Francisco López Bernal, que falleció el pasado 25 de octubre en el Hospital Santa Lucía, trabajó durante 34 años en contacto con ese compuesto en empresas del Valle de Escombreras. La Asociación de Perjudicados y Afectados por el Amianto (Apena) persigue que la investigación de su caso ayude a 7.000 personas vivas a ser reconocidas como afectados latentes de la asbestosis.

El caso de Francisco López Bernal puede ser muy importante», explicó el presidente de Apena, Ricardo Torregrosa, que acudió al Palacio de Justicia con Ana y dos de sus hijos, Francisco y David López Romero. En la sede judicial consiguieron la orden que les ha permitido tomar muestras del cuerpo de su padre y enviarlas al Instituto de Toxicología de Madrid. «Los servicios médicos del Hospital Santa Lucía y, en concreto un patólogo primero y el abogado del centro, después, se negaron a ello», explicó Francisco López. «Ni siquiera querían hacerle la autopsia clínica, mucho menos la legal, para ver cuál era la causa del cáncer que le llevó a la muerte», añadió.
Al exmecánico y exoperador de planta, el cáncer de pulmón se le manifestó 22 años después de haberse jubilado. «Fue antes del verano cuando nos dijo que se cansaba mucho, que no le daba el resuello. En el centro de salud de La Unión, donde residía, le dieron oxígeno y medicación para un resfriado y le devolvieron a casa», indicó su hijo David. Dos meses y medio más tarde, en septiembre, le diagnosticaron una bronquitis, pero tras su ingreso en el Santa Lucía, las pruebas revelaron el cáncer que acabó con él en 20 días.

«Es la cuarta víctima con antecedentes de exposición al amianto que fallece en la comarca, en dos años. Los dos primeros casos revelaron una presencia elevada de amianto en los pulmones. A finales de 2013, las pruebas sobre tejido de un extrabajador de Bazán indicaron que había 54.000 cuerpos de amianto o asbesto por gramo de tejido pulmonar. A finales de 2014, otro análisis de un exempleado de Enfersa dio 1.500 y hace pocos meses hubo un tercer caso, de la antigua Bazán, con 1.400. Tener mil ya es un factor elevado de riesgo», comentó Torregrosa.

En estos casos, la extracción de tejido se consiguió bien mediante favores personales o acudiendo a hospitales de fuera de Cartagena. «En la Arrixaca no ponen ningún problema, pero en el Santa Lucía sí», explicó Torregrosa. Esa supuesta arbitrariedad es la que Apena quiere remediar en los próximos casos que «por desgracia, se van a seguir dando en un goteo lento pero seguro. Cuantos más análisis se hagan que demuestren la causa real de la muerte más precedentes tendremos para pedir que el Hospital Santa Lucía y todo el sistema sanitario de la Región de Murcia cambie su forma de actuar ante este tipo de cáncer», aseveró el presidente de la asociación.
Francisco López Bernal se hizo socio de Apena hace años, tras tomar conciencia del problema que afectaba a compañeros suyos de profesión y que podía manifestársele a él algún día como así ocurrió. Su hijo mayor Francisco López Romero está en la misma situación. Es operador de planta química y, por ello, quiere que «la investigación de lo que le pasó a mi padre llegue hasta el final».

Los problemas para ello son dos: uno es sanitario ya que, según Apena, solo en un centro médico privado situado en el Valle de Hebrón (Barcelona) hacen la prueba de detección de amianto. «Y el Hospital Santa Lucía se niega a extraer el tejido y enviarlo allí», indicó. De ahí la importancia de conseguir precedentes.

El otro obstáculo es que no se tienen los listados completos de exempleados de empresas que trabajaron con amianto hasta que se descartó su utilización en la década de los 80 del pasado siglo, pese a que sus efectos ya habían dado lugar al reconocimiento de la asbestosis como enfermedad profesional en 1961. Navantia aceptó la petición de la Consejería de Sanidad de remitir su lista de extrabajadores en 2009, pero otras industrias grandes ubicadas en Escombreras, como Repsol, nunca lo ha hecho.

Pese a los esfuerzos de Apena, el argumento de Repsol de que no se puede determinar la relación directa entre el trabajo y la enfermedad suele triunfar en los tribunales. «Los trabajadores de los últimos 50 años en la factoría tienen las mismas posibilidades de verse afectados por la enfermedad que los empleados de cualquier otra industria, por lo que no tiene sentido hacer un listado», subrayó un portavoz de la empresa. La cosa se complica más en el caso de personas exfumadoras, como López Bernal, porque se simplifica el diagnóstico de la causa de la muerte y da lugar a que no haya una investigación posterior. Eso es lo que Apena quiere evitar al activar su caso. (9-11-15)

http://www.laverdad.es/murcia/cartagena/201511/02/siete-jubilados-esperan-autopsia-20151102003120-v.html
 
Izar tendrá que indemnizar por segunda vez a la familia de un fallecido por asbestosis
El trabajador ya había recibido dinero por la enfermedad profesional

El Juzgado de lo Social 1 de Ferrol ha estimado parcialmente la demanda interpuesta por la viuda y los tres hijos de un trabajador de la antigua Bazán que falleció de un cáncer de pulmón provocado por el contacto con el amianto. En concreto, el fallo condena a Izar Construcciones Navales, en liquidación, a abonar 115.035,18 euros de indemnización a la familia, mientras que se tiene por desistida la reclamación frente a Navantia, que inicialmente figuraba como codemandada.

La singularidad de este caso radica en que el propio trabajador ya había ganado otro pleito contra Izar, que lo había indemnizado con 88.063,53 euros. En esa primera ocasión el juzgado había reconocido que «el trabajador fue diagnosticado de una enfermedad profesional, la asbestosis, contraída como consecuencia de la prestación de los servicios en la entonces Empresa Nacional Bazán de Construcciones Navales y Militares (...), que el trabajo fue el causante de la enfermedad (...) y que la enfermedad profesional también se hace extensiva al adenocarcinoma pulmonar finalmente diagnosticado».

El deceso se produjo en mayo de 2014 y, con posterioridad, la viuda e hijos del fallecido, con la dirección letrada del abogado ferrolano Jesús Porta Dovalo, presentaron una nueva demanda por daños morales.

En la presente sentencia se recoge que la indemnización reclamada no se refiere a los daños y perjuicios causados a la persona del fallecido, puesto que ya fue indemnizado en el año 2013, «sino a los daños y perjuicios que dicho fallecimiento ha supuesto para los ahora demandantes». Se añade, por tanto, que sí se les debe resarcir por la pérdida del esposo y progenitor.

El juez de lo Social 1 no considera procedente minorar la indemnización de la viuda con el importe por concepto homogéneo de la indemnización que le fue reconocida por Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS), «porque las prestaciones de la Seguridad Social no pueden compensar el daño moral». Se refiere a la pensión de viudedad por la contingencia de enfermedad profesional que le fue reconocida a la mujer, que incluía una indemnización a tanto alzado del INSS de seis mensualidades con el importe íntegro de 14.074 euros.

El fallecido había trabajado 12 años en la antigua Astano. Después desarrolló su actividad laboral en Monturas, en la sección de Pruebas, donde, según se recoge en la sentencia, realizaba funciones de forrado de válvulas, turbinas y calderas con amianto, que manipulaba en el taller. Dichas funciones de forrado se protegían con mantas de amianto hasta la puesta en marcha y, además, en la referida sección se limpiaban los filtros de los generadores, en los que se acumulaba el material. (6-11-15)

http://www.lavozdegalicia.es/noticia/ferrol/ferrol/2015/11/06/izar-tendra-indemnizar-segunda-vez-familia-fallecido-asbestosis/0003_201511F6C4993.htm
 
 
 «Ella siempre fue consciente de lo que tenía. Sufrió muchísimo»

La familia de Luisa Soraluce, fallecida recientemente por lavar la ropa con amianto de su marido, relata su historia

Luisa Soraluce era una más de las miles de mujeres de los trabajadores de Altos Hornos de Bergara, actual Arcelor Mittal. Llevaba una vida cotidiana al cuidado de sus dos hijos y en compañía de su marido, Jesús Ceciaga. Traía y llevaba a sus hijos a la escuela y realizaba las labores propias de una ama de casa. Pero lo que Luisa no sabía era que un trabajo tan cotidiano como limpiar la ropa de trabajo de su marido la llevaría a una muerte cruel en escasos tres meses. El nombre de esta mujer pasará a la historia después de que recientemente el Juzgado de Primera Instancia e Instrucción de Bergara haya condenado a la empresa Arcelor Bergara a indemnizar con 71.519,4 euros a los dos hijos de la mujer, fallecida por un mesotelioma contraído al limpiar la ropa de trabajo de su marido -fallecido en 1989- que contenía amianto. Es la primera sentencia de este tipo en el que un juzgado declara a una persona extralaboral como víctima del amianto.

Lo cierto es que esta nueva sentencia ha abierto un nuevo precedente en el constante goteo de resoluciones que obligan a las empresas a indemnizar a trabajadores que se han visto obligados a trabajar con el amianto. Tal y como explica Jesús Uzkudun, miembro de la Asociación de Víctimas del Amianto de Euskadi, Asviamie, «abre la vía a que más gente se pueda personar. Hasta ahora nosotros mismos hemos estado parando a la gente porque no sabíamos qué era lo que podía ocurrir. Pero a partir de ahora animamos a la gente a que pelee, ya que hemos visto que se puede».

«El médico enseguida nos dijo que aquello era una enfermedad derivada del amianto»
«Espero que la sentencia a favor sirva para que más gente dé el paso y luche para ser reconocida»

Ese paso valiente fue el que dieron tanto Garbiñe como Josu, los hijos del matrimonio. «La decisión la tomé totalmente en caliente», recuerda Garbiñe, algo abrumada por el eco que está teniendo la sentencia en los medios de comunicación. Pero reconoce que esa decisión que tomaron fue la correcta, puesto que «hemos conseguido que se reconozca lo que sufrió nuestra madre. Aunque esto no nos la vaya a devolver, sirve para que nos acordemos de ella».

El amianto es una sustancia cancerígena que ha impregnado la vida de miles de trabajadores de la siderurgia tan arraigada en el País Vasco y por consecuencia las de sus familiares. Año tras año, los diagnósticos de cáncer de pulmón van en aumento paulatinamente, puesto que la etapa de latencia de esta sustancia es de 20 años. No será de extrañar que cada vez haya más sentencias de este tipo. Según datos del Gobierno Vasco, los casos de cáncer derivados del amianto se elevarán a los 1.446 entre 2014-2023, mientras que entre 1999-2014, fueron 462 los casos.

Las palabras del médico

La familia de Luisa Soraluce ha puesto sentimientos y palabras a los fríos datos. Sus hijos siempre la recordarán, pero aún no pueden quitarse de la cabeza el calvario que pasó su madre en 2011. «Me acuerdo que me dijo que no podía ir a misa sin el jersey. Que notaba dolor en la espalda», dice Garbiñe. Enseguida acudieron al médico y sus palabras no fueron nada halagüeñas: «En cuanto le hizo varias pruebas, le preguntó si había trabajado en alguna fábrica. Pero mi madre nunca había tenido una nómina y tampoco había fumado. El médico nos dijo que aquello era una enfermedad derivada del amianto».

Desde el diagnóstico y hasta el fallecimiento de Luisa pasaron escasos tres meses, en los que la mujer «fue totalmente consciente de lo que le pasaba y que era víctima del amianto por limpiar la ropa de nuestro padre», subraya Garbiñe. Ahora ella espera que esta sentencia sirva para que más familias se atrevan a «dar el paso como lo hicimos nosotros. Ayudaremos a la gente en lo que necesita, pero que los afectados no se queden callados y luchen porque alguien tiene que pagar lo que han hecho».
(4-11-2015)

http://www.diariovasco.com/gipuzkoa/201511/04/sentencia-amianto-201511040630.htm

 
Amianto y fibrosis pulmonar idiopática

Dedicatoria: dedicamos este trabajo al doctor Joan Benach, en agradecimiento por permitirnos difundir la información sobre el contenido de nuestro libro «Amianto: un genocidio impune», en la sede de la Universidad Pompeu Fabra. 

Un posible nexo causal entre la exposición al amianto y la fibrosis pulmonar idiopática (con lo cual, ese último adjetivo resultaría ya impropio) –ver: Sobradillo (2010)-, fue ya apuntada en Gaensler et al. (1991). Véase también: Taskar & Coultas (2006).

Consideremos el siguiente esquema de proceso: 

a) – Se establecen determinados casos de fibrosis pulmonar idiopática.

b) – Un examen más atento, con medios más potentes (microscopía electrónica), determina que varios de esos casos clasificados como fibrosis idiopática, evidencien la presencia de fibras de amianto en el parénquima pulmonar, en niveles del mismo orden de magnitud que el hallado en los casos netamente diagnosticados como asbestosis.

c) – Como consecuencia de lo anterior, esos casos son re-diagnosticados como asbestosis -véase: Monsó et al. (1991)-. Esa recalificación tiene efectos médico-legales, habida cuenta de que la asbestosis determina derecho indemnizatorio, y, en cambio, la fibrosis idiopática, no.

d) – Actuando de esa forma, si verdaderamente existe un nexo causal entre la llamada fibrosis idiopática y la exposición al asbesto, la evidencia casuística que proporcionarían esos casos, quedaría así eliminada. Por lo tanto, habríamos tirado al niño, junto con el agua del baño. 

La fibrosis idiopática también ha sido asociada a una patología maligna inespecíficamente asociada también a la exposición al asbesto, como es el caso del cáncer pulmonar: Nagai et al. (1992), Mizuzhma & Kobayashi (1995).

Desde antes de1991, y hasta el presente, la exposición al amianto también ha sido vinculada a otras fibrosis, ajenas al parénquima pulmonar. Es el caso de la fibrosis retroperitoneal –ver, por ejemplo: Boulard et al. (1995), van Bommel et al. (2009), Goldoni et al. (2014) –, o de la de las estructuras mediastínicas: O’Brien & Franks (1987).

Esas asociaciones, por extensión, confieren verosimilitud a la posibilidad, a la hipótesis, de un nexo causal entre amianto y fibrosis “idiopática” del parénquima pulmonar, en los casos en los que no concurran otros signos y síntomas característicos de la asbestosis sensu stricto.

Éste, en términos generales, vendría a ser el estado del arte, en el que se enmarca la investigación del equipo cuyo integrante principal es el Dr. Carl Reynolds, del Imperial College de Londres.

La investigación, que fue presentada en el Congreso Internacional la Sociedad Respiratoria Europea (Munich, Alemania, 9 de Septiembre de 2014), proporcionó nuevos datos de mortalidad para la fibrosis pulmonar idiopática, laasbestosis y el mesotelioma.

Dicha indagación parte de la base de que la asbestosis es el nombre dado a la enfermedad pulmonar desarrollada por personas con un historial conocido de la exposición al amianto. Los síntomas, y la presentación de esta enfermedad, pueden ser idénticos a los de la fibrosis pulmonar idiopática.

La única diferencia entre las dos enfermedades, es acerca de si un paciente sabe algo sobre su exposición al amianto.

Las personas con asbestosis, no son actualmente elegibles para los nuevos tratamientos para la fibrosis pulmonar idiopática, a pesar del hecho de que estos tratamientos funcionen en la cura de esa enfermedad, idéntica en sus síntomas y signos.

Los investigadores han sugerido que una determinada proporción de los casos de fibrosis pulmonar idiopática, puede ser debida a la exposición desconocida al amianto.

Se analizaron las tasas de mortalidad de la fibrosis pulmonar idiopática, de la asbestosis, y del mesotelioma, en toda Inglaterra y en Gales.

Los datos se obtuvieron de la Oficina Nacional de Estadística, sobre el número anual de muertes debidas a la fibrosis pulmonar idiopática, al mesotelioma y al amianto (asbestosis), para el período 1974-2012, desglosados ​​por edad, sexo y región.

Al analizar las muertes por mesotelioma y asbestosis, encontraron una tendencia al alza similar en el mesotelioma, pero un aumento relativamente pequeño en las muertes por asbestosis.

El análisis reveló correlaciones nacionales y regionales entre las tres enfermedades, lo que apoya la teoría de que una proporción de los casos de fibrosis pulmonar idiopática se deben a la exposición desconocida al amianto.

Si la exposición al amianto se conoce, sería probable que estos pacientes fueran diagnosticados de asbestosis, en lugar de fibrosis pulmonar idiopática.

También hubo altas tasas de muertes por fibrosis pulmonar idiopática, en determinadas regiones en el noroeste y el sureste de Inglaterra, que tienen una historia de trabajo en astilleros y, por tanto, de potencial de exposición al polvo de amianto.

El Dr. Reynolds manifestó, que “los resultados son consistentes con la hipótesis de que una proporción de los casos de fibrosis pulmonar idiopática son probablemente causados ​​por la exposición desconocida al asbesto.

Se necesita más investigación en esta área, en particular en pacientes que tienen exposición al asbesto y que no se consideran actualmente como candidatos a los nuevos tratamientos para la fibrosis pulmonar idiopática, y esto puede ser inapropiado".

En Barber et al. (2015), en un trabajo titulado «Las importaciones de amianto del Reino Unido y la mortalidad debida a la fibrosis pulmonar idiopática», los autores muestran el siguiente resumen:

“Estudios previos han demostrado que la mortalidad creciente debida al mesotelioma y a la asbestosis, se puede predecir a partir de la utilización histórica del amianto. La mortalidad debida a la fibrosis pulmonar idiopática (FPI) también está aumentando, sin ninguna explicación aparente.

Para comparar la mortalidad por estas condiciones y examinar la relación entre la mortalidad y las importaciones nacionales de amianto, los datos de mortalidad de la FPI y de la asbestosis en Inglaterra y Gales, estaban disponibles en la Oficina de Estadísticas Nacionales.

Los datos de muertes por mesotelioma en Inglaterra y Gales, y los datos históricos de importación de amianto del Reino Unido, estaban disponibles desde el Ejecutivo de Salud y Seguridad.

El número de muertes anuales, debidas a cada condición, se representaron por separado por sexo, en comparación con las importaciones de amianto del Reino Unido, en los 48 años anteriores. Se construyeron modelos de regresión lineal.

Para el mesotelioma y la IPF, había una relación lineal significativa, entre el número de muertes de hombres y mujeres cada año, y los datos históricos de importaciones de amianto del Reino Unido.

Para la mortalidad por asbestosis, una relación similar se encontró para las muertes masculinas, pero no para las de mujeres.

Las cifras anuales de muertes debidas a la asbestosis en ambos sexos, eran inferiores a los de la FPI y del mesotelioma.

La fuerza de la asociación entre la mortalidad por IPF y los datos históricos de las importaciones de amianto, fue similar a la observada en una enfermedad ya establecida como relacionada con el asbesto, es decir, con elmesotelioma.

Este hallazgo podría explicarse en parte, por las dificultades de diagnóstico, en la separación entre la asbestosis y la FPI y pone de relieve la necesidad de un método más preciso para evaluar la exposición al amianto, en el trabajo de por vida”.

En nuestra personal opinión, resultan especialmente convincentes los resultados que ponen en evidencia la coincidencia geográfica entre zonas de uso intensivo del amianto y el agrupamiento en el número de casos de fibrosis pulmonar idiopática, y en ese sentido, consideramos que sería muy conveniente que tal tipo de estudio se extendiese a otras regiones distintas, en las que también se prodigó especialmente el uso industrial del asbesto.

Eventualmente, uno de los posibles resultados de toda esta investigación, pudiera consistir en que el concepto de patología por fibrosis pulmonar idiopática, terminara por desvanecerse, como un azucarillo en una taza de té, porque de idiopática ya no tendría nada.

Al margen de consideraciones de índole puramente médica, aquí se ventila, además, otra cuestión, que no es otra, que si se corrobora el nexo causal de la fibrosis pulmonar idiopática, respecto del amianto, ello abre automáticamente la puerta a la eventualidad de que dicha dolencia pueda ser motivo de demandas de indemnización. (3-11-15)


http://www.rebelion.org/noticia.php?id=205220
 
 

El amianto nuestro de cada día

Hace unos días recibo la siguiente carta:

“Resulta que tenemos una casa vieja y mi padre se puso a hacer faena en la terraza que tiene la casa. Pues resulta que esa terraza tenía un techo con placas de uralita, y como está vieja la casa, intentó reparar un tabique de obra y se vino todo el techo abajo, pues resultado de esto fue que las uralitas se rompieron en trozos y mi padre sin saber, las metió en sacos y se las llevó al ecoparque. Cuando me di cuenta de todo ya había pasado, y ahora estoy preocupado porque mi padre estuvo ahí cuando se rompieron y después las recogió. ¿Le puede haber causado algún problema el contacto?”.

Situaciones como ésta se dan a cada paso. Algunas de más calado las va recogiendo la prensa local. Cada vez hay más gente preocupada con el amianto que tienen en sus casas y en sus vidas cotidianas, pues la información va fluyendo, gracias a los trabajos de diverso especialistas y activistas que van calando en la opinión pública y gracias a las luchas permanentes de algunos sindicatos y, sobre todo, de las asociaciones de afectados y víctimas del amianto que crecen por toda la geografía española.

En otro trabajo comparábamos al amianto con una gran telaraña, de la siguiente manera:

“La red del amianto no es solo el entramado de cuadros y relaciones que hemos establecido, es la trama que han tejido las poderosas empresas del amianto que a todos nos atrapa en nuestra vida diaria. En los países que como España ya se prohibió el amianto hace una década la pesadilla continúa, pero más invisible si cabe que antaño. Porque hay amianto por todas partes y no nos escapamos de sus redes, pues la mayor parte del usado sigue instalado y deteriorándose. Lo tenemos en nuestras casas; en nuestros depósitos de agua y en las conducciones. Por ejemplo, hemos estudiado los kilómetros de tuberías aún en servicio y hablamos de 80.000 km de conducciones de agua potable, saneamiento y riego en toda España. Está en los coches, los trenes, los barcos, los aviones. En todas las empresas que manejan calor, en hornos y conducciones. En muchas instalaciones de aislamiento y revestimiento de edificios; en infinidad de planchas onduladas (uralitas) que pueblan las instalaciones agropecuarias y nuestros patios y terrazas. Sujetas a tornados, terremotos, incendios, roturas, etc. En colegios, hospitales y guarderías. En la Torres Gemelas y en los edificios de la Televisión Española. En la gran torre parisina de Montparnasse… En pleno auge de su uso, entre los setenta y los noventa del siglo XX, ha estado presente hasta en tres mil productos distintos, desde los termos y las tostadoras hasta las boquillas de los cigarrillos, las zapatas de los frenos o los trajes de bomberos” [1] 

Esta fue la respuesta que di a la carta pidiendo consejo:

“Una exposición esporádica puede causar algún daño a largo plazo, pero las probabilidades son mucho menores que en casos de exposición permanente y acumulativa. Y en todo caso, los periodos de latencia (tiempo medio entre la exposición y la aparición de posibles enfermedades) son de unos 40 años. No sé qué edad tendrá tu padre, pero es aún menos probable que le ocurra algo.

Pero no hay que minimizar los daños posibles, por lo que a partir de ahora con el amianto hay que tener mucho cuidado.

Por lo demás, no hay que preocuparse más pues esta angustia pude ser peor que lo que pueda ocurrir en este caso.

Pero la lucha contra el amianto es un asunto importante.

Saludos”

 

No ocultar la verdad, pero tampoco alarmar en este caso más de lo necesario. Éste albur, como muchos otros, los ventila el destino pues el amianto es de tal naturaleza que una vez inhalado o ingerido y no evacuado permanece hasta la eternidad en nuestros cuerpos. Ni eso. Como nos recuerda Paco Báez, ni siquiera la incineración de los cadáveres lo hace desaparecer con los cuerpos afectados y las fibras siguen vagando por el mundo como alma en pena.  

Este cruce de cartas no salió en la prensa pero sí que lo hizo la siguiente noticia, aparecida en el ABC de Sevilla el pasado 30 de agosto: “Obligado a “huir” de su casa en la Macarena por el mal uso de unas placas de uralita”. Esta situación la está protagonizando un luxemburgués residente en Sevilla, que ha denunciado en los juzgados que ha tenido que “huir” de su casa porque la incorrecta manipulación de unas placas de uralita en su inmueble le podría provocar cáncer por el amianto que desprenden esas piezas. El denunciante es un ingeniero especialista en máquinas y métodos de construcción.  

Esta respuesta no es exagerada sino que al contrario es muy correcta. Porque si parte del daño ya está hecho, como lo más grave es continuar inhalando amianto en otras ocasiones por la ignorancia o por la dejación de la Administración, son necesarias conductas como ésta para alertar y para alarmar. Sí, alarmar, que es lo único que entienden los políticos, pues ante la noticia que comentamos la respuesta de la Administración, a la que también se ha dirigido el afectado, ha sido la de un silencio sepulcral.  

No se han atrevido a hacer el Don Tancredo ante la limpieza de los terrenos de la antigua fábrica de Uralita, la gran contaminadora, en la barriada de Bellavista de Sevilla, porque los vecinos y las asociaciones de víctimas han presionado lo suficiente. No solo se han limpiado una vez los terrenos contaminados con todas las medidas de seguridad para trabajadores y vecinos, si no que después se han medido las fibras que quedaban en el ambiente y en estos momentos se procede a una segunda limpieza. Los vecinos lo exigen. Esta es la manera.  

Para responder a estas situaciones que nos dan en la vida cotidiana, Paco Báez y yo mismo hemos editado una “Guía básica y práctica del amianto·, en colaboración con diversas entidades (Ecologistas en Acción, Málaga Amianto Cero y CGT), en la que se dan unos consejos prácticos de qué hacer en estos y otros casos. La guía se puede bajar desde internet gratuitamente [1] , y es un primer nivel para no andar desamparados y para poder presionar a las administraciones para la erradicación en condiciones del amianto instalado, que cual telaraña nos tiene atrapados en nuestros trabajos y nuestros días.  

Para erradicar el amianto de nuestras vidas, se ha emprendido una iniciativa para presionar a las Instituciones Europeas (Comisión y Consejo, especialmente) para que formulen y financien un Plan en este sentido y para hacer justicia a las víctimas. La campaña se llama “Amianto cero en Europa y justicia para las víctimas” y su nombre es suficientemente explícito para saber qué pedimos. Pero lo interesante es que está basada en una Resolución del Parlamento Europeo de 2013, de la que se puede decir que colma todos los requerimientos que los grupos activistas vienen reclamando desde hace años.  

Hasta el momento, unas cuarenta organizaciones de ámbito estatal han suscrito un manifiesto que proponían los promotores de esta campaña, que no son otros que la Federación de asociaciones de víctimas del amianto (FEDAVICA), Ecologistas en Acción y los sindicatos CCOO, CGT y UGT.

Y como iniciativa de urgencia, se están llevando otras campañas inmediatas en muchos lugares del estado para erradicar los tejados de uralita y las conducciones del mismo mineral de los colegios y guarderías.  

Ante la amenaza de cada día, la respuesta cotidiana ha de presentar diversas aristas reivindicativas. 

Notas:

[1] Puche, P.(2015): “Amianto en el siglo XX una telaraña global (Indagación en España, Europa y el Mundo)”, Rebelión, enero 2015: http://www.rebelion.org/docs/194701.pdf

[2] “Guía básica y práctica sobre el amianto (uralita)”. En: http://www.ecologistasenaccion.es/IMG/pdf/guia_amianto.pdf

 
Podrían morir cerca de 125 millones de trabajadores que están expuestos al mineral

Asbesto, un asesino en casa

El semanal

"Es la sustancia más inmoral con la que se haya hecho trabajar a la gente"

Lo usaban los bomberos en sus uniformes. Fibroso, incombustible y mortal, aísla techos, paredes y tuberías. No se trata de una adivinanza, sino de la descripción del asbesto o amianto, un mineral de fibras blancas, flexibles y asesinas.

“Un trabajo peligroso, soldar a pocos centímetros de una cisterna de petróleo. Una sola chispa es capaz de activar una bomba que puede arrasar una refinería. Por eso te dicen que utilices esa lona gris sucia, que es resistente a las altas temperaturas porque es producida con una substancia ligera e indestructible: el amianto. Con eso las chispas quedan prisioneras y tú quedas prisionero con ellas, y debajo de la lona de amianto respiras las substancias liberadas por la fusión de un electrodo. Una sola fibra de asbesto y en veinte años estás muerto.” Así escribe el autor italiano Alberto Prunetti en la novela, basada en la vida de su padre, Amianto. Una historia obrera (Ed. Alegre, Roma).

Es la historia de millones de trabajadores que inhalan y llevan sobre sí o dentro de sí esas fibras tóxicas que provocan cáncer (mesotelioma) del pulmón, de la laringe y graves patologías como la asbestosis. Palabras complicadas, causas simples: si en tu casa lavas ropa sucia de amianto, podrías aspirar una fibra que jamás saldrá de tu cuerpo y producirá enfermedad o muerte. De un haz de un milímetro se desprenden 50 mil microfibras respirables.

El asbesto es un silicato de alúmina, hierro y cal que, junto con cemento, forma el fibrocemento, patentado en 1901 por el austríaco Ludwig Hatschek como Eternit, eterno, por su resistencia. Al ser manipulado o al desgastarse, libera polvos fatales. Todos, en México y en donde no se ha prohibido su extracción y uso, estamos en peligro. Es riesgoso laborar con el mineral, vivir cerca de las fábricas o tener techos, láminas, tubos, balatas o guantes revestidos de asbesto.

En Europa la bonificación del amianto tardó años, desde que en 1999 se prohibiera el uso del material. Otros cincuenta y cinco países, incluyendo Canadá y Estados Unidos, hicieron lo mismo. Sin embargo, el negocio es boyante en otros lados: Rusia, China, Brasil, Tailandia, India y Kazajstán son importantes productores. Por su parte, México duplicó en 2011-2012 las cantidades importadas y procesadas, que ascendieron de 9 a 18 millones de dólares.

En Brasil se estima que el amianto ha matado a 150 mil personas en diez años, es decir 15 mil al año (casi quince por ciento del total mundial). Allí operan dieciséis grandes empresas que “en las elecciones van financiando transversalmente a todos los partidos políticos”, relata Fernanda Giannasi, exsupervisora del Ministerio del Trabajo. Los activistas antiasbesto tienen los medios y la industria en su contra, pues tratan de informar a la población sobre riesgos y complicidades político-empresariales.

En México, el mesotelioma ha aumentado de veintitrés casos en 1979 a doscientos veinte en 2010, pero hay un subregistro estimado del setenta por ciento, que llevaría el promedio anual a quinientos casos. La “cifra negra” se relaciona con los casos en que no se diagnostica la enfermedad o no consta en las actas de defunción, debido a que conviene no reconocerla como afectación laboral.

El asbesto está en miles de instalaciones alrededor de nosotros. La CTM , en el pasado incluso defendió el uso del material, ya que el sector emplearía entre 8 y 10 mil personas y no habría constancia de fallecimientos por mesotelioma, lo cual es falso y solapa el problema. La extracción mundial de asbesto fue, en 2013, de 2.1 millones de toneladas y desde 1995 se ha mantenido entre 2 y 3 millones de toneladas, siendo más de mil 800 las compañías que lo utilizan.

La organización mexicana Ayuda Mesotelioma (mesotelioma.net) denuncia peligros y estragos del asbesto desde hace cinco años, cuando sus fundadoras, Sharon Rapoport y su hermana Liora, vieron cómo su padre se enfermaba gravemente. En cinco décadas México ha importado más de quinientas mil toneladas de asbesto y sólo en la capital lo manejan unas cuarenta y dos compañías. Aún es legal, pero es éticamente deplorable.

“A excepción de la pólvora, el amianto es la sustancia más inmoral con la que se haya hecho trabajar a la gente; las fuerzas siniestras que obtienen provecho del amianto sacrifican gustosamente la salud de los trabajadores a cambio de los beneficios de empresas”, dijo Remi Poppe, exeurodiputado holandés. Los síntomas del mesotelioma aparecen entre quince y cincuenta años después de la inhalación de las fibrillas y no existe realmente ningún nivel “seguro” de exposición.

Muerte por amianto

Según la Organización Mundial de la Salud ( OMS ), al año mueren unas 107 mil personas por enfermedades contraídas por manipulación de amianto. En el siglo XX las muertes prematuras fueron 10 millones y se enfermaron 100 millones de personas debido al amianto. Hoy, 125 millones de trabajadores están expuestos al mineral. La Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios de la Secretaría de Salud reconoció su toxicidad, pero se limitó a sugerir “que las empresas controlen su uso”.

La Ley de Salud del Distrito Federal habla de precauciones sobre el amianto, pero sin prohibirlo. Según datos del INEGI , veintiuno por ciento de las viviendas mexicanas tiene techo de lámina metálica, cartón o asbesto, y el uno por ciento tiene paredes de cartón, asbesto, carrizo, bambú o palma. En 2014 se otorgaron cuotas del Fondo de Aportación para la Estructura Social para viviendas de Iztapalapa. Las reglas dicen que “los pisos, muros y/o techos deben ser de cuartos dormitorio o cocina dentro de la vivienda, hechos con lámina de cartón, metálica, de asbesto o material de desecho”. ¿De asbesto? Sí, no es broma, está en la Gaceta Oficial- DF .

La OMS , en cambio, pide eliminar el uso de todo tipo de asbesto, incluido el “blanco” o “crisotilo” que el lobby del asbesto pretende presentar como “limpio”; asimismo, habla de aportar información sobre soluciones para sustituirlo con productos seguros; desarrollar mecanismos económicos y tecnológicos para ello; evitar la exposición al asbesto durante su uso y en su eliminación; mejorar el diagnóstico precoz, el tratamiento y rehabilitación médica y social de los enfermos, así como registrar a las personas expuestas en la actualidad o en el pasado.

La “fase superior” del filantrocapitalismo

La hilaza tóxica del asbesto pasa también por Costa Rica, “la Suiza de Centroamérica”. La Garita es un paraje de ensueño, rincón tropical cerca de Alajuela. Las instalaciones de la INCAE Business School, la mejor escuela de negocios latinoamericana, destacan entre las palmas, las granjas, una plácida carretera y unos pastos verdísimos.

INCAE es famosa por su enfoque de desarrollo sustentable y ética empresarial. Cuenta con campus en Nicaragua y Costa Rica. Es un proyecto para la enseñanza e investigación gerencial que nace en 1964, bajo los auspicios de la Alianza para el Progreso del entonces presidente de Estados Unidos, John F . Kennedy, de la Escuela de Negocios de Harvard, de la agencia UsAid y de los mandatarios y empresarios de seis países centroamericanos.

En los años noventa, la historia de esta escuela se cruza con la de un empresario que en las Américas tiene fama de gurú del desarrollo sustentable, mientras que en Europa es conocido como “rey del Eternit”: Stephen Schmidheiny. Hombre de negocios por tradición familiar (cementera Holcim, Wild-Leitz de instrumentos ópticos, electrotécnica bbc Brown Boveri y la empresa Eternit), nació en Heerbrugg, Suiza, en 1947, amasó una fortuna con el negocio del asbesto y su record está manchado por procesos judiciales y graves acusaciones.

La Fundación AVINA , creada por el empresario en 1994 y operativa en veintiún países latinoamericanos, colabora con la escuela y en 1996 Schmidheiny, quien fue administrador de Eternit y hoy está en el Consejo Directivo de INCAE , participó en la creación de su Centro Latinoamericano para la Competitividad y el Desarrollo Sostenible ( CLACDS ).

Schmidheiny fundó varias organizaciones sin fines de lucro, como Fundes (1984), MarViva (2003) y el fideicomiso VivaTrust (2003), que sustenta AVINA . En éste confluyó el valor de la participación del suizo en Grupo Nueva, consorcio de negocios forestales. En Chile, sus filiales han sido acusadas por los indígenas mapuches de despojo, dentro de un largo conflicto social, ya que la adquisición de las tierras ancestrales de las comunidades (120 mil hectáreas) empezó en la dictadura de Pinochet, que las expropiaba o enajenaba “con prácticas de intimidación, tortura y asesinato”, según denuncian los mapuches.

El magnate vendió sus acciones del grupo Eternit a finales de los ochenta, y para 1999 su patrimonio ascendía a 4.4 billones de dólares. Las fundaciones se constituyen como entidades autónomas, prácticamente inatacables tras eventuales condenas judiciales, y promocionan redes como SEKN (Social Enterprise Knowledge Network) y alianzas sobre temas socio-ambientales: agua, ciudades sustentables, energía, industrias extractivas, innovación política, reciclaje, cambio climático.

Hay movimientos sociales que hablan de “filantrocapitalismo” respecto de avina y su aliada Ashoka, fundación filantrópica estadunidense presente en setenta países. “El capital trata de apropiarse de los movimientos ecologistas razonables para reconvertirlos en domesticados capitalismos verdes o formas de negocio con el agotamiento del planeta”, explica el ingeniero activista español Pedro Prieto, de la Asociación para el Estudio del Auge de Petróleo y Gas.

¿Por qué? “Los emprendedores sociales trabajan con esas poblaciones, su labor es acercar a las multinacionales hasta ellas, mientras salvaguardan los intereses de éstas”, dice María Zapata, directora de Ashoka en España. En entrevista con Rebelión, el investigador Paco Puche habla de cómo se infiltran las fundaciones en los movimientos con “la cooptación de líderes” y de cómo “ AVINA se vincula al magnate Schmidheiny, que debe su fortuna al criminal negocio del amianto. Decimos que todos los que han recibido dinero y otras prebendas de esta fundación (y después de conocerla, no la han rechazado) se llevan la maldición del polvo del amianto en sus entrañas”.

En 2013, el Tribunal de Turín condenó al suizo y a su exsocio en la multinacional Eternit Group, el barón belga Louis De Cartier, de noventa y dos años de edad en ese entonces, a dieciséis años de cárcel por desastre doloso y remoción de medidas contra los infortunios: la sentencia fue esperada por los familiares de 3 mil víctimas. La Corte de Apelaciones aumentó la condena a dieciocho años, pero el miembro de la nobleza belga falleció poco antes. Schmidheiny fue condenado por sus responsabilidades como administrador de Eternit en el decenio 1976-1986 y absuelto de otros cargos del período 1966-1975 porque los hechos no subsistían. Las causas de la asbestosis y el mesotelioma ya se habían detectado desde los años sesenta, pero el negocio de Eternit siguió; por eso la condena habla de “dolo”: los imputados habrían escondido conscientemente los efectos cancerígenos del asbesto.

En noviembre de 2014, en el último grado de juicio, la Suprema Corte anuló la sentencia anterior, ya que los crímenes habían prescrito. Se tomó como inicio de los términos para la prescripción el año de 1986, cuando Eternit declaró su quiebra, pero la decisión es polémica, ya que el desastre ambiental todavía sigue ocurriendo, pues no se interrumpe con la quiebra fiscal de la empresa. Es una bofetada a víctimas y familiares.

El paso más reciente

Mayo de 2015: se abre un nuevo proceso, “Eternit Bis”. Schmidheiny ya no es acusado de “desastre” sino de homicidio doloso agraviado de 258 personas, exempleados o vecinos de Casale Monferrato, un pueblo en que operaba Eternit, quienes fallecieron entre 1989 y 2014 por mesotelioma pleural. Agravantes serían el “mero fin de lucro” y el “modo insidioso”, pues se habría ocultado información a trabajadores y ciudadanos sobre los riesgos.

En cambio, en su web el magnate dice ser “pionero en la eliminación del asbesto en la industria”. En julio su defensa logró la suspensión del juicio mientras la Corte Constitucional italiana evalúa si hay o no violación al principio ne bis in idem, por el cual nadie puede ser juzgado dos veces por el mismo asunto. Mientras tanto, los fiscales de Turín presentarán cargos para noventa y cuatro casos más de afectación por Eternit.

La hecatombe del asbesto aún durará por décadas. Urge reparar el daño a las víctimas, prohibir su uso y comercio, desterrarlo de toda habitación y ambiente.


http://www.rebelion.org/noticia.php?id=202783   
(2-9-2015)
 

Las víctimas del amianto, un registro "incierto" en el que la clave es denunciar

Navarra cuenta con un listado de empresas con riesgo por este mineral, pero la clave para conocer su extensión está en las nuevas denuncias que permiten vigilar la salud a más plantillas

El Instituto de Salud Pública y Laboral cerró 2014 con 2.821 personas contabilizadas en la comunidad expuestas a este mineral, prohibido en España

LAB cree que la cifra es mayor y Carmen Sesma, de CCOO, advierte de que "por desgracia, muchos casos se deconocen"

¿Cuántas personas pueden estar afectadas por su exposición laboral al amianto? La pregunta es difícil de responder. El Instituto de Salud Pública y Laboral de Navarra tenía contabilizadas al cierre de 2014 a2.821 personas a las que hacer un seguimiento sanitario, la mayoría vinculadas a empresas de fabricación de vehículos (1.293), seguidas del sector de la metalurgia (533) y, ya en menor medida, la distribución de agua (206) y la fabricación de maquinaria (182). Ese listado se amplía en función de las compañías que asumen que trabajaban con este material, pero sindicatos como LAB o CCOO coinciden en que el número de afectadas y afectados será mayor porque, entre otras cuestiones, una de las grandes claves para ampliar los registros es que se presenten nuevas denuncias. De esta forma, se investigan nuevos casos y se controla la salud a esas plantillas expuestas a un mineral (llamado amianto o asbesto) que funcionaba sobre todo como aislante y cuyo riesgo es que las fibras podían inhalarse, algo para lo que ahora se exige un equipo de protección y un curso de formación específico.

“El número de personas afectadas en Navarra es incierto. Por desgracia, muchos casos se desconocen, sale una nueva denuncia y salta la alarma”, afirma la secretaria de Salud Laboral de CCOO Navarra, Carmen Sesma. Ahora, asegura, es un momento clave; ya que, por el tiempo que pasa desde la exposición hasta que aparece una dolencia (su periodo de latencia es largo), resulta habitual que se presente entre personas jubiladas, que ya no trabajan en la empresa en cuestión o que esta ha sido asumida por otra firma.

Así ha ocurrido, por ejemplo, en el caso recientemente denunciado por la asociación de víctimas del amianto de Euskadi, Asviamie, que informó de que el Instituto de la Seguridad Social de Navarra había reconocido  la incapacidad permanente absoluta a una trabajadora que falleció el pasado 9 de abril. Estavecina de Arguiñariz (Navarra) trabajó durante 1966 y 1972 en la empresa Productos Aislantes (PAISA), en Errenteria (Gipuzkoa), y un mes antes de su fallecimiento se le diagnosticó un mesotelioma pleural, un tipo de cáncer. La familia confirmó que denunciará por ello a la empresa responsable, por considerar que esta trabajadora aspiró sin la debida protección durante años baquelita (que contiene amianto) mientras pulía volantes en esta firma, después comprada por Unión Explosivos Río Tinto, que ahora depende de Ercross.

Sesma, de CCOO, lamenta precisamente que esta situación, ese reconocimiento de la incapacidad tras el fallecimiento, no es precisamente excepcional, y para abordar esta problemática cree necesario denunciar para lograr “una reparación moral” y, también, el acceso, como en este caso, a ayudas vinculadas a una enfermedad de origen laboral, como una pensión de viudedad para el marido de la afectada y las prestaciones de Muerte y Supervivencia.

Aviamie se plantea ahora abrir una delegación en Navarra, donde la pelea por descubrir el número de personas afectadas por amianto no ha llegado al nivel de Euskadi, donde la extensión de casos ha estado más marcada por su desarrollo industrial y el uso de este material por ejemplo en las décadas de los 60 y 70. No obstante, el goteo de personas a vigilar en Navarra sigue produciéndose cada ejercicio: en 2014, según la memoria del Instituto de Salud Pública y Laboral, había registradas 2.821 personas, y en 2013 eran 2.790. Navarra cuenta con su registro de empresas con riesgo por amianto (RERA), al que el año pasado se incorporaron otras cuatro compañías. En total, hay contabilizadas 91 firmas que han trabajado con amianto, la mayoría (26) vinculadas a la construcción especializada, a la construcción de edificios (14) o a la venta y reparación de vehículos de motor (10).

65 planes para retirar amianto en 2014

Las plantillas expuestas al amianto, tanto personas activas como jubiladas, también están registradas, para así facilitar su seguimiento sanitario. Pese a la obligación de las empresas de mantenerse al día, lo habitual es que este tipo de registros, según reconocen fuentes del Instituto, se amplíe mediante denuncias. Esos casos son, al final, el hilo del que tirar. Desde el sindicato LAB, Iván Pérez considera que la cifra de personas que pueden estar afectadas, por tanto, es mayor que la registrada.

Esta es la situación del amianto, una sustancia prohibida en España desde 2002 (otro debate es si esa prohibición tardó demasiado en llegar; en Suecia, según recuerda CCOO en una guía sobre los efectos del amianto, se prohibió en 1982) y cuyos efectos siguen desvelándose. Por ejemplo, cabe recordar que aún se mantienen los planes para la retirada de amianto o de materiales que lo contienen: en 2014, se aprobaron 65 en Navarra, una cifra similar a la de los dos ejercicios anteriores, pero lejos de los 111 de 2009. La mayoría consistió en la retirada de cubiertas de fibrocemento en viviendas particulares, edificios, naves y granjas.
31-8-2015
http://www.eldiario.es/norte/navarra/ultima_hora/victimas-amianto-nvestigacion-clave-denunciar_0_425908065.html

 

Amianto: los padecimientos “olvidados” (Acción sobre los sistemas inmunitario y endocrino)


Alteraciones del Sistema Inmunológico

Introducción

Si tomamos como paradigma de las alteraciones extra-pulmonares originadas por el amianto, que en algunos de nuestros escritos proseguimos revisando, consideraremos a las que se producen en el Sistema Inmunológico (aunque, eventualmente, la manifestación patológica se localice también en el pulmón), antes de entrar en el detalle de las mismas, y a fin de formar criterio sobre su posible trascendencia y de si efectivamente deben de ser consideradas como simples hallazgos analíticos no patológicos, o no, es oportuno contextualizarlo, atendiendo a varias consideraciones previas. Según un estudio de Kishimoto (1992), el 13% de los leucémicos, tenían alta contaminación poramianto. ¿Casualidad?

En relación con dicho hallazgo, téngase presente que la asbestosis ha sido relacionada con desórdenes neoplásicos del sistema hematopoyético; con hiperactividad de la función de las células B. Ver, por ejemplo: Engelfriet (1964).

En Ozesmi et al. (1988), las alteraciones inmunológicas evidenciadas en sangre, son correlacionadas con el derrame pleural, y también con la paquipleuritis, originados por el amianto. Véase también: Kishimoto & Sato (1991), Gambini (1961).

Las alteraciones de la médula ósea, por exposición al amianto, también han sido evidenciadas por la experimentación animal: Boorman et al. (1984), Durnev et al. (1993), Fatma et al. (1992), Bajerska et al. (1988), Vanchugova et al. (1985). Al propio tiempo, la irradiación y posterior trasplante de médula ósea, son determinantes de una atenuación de la respuesta inflamatoria y del efecto fibrosante del asbesto sobre el tejido pulmonar en el animal experimental: Levis et al. (2008).

Tales anormalidades inmunológicas, están causalmente relacionadas con un incremento del riesgo de padecer tumores linfoproliferativos. Ver: anónimo (1970) & (1977), Gerber (1970), Kagan & Jacobson (1983), Kagan et al. (1979).

En un determinado número de estudios, se ha investigado el estado del sistema inmunológico, en los seres humanos que han estado expuestos al amianto. Sus hallazgos vienen a corroborar las evidencias emanadas también de la experimentación animal. Ver, por ejemplo: ( [1] )

En uno de los trabajos precedentemente citados –Rosenthal et al. (1999)-, los autores hacen especial referencia a la alteración inmunológica localizada en el pulmón de los expuestos al amianto, como factor esencial y substrato, en la etiología de la asbestosis. Véase también: Scheule & Holian (1991).

La experimentación in vitro también aporta evidencias, toda vez que permite poner de manifiesto que el amianto crisotilo suprime la respuesta inmunitaria humoral en los cultivos celulares, de forma dosis-dependiente: White & Munson (1986), Holian et al. (1997), Costabel & Teschler (1990).

Las alteraciones inmunológicas, también han sido constatadas en los expuestos al amianto que, como consecuencia de dicha contaminación, han desarrollado un mesotelioma, pero a veces el nexo es meramente con los expuestos, con independencia de que exista, o no, coincidencia con alguna de las patologías específicas del asbesto. Ver: Miura et al. (2008), Maeda et al. (2008) & (2011), Ramachandar et al. (1975), Chahinian et al. (1976), Izzi et al. (2012), Lange et al. (1974), (1978) & (1983), Marchand et al. (2012), Otsuki et al. (2006) & (2011), Tsang et al. (1985), Greaves (1979), Rouhier et al. (1982), Tarkowski & Górski (1991), Philteos et al. (2004), Dernevik et al. (1985), Walsh (2014), Law et al. (1985).

El desarrollo progresivo de la asbestosis, se correlaciona positivamente con el nivel detectable del factor de crecimiento transformante, (TGF)-beta, por lo que el mismo es susceptible de ser utilizado como biomarcador: Li et al. (2009). El análisis de proteínas también ha sido utilizado para el mismo propósito: Ju et al. (2012). En los expuestos al amianto, las alteraciones inmunológicas se manifiestan a través de los anticuerpos ANCA: ( [2] ).

Como se indica en el último trabajo citado –Eiras (2008)-, se evidencia que: “…la presencia de los ANCA suele indicar un mayor grado de afectación de la enfermedad de base, así como un peor pronóstico evolutivo, posiblemente debido a su capacidad de interferir en el desarrollo y la resolución del fenómeno inflamatorio.”

Mediando una exposición al amianto, la presencia de los ANCA se correlaciona, en la mayoría de los trabajos de la bibliografía accedida, con un síndrome de vasculitis no para-neoplásica, y dado que a dicha manifestación mórbida dedicamos un apartado específico, será en el contexto del mismo en el haremos mención de los susodichos artículos. Por lo que respecta a los restantes, los encontraremos en relación con la granulomatosis –Agraharkar et al. (2002), Patnaik et al. (2011), Nuyts et al. (1995)-, con la angeítis o con la nefritis con afectación del tracto respiratorio–Yashiro et al. (2000)-, con neumonía y parálisis de nervios craneales –Miyazaki et al. (2010)-, conarteritis –Hirata et al. (2008)-, con neumonía intersticial –Bunderson-Schelvan et al. (2011)-, con fibrosis retroperitoneal –De Vuyst & Camus (2000)-.

El nexo entre neoplasias y sistema inmunitario es ambiguo, en el sentido de que, siendo dicho sistema un mecanismo de defensa del organismo, no obstante, paradójicamente, también contribuye al desarrollo y asentamiento del cáncer: Kazbariene (2009), de Visser et al. (2006), Lin et al. (2006), o, a un nivel divulgativo: Stix (2007). A mayor abundamiento, sus alteraciones patológicas, podrían representar un incremento del rol negativo de dicho sistema en la génesis de las diversas neoplasias, incluidas las relacionadas con la exposición al asbesto. Ver: Dougan et al. (2011).

Aunque existe variabilidad, la mayoría de los estudios indican que, a través de la inmunidad celular (medida a través del ensayo de sensibilización dérmica, in vivo, y de la respuesta de los linfocitos y de su función, in vitro), se constata que dicho sistema está deprimido, en los trabajadores que presentan evidencias radiológicas de asbestosis. Ver: Kagan et al. (1977), Wagner (1980), Wagner et al. (1979), Miller et al. (1983), Kubota et al. (1985).

El efecto inmunosupresor de la exposición al asbesto, con repercusión en la respuesta inflamatoria, en la respuesta fibrogénica, y en el efecto tumorigénico, es confirmada también en los más recientes trabajos: Nishimura et al. (2013).

La alteración de las moléculas del citoesqueleto, en una línea de células T humanas, causada por la exposición continuada al amianto crisotilo, incluyendo la disminución de la capacidad de producción de interferón γ, es el resultado experimental alcanzado en el trabajo de Maeda et al. (2013).

Los hallazgos analíticos –ver, por ejemplo: Nigam et al. (1993)-, que evidencian la implicación de la autoinmunidad en la exposición al amianto, se concretan en el papel de los factores de crecimiento, liberados por células que controlan la proliferación de fibroblastos, durante la acumulación de polvo en los bronquiolos respiratorios, como ha sido puesto de relieve por diversos autores. La participación del sistema inmunológico en la etiopatogenia de lasneumoconiosis, ha sido fuertemente sospechada, tradicionalmente: Pfau et al. (2014).

La hipertrofia de los ganglios linfáticos mediastínicos, es un asiduo acompañante de la asbestosis. Ver: Sampson & Hansell (1992). Estos autores resaltan la importancia de esta relación, en la investigación de la enfermedad maligna, en pacientes con asbestosis. Se trata de las adenopatías o linfadenopatías, a las que dedicaremos un apartado específico. Neoplasias, autoinmunidad y enfermedades reumáticas evidencian una estrecha relación: Abu-Shakra et al. (2001).

Hay una serie de evidencias, directas e indirectas, que muestran un aumento de la prevalencia de los anticuerpos antinucleares, factor reumatoideo y complejos inmunes, así como el aumento de las inmunoglobulinas, lo cual sugiere que varios de estos factores juegan un papel en la patogénesis de la asbestosis. Por lo que respecta a los anticuerpos antinucleares –ANA (antinuclear antibodies)-, diversos trabajos se ocupan de su vinculación con la exposición al asbesto: ( [3] )

El nexo entre exposición al amianto, patologías asociadas a la misma, y factor reumatoideo, es objeto de diversos estudios: deShazo et al. (1983), Evans et al. (1977), Haslam et al. (1978), Hillerdal (1984), Pelclová et al. (2008), Pernis et al. (1965), Robinson & Musk (1981), Stansfield & Edge (1974), Tamura et al. (1990), Toivanen et al. (1976), Turner-Warwick & Parkes (1970), Wagner (1965).

Como biomarcador, la utilidad del factor reumatoideo es prácticamente nula, dado su extremado carácter de inespecífico. Además de su vinculación con las enfermedades reumáticas, se la evidencia también respecto de las enfermedades pulmonares (con o sin etiología por asbesto), con los cánceres (también con la misma independencia respecto de su etiología), con las enfermedades renales, con las del hígado, con las enfermedades infecciosas (como, por ejemplo, la sífilis), con las enfermedades del tiroides, con la hipertensión, con el infarto de miocardio, con la disglobulinemia, con la hemoglobinuria paroxística nocturna, con prevalencia elevada, también en las poblaciones de los hospitales psiquiátricos, e incluso, eventualmente, en algunos individuos normales. Fuente: Marion Waller, Methods of Measurement of Rheumatoid Factor – Annals of the New York Academy of Sciences. Dec 1969; Vol. 168 (Rheumatoid Factors and Their Biological Significance): 5-20.

La presencia del factor antinuclear (ANF), ha sido informada, respecto de la asbestosis de los trabajadores del amianto. El aumento en los niveles de IgA es de lo más significativo, toda vez que refleja la participación de los entes locales, en la producción de anticuerpos en el tejido pulmonar. Ya habíamos aludido anteriormente, al marcador LDH, inespecífico, de la inflamación pleural. Esta inespecificidad, es extensible a todos estos hallazgos, lo que limita su valor diagnóstico. Su importancia, no obstante, viene determinada, por su vinculación con las diversas patologías de autoinmunidad, a las que anteriormente nos hemos referido.

En ese preciso sentido, no son un mero hallazgo del diagnóstico: nos están proclamando, nos están vaticinando, toda una serie de enfermedades, cuya etiología, en este contexto, está vinculada a la exposición al amianto, aunque no exista para ellas el reconocimiento de enfermedad ocupacional. La presencia de autoanticuerpos –con o sin artritis reumatoide- ha sido correlacionada con eventos de enfermedad cardio-vascular: Liang et al. (2009). Como es sabido, ese tipo de dolencias evidencia una relación inespecífica con las patologías asbesto-relacionadas. Véase, al respecto, nuestro trabajo:

Francisco Báez Baquet Patologías cardiovasculares en expuestos al asbesto (I) «Rebelión», 15/06/2015 http://www.rebelion.org/noticia.php?id=199971

Francisco Báez Baquet Patologías cardiovasculares en expuestos al asbesto (II) «Rebelión», 16/06/2015 http://www.rebelion.org/noticia.php?id=199972

Los macrófagos activados por el amianto, secretan citocinas proinflamatorias y profibróticas, como el factor de crecimiento fibroblástico, las interleucinas 1-beta, IL-6, factor de necrosis tumoral alfa, factor estimulador de colonias de granulocitos-macrófagos, factor quimiotáctico de los neutrófilos, fibronectina, factor de crecimiento derivado de las plaquetas (PDGF), e IGF-1, y también mediadores inflamatorios como el leucotrieno B4 y las prostaglandinas E2, que desempeñan un importante papel, como mediadores de la enfermedad. Ver: Tulinska et al. (2004), Ilavská et al. (2004), Luster & Simeonova (1998).

Todos estos hallazgos se enmarcan, además, en el contexto de una comprobada predisposición, de los expuestos al amianto, para ser alcanzados por la afectación por una neoplasia, según se evidencia, no sólo por los estudios epidemiológicos, sino que también por los resultados de la aplicación del análisis por biomarcadores específicos del cáncer pulmonar o del mesotelioma, permitiendo cuantificar el riesgo individual respectivo. Ver: Amati et al. (2008), Okio et al. (2007).

La predisposición hacia diversas infecciones pulmonares, es relacionada con un sistema inmunitario alterado, a causa de la exposición al asbesto, y eventualmente en concurrencia con alguna de sus patologías específicas asociadas, singularmente con la asbestosis: Dikman (1991), Felton et al. (2010), Guy et al. (2012), Hillerdal & Heckscher (1982), Hinson et al. (1952), Hiyama et al. (1998), Nakagawa et al. (1999), Vahid & Marik (2007).

La predisposición a las infecciones, en general, a causa de las condiciones poco o nada higiénicas en las que han de desenvolverse en sus trabajos de desamiantado los operarios que han de protegerse con la consabida vestimenta hermética, es abordada en Lange et al. (2012). Si, a pesar de dicha protección personal, siguen expuestos al amianto (lo cual, en mayor o menor grado, siempre ocurrirá, incluso mediando el uso de la indicada vestimenta), ello puede propiciar una alteración de su sistema inmunológico, que, a su vez, predispondrá a que tales infecciones puedan manifestarse.

Como ya hemos comentado anteriormente, la exposición al amianto, y, más aún, cuando ya se ha desencadenado la asbestosis, determina, con mayor o menor visibilidad, una alteración del sistema inmunitario, que propicia el afloramiento de enfermedades de auto-inmunidad, lo cual, cuando media ya también la asbestosis, da origen, evidentemente, a una situación de polimorbilidad. A ello vamos a aludir seguidamente, recurriendo a un ejemplo, de relativamente reciente y trágica actualidad.

El 31 de Agosto de 2009, a la edad de 64 años, fallecía el mecánico y relojero Clyde L. Koester, de Great Falls, Montana (EE.UU.), víctima de asbestosis y de esclerosis lateral amiotrófica.

La esclerosis lateral amiotrófica, también llamada enfermedad de Lou Gehrig o enfermedad de Jean Martin Charcot, en el imaginario popular es conocida, especialmente por ser la enfermedad padecida por el famoso físico Stephen Hawking. En una minoría, del 5 al 10%, su origen es genético, siendo de etiología un tanto incierta en el resto de los casos, pero con un indudable protagonismo de los mecanismos de auto-inmunidad. Por consiguiente, su asociación con la asbestosis, es una conjunción, más o menos minoritaria, pero que en ningún caso debe sorprendernos.

Se trata de una enfermedad degenerativa de tipo neuromuscular, por la cual las motoneuronas disminuyen gradualmente en su funcionamiento, y, al propio tiempo, mueren gradualmente, provocando una parálisis muscular progresiva y de pronóstico obligadamente mortal, puesto que, en sus etapas avanzadas, los pacientes sufren una parálisis total, que cursa acompañada de una exaltación de los reflejos tendinosos, con resultado de pérdida de los controles musculares inhibitorios.

Imposibilitados de funcionar, los músculos gradualmente se debilitan y desintegran, esto es, se atrofian, y, al propio tiempo, se contraen (son las llamadas fasciculaciones). Eventualmente, se puede perder la capacidad cerebral de iniciar y controlar el movimiento voluntario.

Cuando fallan los músculos del diafragma y de la pared torácica, los pacientes pierden la capacidad de respirar sin el auxilio de un aparato ventilador o respirador artificial. Evidentemente, la eventual concurrencia simultánea de una asbestosis, viene a agravar, si cabe, este sombrío cuadro clínico, con el que la mayoría de las personas con ELA mueren de fallo respiratorio, generalmente en un lapso temporal comprendido entre 3 y 5 años, a partir del comienzo de los síntomas. Señor Koester: descanse en paz. 

Adenopatías o lifadenopatías

Es un trastorno inespecífico de los ganglios linfáticos, consistente en tumefacción, aumento de volumen o inflamación de dichos ganglios, que se correlaciona, de forma inéspecífica, como ya hemos dicho, con la exposición alamianto y con el padecimiento, manifiesto u oculto, de alguna de las dolencias asociadas a la exposición.

Por esa razón, la comprobación de su estado forma parte –debe formar- de la exploración física de los expuestos al amianto, en general, y de los trabajadores en activo y ex trabajadores del asbesto, en particular. Ver: Levin et al. (2000). Obviamente, la exploración radiológica puede poner de manifiesto adenopatías que la mera exploración física previa no detectó.

Se trata de un trastorno, también conocido como hipertrofia ganglionar mediastínica, que es asociado a la asbestosis –Roitzsch (1968)-, a la silicosis, el cáncer, la esclerodermia, el lupus eritematoso sistémico y la artritis reumatoide, entre otras dolencias, todas las cuales participan de una misma característica: la afectación del sistema inmunitario, de la cual la adenopatía es una manifestación perceptible. Ver: Bergin & Castellino (1990).

El término linfadenopatía hiliar bilateral, es una denominación radiográfica, que describe una inflamación de los ganglios linfáticos mediastínicos, y que es un hallazgo común en las radiografías de tórax en los casos de neumoconiosis, y, por lo tanto, también en lo que es una de ellas: la asbestosis.

Un caso de concurrencia entre mesotelioma pleural maligno y adenopatías mediastínicas, lo veremos citado en la sentencia STSJ AR 691/2007 (Recurso nº 418/2007). Un caso de concurrencia entre mesotelioma maligno ylinfadenotía periférica, en el cual ésta se manifestó como primer síntoma, es abordado en Gong et al. (2013). Las adenopatías se manifiestan como una ampliación de los nódulos linfáticos mediastínicos, que frecuentemente se relacionan con la asbestosis.

Para la adenopatía, en su relación con el asbesto, ver: Sampson & Hansell (1992), Maguire et al. (1980), Dodson et al. (1990), Bohnker et al. (2005), Gallego (2004), Dunn (1989), Younis et al. (2006).

Su aparición, en los casos de mesotelioma, es tratada, por ejemplo, en: Sharma et al. (2004), en Ogata et al. (2009) y en Daskalogiannaki et al. (2000). El examen histológico de los nódulos linfáticos, para determinar un diagnóstico de mesotelioma, es abordado por Kim et al. (1987), aplicado a un paciente cuya exposición al amianto venía determinada por su condición de nieto de un trabajador dedicado a la instalación de aislamientos, efectuados con asbesto.

Su presentación en un caso de afectado por mesotelioma pericárdico, es tratada en Yakirevich et al. (2004), constituyendo, en el caso relatado, la primera manifestación de la neoplasia asociada. La misma circunstancia, pero referida a un mesotelioma pleural, la veremos reflejada en: Wills (1995).

Las linfadenopatías pueden obedecer al asentamiento de unas metástasis del mesotelioma, y en esa circunstancia, pueden constituir el primer síntoma de la enfermedad maligna no manifiesta: Zhang et al. (2010).

La importancia de la detección de las adenopatías, es subsidiaria, en el sentido de que lo que nos está manifestando, es la alteración del sistema inmunitario (a causa del asbesto, en nuestro contexto), y de la cual laadenopatía es su mera manifestación. Es decir, que su aparición, por sí misma, será sólo unos de los problemas de salud, de menor entidad, de entre los que tiene que enfrentarse, desgraciadamente, su infortunado portador.

El protagonismo de todo el sistema linfático, en general, y de sus nódulos, en particular, entre las manifestaciones patológicas derivadas de la exposición al amianto, es abordado por diversos autores: Dodson et al. (1991), (2000) & (2007), Roggli & Benning (1990).

En el primero de los trabajos antes citados, se especifica que el número de fibras de asbesto detectadas en los nódulos linfáticos, suele ser del orden de 2-3 veces mayor que las halladas en pulmón.

La propagación linfática de las fibras de amianto, es abordada en: Bignon et al. (1978), Dodson et al. (2000), Gross et al. (1970), Roggli & Benning (1990), Taskinen et al. (1973), Wagner et al. (1960).

Las adenopatías, en relación con la exposición al amianto, son mencionadas en las siguientes sentencias judiciales españolas: ( [4] )

Entre las linfadenopatías inespecíficamente vinculadas con la exposición al asbesto, cabe mencionar a la enfermedad de Rosai–Dorfman, también conocida como Histiocitosis sinusoidal, y que es una rara patología benigna, de causa generalmente desconocida, que se caracteriza por la sobreproducción de histiocitos, los cuales se acumulan en los ganglios linfáticos a través de todo el cuerpo. Las linfoadenopatías del cuello, son el lugar más característico para la acumulación de histiocitos (macrófago que permanece en un órgano concreto, sin que llegue a viajar a través de la sangre), aunque la acumulación también puede ser extraganglionar. La piel, el tracto respiratorio alto y las cavidades sinusales son los lugares extraganglionares que con mayor frecuencia se ven afectados.

En la literatura médica, diversos casos de enfermedad de Rosai-Dorfman en los expuestos al amianto, son mencionados. Así, por ejemplo, en Hida et al. (2009), los autores hacen referencia a un caso, en el que el paciente había estado expuesto, habiendo sufrido periódicamente derrames pleurales. Otros casos similares, son igualmente mencionados en estos otros trabajos: Wang & Colby (2007), Attanoos (2012). 

Vasculitis (no para-neoplásica)

La vasculitis, inflamación y necrosis de los vasos sanguíneos, puede obedecer a diversas causas, figurando entre ellas la exposición a la sílice, y también al asbesto. Diversos trabajos se ocupan de dicha situación, y, eventualmente, con la concurrencia con asbestosis, con efectos que incluso pueden alcanzar la paraplejia (parálisis de la parte inferior del cuerpo) y el fallecimiento. La distinguiremos de la vasculitis leucocitoclástica, por ser ésta un síndrome paraneoplásico, asociado al cáncer pulmonar.

Su etiología es de carácter inmunitario, clasificable como enfermedad reumática. Esta última caracterización, para algunos de los síndromes paraneoplásicos, la veremos también reflejada, por ejemplo, en: András et al. (2006), Aviña-Zubieta et al. (1996), Benedek (1988), Fam (2000), Jesus et al. (2006), Mitnick (2000), Naschitz (2001), Naschitz et al. (1995) & (1999), Racanelli et al. (2008), etc.

Sobre vasculitis y exposición al amianto, véase: Hammar et al. (2003), Hirata et al. (2008), Inoue Tetsuro et al. (2004), O’Brien & Franks (1987), Pelclová et al. (2003), Rihova et al. (2005). En varios de estos trabajos se alude a la presencia de los ANCA. Aparte de los artículos antes mencionados, en los siguientes asimismo concurren vasculitis, ANCA y exposición al amianto: Carette (2004), Bunderson-Schelvan et al. (2011), de Lind van Wijngaarden et al. (2008), Beaudreuil et al. (2005), De Vuyst & Camus (2000), Arulkumaran et al. (2011), Mulloy (2003).

Aquí se impone una reflexión: la vasculitis, cuando no es paraneoplásica, y está asociada a una exposición previa al amianto, es uno de los padecimientos de carácter inmunitario, que, como hemos dicho, puede llegar a ser determinante de paraplejia e incluso de la propia muerte. Hemos podido comprobar cómo su incidencia en los expuestos al asbesto ha sido tratada por diversos autores. No obstante, su exclusión del cuadro de enfermedades profesionales es palmaria. He aquí un ejemplo arquetípico de padecimiento “olvidado” del amianto. Los afectados, mientras la situación legal siga siendo la misma, seguirán estando desamparados de una justa compensación, específica para su precisa condición mórbida, y que tome en consideración, por consiguiente, a todos los factores de agravamiento concurrentes en el paciente demandante de la indemnización.

La vasculitis, en relación con la exposición al amianto, la veremos reflejada en las sentencias españolas siguientes: STSJ AND 18728/2000, STSJ AND 17235/2000 y STSJ GAL 1142/2000. 

Artritis reumatoide

En algunos pacientes con artritis reumatoide simultánea a la afectación por la patología del asbesto, pueden formarse los grandes nódulos parenquimatosos, típicos del síndrome de Caplan, que ordinariamente se asocian a la coniosis del carbón, aunque no de forma excluyente respecto de otras neumoconiosis, asbestosis incluida. Ver: Greaves (1979), De Capitani et al. (2009), Mattson (1971), Tellesson (1961).

La cicatrización puede atrapar y estrechar las arterias y arteriolas pulmonares, con aparición de hipertensión pulmonar y su desenlace, el “cor pulmonale”. Algunos autores hablan de asbestósicos con afectación “previa” de artritis reumatoide, pero, dado que esta dolencia inmunológica, es de etiología idiopática (o sea, de causa desconocida), y salvo que no exista constancia fehaciente de dicho orden cronológico, “¿qué fue primero, el huevo o la gallina?”… Téngase presente que la asbestosis –progresiva e irreversible-, en su origen no manifiesta sintomatología radiológica, y ésta, una vez aflorada, comienza, como es lógico, con los signos y síntomas más sutiles, menos aparentes.

O, dicho de otra forma ¿puede ser el amianto la causa directa o indirecta, tanto de la propia artritis reumatoide, como de la asbestosis, aunque pueda existir una indudable componente de predisposición genética? Ampliando la bibliografía antes citada, ver: anónimo (1982), Pfau et al. (2008), Rickards & Barret (1958) & (1961), Hammar & Hallman (1993), Olsson et al. (2004), Morgan (1964), Narita et al. (1983), Ondrasik (1989), Rolland et al. (1998), Shioya et al. (1983), Sullivan & Cooper (2008), Mesiâc et al. (1981), White et al. (1974).

A veces, la evidencia de las manifestaciones pulmonares de la artritis reumatoide, en un asbestósico, es sólo un hallazgo post mortem –véase: Brockmann & Rasche (1987)-, circunstancia que nos aboca a sospechar un posible sub-registro de tal concurrencia de patologías, cuando la autopsia no haya sido practicada, en el fallecimiento de asbestósicos, sobre todo, teniendo en cuenta que la artritis reumatoide, por sí misma, directamente puede ser determinante de fibrosis pulmonar, por lo que el diagnóstico, ante los casos de esta última, tiene esa dificultad añadida.

Según Daba et al. (2004), sería la artritis reumatoide (al igual que, también, el lupus eritematoso sistémico) el factor desencadenante o de predisposición de una fibrosis, entre las que eventualmente podría incluirse unaasbestosis, cuando la circunstancia de la exposición previa, simultánea o posterior, al amianto, haya concurrido.

Las anormalidades pleuropulmonares asociadas con la artritis reumatoide, se clasifican en primarias y secundarias. Las manifestaciones pulmonares primarias, son debidas a la inflamación sistémica, inherente a la propia artritis reumatoide, mientras que las secundarias están relacionadas con la exposición medioambiental, drogas, infecciones o procesos malignos.

Por consiguiente, una manifestación patógena asociada al amianto, ha de quedar incluida entre las anormalidades secundarias. (Tendremos una exposición de esta clasificación, por ejemplo, en: “Pulmonary Involvement in Rheumatoid Arthritis”, en el libro “Clinical Atlas of Interstitial Lung Disease”, de Tatjana Peros-Golubicic & Om P. Sharma).

La simultaneidad entre artritis reumatoide y pleuresía por exposición al asbesto, es contemplada, para algunos de los pacientes seriados, en el trabajo de Tamura et al. (1990).

Una afectación de carácter reumático, puede ser, eventualmente, una manifestación paraneoplásica, que preceda al afloramiento del mesotelioma: Hamdulay et al. (2007). Una doble afectación, por mesotelioma y por artritis reumatoide, la veremos evidenciada en la sentencia STSJ 4392/2011, de 4 de Octubre de 2011, de la Sala de lo Social del Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Autónoma del País Vasco, correspondiente al Recurso nº 1702/11. La artritis reumatoide, en relación con la exposición al amianto, es también mencionada en la sentencia española STSJ CV 7117/2003.

Por otra parte, con o sin exposición al amianto, la artritis reumatoide, a su vez, en una determinada proporción de los casos, origina también una patología pulmonar asociada, con lo cual, evidentemente, cuando el amianto está presente, desenmarañar las etiologías concurrentes como concausas, puede resultar, quizás, en cierta medida, complicado y elusivo, como ya hemos señalado anteriormente.

La asociación entre artritis reumatoide y determinadas neoplasias, cáncer de pulmón incluido, ha sido evidenciada, a través de varios estudios epidemiológicos. Para dicha localización de la dolencia maligna, con la citada asociación a la artritis reumatoide, ver: Buchbinder et al. (2008), Kauppi et al. (1996), Khurana et al. (2008), Matteson et al. (1991), Mellemkjaer et al. (1996), Smitten et al. (2008), Thomas et al. (2000).

Una relación triangular, entre amianto, artritis reumatoide y cáncer de pulmón, se vislumbra así como plausible. Con ello queremos expresar, que las relaciones causa-efecto pueden, quizás, discurrir, en cada caso, según un orden diferente. Dado que tales relaciones son unidireccionales, desde la causa hasta el efecto, ello sólo puede significar que el amianto puede ser causa, tanto del cáncer pulmonar como de la artritis reumatoide, pero también, al propio tiempo, que esta última puede resultar un factor predisponente -ver: Khurana et al. (2008)- para la aparición del cáncer pulmonar, por su incidencia en un sistema inmunitario ya previamente degradado, por la acción directa del amianto.

En Manji & Raven (1990), se presenta un caso de asociación de la artritis reumatoide con una patología que veremos reiteradamente asociada a la exposición al amianto, y, eventualmente, a otras patologías igualmente asociadas: la pericarditis constrictiva.

Respecto de la artritis reumatoide, no disponemos de estadísticas que por nuestra parte podamos conocer, pero lo que sí gravita en nuestro ánimo con toda contundencia, es el recuerdo del compañero que tuvo este conjunto de afecciones, hasta que el mesotelioma puso fin a su doliente existencia. Se apellidaba Ramos, y en alguna ocasión se le pudo contemplar, sentado a la mesita de un bar, con la superficie de la misma, plena de cápsulas de analgésico, que consumía con febril vehemencia y en inusitada repetición, en su desesperación por el insufrible dolor soportado.

Diversos trabajos científicos avalan la relación de la exposición al amianto, y, en su caso, de su patología clásica, con diversas enfermedades de las llamadas “autoinmunes sistémicas”, entre las que se encuentra la artritis reumatoide, que ya hemos citado.

Este padecimiento, cobra especial relevancia, por tres motivos. En primer lugar, por sí mismo, al contar con una casuística propia, de extensión absoluta relativamente apreciable.

En segundo lugar, porque, por sí mismo, directamente, puede, eventualmente, determinar para el enfermo un desenlace fatal: Hyun-Kyung Lee et al. (2005), van der Veen et al. (1995); también se evidencia una tasa de mortalidad incrementada Ver: ( [5] )

Además, citaremos a aquellos trabajos en los que dicha mortalidad alta es atribuida, concretamente, al fallo cardiaco: Maradit-Kremers et al. (2005 Feb) & (2005 Mar), Nicola et al. (2005) & (2006), Crowson et al. (2005), Young et al. (2007), Björnadal et al. (2006), Goodson et al. (2002) & (2005), Myllykangas-Luosujärvi et al. (1995 Jun).

En tercer lugar, finalmente, porque en dicha dolencia, diversos síntomas, signos y hallazgos clínicos y analíticos, mimetizan, más o menos parcialmente, y aunque sólo sea, a veces, meramente de forma nominal, a varias manifestaciones, más o menos inespecíficas, relacionadas también con las patologías asociadas a la exposición al amianto. Cabe suponer razonablemente, que ello no ha de determinar, generalmente, ninguna dificultad en el diagnóstico respectivo.

La dificultad sí puede haberla, quizás, cuando ambas presuntas etiologías concurran simultáneamente en unos mismos enfermos. Dicha relación, se evidencia, no sólo para los trabajadores del amianto, sino que, también, para los ciudadanos comunes, cuando ha mediado una polución medioambiental significativa, como es el caso, por ejemplo, de los habitantes de Libby, en Montana, a causa de la pasada actividad de una mina de vermiculita, contaminada, de forma natural, con una apreciable proporción de amianto (tremolita). Ver: Gunter & Sanchez (2009), Zerva et al. (1989).

En el momento de redactar nuestro presente trabajo, había sido iniciada una investigación, con una duración prevista de cinco años, y realizada por el equipo de investigadores médicos, dirigidos por el doctor Stephen Levin, profesor asociado de la Facultad de Medicina del Hospital Mount Sinai, de Nueva York, la cual tenía por objeto estudiar los efectos a largo plazo de la contaminación padecida por miles de residentes y trabajadores de las minas, que fueron expuestos al amianto durante casi un siglo. Entre los objetivos de la investigación, figura la relación entre dicha exposición, y las enfermedades autoinmunes. Ver: ( [6] )

Previsiblemente, tal posible dificultad de diagnóstico diferenciado, entre una dolencia inespecífica, como son las enfermedades de autoinmunidad, por un lado, y un padecimiento específico, como es la asbestosis, por otro, se verá especialmente acentuada, fuera del ámbito puramente académico, en los procesos judiciales.

Concretando algunos de los fundamentos que configuran esa situación de elementos comunes a ambos tipos de patología, artritis reumatoide y asbestosis, y otras manifestaciones patógenas de la exposición al amianto, citándolos en relación a los términos específicos utilizados respectivamente, tendremos:

dedos hipocráticos –ver: Rajasekaran et al. (2006) & (2001)-,

crepitantes en la auscultación –ver: Gochuico et al. (2008), Hakala (1988)-,

disnea –ver: Dawson et al. (2001)-,

derrame pleural –ver: Pauli et al. (1981), Pettersson et al. (1982), Sipak (1996), Ward (1961), Aronoff et al. (1955), Gauhar et al. (2007),Petty & Wilkins (1966)-,

engrosamiento pleural –ver: Aronoff et al (1955), antes citado-,

pleuritis –ver: Sipak (1996), ya citado, Petty & Wilkins (1966), idem, Anaya et al. (1995), Delcambre et al. (1980), Castagnaro et al. (2004), Yamakido el al. (1992)-,

alteración de la función pulmonar (patrón restrictivo) –ver: Dawson et al. (2001), ya citado-,

fibrosis del parénquima –ver: Bankier et al. (1996),

adenopatías –ver: Bergin & Castellino (1990)-,

pericarditis constrictiva –ver: ( [7] )

Es evidente que en la medida en que las enfermedades autoinmunes que la comunidad científica tiene reconocidas como inespecíficas, pero vinculadas a la exposición al amianto, sean contempladas bajo el criterio de un diagnóstico de presunción para su etiología laboral, o, en su caso, medioambiental, pierde buena parte de su relevancia (salvo a efectos estrictamente médicos) el diagnóstico diferencial entre asbestosis y tales dolencias autoinmunes, que, además, cuando hay concurrencia simultánea entre ambas modalidades de morbilidad en un mismo enfermo, es una tarea prácticamente inane, que nos viene a recordar la escena del coro de doctores, de la zarzuela “El rey que rabió”, o al asno de Buridan, en situación también llamada pons asinorum.

Finalmente, debemos considerar, que, además de exposición al amianto, con alteración por autoinmunidad, consistente, en nuestra actual discusión, en artritis reumatoide, por añadido, en una determinada proporción de los casos, tendremos la presencia del hábito tabáquico, con lo cual, al igual que ocurre para con la etapa temprana de la propia asbestosis, tendremos todo un conjunto de alteraciones, compatibles con el patrón obstructivo o mixtode la disfunción pulmonar, afectando al intercambio gaseoso –ver: Fuld et al. (2003), Westedt et al. (1998)-, alveolitis fibrosante, obstrucción de las pequeñas vías aéreas –ver: Pérez et al. (1998)-, Yamakido et al. (1992), ya citado anteriormente, Anaya et al. (1995), ídem, Dawson et al. (2002), fibrosis intersticial –ver: Petty & Wilkins (1966), también citado antes, Gilligan et al. (1990), Geddes et al. (1979), Gochuico et al. (2008), Vergnenegre et al. (1997), Hakala (1988), ya citado.

Hemos estimado pertinente añadir, además, por la inclusión de diversas consideraciones sobre estos temas, las siguientes citas: Roschmann & Rothenbarg (1987), Remy-Jardin et al. (1994), Gochuico (2001).

La asociación de la artritis reumatoide a las patologías del amianto en un mismo enfermo, suponen, si cabe, una muy pesimista prognosis.

Más allá de la aludida problemática médico-legal, por la posible confusión de signos, síntomas y hallazgos clínicos y analíticos, y aun siendo la misma muy digna de ser tenida en cuenta, tendremos, que tan abultada coincidencia, sugiere que la patología asociada a la exposición al amianto, sensu stricto, también participa, en su concatenación causal, de una importante componente de autoinmunidad, lo cual lo podremos constatar, también, para otras patologías de autoinmunidad, que asimismo han sido relacionadas con la exposición al asbesto. Ver: Doll et al. (1983, dos ref.), Selleslag et al. (1989).

Un trabajo reciente, relativo a la etiología de la artritis reumatoide, por la acción de los compuestos silíceos, incluyendo al asbesto entre ellos, lo tendremos en: Speck Hernandez & Montoya Ortiz (2012).

La artritis, en relación con una exposición al amianto, la veremos reflejada en las siguientes resoluciones judiciales españolas: STSJ PV 4892/2011, STSJ PV 4392/2011, SAP B 6122/2010, STSJ PV 209/2010, STSJ PV 1659/2006, STSJ CV 7117/2003, STSJ PV 2856/2001, STSJ PV 2205/2003 y STSJ PV 738/2003. 

Otras patologías de autoinmunidad, con vínculos inespecíficos con la exposición al amianto

El asma, padecimiento de índole alérgica, y que, por consiguiente, involucra al sistema inmunitario, que en los expuestos al amianto está sujeto a perturbación mórbida por dicha circunstancia, es un componente adicional de morbilidad, en los susodichos expuestos, que se manifiesta en toda su magnitud, en los ya afectados por las patologías del amianto, benignas o malignas. En un ejemplo que es real, un ex trabajador del amianto, puede estar afectado, simultáneamente, por engrosamiento pleural difuso, por atelectasias, por bronquiestasias, por asbestosis incipiente, y por asma. La falta de la precisa autorización, nos impide ser más precisos sobre la identidad del paciente.

La concurrencia del asma con la exposición al asbesto, y, sobre todo, con las patologías asociadas a dicha condición de contaminación, es abordada en diversos trabajos: Bakke et al. (1991) & (2001), Eagan et al. (2002), Ernst et al. (1987), Kilburn et al. (1986), LeVan et al. (2006), Omura et al. (2009), Toyoshima et al. (2010) & (2011). En el mencionado trabajo de Kilburn, se nos dirá lo siguiente: “Después de excluir a aquellos con cualquier exposición ocupacional al amianto , la prevalencia de la asbestosis fue del 11% en las esposas, del 8 % en los hijos varones , y del 2% en las hijas . La prevalencia de enfermedades del asbesto en los trabajadores y en sus mujeres, aumenta con el número de años transcurridos, a partir de la exposición inicial.”

Resoluciones judiciales españolas, que mencionan al asma, en relación con la exposición al asbesto: ( [8] )

Otros padecimientos, de menor prevalencia, suelen también estar involucrados en una asociación inespecífica a la exposición al asbesto. Es el caso, por ejemplo, del denominado lupus eritematoso sistémico, sugiriéndose analogía respecto de la asociación de la silicosis con la artritis reumatoide, en el llamado síndrome de Caplan-Collinet. Ver: Cooper & Parks (2004).

En Walters & Martínez (1975), se presenta un caso de mesotelioma concurrente con lupus eritematoso sistémico e identificación de fibras de amianto en tejido pulmonar. En Thiers et al. (1961), es descrito un caso de concurrencia entre mesotelioma pleural y síndrome subagudo de lupus eritematoso.

Igualmente ha sido postulada la misma relación, respecto de la esclerodermia, también llamada esclerosis sistémica progresiva, o síndrome de Crest, que también ha sido relacionada con la exposición al polvo de sílice, y con su consecuente afectación, la silicosis, y que eventualmente también será concurrente con una fibrosis pulmonar, como integrante del propio síndrome, y mimetizando los síntomas de la silicosis o de la asbestosis.

En Magnavita et al. (1990), los autores presentan el caso de un trabajador de la construcción, sometido durante más de 20 años a exposición a polvo de sílice, a polvo de amianto y a vibraciones, el cual presentaba disnea, tos,parestesia periférica, esclerodermia, y carcinoma broncógeno de célula pequeña, expresando estos investigadores su convicción de la etiología laboral de tales patologías, que atribuyen a las anormalidades inmunológicasgeneradas por los citados agentes, presentes en el puesto de trabajo, asbesto incluido.

También, en Macpherson & Davidson (1969), se refleja un caso de concurrencia entre esclerodermia y asbestosis.

Un caso de esclerodermia, en concurrencia con placas pleurales por posible contaminación por amianto, es mencionado en la resolución judicial española STSJ CL 747/2013, mientras que será relacionada con una clara exposición, en el caso correspondiente a la sentencia ATS 1090/2003, en concurrencia con un mesotelioma.

En la misma circunstancia de vinculación, tendremos también al síndrome de Gougerot-Sjögren. Ver: Delbrel & Lifemann (1996), Ishida et al. (1995).

El citado síndrome, es una enfermedad autoinmune sistémica que se caracteriza por afectar principalmente a las glándulas exocrinas, y que conduce a la aparición de sequedad. Las glándulas exocrinas, son las encargadas de producir líquidos como la saliva, las lágrimas, las secreciones mucosas de la laringe y de la tráquea y las secreciones vaginales. Líquidos que hidratan, lubrican y suavizan las partes del organismo que están en contacto con el exterior mucosas. Es también una enfermedad reumática, que produce dolor e hinchazón en las articulaciones. Se le vincula igualmente a otras patologías, que, en principio, nada tienen que ver con la exposición al asbesto, pero que también las veremos, a veces, en asociación con dicha circunstancia, tales como, por ejemplo, la sarcoidosis, la esclerodermia, etc.

Por lo que respecta al lupus eritematoso sistémico, y al igual que ocurre con la artritis reumatoide, es una dolencia que varios estudios epidemiológicos vinculan con neoplasias diversas, incluido linfoma no Hodgkin,neoplasias hematológicas y cáncer pulmonar, que, como hemos tenido ocasión de referir también para la artritis reumatoide, observamos su coincidencia con una amplia proporción de los casos de polimorbilidad asociada alamianto, condición de la que nos hemos ocupado en:

Francisco Báez Baquet Polimorbilidad en afectados por patologías asbesto-relacionadas «Rebelión», 20/08/2015 http://www.rebelion.org/noticia.php?id=202278

Véase también: Abu-Shakra et al. (1996), Bernatsky et al. (2005), Cibere et al. (2001), Irie et al. (1998), Mellemkjaer et al. (1997), Nived et al. (2001), Ramsey-Goldman et al. (1998).

A semejanza de lo que hemos tenido ocasión de constatar, en relación con la artritis reumatoide, también para el lupus evidenciaremos una serie de signos, síntomas y hallazgos clínicos y analíticos, que mimetizan, aquí también, a los correspondientes a las patologías asociadas a la exposición al amianto:

pericarditis –ver: Laraki et al. (1992)

disnea –ver: Hoffbrand & Beck (1965), Koller et al. (2004), Shen et al. (2005), Warrington et al. (2000), Elkayam et al. (1992), Onomura et al. (1991), Hsu et al. (1992), Hansen et al. (2002), Santos-Ocampo et al. (2000), Mintz et al. (1978)

función pulmonar alterada (patrón restrictivo) –ver: Warrington et al. (2000), ya citado, Elkayam et al. (1992), ya citado, Karim et al. (2002)

hipertensión pulmonar –ver: Schwartzberg et al. (1984), Pérez & Kramer (1981), Haas (2004), Nair et al. (1980), Marchesoni et al. (1983), Ling-Te Pan et al. (2000), Pines et al. (1985), Shen et al. (2005), ya citado, Orens et al. (1994), Wilson et al. (1991), Fusegawa et al. (1991), Chung et al. (2006)

pleuresía –ver: Koller et al. (2004), ya citado, Pines et al. (1985), ya citado, Orens et al. (1994), ya citado, Miller (1985), Wilson et al. (1991), ya citado, Haupt et al. (1981)

fibrosis –ver: Orens et al. (1994), ya citado

engrosamiento pleural/membranas hialinas –ver: Miller (1985), ya citado, Haupt et al. (1981), ya citado, Laitinen et al. (1973)

derrame pleural –ver: Miller (1985), ya citado, Wilson et al. (1991), ya citado, Haupt et al. (1981), ya citado.

Dentro de las patologías de autoinmunidad que han evidenciado algún grado de convergencia con la morbilidad atribuible al amianto, tendremos también el caso de la sarcoidosis o de su expresión más atenuada, la reacción sarcoidea. Dicha convergencia, considerada excepcional por quienes fueron pioneros en informarla –Skavlem & Ritterhoff (1946)-, la veremos emerger en la literatura médica en otros varios trabajos: Duval-Morin et al. (2001), Hillerdal et al. (1992), Kido et al. (1990), Tayot et al. (1976).

Los citados autores, Skavlem & Rittehoff, ya alertaban sobre el hecho de que tanto asbestosis como sarcoidosis representaban una predisposición de riesgo incrementado hacia el carcinoma broncógeno, y como quiera que el mismo, en una determinada proporción de los casos, responde a una etiología por asbesto, de todo ello cabe inferir, que también en una determinada proporción, los casos de cáncer pulmonar asociados a la concurrencia consarcoidosis, pueden, eventualmente, corresponder a una situación de exposición previa al amianto. Teniendo presente tal posibilidad, queda por manifestar, que la asociación entre sarcoidosis y cáncer pulmonar cuenta con un amplio reflejo en la bibliografía: ( [9] )

La concurrencia de sarcoidosis con mesotelioma tiene, al parecer, muy escaso reflejo en la literatura médica: Matsuzawa et al. (1997). Sí la tiene más abundante, sin embargo, la que correlaciona a la sarcoidosis con la generalidad de las neoplasias, pero antes de ocuparnos de dicha cuestión, parece conveniente introducir una somera descripción de la sarcoidosis, que nos permitirá apreciar más correctamente la razón de ser de la frecuente aparición de determinados cánceres, en asociación con la susodicha sarcoidosis.

La denominada sarcoidosis, o enfermedad de Besnier-Boeck, es una enfermedad granulomatosa multisistémica, de carácter autoinmune, de etiología indeterminada, que suele presentarse con adenopatías hiliares bilaterales, infiltrados pulmonares y lesiones oculares y cutáneas. La presencia de tales adenopatías hiliares bilaterales es reseñada, por ejemplo, en el ya citado trabajo de Matsuzawa et al. (1997), o en el de Bogaerts et al. (1983).

Según el propio título del trabajo de Hunt et al. (2009), la sarcoidosis es una causa benigna de linfadenopatía en los pacientes de cáncer. Con arreglo a ese criterio, una parte de las adenopatías asociadas a la exposición alamianto, y que son objeto por nuestra parte de un apartado específico dedicado a las mismas, corresponderían a su vinculación con una neoplasia, ya sea todavía oculta, ya sea manifiesta. La primera de esas dos posibilidades pone de relieve la importancia de la detección de adenopatías en las revisiones periódicas de los expuestos al amianto, laboralmente o en razón de vecindad o de convivencia, cuestión sobre la que ya hemos incidido también, con ocasión de ocuparnos, en su apartado correspondiente, de las susodichas adenopatías o linfadenopatías.

En concordancia con dicho criterio, cabe aducir también el resultado del trabajo de Askling et al. (1999), según el cual, y tal como indica su propio título, la sarcoidosis representa un riesgo incrementado de cáncer, concretándose en el cáncer pulmonar y en los linfomas no-Hodgkin el nexo estadístico detectado. Tanto el primero como los segundos, con reconocida relación inespecífica con la exposición al amianto.

No obstante, tal predisposición es negada, en el ya citado artículo de Bogaerts et al. (1983), en base a la evidencia derivada del diagnóstico diferencial entre sarcoidosis y malignidad, un dilema que ya de entrada presupone la asunción de esa independencia.

Si, debido a esa predisposición metodológica, los argumentos de los citados autores resultan ser poco convincentes, en ese criterio descalificador cabe reafirmarse, si se atienden a los varios argumentos esgrimidos en Brincker (1989).

En efecto, dicho investigador concluye que la coexistencia entre sarcoidosis y enfermedad maligna no es casual, en base a lo siguiente: 1) – Se observa una muestra no aleatoria de los tipos de tumores. 2) – Se trata desarcoidosis crónica activa, mucho más a menudo que el tipo subagudo que presenta auto-sanación. 3) – La relación temporal entre la sarcoidosis y la subsecuente malignidad, no es aleatoria, al menos no en la enfermedad maligna linfoproliferativa, en la que la sarcoidosis precede invariablemente a la malignidad, dándose cumplimiento así, al requisito metodológico de que la causa debe preceder temporalmente al efecto. 4) – La incidencia observada, de enfermedades malignas linfoproliferativas y de cáncer de pulmón, son significativamente más altas de lo esperado, lo cual es una concreción, respecto de lo ya apuntado en el primer argumento. La relación existente, entre ambos tipos de neoplasia y la exposición al asbesto, ya ha sido anteriormente resaltada por nuestra parte.

El mencionado autor concluye, que la asociación entre la sarcoidosis y la enfermedad linfoproliferativa maligna es tan constante, que la existencia de un síndrome de sarcoidosis sugiere la de un linfoma. Una observación, de indudable interés terapéutico. Asimismo concluye, que el tipo de sarcoidosis crónica activa, parece ser responsable de un mayor riesgo de transformación maligna de las células linfoides.

En contraste con todo ello, el criterio expresado en Seersholm et al. (1997), es el de que el presunto nexo estadístico entre sarcoidosis, por un lado, y linfoma o cáncer pulmonar, por otro, obedece realmente a sesgo en la selección o a error de clasificación. Si se nos permite expresar nuestro personal criterio, diríamos que afirmaciones extraordinarias requieren la aportación de pruebas igualmente extraordinarias, y no meramente el trato displicente hacia los resultados ajenos.

En el trabajo de Cohen & Kurzrock (2007), estos autores, además de identificar el agrupamiento de la sarcoidosis con malignidades hematológicas, incluidos los linfomas, y, por otra parte, con los tumores sólidos asentados en diversos órganos, pulmón incluido, detectan otro posible grupo, para el que postulan el carácter de síndrome paraneoplásico, para la sarcoidosis asociada, que remite ante el tratamiento oncológico. En esos casos, lasarcoidosis suele estar restringida a los nódulos linfáticos regionales o al órgano visceral origen del tumor.

Similar enfoque encontraremos en el trabajo de Kataoka et al. (1992), en el que los autores, tras comprobar en su cohorte una incidencia de cáncer, estadísticamente significativa, incrementada respecto de la expectativa, concluyen que la incidencia incrementada de cáncer en la sarcoidosis es secundaria respecto de las anormalidades inmunológicas asociadas a esa enfermedad. 

Amianto y gammapatía monoclonal de significado incierto

La gammapatía monoclonal de significado incierto (o gammapatía monoclonal de importancia no determinada), es una condición que se produce por la proliferación descontrolada de células plasmáticas monoclonales, en ausencia de enfermedad clínica evidente. Su asociación inespecífica con la exposición al asbesto, la veremos reflejada en diversos trabajos.

En September & Yillet (1972), los autores presentan un caso de co-morbilidad entre mesotelioma y la gammapatía monoclonal de significado incierto.

Dado que esta manifestación patológica está estrechamente asociada al mieloma, y esta neoplasia, a su vez, evidencia también una asociación inespecífica con la exposición al asbesto, no es de extrañar, por consiguiente, que en una determinada proporción de los casos de mieloma asociados a exposición al amianto, asimismo pueda concurrir en ellos la gammapatía monoclonal de significado incierto. Véase: Pasqualetti et al. (1991) & (1996 -2 refs.-), Kanarek & Mark (1977), Kagan et al. (1979), Kyle (1987), Mork et al. (1968), Rishi et al. (2010).

La gammapatía monoclonal, en relación con la exposición al amianto, la veremos mencionada en la sentencia judicial española STSJ CAT 8302/2005.

 

Amianto y función endocrina del pulmón

Parece lógico y razonable que sean neumólogos, radiólogos y oncólogos quienes fundamentalmente se ocupen de los efectos del amianto sobre el organismo humano, además de la aportación, fundamental, de los epidemiólogos; sin embargo, ello no debe hacernos olvidar que el pulmón asume también el rol de glándula endocrina, lo cual brinda la oportunidad de utilizar biomarcadores que reflejen, más o menos específicamente, las alteraciones que tienen su origen en la acción del asbesto sobre el tejido pulmonar, también en lo que respecta de la susodicha función subsidiaria del citado órgano respiratorio. También ha sido utilizada la presencia de alteraciones de esa índole, para la generación de imágenes que las reflejen.

Una nutrida bibliografía tiene por objeto explorar la actividad del asbesto respecto de la función endocrina del pulmón, que veremos concretada en su efecto sobre la enzima convertidora de angiotensina 1 (también llamadapeptidil-dipeptidasa A1), sobre la enzima convertidora de angiotensina 2 (o peptidil-dipeptidasa A2), o sobre las prostaglandinas E y F, o su inhibidor, la 15-PG deshidrogenasa. Véase, por ejemplo: ( [10] ). 

Acción directa del amianto sobre las células endocrinas

Aparte de que el asbesto incide en el funcionamiento del sistema endocrino, a través de algunos de los síndromes paraneoplásicos asociados a las neoplasias malignas, incluyendo a las asbesto-relacionadas (cuestión abordada en algunos de nuestros trabajos), una acción directa del amianto sobre las células endocrinas (células beta, células cromafines, células G, células gonadotropas, células paratiroideas, y células lactotropas), diversos trabajos experimentales la ponen de manifiesto: Cole et al. (1982), Johnson et al. (1980), Sheppard et al. (1981) & (1982). El rol de tales células en la generación de las fibrosis pulmonares –incluida la asbestosis-, es abordado en Wilson et al. (1993).

Conclusiones

El asbesto es un tóxico multisistémico, que afecta a diversos órganos, tejidos orgánicos y sistemas, incluyéndose entre estos últimos al inmunitario y al endocrino. El carácter inespecífico de las patologías generadas a través de mecanismos vinculados a tales sistemas, dificultan su reconocimiento como enfermedad profesional, para cada una de dichas patologías inespecíficas.

Sin embargo, esa condición no debiera ser un obstáculo insuperable para que ese reconocimiento se llegara a producir, toda vez que en una situación enteramente similar –el caso del cáncer pulmonar, mediando exposición demostrada al amianto-, ello no ha sido óbice para que dicho reconocimiento se llegara a producir. Confiemos en que al resaltar por nuestra parte esta doble “vara de medir”, no estemos propiciando una situación asimilable a la descrita en el relato volteriano, en el que un tuerto le pide a Dios, que le ponga los dos ojos iguales.

Pese a índole restrictiva del título del artículo que la incluye, la «Depresión inmunitaria» es censada entre las «Enfermedades Relacionadas con el Amianto» (ERA), del apartado nº 1.2 (página 511) de:

José Manuel Vicente Pardo Enfermedades respiratorias por exposición a amianto, aspectos clínico-laborales y médico-legales / Respiratory disease occupational exposure to asbestos, medical clinical and legal aspects Med Segur Trab (Internet); Julio - septiembre 2014 60 (236): 508-526 http://scielo.isciii.es/pdf/mesetra/v60n236/inspeccion1.pdf

Otros autores, sin embargo, hablarán de «estimulación inmunológica» por la acción del amianto. Véase, por ejemplo: Huuskonen et al. (1978).

Tal aparente paradoja, podría tener la siguiente explicación: la «estimulación» la habría, frente a la acción directa del amianto, contra la que la batalla está ya de antemano perdida, dado que en una apreciable proporción, el asbesto no se va ver removido del organismo al que accedió, mientras que la «depresión» la tendríamos, frente a toda una serie de patologías asbesto-relacionadas, en un sistema inmunitario “distraído” y alterado respecto de sus habituales funciones de centinela y de fuerza de choque. En el nicho de la «estimulación», quedarían todas las patologías de auto-inmunidad, generadas por el asbesto.

Teniendo presente que algunas de las patologías referidas al sistema inmunitario, presentes en algunos de los casos en los que la etiología corresponde a la exposición al asbesto, y en algunos de los cuales, como hemos tenido ocasión de exponer, pueden tener graves consecuencias, e incluso mortales, nuestro criterio es decididamente favorable a que tal reconocimiento legal como enfermedades vinculadas al trabajo con amianto, se llegue a producir plenamente, por ser ello de estricta justicia.

http://www.rebelion.org/noticia.php?id=202664

 
 

La exposición ocupacional al amianto causa más de 100.000 muertes al año

Tanto en los países que han prohibido el uso de amianto como en los países que todavía lo utilizan existe un gran número de trabajadores que tienen un elevado riesgo de desarrollar enfermedades relacionadas con el amianto, en particular cáncer de pulmón y mesoteliomas. Según una declaración oficial presentada por el Collegium Ramazzini –una academia internacional de 180 expertos en salud ambiental y ocupacional de 35 países–, la exposición al amianto provoca unas 107.000 muertes en todo el mundo. 


El amianto o asbesto es una causa probada de cáncer en humanos, y todas las formas de amianto se han descrito como carcinógenos humanos por la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer (IARC), de la agencia sobre el cáncer de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Todos los tipos de amianto (incluido el crisotilo, la forma más utilizada) causan cánceres como el mesotelioma y el de pulmón

Desde 1993, el Collegium Ramazzini –una academia internacional de 180 científicos expertos en salud ambiental y ocupacional de 35 países– ha pedido reiteradamente una prohibición global de toda la minería, en su fabricación y el uso del amianto.

La institución ha tomado esta posición basándose en la evidencia científica mostrando que todos los tipos de amianto (incluido el crisotilo, la forma más utilizada) causan cánceres como el mesotelioma y el de pulmón. Además, demuestra que no existe un nivel seguro de exposición.

"El Collegium reafirma su posición de prohibir toda extracción y uso del amianto, incluyendo el crisotilo, como medida de salud pública responsable. Esta declaración actualiza las anteriores de la academia con un enfoque en las dimensiones de salud mundial del amianto y las enfermedades relacionadas con el amianto”, explica Manolis Kogevinas, vicedirector de Centro de Investigación en Epidemiología Ambiental (CREAL), centro de la alianza ISGlobal, e investigador que forma parte de esta agrupación internacional.

Mayor incidencia de cáncer en Reino Unido 

Según la declaración, la exposición ocupacional al amianto causa unas 107.000 muertes al año en todo el mundo, que son el resultado del cáncer de pulmón relacionado con el amianto.

En España, la exposición al amianto es responsable del fallecimiento de cinco personas por cada millón de habitantes

Los trabajadores que han estado expuestos a este mineral en algún momento de su vida tienen mayor riesgo de desarrollar, además del cáncer de pulmón, mesoteliomas (una forma rara de cáncer que se desarrolla a partir de células transformadas originarias del mesotelio, el revestimiento protector que cubre muchos de los órganos internos del cuerpo).

La incidencia de este cáncer varía en diversas áreas del mundo, dependiendo de la cantidad de amianto utilizado en esa área. Sin embargo, la mayoría de estas personas expuestas anteriormente permanecen en la población general sin ninguna vigilancia en curso de su salud.

Según datos de la Asociación Española contra el Cáncer (AECC) de 2012, las tasas de incidencia fueron más altas en el Reino Unido, donde se diagnostican cerca de 1.800 casos por año.

Australia era uno de los productores más grandes del mundo del asbesto, llevando al país a las tasas de incidencia más altas en todo el mundo (basado en el tamaño de la población). Sin embargo, la incidencia del mesotelioma en EE UU está disminuyendo, diagnosticándose unos 2.000 casos al año, mientras que en Europa y Australia se espera a la meseta en los 10-15 años próximos.

En la actualidad, en España, la tasa de incidencia se sitúa en torno a los 0,35 casos por cada 100.000 habitantes/año y es responsable del fallecimiento de cinco personas por cada millón de habitantes.

La epidemia por exposición al asbesto probablemente no alcanzará su máximo hasta, al menos, una década en los países más industrializados y en varias décadas en los países industrializados.

Los efectos del amianto a pesar de la prohibición

El amianto y las expociones ocupacionales a este mineral seguirán presentando desafíos en el ámbito de la medicina y la salud pública, así como en la investigación y la práctica clínica, y por lo tanto se han convertido en un problema de salud global.

La epidemia probablemente no alcanzará su máximo hasta, al menos, una década en los países más industrializados y en varias décadas en los países industrializados

Los países industrializados que ya han pasado por la transición de la prohibición del amianto han aprendido lecciones, y adquirido conocimientos y capacidades que podrían ser de gran valor en los países industrializados que se embarquen en esta transición.

"La máxima prioridad para reducir las exposiciones ocupacionales es la prevención primaria, es decir, que se prohíba el uso de amianto en los países donde es legal y se prevenga la exposición de fuentes in situ en todos los países de uso histórico del amianto", advierte Ken Takahashi, miembro del Collegium Ramazzini, profesor de Epidemiología Ambiental y director del Centro Colaborador de la OMS en la Salud Ocupacional de la Universidad de Salud Ocupacional y Ambiental (UOEH) en Kitakyushu (Japón).

Según Philip J. Landrigan, presidente del Collegium Ramazzini, "estas esposiciones son 100% prevenibles, por lo que el objetivo final debe ser el de cero nuevos casos tanto en países industrializados como en países en vías de industrialización". Para la academia, esta pandemia es una prioridad internacional urgente en la que hay que actuar para proteger la salud de los trabajadores.

Por esta razón, el Collegium recomienda a los países desarrollar estrategias para identificar a sus trabajadores anterior y actualmente expuestos al amianto, para cuantificar su exposición, y registrarlos para después proponer métodos de vigilancia de la salud continua y de prevención secundaria. Además de los trabajadores, deberán someterse a control los miembros del hogar de los trabajadores si existe amianto en sus hogares.

http://www.agenciasinc.es/Noticias/La-exposicion-ocupacional-al-amianto-causa-mas-de-100.000-muertes-al-ano

 


El Periodico  12 junio 2015
 


El Periodico  12 junio 2015
 
 
Entrevista a Francisco Báez Baquet sobre "Amianto: un genocidio impune"
“Cuanto más 'primitiva' y 'artesanal' era la fabricación, más trabajadoras y más pésimas las condiciones de higiene industrial"

Francisco Báez, ex trabajador de Uralita en Sevilla, inició en los años 70 del pasado siglo la lucha contra este industria de la muerte desde las filas del sindicato de CCOO. Ha dedicado más de 40 años a la investigación sobre el amianto. Paco Puche, otro luchador imprescindible, reseñó su obra (escrito editado en las páginas de Rebelión.org).

Estamos en el último capítulo del libro. Antes de entrar en él. Me ha enviado usted mismo esta referencia: Leong SL, Zainudin R, Kazan-Allen L, Robinson BW, Asbestos in Asia, Respirology. 2015 Mar 29. doi: 10.1111/resp.12517. [Epub ahead of print]. Su traducción del resumen: “El asbesto es un asesino global. A pesar de las lecciones aprendidas en el mundo desarrollado en la utilización del amianto y sus peligrosas consecuencias pulmonares, su uso sigue aumentando en Asia. Aunque algunos países, como Japón, Corea y Singapur han restringido el uso de este mineral, hay numerosos países de Asia que siguen a la suya, con la importación y el uso de esta fibra, particularmente China, que es uno de los mayores consumidores del mundo. Numerosos factores, que van desde la política y la economía, a la falta de comprensión del amianto y de la gestión de la enfermedad pulmonar relacionada con el amianto, son claves para la tendencia observada. El conocimiento de estos factores, combinados con la intervención temprana, puede evitar el predicho 'tsunami' de Asia de las enfermedades del amianto”.  Sus comentarios:

1. Hablar, meramente, de “consecuencias pulmonares”, es minimizar la extensión real del problema. (recuérdese, por ejemplo, el mesotelioma familiar, el mesotelioma peritoneal, el mesotelioma paratesticular, el mesotelioma pericárdico, el mesotelioma maligno primario, asentado en hígado, apéndice, bazo, páncreas, íleon, omento o epiplón mayor, el cáncer de laringe, el cáncer de ovarios, las metástasis extrapulmonares, los síndromes paraneoplásicos, la fibrosis retroperitoneal, las placas peritoneales, la fibrosis pericárdica, la acropaquia, los “cuernos cutáneos” o “callos del amianto”, los padecimientos iatrogénicos originados por la terapia o el diagnóstico, etc., etc.: todas ellas, consecuencias extrapulmonares).

2. China, además de ser un gran consumidor, es también un gran productor, y exportador de productos fabricados con asbesto.

3. Ya es tarde, para preconizar, para países como, por ejemplo, Indonesia, una intervención temprana.

¿Le cito bien? ¿Algo que añadir?

Sólo deseo añadir que, pese a mis puntillosas objeciones, no me caben dudas sobre la calidad global del artículo; para mi concepto, el hecho de que Laurie Kazan-Allen (líder indiscutible de la lucha por la universalización del cese obligatorio del uso del amianto), esté entre los firmantes del trabajo, es toda una garantía de su honestidad, como mínimo. Como usted seguramente recordará, de esa autora ya hice mención en mis respuestas correspondientes a las entrevistas número treinta y uno, y treinta y cinco.

Pues aunque no lo crea, esta vez sí que me acuerdo de la autora que cita. ¿Alguna información de estos días que quiera destacar?

Pues yo señalaría, en primer lugar, el hecho de que el pasado día 15 de marzo tuvo lugar en París el acto de presentación de la edición, actualizada, del libro de los autores Annie Thébaud-Mony, Philippe Davezies, Laurent Vogel y Serge Volkoff, titulado Les risques du travail. Pour ne pas perdre sa vie à la gagner («Los riesgos del trabajo. Para no perder la vida, por ganársela»).

La reseña, facilitada por la editorial, en mi traducción más o menos libre, indica lo siguiente:

“Desde la década de 1990, las condiciones de trabajo se impusieron poco a poco en el debate social. No obstante, la situación sigue siendo crítica. Los riesgos tradicionales no han desaparecido: el trabajo pesado, la exposición ocupacional a agentes carcinógenos, ruidos o vibraciones, sigue estando muy extendida.

Además, algunas "mejoras" sólo han servido para mover y ocultar problemas, como con la externalización del riesgo, mediante la contratación externa. Al mismo tiempo, la transformación de los sistemas de trabajo y de gestión de la mano de obra, han debilitado a los trabajadores, mediante el aislamiento colectivo y el aumento de los empleados, lo que les lleva a un aumento visible del sufrimiento mental.

Ante estos acontecimientos, es más necesario que nunca que todos los interesados, especialmente los propios trabajadores y de sus representantes, y los empleados, un adecuado nivel de los conocimientos necesarios para mejorar la protección de la salud en el lugar de trabajo. Este es el propósito de este libro, que renueva por completo su primera edición en 1985, que fue un hito. Treinta años más tarde, este rediseño era necesario: este trabajo presenta, de una forma accesible, y a una audiencia más amplia, los conocimientos más recientes sobre los riesgos de trabajar, en todos los sectores. La movilización de un equipo internacional de especialistas, teniendo en cuenta las experiencias llevadas a cabo en muchos países, es a la vez una referencia y una invitación a pensar en el futuro de la prevención, y para ofrecer una herramienta práctica para la acción.

Tome el control de su propio trabajo, también para comenzar a recuperar el control del mundo”.

Uno de los autores antes citados –autora, en este caso-, Annie Thébaud-Mony, sobre quien ya platicamos en nuestra entrevista número veintiséis (como seguramente usted recordará), ha sido y es una infatigable e importante luchadora contra los cánceres laborales, en general, y contra el amianto, en particular.

Pues también en este caso mi débil memoria ha acuñado bien su moneda. Sepa usted, seguro que ya lo sabe o se lo imagina, que soy un gran admirador de Annie Thébaud-Mony. Me escribió por cierto hace unos meses. Le he interrumpido antes.

Igualmente destacaría la publicación, el pasado 15 de marzo, de un «Editorial» de la revista «Respirology», signado por Paul Baas y Sjaak Burgers, y titulado «ASIA: Asbestos Stop In Asia». De dicho «Editorial», transcribimos seguidamente unos párrafos, que estimamos especialmente significativos:

“El mundo occidental ha tomado medidas contra la manipulación e importación de amianto en la mayoría de esos países, en los últimos años del pasado siglo 20. Las personas que han contraído enfermedades relacionadas con el amianto, son reembolsadas hoy por su sufrimiento en muchos países occidentales. Estos pacientes tienen derecho a reembolsos financieros de 20.000 a 200.000 euros por caso. Con un número total de habitantes, de 731 millones, y una incidencia estimada de 1,3/100.000 para mesotelioma pleural maligno solamente, probablemente ya tendrá que ser gastado en compensación de 200 a 2.000 millones de euros.

A pesar de las medidas europeas de control de la importación del amianto, la producción mundial de este material no ha disminuido. En 2013, alcanzó los 1,94 millones de toneladas. Los principales países productores de asbesto son Rusia, China y Kazajstán, y no han publicado  planes de cerrar sus sitios de excavación.” “… existe una diferencia significativa entre el mundo occidental después de la Segunda Guerra Mundial y Asia ahora. En concreto, ahora somos conscientes de los enormes riesgos asociados con la exposición al amianto.

¿Cómo podemos resolver esta bomba de tiempo retardado, el amianto, a la que Asia se enfrenta? ¿Debemos continuar con la extracción y exportación de amianto? ¿Hay que ir a por los beneficios a corto plazo, y aceptar los riesgos laborales? La miopía ya no es aceptable”.

“El problema del amianto representa el inicio de un enfrentamiento entre la Organización Mundial del Comercio y la Organización Mundial de la Salud”.

Respecto a lo ahí manifestado, permítasenos introducir, por nuestra parte, una importante matización.

Adelante con ella.

El hecho de que, como es lógico, ahora se sepa mucho más que antes, sobre la nocividad del amianto no significa, por supuesto, que entonces no existiera ningún conocimiento sobre ello. Sobre la responsabilidad derivable de ese conocimiento no nulo –y sí ya importante- de entonces, no podemos asimilarla, en metáfora, a como si se tratara de quien pudo haber confundido el frasco del agua oxigenada con el del agua regia.

Y todo ello, además, a veces sustentado por quienes, empeñados en reescribir la Historia, ahora quieren convencernos de que Guillermo Tell era estrábico.

Ya en la década de 1930, los ejecutivos de las empresas en las que se utilizó el amianto diariamente estaban encubriendo el hecho de que los empleados estaban siendo enfermados y muriendo a causa de enfermedades relacionadas con el asbesto. Se escondieron o destruyeron memorándums sobre los peligros del amianto, ignorando los informes de los médicos, y en silencio ofrecieron una indemnización a las personas afectadas por su trabajo diario con el mineral peligroso, haciéndoles prometer que nunca le dirían nada a sus compañeros de trabajo, acerca de su enfermedad.

La totalidad de las compañías de la industria del asbesto, coordinadas a través de su pertenencia al cartel SAIAC, fundado en 1929 (y del que ya nos ocupamos anteriormente, en nuestras entrevistas número siete, trece, y catorce, y al que también pertenecía la empresa Uralita), tuvieron oportunidad y obvio interés razonablemente presumible, en conocer toda esa situación. Véase, al respecto, el contenido de las páginas 294-408 de mi libro, correspondientes a los sub-capítulos titulados «Guerra sucia», «El lobby en acción: el cloro», «Filantrocapitalismo y amianto», «Chovinismo, hipocresía y dobles estándares», «En tiempos recientes», y «En España».

Y es que, mediante la oportuna remisión a las fuentes, a las afirmaciones extraordinarias, han de corresponderle también pruebas extraordinarias, para desasosiego y alboroto de “la carcunda de palacio”, como diría Valle-Inclán.
No toda la responsabilidad cabe atribuírsela a los industriales del amianto sino que también habremos de incluir en ello a los propios gobiernos que, entre otras cosas, han mantenido a la población general en una ignorancia absoluta de los riesgos, sobre todo en regímenes dictatoriales, como el que en el pasado padecimos en España; porque, además, eso se enmarca dentro de una responsabilidad, nunca bastante demandada, por otro tipo de ignorancia, mucho más amplia: por un generalizado déficit cultural popular, que eventualmente se ha venido a manifestar individualmente en algo que afea tanto a la propia conversación, como son las expresiones incorrectas, tales como, por ejemplo, “unas fiebres palúrdicas”, “un infanto de leocadio”, o “lo dilató a la Guardia Civil”, etc., etc…, pero regresemos, en fin, a lo que aquí es lo nuestro, que es todo lo relativo al amianto.

De acuerdo, regresemos a ese punto.

Si hubo tal déficit, con carácter general, tampoco puede sorprendernos que también lo hubiera, por lo que respecta a los peligros del asbesto.

Otra cuestión sobre la que actualmente se ha producido alguna novedad, está relacionada con la aplicabilidad del «Principio de Precaución» al uso de las nanotecnologías, por la similitud del rango dimensional de las partículas así fabricadas, respecto a las de las fibrillas elementales de la llamada “fracción respirable” del polvo del amianto. En concreto, la alarma actualmente lanzada, versa sobre la utilización de tales nano-partículas como ingredientes de los alimentos de producción industrializada que las incorporan.

El tema es importante desde luego.

El pasado 12 de marzo, la UITA, la federación internacional de sindicatos de trabajadores empleados en la preparación y producción de alimentos y bebidas, hacía unas recomendaciones políticas, emitidas en relación con el aumento del uso de nano-materiales en la industria alimentaria.

"Los productos de ingeniería, que contienen nano-partículas, se introducen rápidamente en la producción comercial, en todas las etapas de la cadena alimentaria, como se demuestra cuando hay un sistema específico adecuado, que está en el lugar oportuno, para evaluar el riesgo y proteger a los trabajadores, el público y el medio ambiente", dijo Ron Oswald, Secretario general de la UITA.

Dicen que un optimista es un ciudadano mal informado… y es que parece como si la Humanidad estuviera condenada a un eterno ritornello, cayendo siempre en “las mismas” osadías tecnológicas, que nos evocan al mito del eterno retorno de Mircea Eliade, al mito de Sísifo de Albert Camus, o que nos evocan igualmente a la obra de un Friedrich Nietzche, de un Milan Kundera, o a «La historia interminable».

¿Por qué afirma lo que acaba de apuntar?

Los nanotubos multi-vallados de carbono (formados por varias capas de grafeno, de un espesor monoatómico del citado elemento), ya se han evidenciado experimentalmente como susceptibles de desencadenar un mesotelioma (véase, por ejemplo: Donaldson et al. (2006), (2008) & (2010), Ichihara et al. (2008), Jaurand et al. (2009), Kane & Hurt (2008), Mossman et al. (2007), Muller et al. (2008), Peng et al. (2009), Poland et al. (2008), Sakamoto et al. (2009), Sánchez et al. (2006), Tabet et al. (2009), Takagi et al. (2008), Wang et al. (2012), Zhu et al. (2007).

Quedo a disposición de cualquier lector que pudiera estar interesado en esta cuestión: kuentapak@hotmail.com.

Gracias por la referencia. El capítulo 3 lleva por título: “Mesoteliona familiar: el asesino en serie” del delito corporativo”. Está dividido en dos apartados. En los países industrializados, señala en la introducción, el 20% de los mesoteliomas diagnosticados corresponden a exposición no ocupacional. ¿Sigue siendo así? ¿El dato sigue siendo correcto?

En general, sí. Allí donde no hay prohibición del asbesto, y donde los registros y las prácticas de prevención son deficientes o inexistentes, junto con una intensa actuación de lobby de la industria del amianto, “casualmente” ese porcentaje de mesoteliomas supuestamente idiopáticos se eleva hasta cifras inverosímiles, habida cuenta de que, en la generalidad de las naciones que sí cuentan con esa prohibición, y con la implementación de los oportunos sistemas de registro, no es así.

Una duda: ¿ha habido muchas mujeres que hayan trabajado en España en fábricas de amianto? ¿Han sido hombres básicamente?

La utilización de mano de obra femenina, ha sido más intensa en la industria textil, y en la de la fabricación de productos de plástico (por ejemplo, de baquelita), en los que se incorporaba una carga de asbesto, para modificar las propiedades dieléctricas o de resistencia del producto final.

 En la industria del amianto-cemento, esa utilización fue tanto más intensa, cuanto más nos remontemos a épocas más pretéritas; cuando la fabricación no estaba todavía altamente mecanizada, utilizándose, por ejemplo, camas-molde, para la fabricación manual de placas onduladas, extendiendo uniformemente la pasta fresca sobre la cama-molde, eran mujeres quienes, en una alta proporción al menos, eran las contratadas para la realización de tal tarea.

Todo esto tiene una derivada añadida, y es que, cuanto más “primitiva” y “artesanal” era la fabricación, y por la índole de la propia empresa “pitufita”, tanto más elevado era el porcentaje de trabajadoras, y más pésimas eran las condiciones de higiene industrial.

No obstante, y en términos generales, lo que ha predominado ha sido la mano de obra masculina.

¿Cuál es la referencia exacta de la expresión “mesotelioma familiar”?

Considero que la definición correcta ha de ser: dos o más miembros de una misma familia –con o sin consanguineidad entre sí- afectados por un mesotelioma.

Hay quienes pretenden restringir la expresión, a los casos en los que sí media la consanguineidad, atribuyéndolo todo a una mera predisposición genética de acogida.

 Sin embargo, los datos empíricos, en su generalidad, no avalan esa interpretación, y el principio metodológico, en Ciencia, de la «navaja de Ockham», nos señala que la presencia del amianto, por sí sola, en todos los casos, con o sin consanguineidad, basta para dar cumplida cuenta del nexo causal con el asbesto, respecto del efecto observado, el «mesotelioma familiar», sin necesidad de condiciones adicionales añadidas.

 Digamos, además, que no tratándose de una mera disquisición académica, hay de por medio en ello, sin duda, soterradas cuestiones de interés económico, que vienen a contaminar, una vez más, la serena discusión sobre los fundamentos metodológicos de la indagación científica de los fenómenos observados.

Un caso de mesotelioma familiar, específicamente asociado al amianto blanco o crisotilo, lo tendremos en la historia de la familia canadiense de Heidi von Palleske, relatada por la periodista Kristy Kirkup, en un reportaje titulado “Une «orpheline de l’amiante» en lutte contre Ottawa”, y cuyo texto completo es accesible, a través del siguiente enlace: http://tvanouvelles.ca/lcn/infos/regional/archives/2011/11/20111124-205638.html

De mesotelioma, individual esta vez, se trata en el caso de Diane Turcotte, igualmente originado por el crisotilo, y que cuyo relato puede igualmente ser accedido, a través de esta otra dirección de enlace: http://leprofesseurmasque.blogspot.com.es/2012/01/quand-ton-milieu-de-travail-te-tue.html

¿Por qué la apelación a la predisposición genética puede o suele ser un pretexto para argucias procesales para intentar la exoneración de responsabilidades? ¿Es frecuente su uso en las batallas jurídicas?

Porque, en sede judicial, todo lo que venga supuestamente a desdibujar en lo más mínimo el nexo causal entre amianto y mesotelioma, indefectiblemente le servirá al juzgador como causa a considerar –yo me atrevería a decir «pretexto»-, para denegar la indemnización.

 En lo relativo a tales cuestiones u otras similares, en los juzgados –al menos en los españoles-, se han llegado a escuchar las más peregrinas afirmaciones, tanto por parte de las empresas demandadas como –mucho peor-, por parte de algunos jueces, para justificar una denegación del derecho a ser indemnizado por el daño causado.

 Lo que se ha hecho –y se sigue haciendo-, en algunos juzgados –no en la mayoría, afortunadamente-, con los trabajadores, y con la generalidad de las víctimas del asbesto, incluidas las no ocupacionales, no tiene nombre.

¿Es pertinente la distinción entre mesotelioma maligno y mesotelioma benigno? ¿Por qué?

Con matices, sí. Digo “con matices”, porque no cabe descartar la transformación, a posteriori del diagnóstico, de un mesotelioma benigno, en maligno; de ello existe excepcional constancia, en la literatura médica.

Afortunadamente para el paciente, el mesotelioma benigno supone una prognosis netamente mejor. Además, entre ambas modalidades, existen consistentes diferencias histopatológicas, y es sólo el mesotelioma maligno, el que se evidencia que esté relacionado con la exposición al asbesto.

Por consiguiente, la distinción es coherente con la terminología utilizada, y es pertinente.

Apela usted, en un momento de su exposición, a la navaja de Occam. ¿A qué viene esa referencia metodológica?

Ya lo expliqué antes: donde basta una sola causa para poder atribuírsela al efecto observado, no hay justificación lógica ni necesidad fáctica, para invocar otras supuestas causas concurrentes, salvo que exista algún otro elemento adicional de contexto, que lo justifique.

Hay un artículo o ensayo, no sé exactamente, que usted recomienda decididamente al lector: Saracci & Simonato, 2001. ¿Por qué?

Se refiere usted al artículo: Saracci R, Simonato L, Familial malignant mesothelioma, Lancet. 2001 Nov 24; 358(9295): 1813-4

Exacto.

Atendiendo al contenido del texto completo, accesible mediante el enlace facilitado, se puede comprobar cómo los autores, en una crítica al trabajo de otros investigadores, señalan sus notorias deficiencias metodológicas y de razonamiento, en un trabajo que pretendía asegurar la realidad de una supuesta etiología, principal o exclusiva, de la predisposición genética, en el fenómeno epidemiológico del «mesotelioma familiar»; tras diversos argumentos de alto nivel técnico -y de dificultosa vulgarización, por tanto-, Saracci y Simonato concluyen: “Las conjeturas sobre un componente genético en la etiología de algunos mesoteliomas es una cosa, y demostrar su verdadero papel es otra, lo que requiere mucha más información que la publicada. Esta evidencia es científicamente esencial, y por las implicaciones de salud pública más amplias, dado el peso que un factor genético puede llevar, a la hora de debatir la responsabilidad en los mesoteliomas relacionados con el amianto”.

No está mal la nota, nada  mal. ¿Por qué Australia, como usted indica, ha sido uno de los países más envueltos en la polución por amianto?

Por haber sido uno de los grandes productores, a nivel mundial, junto con Sudáfrica, del amianto azul, crocidolita, más cancerígeno que otras variedades comerciales de asbesto, y también por las muy deplorables condiciones de nula salubridad en las que se desarrolló su minería de la fibra asesina, dejando una pesada herencia de contaminación medioambiental. Todo lo cual, por supuesto, se ha venido reflejando, y así todavía continua, en unas altísimas tasas de mesotelioma, y, en menor grado, también de las otras patologías asbesto-relacionadas (cáncer de pulmón, asbestosis, cáncer de laringe, cáncer de ovarios, etc.).

¿Por qué es tan importante, como usted señala, el concepto de biodiversidad intraespecífica del Homo sapiens, de nuestra especie?

Porque no existen enfermedades, sino enfermos. Imagínese, por ejemplo, una persona que, por predisposición genética, es proclive a sufrir ataques de asma. Si esa persona, al propio tiempo, ha sido expuesta al amianto en un puesto de trabajo en el que tal riesgo no se identificó (los llamados “trabajadores espectadores”, por haber realizado sus tareas en proximidad al lugar en el que otros operarios laboraban con asbesto), esa persona, a la hora de sufrir las consecuencias de una incipiente asbestosis, se verá abocada a padecer una insuficiencia respiratoria, mixta entre ambas etiologías, que no se verá reflejada en los protocolos estandarizados para el diagnóstico y valoración de la mera asbestosis. Si una anamnesis deficiente, por incompleta, no lo registró ¿Es tan poco probable, tan difícil de imaginar, que tal concurrencia de circunstancias se pueda presentar con cierta frecuencia en la praxis médica?... Claro que no.

Efectivamente: ¡claro que no! ¿Existe entonces o no existe, en su opinión, el concepto de normalidad sanitaria, de ser humano sano?

Haciendo de todo ello un uso prudente y realista, no hay inconveniente en que, por comodidad expositiva o metodológica, se pueda recurrir a tal representación abstracta del pensamiento experto; pero siempre teniendo presente sus limitaciones, y su insoslayable artificiosidad.

Hasta aquí hemos llegado. Le sigo molestando en breve.

Nunca será molestia, sino más bien “el orgasmo dialéctico”.

Si es así, si la cosa produce estos efectos, le preguntaré muy rápidamente.

Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.    (20/4/2015)

http://www.rebelion.org/noticia.php?id=197818
 
Gobierno expide la nueva tabla de enfermedades laborales

Foto: AFP

En la lista figuran la neumoconiosis, la mesotelioma malignola silicosis y la asbestosis, entre otras.

La neumoconiosis del minero del carbón, la mesotelioma maligno por exposición al asbesto, la silicosis y la asbestosis son las cuatro enfermedades respiratorias que serán acogidas directamente por el sistema de riesgos laborales, así exista controversia para determinar si las mismas tuvieron origen en la actividad laboral del afectado.

Así quedó establecida en la nueva tabla de enfermedades laborales expedida por el Gobierno Nacional, que tiene, entre otras novedades, la creación de la categoría de enfermedades directas, que no requieren de examen previo para que las Administradoras de Riesgos Laborales asuman el pago de las prestaciones del afectado.

Para la directora de Riesgos Laborales del Ministerio del Trabajo, Andrea Torres Matiz, la nueva tabla de enfermedades cuenta con novedosas herramientas que permitirán agilizar las controversias que comúnmente se presentan para determinar si una afección se produce o no por causa laboral.

La tabla establece cinco factores de riesgo ocupacional: los químicos, físicos, biológicos, psicosociales y agentes ergonómicos.

http://www.portafolio.co/economia/nueva-tabla-enfermedades-laborales           7/8/2014


La Seguridad Social reconoce ya el 90 % de los casos de amianto.

El INSS ha dado un giro copernicano respecto al problema del amianto, sobre todo en materia de revisión al alza de las pensiones de los extrabajadores enfermos. Así se puso de manifiesto ayer durante la asamblea general de la asociación de afectados Agavida, que celebró asamblea general en el centro cívico de Caranza. Según explicó el presidente, Ramón Tojeiro, hasta un 90% de los casos relativos a esta materia que presentan, lo que se conoce como «cambio de contingencia», son aceptados y la pensión de invalidez si era por enfermedad común pasa a ser por enfermedad profesional, lo que se traduce en una mejora sustancial de la prestación (pensión). Aunque se quejó también de que Navantia continúa recurriendo estas decisiones, a pesar de su contundencia porque cuentan con el respaldo de informes médicos. En todo caso reclamó que al receptor de la prestación se le pague ya la revalorización cuando el INSS la prueba, aunque Navantia la recurra.

Agavida, que nació en el 2004, cuenta ya con 435 asociados. Cuentan con un local en la calle Papa Pío V, bloque 8, de Caranza. Durante la asamblea se incorporaron algunas personas más a la directiva, porque la entidad sufre situaciones dramáticas. Un secretario reciente de la junta directiva ha fallecido recientemente y otro cargo también causó baja por muerte. En ambos casos como consecuencia de las enfermedades generadas por la exposición al amianto durante su vida activa. Otros dos directivos dimitieron porque la evolución de sus enfermedades no les permiten seguir.

Agavida pedirá al Parlamento de Galicia que inste al Gobierno a la creación de un fondo estatal para atender estos casos sin que tengan que acudir uno a uno ante los tribunales.

http://www.lavozdegalicia.es/noticia/ferrol/2013/03/16/seguridad-social-reconoce-90-casos-amianto/0003_201303F16C8994.htm





 

                       

ELS AFECTATS PER L'AMIANT DE CERDANYOLA I RIPOLLET ANUNCIEN LA PRIMERA DENÚNCIA CONTRA URALITA DE MALATS D'ASBESTOSI NO TREBALLADORS DE L'EMPRESA
Convoquen una assemblea el proper dia 13 a Ripollet per informar-ne.

L'Associació d'Afectats per l'Amiant de Cerdanyola'i Ripollet organitza el proper 13 de setembre una assemblea-reunió per informar als malalts passius i treballadors que han demanat la revisió de ia seva pensió de la presentació de la denúncia contra Uralita per part dels malalts no treballadors d'Uralita i dels avenços en el reconeixement de les revisions de pensions i de viduïtat dels treballadors.
La trobada tindrà com a escenari el Teatre Auditori de Ripollet (Plaça 11 de setembre), a les 18 hores, i comptarà amb l'assistència advocats del bufet Roca Junyent i del Gabinet Jurídic de la UGT de Catalunya, així com membres de l'Associació.
L' Associació d'Afectats per l'Amiant és una entitat sense ànim de lucre constituïda per afectats -i afectades per l'amiant residents a Cerdanyola, Ripollet i altres poblacions de la comarca, així com per veïns i veïnes d'aquestes poblacions. L'entitat es va constituir de manera oficial al gener de l'any 2004, marcant-se com a objectius potenciar i fomentar la investigació i els estudis sobre qualsevol temàtica relacionada amb l'amiant i l'asbestosi; defensar dels interessos dels col·lectius afectats i organitzar i col·laborar en campanyes de prevenció per impedir-ne de nous; la divulgació d'estudis i investigacions i la recuperació de la memòria
històrica a nivell laboral i local; exigir i fer el seguiment del compliment de les normatives que afecten al tractament de l'amiant a nivell de la salut laboral i de la salut pública; fomentar publicacions històriques i científiques sobre aquesta temàtica; elaborar un cens d' afectats par la malaltia de asbestosi i facilitar la coordinació amb les diferents associacions o entitats que treballin la mateixa temàtica.
L'asbestosi és una malaltia causada per l'aspiració de les fibres de l'asbest. Davant aquest fet el cos tracta de neutralitzar aquestes fibres de diverses maneres que suposen una inflamació adcional i destrucció celular, i finalment es des-
envolupa una fibrosis o teixit cicatritzat que impedeix que l'oxigen i el biòxid de carboni circulin entre els alvèols i les cèl·lules de la sang, i la respiració es torna menys eficient.
Sovint la malaltia existeix sense símptomes, tot i que inclou la falta d'alè i la tos, i posteriorment es detecta per radiografia. Pot ser una malaltia progressiva, el que vol dir que pot anar empitjorant tot i que ja no hi hagi contacte amb l'asbest, i en alguns casos pot provocar la mort.
Els casos més greus de l'asbestosis es deuen a un contacte fort i prolongat amb l'asbest, però això no vol dir que tothom que hagi estat en aquesta situació hagi de patir la malaltia.
 A fons Vallès 7-9-07
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